{"id":3659,"date":"2012-06-12T00:00:00","date_gmt":"2012-06-12T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fcmanrique.org\/2012\/06\/12\/cesar-manrique-tenia-sensibilidad-no-solo-para-crear-sino-tambien-para-convencer-a-los-que-estaban-con-el\/?lang=es"},"modified":"2018-06-25T11:31:39","modified_gmt":"2018-06-25T11:31:39","slug":"cesar-manrique-tenia-sensibilidad-no-solo-para-crear-sino-tambien-para-convencer-a-los-que-estaban-con-el","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/cesar-manrique-tenia-sensibilidad-no-solo-para-crear-sino-tambien-para-convencer-a-los-que-estaban-con-el\/","title":{"rendered":"<em>C\u00e9sar Manrique ten\u00eda sensibilidad no s\u00f3lo para crear sino tambi\u00e9n para convencer a los que estaban con \u00e9l<\/em>"},"content":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n  \n  false\n  false\n  false\n  \n   \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><![endif]--><!--[if !mso]>\n\n\n<style>\nst1:*{behavior:url(#ieooui) }\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<p style=\"line-height:\nnormal\"><span >La segunda de las cinco mesas redondas previstas este a&ntilde;o sobre la figura de C&eacute;sar Manrique se celebr&oacute; el 7 de junio, bajo el t&iacute;tulo <em>C&eacute;sar Manrique. Construcci&oacute;n del espacio p&uacute;blico<\/em>, y reuni&oacute; a cuatro colaboradores del artista lanzarote&ntilde;o: Luis Morales, Esteban Armas, Jos&eacute; Luis Olcina y Antonio Ramos, moderados por los periodistas Sa&uacute;l Garc&iacute;a y Domingo Rivero. <\/span><\/p>\n<p style=\"line-height:\nnormal\"><span >Luis Morales fue jefe del departamento de v&iacute;as y obras del Cabildo de Lanzarote, comenz&oacute; a colaborar con Manrique en 1952 y lo hizo durante cuatro d&eacute;cadas. A mediados de los a&ntilde;os sesenta se form&oacute; un &ldquo;equipo&rdquo; que se dedicaba a supervisar todas las obras los s&aacute;bados por la tarde. Lo formaban Manrique, Pep&iacute;n Ram&iacute;rez, Antonio &Aacute;lvarez, Jes&uacute;s Soto y el propio jefe de obras. &ldquo;Lo que m&aacute;s me gustaba de C&eacute;sar era c&oacute;mo cuidaba el medio ambiente&rdquo;, dijo Morales. A lo largo de sus intervenciones, Morales fue contando c&oacute;mo se gestaron los Centros de Arte, Cultura y Turismo y otras obras, partiendo de una isla en la que apenas hab&iacute;a tres trozos de carretera asfaltados y en la que el dinero de los obras previstas por el Estado se devolv&iacute;a porque no hab&iacute;a empresas constructoras. El Cabildo cre&oacute; su propia empresa y comenz&oacute; a asumir esas obras: carreteras, las galer&iacute;as de agua de Famara, la Granja agr&iacute;cola o la pista del aeropuerto, y con los remanentes se inici&oacute; la construcci&oacute;n de Los Jameos del Agua, &ldquo;a mano, porque no hab&iacute;a m&aacute;quinas&rdquo;, retirando toneladas de piedras &ldquo;para hacer la sala de fiestas mejor del mundo&rdquo; como cont&oacute; Morales que prometi&oacute; C&eacute;sar. Otra obra complicada fue el restaurante El Diablo, en las Monta&ntilde;as del Fuego. Para hacer el foso de la gran parrilla se hizo un peque&ntilde;o cr&aacute;ter y se canaliz&oacute; el fuego, con el apoyo, eso s&iacute;, de una bandeja llena de agua para apagar las llamas que se encend&iacute;an en las botas de los trabajadores. En esas obras, seg&uacute;n Morales, &ldquo;todo el personal estaba entusiasmado, no hac&iacute;a falta jefe&rdquo; porque Manrique logr&oacute; sensibilizar a cada uno de esos trabajadores (llegaron a trabajar simult&aacute;neamente m&aacute;s de 300). &ldquo;&Eacute;l se llevaba bien con todos, era muy cercano, ten&iacute;a sensibilidad no s&oacute;lo para crear sino tambi&eacute;n para convencer a los que estaban con &eacute;l y nos ense&ntilde;&oacute; a ver el paisaje de la manera que &eacute;l lo ve&iacute;a&rdquo;. Termin&oacute; dando gracias a C&eacute;sar &ldquo;y a todos los que trabajaron con &eacute;l, porque &nbsp;lo que se ha hecho es como una cosa milagrosa, &iexcl;c&oacute;mo fue posible reunir ese equipo, esa casualidad tan grande!&rdquo;<\/span><\/p>\n<p style=\"line-height:\nnormal\"><span >Esteban Armas entr&oacute; a trabajar en el Cabildo como arquitecto t&eacute;cnico en 1978. Dijo que en los a&ntilde;os sesenta, los lanzarote&ntilde;os cre&iacute;an que Lanzarote era fea porque no hab&iacute;a verde &ldquo;y C&eacute;sar reivindic&oacute; la belleza de la piedra, de lo seco&rdquo;. Armas habl&oacute; de la conjunci&oacute;n de Manrique con el entonces presidente del Cabildo, Pep&iacute;n Ram&iacute;rez, porque eran amigos de la infancia, lo que facilit&oacute; que se llevara a cabo la obra p&uacute;blica del artista lanzarote&ntilde;o. Tambi&eacute;n habl&oacute; de la construcci&oacute;n del Jard&iacute;n de Cactus, una obra planificada desde los a&ntilde;os setenta pero que concluy&oacute; en los a&ntilde;os noventa y en la que el dise&ntilde;o de C&eacute;sar &ldquo;fue total, detalle por detalle&rdquo;. Y habl&oacute; de dos obras frustradas: el Mirador de El Golfo, que C&eacute;sar, &ldquo;que ten&iacute;a una capacidad desbordante&rdquo;, decidi&oacute; no hacer porque ya ve&iacute;a la masificaci&oacute;n de la Isla &ldquo;y pensaba que se lo iban a cargar&rdquo; y la adecuaci&oacute;n de El Charco de San Gin&eacute;s, porque C&eacute;sar falleci&oacute; durante su ejecuci&oacute;n. Quiso terminar desmontando el mito de que C&eacute;sar hac&iacute;a tirar muchas de las cosas que se constru&iacute;an. &ldquo;No tiraba nada, es un mito, porque cuando hab&iacute;a un problema t&eacute;cnico o un exceso de coste, &eacute;l hac&iacute;a otra propuesta distinta en el momento&rdquo;, y subray&oacute; la labor de Luis Morales &ldquo;porque fue el traductor perfecto de C&eacute;sar.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p style=\"line-height:\nnormal\"><span >Antonio Ramos, &lsquo;To&ntilde;&iacute;n&rsquo;, era un adolescente cuando se incorpor&oacute; en 1969 como electricista &nbsp;a la construcci&oacute;n de Los Jameos. &ldquo;Ya me di cuenta de que C&eacute;sar era un artista y luego de que era un genio, nos inculcaba que las piedras eran bonitas, que todo hab&iacute;a que cuidarlo porque era importante para el ser humano, nos hizo comprender que Lanzarote no era la ni&ntilde;a fea.&rdquo; En una ocasi&oacute;n, C&eacute;sar le compar&oacute; a Lanzarote con una mesa, en la que una pata era la agricultura, otra la pesca, otra el comercio y la cuarta, que estaban montando, era el turismo. &ldquo;Como esto funcione &mdash;dec&iacute;a&mdash; aqu&iacute; vamos a vivir de maravilla&rdquo;. &ldquo;Y as&iacute; ha sido &mdash;dijo Ramos con iron&iacute;a&mdash;, nos hemos cargado la agricultura y la pesca, pero tenemos el turismo.&rdquo; &lsquo;To&ntilde;&iacute;n&rsquo;, que record&oacute; a otros trabajadores como Marcial Mart&iacute;n, Ildefonso Aguilar, Jes&uacute;s Soto, Ram&oacute;n Mart&iacute;nez o profesionales de la piedra y alba&ntilde;iles, era &lsquo;el chico para todo&rsquo;: &ldquo;Sab&iacute;amos cu&aacute;ndo empez&aacute;bamos, a las siete, pero no cu&aacute;ndo volv&iacute;amos&rdquo;, porque a veces C&eacute;sar les ped&iacute;a que se quedaran en Los Jameos para ense&ntilde;ar el lugar a alguien importante. &ldquo;Para &eacute;l todos eran importantes&rdquo;, seg&uacute;n To&ntilde;&iacute;n. Por all&iacute; pasaron Lindsay Kemp, Nuria Espert, Alberti, Marsillach, Kraus&hellip; &ldquo;y &nbsp;gente muy moderna, bien vestida.&rdquo; En los Jameos, Ramos pinchaba unos discos que Manrique hab&iacute;a tra&iacute;do de Nueva York y as&iacute; conoci&oacute; y se enamor&oacute; del blues, el soul o el country. Para To&ntilde;&iacute;n, C&eacute;sar, que trataba muy bien a todos, era &ldquo;un genio, un hombre sencillo, amable y muy trabajador.&rdquo; <\/span><\/p>\n<p style=\"line-height:\nnormal\"><span >El ingeniero Jos&eacute; Luis Olcina conoci&oacute; a C&eacute;sar en 1969 en el Puerto de la Cruz, junto con Alfredo Amig&oacute; y el contratista Luis D&iacute;az de Losada. Decidieron que interviniera para hacer las piscinas del Lago Marti&aacute;nez y en una pizzer&iacute;a dibuj&oacute; en cinco minutos, en una servilleta, la forma actual del lago con la isla en medio. &ldquo;La cogimos y presentamos el proyecto&rdquo;, dijo Olcina, que form&oacute; parte de lo que Manrique llamaba &ldquo;la familia de Tenerife&rdquo;, con quienes colabor&oacute; durante 25 a&ntilde;os. La ilusi&oacute;n de los trabajadores de Lanzarote tambi&eacute;n se contagi&oacute; a los tinerfe&ntilde;os: &ldquo;estaban ilusionados, se sent&iacute;an part&iacute;cipes y orgullosos de las obras&rdquo;, seg&uacute;n Olcina, que cont&oacute; varias an&eacute;cdotas de C&eacute;sar con las autoridades. &ldquo;Manrique nos ense&ntilde;&oacute; a ver la belleza, la naturaleza, ten&iacute;a una capacidad creativa impresionante, transmit&iacute;a ilusi&oacute;n a todos y ten&iacute;a un gran factor humano&rdquo;, concluy&oacute;.<\/span><\/p>\n<p style=\"line-height:\nnormal\"><span >El periodista&nbsp;Domingo Rivero cerr&oacute; con unas palabras del artista y a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;en tiempos del todo vale, tenemos la obligaci&oacute;n moral de preservar el legado que nos dejaron C&eacute;sar Manrique y otras personas irrepetibles.&rdquo;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n  \n  false\n  false\n  false\n  \n   \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><![endif]--><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"line-height:115%;\">La segunda de las cinco mesas redondas previstas este a&ntilde;o sobre la figura de C&eacute;sar Manrique se celebr&oacute; el 7 de junio, bajo el t&iacute;tulo <em>C&eacute;sar Manrique. Construcci&oacute;n del espacio p&uacute;blico<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3,77,4],"tags":[],"class_list":["post-3659","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sitio-antiguo","category-prensa","category-expirados"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3659"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3659\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16995,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3659\/revisions\/16995"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}