{"id":3879,"date":"2010-03-22T00:00:00","date_gmt":"2010-03-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fcmanrique.org\/2010\/03\/22\/chantal-maillard-o-seguimos-consumiendo-y-la-tierra-se-muere-o-lo-dejamos-y-la-civilizacion-se-colapsa\/?lang=es"},"modified":"2022-09-14T11:34:41","modified_gmt":"2022-09-14T11:34:41","slug":"chantal-maillard-o-seguimos-consumiendo-y-la-tierra-se-muere-o-lo-dejamos-y-la-civilizacion-se-colapsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/chantal-maillard-o-seguimos-consumiendo-y-la-tierra-se-muere-o-lo-dejamos-y-la-civilizacion-se-colapsa\/","title":{"rendered":"Chantal Maillard: <em>O seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilizaci\u00f3n se colapsa<\/em>"},"content":{"rendered":"<p><meta content=\"text\/html; charset=utf-8\" http-equiv=\"Content-Type\" \/><br \/>\n<meta content=\"Word.Document\" name=\"ProgId\" \/><br \/>\n<meta content=\"Microsoft Word 10\" name=\"Generator\" \/><br \/>\n<meta content=\"Microsoft Word 10\" name=\"Originator\" \/>\n<link href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CIdoya%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" rel=\"File-List\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if !mso]>\n\n\n<style>\nst1:*{behavior:url(#ieooui) }\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin:0cm;\n\t\n\tofont-size:12.0pt;\"Times New Roman\";\n\tmso-fareast-\"Times New Roman\";}\n@page Section1\n\t{size:595.3pt 841.9pt;\n\tmargin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. As&iacute; se conforma el &ldquo;no libro&rdquo; <em>La tierra prometida <\/em>de la poeta Chantal Maillard, seg&uacute;n lo calific&oacute; ella misma. As&iacute; se conforma la letan&iacute;a, el grito de alerta que clama por la desaparici&oacute;n de las especies, que se present&oacute; en la sala Taro, en <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la  Fundaci&oacute;n C&eacute;sar<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> Manrique. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Se trata de una publicaci&oacute;n ins&oacute;lita, que repite estas palabras a lo largo de sus p&aacute;ginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o est&aacute;n a punto de desaparecer. El texto, editado por <em>milrazones<\/em> con la colaboraci&oacute;n de <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la FCM<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">, se acompa&ntilde;a de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. &ldquo;Lo que queda de un animal cuando desaparece&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Maillard.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Maillard agradeci&oacute; el apoyo de la FCM y explic&oacute; la finalidad de la publicaci&oacute;n como canto por la desaparici&oacute;n de las especies. &ldquo;No s&eacute; si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que est&aacute; por llegar, pero no pod&iacute;a dejar de intentarlo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, en una intervenci&oacute;n sentida, po&eacute;tica&hellip; &ldquo;S&oacute;lo s&eacute; escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo har&iacute;a&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Primera Guerra<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de m&aacute;rmol gris &ldquo;que era importante porque era importante&rdquo; y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. &ldquo;El libro cumple esta funci&oacute;n, es un memorial&rdquo;. En &eacute;l figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecer&aacute;n. &ldquo;Es fuego y obelisco, columna y ofrenda&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los dem&aacute;s. Nosotros. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; &mdash;se pregunt&oacute;&mdash; hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, &iquest;si no por qu&eacute;?&rdquo;. &ldquo;Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. &iquest;No ser&aacute; que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?&rdquo;<\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;S&oacute;lo empezamos a pensar en la desaparici&oacute;n de los animales cuando nos ata&ntilde;e, as&iacute; que no hablamos desde la compasi&oacute;n sino desde el miedo&rdquo;. La autora de <em>Matar a Plat&oacute;n<\/em> se pregunt&oacute;, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Tierra<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> inicia su destrucci&oacute;n; si el ser humano no ser&iacute;a el gran verdugo de la Naturaleza.<\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida m&aacute;s all&aacute; de lo que ser&iacute;a natural&rdquo; y alteramos el equilibrio. &ldquo;El consumo &mdash;dijo Maillard&mdash; empez&oacute; siendo un osito de peluche y acab&oacute; convirti&eacute;ndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes&rdquo;. &ldquo;Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Tierra<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> se muere o lo dejamos y la civilizaci&oacute;n se colapsa. &iquest;Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo&rdquo;, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. &ldquo;Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados&rdquo;. Esa capacidad cordial es compasi&oacute;n, &ldquo;la capacidad de dolerse en el otro&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Dolor m&aacute;s ternura. &ldquo;El animal es inocente, tambi&eacute;n el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo&rdquo;. &iquest;Hab&eacute;is mirado a los ojos de un animal?, pregunt&oacute; Maillard a la sala. &ldquo;Es un&nbsp;pozo en cuyo fondo est&aacute; escrita <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la  Historia<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> del Universo&rdquo;. &ldquo;Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince&hellip; Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia&hellip; Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte&rdquo;. <\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esa inocencia me mueve a producir esta letan&iacute;a. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparici&oacute;n de estos animales. Si yo creyese en algo ser&iacute;a en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poes&iacute;a ten&iacute;a un fin concreto, m&aacute;gico, ritual, no se hac&iacute;a para el ensalzamiento de su autor&iacute;a. Son malos tiempos para la poes&iacute;a antigua&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;El poema es otra cosa. Cuando la poes&iacute;a se hace comercial se desvirt&uacute;a. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir m&aacute;s&rdquo;. Por eso satisface que instituciones como <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> Manrique, dijo la autora,&nbsp;ayude a algo que no est&aacute; apoyado por el mercado, &ldquo;algo que vale la pena&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esto no es un libro de poes&iacute;a, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo as&iacute; como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letan&iacute;a&rdquo;.<\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Convertir las palabras del libro en palabras m&aacute;gicas porque puede llegar un d&iacute;a en que no sepamos qu&eacute; designaron. Por compasi&oacute;n y como animal que soy, pronunci&oacute; el ensalmo. Tambi&eacute;n por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La autora comenz&oacute; a leer la letan&iacute;a, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Nav&iacute;o, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorpor&aacute;ndose a la lectura del salmo.<\/span> <\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La oraci&oacute;n envolvi&oacute; la sala. El p&uacute;blico, al que se le hab&iacute;a repartido p&aacute;ginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le hab&iacute;an correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible&hellip;<\/span><\/p>\n<p><meta content=\"text\/html; charset=utf-8\" http-equiv=\"Content-Type\" \/><br \/>\n<meta content=\"Word.Document\" name=\"ProgId\" \/><br \/>\n<meta content=\"Microsoft Word 10\" name=\"Generator\" \/><br \/>\n<meta content=\"Microsoft Word 10\" name=\"Originator\" \/>\n<link href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CIdoya%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" rel=\"File-List\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if !mso]>\n\n\n<style>\nst1:*{behavior:url(#ieooui) }\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin:0cm;\n\t\n\tofont-size:12.0pt;\"Times New Roman\";\n\tmso-fareast-\"Times New Roman\";}\n@page Section1\n\t{size:595.3pt 841.9pt;\n\tmargin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. As&iacute; se conforma el &ldquo;no libro&rdquo; <em>La tierra prometida <\/em>de la poeta Chantal Maillard, seg&uacute;n lo calific&oacute; ella misma. As&iacute; se conforma la letan&iacute;a, el grito de alerta que clama por la desaparici&oacute;n de las especies, que se present&oacute; en la sala Taro, en <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la  Fundaci&oacute;n C&eacute;sar<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> Manrique. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Se trata de una publicaci&oacute;n ins&oacute;lita, que repite estas palabras a lo largo de sus p&aacute;ginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o est&aacute;n a punto de desaparecer. El texto, editado por <em>milrazones<\/em> con la colaboraci&oacute;n de <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la FCM<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">, se acompa&ntilde;a de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. &ldquo;Lo que queda de un animal cuando desaparece&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Maillard.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Maillard agradeci&oacute; el apoyo de la FCM y explic&oacute; la finalidad de la publicaci&oacute;n como canto por la desaparici&oacute;n de las especies. &ldquo;No s&eacute; si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que est&aacute; por llegar, pero no pod&iacute;a dejar de intentarlo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, en una intervenci&oacute;n sentida, po&eacute;tica&hellip; &ldquo;S&oacute;lo s&eacute; escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo har&iacute;a&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Primera Guerra<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de m&aacute;rmol gris &ldquo;que era importante porque era importante&rdquo; y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. &ldquo;El libro cumple esta funci&oacute;n, es un memorial&rdquo;. En &eacute;l figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecer&aacute;n. &ldquo;Es fuego y obelisco, columna y ofrenda&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los dem&aacute;s. Nosotros. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; &mdash;se pregunt&oacute;&mdash; hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, &iquest;si no por qu&eacute;?&rdquo;. &ldquo;Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. &iquest;No ser&aacute; que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?&rdquo;<\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;S&oacute;lo empezamos a pensar en la desaparici&oacute;n de los animales cuando nos ata&ntilde;e, as&iacute; que no hablamos desde la compasi&oacute;n sino desde el miedo&rdquo;. La autora de <em>Matar a Plat&oacute;n<\/em> se pregunt&oacute;, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Tierra<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> inicia su destrucci&oacute;n; si el ser humano no ser&iacute;a el gran verdugo de la Naturaleza.<\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida m&aacute;s all&aacute; de lo que ser&iacute;a natural&rdquo; y alteramos el equilibrio. &ldquo;El consumo &mdash;dijo Maillard&mdash; empez&oacute; siendo un osito de peluche y acab&oacute; convirti&eacute;ndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes&rdquo;. &ldquo;Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Tierra<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> se muere o lo dejamos y la civilizaci&oacute;n se colapsa. &iquest;Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo&rdquo;, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. &ldquo;Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados&rdquo;. Esa capacidad cordial es compasi&oacute;n, &ldquo;la capacidad de dolerse en el otro&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Dolor m&aacute;s ternura. &ldquo;El animal es inocente, tambi&eacute;n el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo&rdquo;. &iquest;Hab&eacute;is mirado a los ojos de un animal?, pregunt&oacute; Maillard a la sala. &ldquo;Es un&nbsp;pozo en cuyo fondo est&aacute; escrita <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la  Historia<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> del Universo&rdquo;. &ldquo;Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince&hellip; Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia&hellip; Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte&rdquo;. <\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esa inocencia me mueve a producir esta letan&iacute;a. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparici&oacute;n de estos animales. Si yo creyese en algo ser&iacute;a en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poes&iacute;a ten&iacute;a un fin concreto, m&aacute;gico, ritual, no se hac&iacute;a para el ensalzamiento de su autor&iacute;a. Son malos tiempos para la poes&iacute;a antigua&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;El poema es otra cosa. Cuando la poes&iacute;a se hace comercial se desvirt&uacute;a. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir m&aacute;s&rdquo;. Por eso satisface que instituciones como <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> Manrique, dijo la autora,&nbsp;ayude a algo que no est&aacute; apoyado por el mercado, &ldquo;algo que vale la pena&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esto no es un libro de poes&iacute;a, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo as&iacute; como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letan&iacute;a&rdquo;.<\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Convertir las palabras del libro en palabras m&aacute;gicas porque puede llegar un d&iacute;a en que no sepamos qu&eacute; designaron. Por compasi&oacute;n y como animal que soy, pronunci&oacute; el ensalmo. Tambi&eacute;n por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La autora comenz&oacute; a leer la letan&iacute;a, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Nav&iacute;o, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorpor&aacute;ndose a la lectura del salmo.<\/span> <\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La oraci&oacute;n envolvi&oacute; la sala. El p&uacute;blico, al que se le hab&iacute;a repartido p&aacute;ginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le hab&iacute;an correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible&hellip;<\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><meta content=\"text\/html; charset=utf-8\" http-equiv=\"Content-Type\" \/><br \/>\n<meta content=\"Word.Document\" name=\"ProgId\" \/><br \/>\n<meta content=\"Microsoft Word 10\" name=\"Generator\" \/><br \/>\n<meta content=\"Microsoft Word 10\" name=\"Originator\" \/>\n<link href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CIdoya%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" rel=\"File-List\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if !mso]>\n\n\n<style>\nst1:*{behavior:url(#ieooui) }\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin:0cm;\n\t\n\tofont-size:12.0pt;\"Times New Roman\";\n\tmso-fareast-\"Times New Roman\";}\n@page Section1\n\t{size:612.0pt 792.0pt;\n\tmargin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. As&iacute; se conforma el &ldquo;no libro&rdquo; <em>La tierra prometida <\/em>de la poeta Chantal Maillard, seg&uacute;n lo calific&oacute; ella misma. As&iacute; se conforma la letan&iacute;a, el grito de alerta que clama por la desaparici&oacute;n de las especies, que se present&oacute; en la sala Taro, en <\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\">la  Fundaci&oacute;n C&eacute;sar<\/span><span style=\"ofont-size: 10pt;\"> Manrique. <\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3881,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3,77,4],"tags":[],"class_list":["post-3879","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sitio-antiguo","category-prensa","category-expirados"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3879"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3879\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22892,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3879\/revisions\/22892"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}