{"id":3883,"date":"2010-03-19T00:00:00","date_gmt":"2010-03-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fcmanrique.org\/2010\/03\/19\/maillard-o-seguimos-consumiendo-y-la-tierra-se-muere-o-lo-dejamos-y-la-civilizacion-se-colapsa\/?lang=es"},"modified":"2022-09-14T11:33:23","modified_gmt":"2022-09-14T11:33:23","slug":"maillard-o-seguimos-consumiendo-y-la-tierra-se-muere-o-lo-dejamos-y-la-civilizacion-se-colapsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/maillard-o-seguimos-consumiendo-y-la-tierra-se-muere-o-lo-dejamos-y-la-civilizacion-se-colapsa\/","title":{"rendered":"Maillard: <em>O seguimos consumiendo y la tierra se muere o lo dejamos y la civilizaci\u00f3n se colapsa<\/em>"},"content":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. As&iacute; se conforma el &ldquo;no libro&rdquo; <em><span>La tierra prometida <\/span><\/em>de la poeta Chantal Maillard, seg&uacute;n lo calific&oacute; ella misma. As&iacute; se conforma la letan&iacute;a, el grito de alerta que clama por la desaparici&oacute;n de las especies, que se present&oacute; en la sala Taro, en la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique, el pasado 18 de marzo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Se trata de una publicaci&oacute;n ins&oacute;lita, que repite estas palabras a lo largo de sus p&aacute;ginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o est&aacute;n a punto de desaparecer. El texto, editado por <em>milrazones<\/em> con la colaboraci&oacute;n de la FCM, se acompa&ntilde;a de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. &ldquo;Lo que queda de un animal cuando desaparece&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Maillard.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Maillard agradeci&oacute; el apoyo de la FCM y explic&oacute; la finalidad de la publicaci&oacute;n como canto por la desaparici&oacute;n de las especies. &ldquo;No s&eacute; si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que est&aacute; por llegar, pero no pod&iacute;a dejar de intentarlo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, en una intervenci&oacute;n sentida, po&eacute;tica&hellip; &ldquo;S&oacute;lo s&eacute; escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo har&iacute;a&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de la Primera Guerra Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de m&aacute;rmol gris &ldquo;que era importante porque era importante&rdquo; y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. &ldquo;El libro cumple esta funci&oacute;n, es un memorial&rdquo;. En &eacute;l figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecer&aacute;n. &ldquo;Es fuego y obelisco, columna y ofrenda&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los dem&aacute;s. Nosotros. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; &mdash;se pregunt&oacute;&mdash; hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, &iquest;si no por qu&eacute;?&rdquo;. &ldquo;Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. &iquest;No ser&aacute; que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;S&oacute;lo empezamos a pensar en la desaparici&oacute;n de los animales cuando nos ata&ntilde;e, as&iacute; que no hablamos desde la compasi&oacute;n sino desde el miedo&rdquo;. La autora de <em>Matar a Plat&oacute;n<\/em> se pregunt&oacute;, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde la Tierra inicia su destrucci&oacute;n; si el ser humano no ser&iacute;a el gran verdugo de la Naturaleza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida m&aacute;s all&aacute; de lo que ser&iacute;a natural&rdquo; y alteramos el equilibrio. &ldquo;El consumo &mdash;dijo Maillard&mdash; empez&oacute; siendo un osito de peluche y acab&oacute; convirti&eacute;ndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes&rdquo;. &ldquo;Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilizaci&oacute;n se colapsa. &iquest;Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo&rdquo;, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. &ldquo;Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados&rdquo;. Esa capacidad cordial es compasi&oacute;n, &ldquo;la capacidad de dolerse en el otro&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Dolor m&aacute;s ternura. &ldquo;El animal es inocente, tambi&eacute;n el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo&rdquo;. &iquest;Hab&eacute;is mirado a los ojos de un animal?, pregunt&oacute; Maillard a la sala. &ldquo;Es un&nbsp;pozo en cuyo fondo est&aacute; escrita la Historia del Universo&rdquo;. &ldquo;Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince&hellip; Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia&hellip; Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esa inocencia me mueve a producir esta letan&iacute;a. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparici&oacute;n de estos animales. Si yo creyese en algo ser&iacute;a en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poes&iacute;a ten&iacute;a un fin concreto, m&aacute;gico, ritual, no se hac&iacute;a para el ensalzamiento de su autor&iacute;a. Son malos tiempos para la poes&iacute;a antigua&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;El poema es otra cosa. Cuando la poes&iacute;a se hace comercial se desvirt&uacute;a. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir m&aacute;s&rdquo;. Por eso satisface que instituciones como la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique, dijo la autora,&nbsp;ayude a algo que no est&aacute; apoyado por el mercado, &ldquo;algo que vale la pena&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esto no es un libro de poes&iacute;a, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo as&iacute; como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letan&iacute;a&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Convertir las palabras del libro en palabras m&aacute;gicas porque puede llegar un d&iacute;a en que no sepamos qu&eacute; designaron. Por compasi&oacute;n y como animal que soy, pronunci&oacute; el ensalmo. Tambi&eacute;n por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La autora comenz&oacute; a leer la letan&iacute;a, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Nav&iacute;o, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorpor&aacute;ndose a la lectura del salmo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La oraci&oacute;n envolvi&oacute; la sala. El p&uacute;blico, al que se le hab&iacute;a repartido p&aacute;ginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le hab&iacute;an correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible&hellip;<\/span><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. As&iacute; se conforma el &ldquo;no libro&rdquo; <em><span>La tierra prometida <\/span><\/em>de la poeta Chantal Maillard, seg&uacute;n lo calific&oacute; ella misma. As&iacute; se conforma la letan&iacute;a, el grito de alerta que clama por la desaparici&oacute;n de las especies, que se present&oacute; en la sala Taro, en la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique, el pasado 18 de marzo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Se trata de una publicaci&oacute;n ins&oacute;lita, que repite estas palabras a lo largo de sus p&aacute;ginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o est&aacute;n a punto de desaparecer. El texto, editado por <em>milrazones<\/em> con la colaboraci&oacute;n de la FCM, se acompa&ntilde;a de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. &ldquo;Lo que queda de un animal cuando desaparece&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Maillard.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Maillard agradeci&oacute; el apoyo de la FCM y explic&oacute; la finalidad de la publicaci&oacute;n como canto por la desaparici&oacute;n de las especies. &ldquo;No s&eacute; si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que est&aacute; por llegar, pero no pod&iacute;a dejar de intentarlo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, en una intervenci&oacute;n sentida, po&eacute;tica&hellip; &ldquo;S&oacute;lo s&eacute; escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo har&iacute;a&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de la Primera Guerra Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de m&aacute;rmol gris &ldquo;que era importante porque era importante&rdquo; y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. &ldquo;El libro cumple esta funci&oacute;n, es un memorial&rdquo;. En &eacute;l figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecer&aacute;n. &ldquo;Es fuego y obelisco, columna y ofrenda&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los dem&aacute;s. Nosotros. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; &mdash;se pregunt&oacute;&mdash; hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, &iquest;si no por qu&eacute;?&rdquo;. &ldquo;Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. &iquest;No ser&aacute; que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;S&oacute;lo empezamos a pensar en la desaparici&oacute;n de los animales cuando nos ata&ntilde;e, as&iacute; que no hablamos desde la compasi&oacute;n sino desde el miedo&rdquo;. La autora de <em>Matar a Plat&oacute;n<\/em> se pregunt&oacute;, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde la Tierra inicia su destrucci&oacute;n; si el ser humano no ser&iacute;a el gran verdugo de la Naturaleza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida m&aacute;s all&aacute; de lo que ser&iacute;a natural&rdquo; y alteramos el equilibrio. &ldquo;El consumo &mdash;dijo Maillard&mdash; empez&oacute; siendo un osito de peluche y acab&oacute; convirti&eacute;ndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes&rdquo;. &ldquo;Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilizaci&oacute;n se colapsa. &iquest;Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo&rdquo;, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. &ldquo;Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados&rdquo;. Esa capacidad cordial es compasi&oacute;n, &ldquo;la capacidad de dolerse en el otro&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. Dolor m&aacute;s ternura. &ldquo;El animal es inocente, tambi&eacute;n el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo&rdquo;. &iquest;Hab&eacute;is mirado a los ojos de un animal?, pregunt&oacute; Maillard a la sala. &ldquo;Es un&nbsp;pozo en cuyo fondo est&aacute; escrita la Historia del Universo&rdquo;. &ldquo;Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince&hellip; Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia&hellip; Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esa inocencia me mueve a producir esta letan&iacute;a. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparici&oacute;n de estos animales. Si yo creyese en algo ser&iacute;a en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poes&iacute;a ten&iacute;a un fin concreto, m&aacute;gico, ritual, no se hac&iacute;a para el ensalzamiento de su autor&iacute;a. Son malos tiempos para la poes&iacute;a antigua&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;El poema es otra cosa. Cuando la poes&iacute;a se hace comercial se desvirt&uacute;a. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir m&aacute;s&rdquo;. Por eso satisface que instituciones como la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique, dijo la autora,&nbsp;ayude a algo que no est&aacute; apoyado por el mercado, &ldquo;algo que vale la pena&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Esto no es un libro de poes&iacute;a, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo as&iacute; como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letan&iacute;a&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. &ldquo;Convertir las palabras del libro en palabras m&aacute;gicas porque puede llegar un d&iacute;a en que no sepamos qu&eacute; designaron. Por compasi&oacute;n y como animal que soy, pronunci&oacute; el ensalmo. Tambi&eacute;n por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La autora comenz&oacute; a leer la letan&iacute;a, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Nav&iacute;o, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorpor&aacute;ndose a la lectura del salmo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">&hellip;nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. La oraci&oacute;n envolvi&oacute; la sala. El p&uacute;blico, al que se le hab&iacute;a repartido p&aacute;ginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le hab&iacute;an correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible&hellip;<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Nunca tal vez a&uacute;n apenas sea posible. As&iacute; se conforma el &ldquo;no libro&rdquo; <em>La tierra prometida <\/em>de la poeta Chantal Maillard, seg&uacute;n lo calific&oacute; ella misma.<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3885,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3,77,4],"tags":[],"class_list":["post-3883","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sitio-antiguo","category-prensa","category-expirados"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3883"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22891,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3883\/revisions\/22891"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}