no se han encontrado imágenes

Calidad de la democracia y protección ambiental en Canarias. Federico Aguilera Klink (ed.)

El jueves 12 de abril de 2007, tuvo lugar la presentación del libro Calidad de la democracia y protección ambiental en Canarias, editado por la FCM dentro de la colección Torcusa. El acto consistió en una mesa redonda en la que participaron Gabriel Bello y dos de los autores del libro, Federico Aguilera Klink y Juan Sánchez García.

Gabriel Bello es Catedrático de Ética y Filosofía Política de la Universidad de La Laguna, y  Presidente del Comité de Ética de la Investigación de la misma Universidad, y ha  ejercido cargos académicos como Decano y Director de Departamento, y ha pertenecido al  Comité de Humanidades de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación y  Acreditación).

Ha publicado los siguientes  libros:  El retorno de Ulises. Sobre competencia ética y supervivencia, (La Laguna, Servicio de Publicaciones de la Universidad), 1988, La construcción ética del otro (Oviedo, Edit. Nóbel), 1997; Premio internacional de Ensayo “Jovellanos”);  El valor de los otros. Más allá de la violencia intercultural (Ed. Biblioteca Nueva, Madrid), 2006; Postcolonialismo, emigración y alteridad, Edit. Comares, Granada, 2007.

Además es autor de capítulos de libros y artículos sobre  el pragmatismo norteamericano clásico y sobre el neopragmatismo de R. Rorty, sobre la  ética de la alteridad de E. Levinas y sobre problemas de bioética y de ética ecológica. En la actualidad trabaja sobre problemas de ética global, y sobre la validez y alcance intercultural de los juicios morales.

Federico Aguilera Klink es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de La Laguna. Enseña Economía de los Recursos Naturales y Economía Ecológica. Sus últimos trabajos han sido publicados en Ecología Política, Ecological Economics, Environment and Planning C: Government and Policy, Archipiélago, Economistas e International Journal of Water. Algunos de sus libros son: Economía del Agua (1992, segunda edición en 1996), Canarias. Economía, Ecología y Medio Ambiente (1994, varios autores), De la economía ambiental a la economía ecológica (1994, en colaboración con Vicente Alcántara), Economía de los recursos naturales : Un enfoque institucional (1996) y Los mercados de agua en Tenerife (2002, en colaboración con Miguel Sánchez Padrón). Ha recibido el Premio Nacional de Economía y Medio Ambiente Lucas Mallada 2004, del Ministerio de Medio Ambiente.

Juan Sánchez García es profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, investiga e imparte su docencia en Economía Regional. Autor de artículos en revistas como Ecological Economics, Environment and Planning C, International Journal of Environment and Pollution, International Journal of Water, Agricultura y Sociedad, Historia Industrial, etc. Algunos de los libros en los que ha participado son Technological Change in a Spatial Context (E. Ciciotti et al., 1990),  Canarias: Economía, Ecología y Medio Ambiente (1994, con otros autores), Los Planes Insulares de Ordenación en Canarias. Reflexiones metodológicas (1995, con otros autores, como editor), Economics With No Special Technology (T. Arder, 1996), Experiencias sociales innovadoras y participativas (ed., 2004) y Toma de decisiones colectivas y política del suelo (editor y coautor, 2004). Vinculado al movimiento ecologista.

Durante su intervención, Gabriel Bello señaló que, si bien el objeto del libro es la calidad de la democracia y su repercusión sobre el territorio de las Islas, subyace bajo el mismo el problema de la distribución equitativa de los presupuestos públicos. Un problema que, según Bello, explica que un grupo de economistas y geógrafos se ocupen de la calidad de la democracia, un tema habitualmente exclusivo de filósofos de la moral y teóricos de la política.

Bello hizo mención a la utilización por parte de los gobernantes de decisiones democráticas autoritarias para justificar infraestructuras de necesidad dudosa y alta rentabilidad privada, recalificaciones del suelo que permiten ganancias tan desmesuradas como inmorales, u ordenamientos urbanísticos concebidos siempre en función del beneficio privado.

En la parte final de su intervención, Gabriel Bello se remitió al papel jugado por determinados medios de comunicación, comprometidos con ese modelo de decisiones autoritarias, que construyen una opinión pública a su medida en la que el conflicto o no aparece como tal o lo hace en tono menor.

Frente a ello, subrayó la defensa que los autores hacen de la democracia deliberativa, que pretende mejorar la calidad de la democracia a través de procedimientos participativos y del debate y la argumentación.

Federico Aguilera Klink incidió en la importancia del debate público en la toma de decisiones, concluyendo que no puede haber democracia de calidad si no hay debate público sobre las necesidades reales de los ciudadanos.
Como indicador de la mala calidad de la democracia, Aguilera Klink recordó que la última reforma de la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC) se produjo sin que se hiciera pública información alguna sobre el destino de los fondos ejecutados hasta la fecha.

En este sentido, Federico Aguilera relacionó la RIC con la ineficacia del uso de millones de euros en los últimos años.
Juan Sánchez García, por su parte, abordó la cuestión de la corrupción como un elemento que hasta la fecha había sido ignorada en los estudios económicos, y apostó por situarla como variable explicativa dentro del conjunto de los indicadores socioeconómicos.

Para Sánchez García, es preciso señalar la corrupción como institución, como adecuación de las reglas del derecho a las reglas de hecho.

12 de abril de 2007

Juan Sánchez, Federico Aguilera y Gabriel Bello