Obra

 
César Manrique elaboró sus propuestas artísticas en diálogo con los lenguajes plásticos de su tiempo. Si en pintura permaneció fiel a la tradición informalista, sus esculturas y objetos, ideadas en su mayoría para sus intervenciones espaciales, se relacionan con el arte pop, con el arte cinético o la nueva escultura. Pero fue al regresar a Lanzarote, a finales de los sesenta, cuando encontró el marco adecuado para abrir su práctica artística a nuevas iniciativas. De tal modo, que sería en sus obras de intervención en el espacio donde pudo concretar su nuevo ideario estético, a cuyo desarrollo dedicó buena parte de su actividad creativa.