{"id":3820,"date":"2010-06-14T00:00:00","date_gmt":"2010-06-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fcmanrique.org\/2010\/06\/14\/joan-nogue-el-espacio-publico-se-revitaliza-democratizando-los-sentimientos\/?lang=es"},"modified":"2018-06-25T12:07:12","modified_gmt":"2018-06-25T12:07:12","slug":"joan-nogue-el-espacio-publico-se-revitaliza-democratizando-los-sentimientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/joan-nogue-el-espacio-publico-se-revitaliza-democratizando-los-sentimientos\/","title":{"rendered":"Joan Nogu\u00e9: <em>El espacio p\u00fablico se revitaliza democratizando los sentimientos<\/em>"},"content":{"rendered":"<p><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\" \/><br \/>\n<meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\" \/><br \/>\n<meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/><br \/>\n<meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/>\n<link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CIdoya%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Font Definitions *\/\n @ofont-face\n\t{\n\tmso-ofont-alt:\"Century Gothic\";}\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin-top:0cm;\n\tmargin-right:0cm;\n\tmargin-bottom:10.0pt;\n\tmargin-left:0cm;\n\tline-height:115%;\n\tofont-size:11.0pt;\n\tmso-bidi-\"Times New Roman\";}\n@page Section1\n\t{size:595.3pt 841.9pt;\n\tmargin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">&ldquo;Los seres humanos creamos lugares en el espacio, les damos significado y nos sentimos parte de ellos, nos vinculan a la l&oacute;gica hist&oacute;rica&rdquo;. El ge&oacute;grafo Joan Nogu&eacute; comenz&oacute; as&iacute; su conferencia <em>Paisaje y conflictividad territorial<\/em>, en la sala Jos&eacute; Saramago de Arrecife. Si no se cumple esta afirmaci&oacute;n, lo que ocurre es que &ldquo;no nos sentimos identificados cuando el paisaje pierde su discurso, su imaginario&rdquo;. Se crea, pues, un conflicto que nace de la p&eacute;rdida traum&aacute;tica del sentido del lugar. Nogu&eacute; asegur&oacute; ser optimista respecto al rumbo de la sociedad. Considera que estamos en el inicio de un cambio de paradigma, ya que se est&aacute; resquebrajando la sociedad que conocemos. Sin embargo, &ldquo;cada vez hay m&aacute;s gente que quiere una vida m&aacute;s llena de sentido, de salud, de plenitud&rdquo;. &ldquo;Hay una actitud m&aacute;s respetuosa por el planeta y la sociedad civil ha aprendido a organizarse&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el conferenciante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">Un lugar no es una simple localizaci&oacute;n. El espacio geogr&aacute;fico es, sobre todo, un espacio existencial, una porci&oacute;n de territorio llena de emociones, una tupida red de espacios vividos. Los lugares, seg&uacute;n expuso Nogu&eacute;, &ldquo;son lo que son, m&aacute;s lo que les inculcamos&rdquo;. Est&aacute;n impregnados de intangibles y se vuelven esenciales para la estabilidad emocional de la persona porque act&uacute;an como un v&iacute;nculo. Esta visi&oacute;n emocional de los lugares ya la describ&iacute;a en los a&ntilde;os setenta el ge&oacute;grafo Yi Fu Tuan en su libro <em>Topofilia<\/em>. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, hay un renovado inter&eacute;s por las emociones, entendidas como construcci&oacute;n social. Nogu&eacute; pidi&oacute; la revisi&oacute;n del mito de la expulsi&oacute;n mutua entre pol&iacute;tica y sentimiento. &ldquo;Los sentimientos deben estar al servicio de la democracia&rdquo;. Tambi&eacute;n lo dijo de otra forma: &ldquo;El espacio p&uacute;blico se revitaliza democratizando los sentimientos&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">La p&eacute;rdida del sentido del lugar, por lo tanto, provoca consecuencias negativas en las personas pero tambi&eacute;n en las sociedades, empobrece la sociabilidad y provoca da&ntilde;os en el equilibrio psicol&oacute;gico. En China, por ejemplo, algunas sociedades se ven obligadas a emigrar forzosamente porque se dise&ntilde;a para el lugar donde viven un cambio profundo. En este sentido, se&ntilde;al&oacute; Nogu&eacute; &ldquo;los paisajes siempre se han transformado, pero lo que marca la diferencia es el tipo de transformaci&oacute;n y el ritmo&rdquo;. Otro ejemplo de lugar que se transforma en algo irreconocible: la regi&oacute;n italiana del V&eacute;neto, que da nombre al concepto de &ldquo;ciudad difusa&rdquo;, que prolifera en la zona. El cambio que ha sufrido la regi&oacute;n provoca un malestar en la poblaci&oacute;n por la p&eacute;rdida de puntos de referencia cotidianos y la anulaci&oacute;n del espacio vivido. Esa desorientaci&oacute;n colectiva se manifiesta de tres maneras: <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">Las plataformas en defensa del territorio. Son un fen&oacute;meno complejo. Aunque algunas responden a intereses oscuros, la mayor&iacute;a surgen espont&aacute;neamente y responden a tres cuestiones: una creciente importancia del lugar en las entidades territoriales, una crisis de confianza en las instituciones y unas pol&iacute;ticas territoriales mal dise&ntilde;adas y muy mal explicadas. Para estas plataformas, el paisaje act&uacute;a como el rostro, el elemento que vehicula el descontento con la situaci&oacute;n social. &ldquo;Lo que piden realmente estos movimientos es m&aacute;s participaci&oacute;n ciudadana y mantener sus ra&iacute;ces culturales&rdquo;, asegur&oacute; el conferenciante. &ldquo;El poder de la identidad no desaparece en la sociedad de la informaci&oacute;n&rdquo;. De hecho, &ldquo;cuanto m&aacute;s abstracto es el poder m&aacute;s se reafirma la creencia en las ra&iacute;ces&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">El conflicto de l&iacute;mites: se confunden los l&iacute;mites entre lo urbano y lo rural. Son imprecisos y se impone un paisaje complejo, ilegible. Los cascos urbanos se han sabido planificar, &ldquo;son mejores que hace cincuenta a&ntilde;os&rdquo;, pero se han concebido a costa de la periferia, la cual se ha urbanizado y fragmentado. Se crea una estructura que no se entiende y &ldquo;se hace necesario regresar a las fronteras perceptibles&rdquo;, seg&uacute;n la soluci&oacute;n aportada por Nogu&eacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">El conflicto de representaci&oacute;n. Es el que se da por la diferencia entre el paisaje que se ve todos los d&iacute;as y los arquetipos que se han ido aprendiendo. &ldquo;Es grave que una parte significativa de la sociedad no se identifique con sus paisajes&rdquo;. Esto ocurre principalmente en zonas urbanas y de la periferia porque esos paisajes no se han proyectado de forma que la gente se sienta parte de ellos. Este conflicto, adem&aacute;s de tener una derivaci&oacute;n pol&iacute;tica, crea un problema de referencia porque es muy complicado identificarse con la homogeneizaci&oacute;n. &ldquo;El reto es crear nuevos imaginarios paisaj&iacute;sticos que coincidan con la realidad&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Nogu&eacute;. Y para esto hace falta intervenir en el territorio con participaci&oacute;n y sentido com&uacute;n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">Finalmente, seg&uacute;n expuso el director del Observatorio del Paisaje de Catalu&ntilde;a, todos los desencuentros remiten a un conflicto &eacute;tico. El reto es c&oacute;mo alterar el paisaje sin destrozarlo, porque si se destruye el paisaje se deteriora la identidad. Para Nogu&eacute;, es &eacute;ticamente reprobable cambiar esa identidad por otra si no est&aacute; socialmente consensuada. &ldquo;Tan reprobable &mdash;concluy&oacute;&mdash; como disminuir la biodiversidad del planeta&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\" \/><br \/>\n<meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\" \/><br \/>\n<meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/><br \/>\n<meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/>\n<link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CIdoya%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Font Definitions *\/\n @ofont-face\n\t{\n\tmso-ofont-alt:\"Century Gothic\";}\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin-top:0cm;\n\tmargin-right:0cm;\n\tmargin-bottom:10.0pt;\n\tmargin-left:0cm;\n\tline-height:115%;\n\tofont-size:11.0pt;\n\tmso-bidi-\"Times New Roman\";}\n@page Section1\n\t{size:595.3pt 841.9pt;\n\tmargin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">&ldquo;Los seres humanos creamos lugares en el espacio, les damos significado y nos sentimos parte de ellos, nos vinculan a la l&oacute;gica hist&oacute;rica&rdquo;. El ge&oacute;grafo Joan Nogu&eacute; comenz&oacute; as&iacute; su conferencia <em>Paisaje y conflictividad territorial<\/em>, en la sala Jos&eacute; Saramago de Arrecife. Si no se cumple esta afirmaci&oacute;n, lo que ocurre es que &ldquo;no nos sentimos identificados cuando el paisaje pierde su discurso, su imaginario&rdquo;. Se crea, pues, un conflicto que nace de la p&eacute;rdida traum&aacute;tica del sentido del lugar. Nogu&eacute; asegur&oacute; ser optimista respecto al rumbo de la sociedad. Considera que estamos en el inicio de un cambio de paradigma, ya que se est&aacute; resquebrajando la sociedad que conocemos. Sin embargo, &ldquo;cada vez hay m&aacute;s gente que quiere una vida m&aacute;s llena de sentido, de salud, de plenitud&rdquo;. &ldquo;Hay una actitud m&aacute;s respetuosa por el planeta y la sociedad civil ha aprendido a organizarse&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el conferenciante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">Un lugar no es una simple localizaci&oacute;n. El espacio geogr&aacute;fico es, sobre todo, un espacio existencial, una porci&oacute;n de territorio llena de emociones, una tupida red de espacios vividos. Los lugares, seg&uacute;n expuso Nogu&eacute;, &ldquo;son lo que son, m&aacute;s lo que les inculcamos&rdquo;. Est&aacute;n impregnados de intangibles y se vuelven esenciales para la estabilidad emocional de la persona porque act&uacute;an como un v&iacute;nculo. Esta visi&oacute;n emocional de los lugares ya la describ&iacute;a en los a&ntilde;os setenta el ge&oacute;grafo Yi Fu Tuan en su libro <em>Topofilia<\/em>. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, hay un renovado inter&eacute;s por las emociones, entendidas como construcci&oacute;n social. Nogu&eacute; pidi&oacute; la revisi&oacute;n del mito de la expulsi&oacute;n mutua entre pol&iacute;tica y sentimiento. &ldquo;Los sentimientos deben estar al servicio de la democracia&rdquo;. Tambi&eacute;n lo dijo de otra forma: &ldquo;El espacio p&uacute;blico se revitaliza democratizando los sentimientos&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">La p&eacute;rdida del sentido del lugar, por lo tanto, provoca consecuencias negativas en las personas pero tambi&eacute;n en las sociedades, empobrece la sociabilidad y provoca da&ntilde;os en el equilibrio psicol&oacute;gico. En China, por ejemplo, algunas sociedades se ven obligadas a emigrar forzosamente porque se dise&ntilde;a para el lugar donde viven un cambio profundo. En este sentido, se&ntilde;al&oacute; Nogu&eacute; &ldquo;los paisajes siempre se han transformado, pero lo que marca la diferencia es el tipo de transformaci&oacute;n y el ritmo&rdquo;. Otro ejemplo de lugar que se transforma en algo irreconocible: la regi&oacute;n italiana del V&eacute;neto, que da nombre al concepto de &ldquo;ciudad difusa&rdquo;, que prolifera en la zona. El cambio que ha sufrido la regi&oacute;n provoca un malestar en la poblaci&oacute;n por la p&eacute;rdida de puntos de referencia cotidianos y la anulaci&oacute;n del espacio vivido. Esa desorientaci&oacute;n colectiva se manifiesta de tres maneras: <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">Las plataformas en defensa del territorio. Son un fen&oacute;meno complejo. Aunque algunas responden a intereses oscuros, la mayor&iacute;a surgen espont&aacute;neamente y responden a tres cuestiones: una creciente importancia del lugar en las entidades territoriales, una crisis de confianza en las instituciones y unas pol&iacute;ticas territoriales mal dise&ntilde;adas y muy mal explicadas. Para estas plataformas, el paisaje act&uacute;a como el rostro, el elemento que vehicula el descontento con la situaci&oacute;n social. &ldquo;Lo que piden realmente estos movimientos es m&aacute;s participaci&oacute;n ciudadana y mantener sus ra&iacute;ces culturales&rdquo;, asegur&oacute; el conferenciante. &ldquo;El poder de la identidad no desaparece en la sociedad de la informaci&oacute;n&rdquo;. De hecho, &ldquo;cuanto m&aacute;s abstracto es el poder m&aacute;s se reafirma la creencia en las ra&iacute;ces&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">El conflicto de l&iacute;mites: se confunden los l&iacute;mites entre lo urbano y lo rural. Son imprecisos y se impone un paisaje complejo, ilegible. Los cascos urbanos se han sabido planificar, &ldquo;son mejores que hace cincuenta a&ntilde;os&rdquo;, pero se han concebido a costa de la periferia, la cual se ha urbanizado y fragmentado. Se crea una estructura que no se entiende y &ldquo;se hace necesario regresar a las fronteras perceptibles&rdquo;, seg&uacute;n la soluci&oacute;n aportada por Nogu&eacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">El conflicto de representaci&oacute;n. Es el que se da por la diferencia entre el paisaje que se ve todos los d&iacute;as y los arquetipos que se han ido aprendiendo. &ldquo;Es grave que una parte significativa de la sociedad no se identifique con sus paisajes&rdquo;. Esto ocurre principalmente en zonas urbanas y de la periferia porque esos paisajes no se han proyectado de forma que la gente se sienta parte de ellos. Este conflicto, adem&aacute;s de tener una derivaci&oacute;n pol&iacute;tica, crea un problema de referencia porque es muy complicado identificarse con la homogeneizaci&oacute;n. &ldquo;El reto es crear nuevos imaginarios paisaj&iacute;sticos que coincidan con la realidad&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Nogu&eacute;. Y para esto hace falta intervenir en el territorio con participaci&oacute;n y sentido com&uacute;n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">Finalmente, seg&uacute;n expuso el director del Observatorio del Paisaje de Catalu&ntilde;a, todos los desencuentros remiten a un conflicto &eacute;tico. El reto es c&oacute;mo alterar el paisaje sin destrozarlo, porque si se destruye el paisaje se deteriora la identidad. Para Nogu&eacute;, es &eacute;ticamente reprobable cambiar esa identidad por otra si no est&aacute; socialmente consensuada. &ldquo;Tan reprobable &mdash;concluy&oacute;&mdash; como disminuir la biodiversidad del planeta&rdquo;.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\" \/><br \/>\n<meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\" \/><br \/>\n<meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/><br \/>\n<meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/>\n<link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CIdoya%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Font Definitions *\/\n @ofont-face\n\t{\n\tmso-ofont-alt:\"Century Gothic\";}\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin-top:0cm;\n\tmargin-right:0cm;\n\tmargin-bottom:10.0pt;\n\tmargin-left:0cm;\n\tline-height:115%;\n\tofont-size:11.0pt;\n\tmso-bidi-\"Times New Roman\";}\n@page Section1\n\t{size:612.0pt 792.0pt;\n\tmargin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"ofont-size: 10pt; line-height: 115%;\">&ldquo;Los seres humanos creamos lugares en el espacio, les damos significado y nos sentimos parte de ellos, nos vinculan a la l&oacute;gica hist&oacute;rica&rdquo;. 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