{"id":3949,"date":"2009-06-19T00:00:00","date_gmt":"2009-06-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fcmanrique.org\/2009\/06\/19\/vicente-verdu-hay-mas-interes-en-comunicar-que-en-conocer-mas-alla\/?lang=es"},"modified":"2022-09-14T10:28:35","modified_gmt":"2022-09-14T10:28:35","slug":"vicente-verdu-hay-mas-interes-en-comunicar-que-en-conocer-mas-alla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/vicente-verdu-hay-mas-interes-en-comunicar-que-en-conocer-mas-alla\/","title":{"rendered":"Vicente Verd\u00fa: <em>Hay m\u00e1s inter\u00e9s en comunicar que en conocer m\u00e1s all\u00e1<\/em>"},"content":{"rendered":"<p><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\" \/><br \/>\n<meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\" \/><br \/>\n<meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/><br \/>\n<meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/>\n<link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Font Definitions *\/\n @ofont-face\n\t{\"Arial Unicode MS\";\n\tpanose-1:0 0 0 0 0 0 0 0 0 0;}\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin:0cm;\n\t\n\tofont-size:12.0pt;\"Times New Roman\";\n\tmso-fareast-\"Arial Unicode MS\";}\n@page Section1\n\t{size:595.25pt 841.85pt;\n\tmargin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Hubo un tiempo en que un aura m&iacute;stica recubr&iacute;a a los artistas. El escritor y periodista Vicente Verd&uacute;&nbsp;&nbsp; record&oacute; que en el siglo XIX se produjo una sorprendente deriva que llev&oacute; desde &ldquo;la veneraci&oacute;n religiosa al monarca&rdquo; hacia la &ldquo;sacralizaci&oacute;n del artista&rdquo; a ojos de todos. Se transformaron en seres de los que se esperaba que navegaran por las entra&ntilde;as del alma humana para descubrir sus misterios y sacarlos a la superficie. &ldquo;El artista se convirti&oacute; en un creador de mundos nuevos. Se le vio, junto a la ciencia, como una aportaci&oacute;n al conocimiento de la condici&oacute;n humana. Era el conocedor del sentido de la vida, el que transmit&iacute;a una revelaci&oacute;n&rdquo;, apunt&oacute; el autor de <em>El planeta americano<\/em> durante su intervenci&oacute;n en la Sala Jos&eacute; Saramago de la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique (FCM) el 18 de junio de 2009, dentro del ciclo <em>El autor y su obra<\/em>. Curiosamente, se daba por bueno que estaban hechos casi a partes iguales de luz y de oscuridad, pues se les acomodaba en el perfil de &ldquo;gente por lo general tuberculosa, que viv&iacute;a penosamente, alcoh&oacute;licos y que, indispensablemente, creaban con dolor&rdquo;. El autor se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;se ha venido arrastrando la ecuaci&oacute;n del arte basado en el dolor&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div>&nbsp;<span style=\"ofont-size: 10pt;\">Pero esta figura entre m&aacute;gica y tenebrosa comenz&oacute; a desdibujarse en la siguiente centuria. &ldquo;En el siglo XX hab&iacute;a sobre todo que comunicar y el artista ha ido a la par de esa evoluci&oacute;n. No bastaba con crear, sino que ten&iacute;an que ser grandes comunicadores. A d&iacute;a de hoy, el triunfador no es tanto el que descubre mundos, sino el que crea acontecimientos del que participan miles o millones de personas&rdquo;, expuso Verd&uacute;. &ldquo;El escritor contempor&aacute;neo juega con las emociones. Hay que combatir para captar. Actualmente, incluso un profesor que no sepa comunicar es un fracasado&rdquo;, manifest&oacute;. &ldquo;Yo tengo amigos que escrib&iacute;an novelas experimentales y ahora hacen novelas policiacas. Nunca han estado en una comisar&iacute;a ni han traficado con estupefacientes, pero sacan libros de esos de los que se dice: &#8216;No lo podr&aacute;s dejar&#8217;. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver eso con la creaci&oacute;n? Tiene que ver con la distracci&oacute;n y el entretenimiento&rdquo;, sentenci&oacute;. &ldquo;Los artistas ya inventan poco. La provocaci&oacute;n ya no provoca, no escandaliza y hay m&aacute;s inter&eacute;s en comunicar que en el pilar de apoyo de conocer m&aacute;s all&aacute;. M&aacute;s o menos todos estamos metidos en ello. Cada uno hace lo que puede&#8230;&rdquo;. <br \/><\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Podr&iacute;a decirse que Verd&uacute;, doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona, miembro de la Fundaci&oacute;n Nieman de la Universidad de Harvard, colaborador habitual del diario <em>El Pa&iacute;s<\/em>, donde ocup&oacute; los cargos de Jefe de Opini&oacute;n y de Cultura, y escritor de &eacute;xito, ha hecho bastante en el proceloso mar de las letras. Ten&iacute;a un escritor dentro. &ldquo;Es una voz poderosa que te conduce en esa direcci&oacute;n y si no lo cumples tienes un sentimiento de culpa tremendo. Otros piensan que si escriben ser&aacute;n m&aacute;s queridos, pero no piensan que a lo mejor te odian el doble. Y hay tambi&eacute;n quien dice que no sabe hacer otra cosa&rdquo;, coment&oacute;. Parafraseando a Mara&ntilde;&oacute;n, matiz&oacute; que &ldquo;hay mucha gente que siente esa voz, pero es necesario que se cruce con el talento&rdquo;. La certeza de su aptitud le vino a Verd&uacute; por un camino un tanto retorcido: &ldquo;Ya estoy harto. O me dices de qui&eacute;n copias o se lo digo al prefecto&rdquo;, le amenaz&oacute; un tutor en su etapa de estudiante. &ldquo;Me estaba alabando dudando de mi capacidad&rdquo;, subray&oacute; Verd&uacute;. <\/span><\/p>\n<div>&nbsp;<span style=\"ofont-size: 10pt;\">Este hombre con un escritor encerrado en su interior curs&oacute; antes una ingenier&iacute;a, carrera que no lleg&oacute; a culminar: &ldquo;Le dije a mi padre: Mira, no quiero ser ingeniero. Y mi padre, que era abogado,&nbsp;se llev&oacute; una alegr&iacute;a. Me pas&eacute; a Econ&oacute;micas y obtuve magn&iacute;ficas calificaciones. Y todos decidieron que ten&iacute;a que ser economista. Pero ten&iacute;a dudas, lo cual me llev&oacute; a suspender cinco asignaturas y a desconcertar a los dem&aacute;s&rdquo;. En esta deriva se encontraba cuando le surgi&oacute; la oportunidad de hacer un curso en la Sorbona. All&iacute; se fragu&oacute; una decisi&oacute;n vital. &ldquo;Cuando tuve que volver a Espa&ntilde;a me grab&eacute; lo siguiente en la cabeza: no vivir&aacute;s sino de la escritura. Y me hice periodista. Primero escrib&iacute;a sobre la bolsa, pero como yo lo que quer&iacute;a era escribir poes&iacute;a pues tarbada en hacer el art&iacute;culo unas dos horas y media. Hasta que un d&iacute;a el director me dijo: &#8216;Escribir bien es escribir bien deprisa&#8217;. Siempre me desped&iacute;an por rojo y porque cerraban a menudo&rdquo;, rememor&oacute;. <br \/><\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Con la beca Nieman, y tras su etapa como Jefe de Opini&oacute;n de <em>El Pa&iacute;s<\/em>, se escap&oacute; a Estados Unidos. De su experiencia en este pa&iacute;s naci&oacute; <em>El planeta americano<\/em>. &ldquo;Todos los libros tienen que ver con la biograf&iacute;a&rdquo;, afirm&oacute;. De sus propias experiencias han surgido tambi&eacute;n <em>Noviazgo y matrimonio en la burgues&iacute;a espa&ntilde;ola, El f&uacute;tbol, mitos, ritos y s&iacute;mbolos, El &eacute;xito y el fracaso<\/em> o <em>Nuevos amores, nuevas familias<\/em>. En cuanto a su estilo, Verd&uacute; reconoci&oacute; que &ldquo;el periodismo te ense&ntilde;a a ser claro&rdquo;. <\/span><\/p>\n<p><meta http-equiv=\"Content-Type\" content=\"text\/html; charset=utf-8\" \/><br \/>\n<meta name=\"ProgId\" content=\"Word.Document\" \/><br \/>\n<meta name=\"Generator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/><br \/>\n<meta name=\"Originator\" content=\"Microsoft Word 10\" \/>\n<link rel=\"File-List\" href=\"file:\/\/\/C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml\" \/><!--[if gte mso 9]><xml>\n \n  Normal\n  0\n  21\n  \n   \n   \n   \n   \n  \n  MicrosoftInternetExplorer4\n \n<\/xml><![endif]--><\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n<!--\n \/* Font Definitions *\/\n @ofont-face\n\t{\"Arial Unicode MS\";\n\tpanose-1:0 0 0 0 0 0 0 0 0 0;}\n \/* Style Definitions *\/\n p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal\n\t{mso-style-parent:\"\";\n\tmargin:0cm;\n\t\n\tofont-size:12.0pt;\"Times New Roman\";\n\tmso-fareast-\"Arial Unicode MS\";}\n@page Section1\n\t{size:595.25pt 841.85pt;\n\tmargin:2.0cm 2.0cm 2.0cm 2.0cm;}\ndiv.Section1\n\t{page:Section1;}\n-->\n<\/style>\n<p><!--[if gte mso 10]>\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-style-parent:\"\";\n\t\"Times New Roman\";}\n<\/style>\n\n\n<![endif]--><\/p>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Hubo un tiempo en que un aura m&iacute;stica recubr&iacute;a a los artistas. El escritor y periodista Vicente Verd&uacute;&nbsp;&nbsp; record&oacute; que en el siglo XIX se produjo una sorprendente deriva que llev&oacute; desde &ldquo;la veneraci&oacute;n religiosa al monarca&rdquo; hacia la &ldquo;sacralizaci&oacute;n del artista&rdquo; a ojos de todos. Se transformaron en seres de los que se esperaba que navegaran por las entra&ntilde;as del alma humana para descubrir sus misterios y sacarlos a la superficie. &ldquo;El artista se convirti&oacute; en un creador de mundos nuevos. Se le vio, junto a la ciencia, como una aportaci&oacute;n al conocimiento de la condici&oacute;n humana. Era el conocedor del sentido de la vida, el que transmit&iacute;a una revelaci&oacute;n&rdquo;, apunt&oacute; el autor de <em>El planeta americano<\/em> durante su intervenci&oacute;n en la Sala Jos&eacute; Saramago de la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique (FCM) el 18 de junio de 2009, dentro del ciclo <em>El autor y su obra<\/em>. Curiosamente, se daba por bueno que estaban hechos casi a partes iguales de luz y de oscuridad, pues se les acomodaba en el perfil de &ldquo;gente por lo general tuberculosa, que viv&iacute;a penosamente, alcoh&oacute;licos y que, indispensablemente, creaban con dolor&rdquo;. El autor se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;se ha venido arrastrando la ecuaci&oacute;n del arte basado en el dolor&rdquo;. <\/span><\/p>\n<div>&nbsp;<span style=\"ofont-size: 10pt;\">Pero esta figura entre m&aacute;gica y tenebrosa comenz&oacute; a desdibujarse en la siguiente centuria. &ldquo;En el siglo XX hab&iacute;a sobre todo que comunicar y el artista ha ido a la par de esa evoluci&oacute;n. No bastaba con crear, sino que ten&iacute;an que ser grandes comunicadores. A d&iacute;a de hoy, el triunfador no es tanto el que descubre mundos, sino el que crea acontecimientos del que participan miles o millones de personas&rdquo;, expuso Verd&uacute;. &ldquo;El escritor contempor&aacute;neo juega con las emociones. Hay que combatir para captar. Actualmente, incluso un profesor que no sepa comunicar es un fracasado&rdquo;, manifest&oacute;. &ldquo;Yo tengo amigos que escrib&iacute;an novelas experimentales y ahora hacen novelas policiacas. Nunca han estado en una comisar&iacute;a ni han traficado con estupefacientes, pero sacan libros de esos de los que se dice: &#8216;No lo podr&aacute;s dejar&#8217;. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver eso con la creaci&oacute;n? Tiene que ver con la distracci&oacute;n y el entretenimiento&rdquo;, sentenci&oacute;. &ldquo;Los artistas ya inventan poco. La provocaci&oacute;n ya no provoca, no escandaliza y hay m&aacute;s inter&eacute;s en comunicar que en el pilar de apoyo de conocer m&aacute;s all&aacute;. M&aacute;s o menos todos estamos metidos en ello. Cada uno hace lo que puede&#8230;&rdquo;. <br \/><\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Podr&iacute;a decirse que Verd&uacute;, doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona, miembro de la Fundaci&oacute;n Nieman de la Universidad de Harvard, colaborador habitual del diario <em>El Pa&iacute;s<\/em>, donde ocup&oacute; los cargos de Jefe de Opini&oacute;n y de Cultura, y escritor de &eacute;xito, ha hecho bastante en el proceloso mar de las letras. Ten&iacute;a un escritor dentro. &ldquo;Es una voz poderosa que te conduce en esa direcci&oacute;n y si no lo cumples tienes un sentimiento de culpa tremendo. Otros piensan que si escriben ser&aacute;n m&aacute;s queridos, pero no piensan que a lo mejor te odian el doble. Y hay tambi&eacute;n quien dice que no sabe hacer otra cosa&rdquo;, coment&oacute;. Parafraseando a Mara&ntilde;&oacute;n, matiz&oacute; que &ldquo;hay mucha gente que siente esa voz, pero es necesario que se cruce con el talento&rdquo;. La certeza de su aptitud le vino a Verd&uacute; por un camino un tanto retorcido: &ldquo;Ya estoy harto. O me dices de qui&eacute;n copias o se lo digo al prefecto&rdquo;, le amenaz&oacute; un tutor en su etapa de estudiante. &ldquo;Me estaba alabando dudando de mi capacidad&rdquo;, subray&oacute; Verd&uacute;. <\/span><\/p>\n<div>&nbsp;<span style=\"ofont-size: 10pt;\">Este hombre con un escritor encerrado en su interior curs&oacute; antes una ingenier&iacute;a, carrera que no lleg&oacute; a culminar: &ldquo;Le dije a mi padre: Mira, no quiero ser ingeniero. Y mi padre, que era abogado,&nbsp;se llev&oacute; una alegr&iacute;a. Me pas&eacute; a Econ&oacute;micas y obtuve magn&iacute;ficas calificaciones. Y todos decidieron que ten&iacute;a que ser economista. Pero ten&iacute;a dudas, lo cual me llev&oacute; a suspender cinco asignaturas y a desconcertar a los dem&aacute;s&rdquo;. En esta deriva se encontraba cuando le surgi&oacute; la oportunidad de hacer un curso en la Sorbona. All&iacute; se fragu&oacute; una decisi&oacute;n vital. &ldquo;Cuando tuve que volver a Espa&ntilde;a me grab&eacute; lo siguiente en la cabeza: no vivir&aacute;s sino de la escritura. Y me hice periodista. Primero escrib&iacute;a sobre la bolsa, pero como yo lo que quer&iacute;a era escribir poes&iacute;a pues tarbada en hacer el art&iacute;culo unas dos horas y media. Hasta que un d&iacute;a el director me dijo: &#8216;Escribir bien es escribir bien deprisa&#8217;. Siempre me desped&iacute;an por rojo y porque cerraban a menudo&rdquo;, rememor&oacute;. <br \/><\/span><\/div>\n<p><span style=\"ofont-size: 10pt;\">Con la beca Nieman, y tras su etapa como Jefe de Opini&oacute;n de <em>El Pa&iacute;s<\/em>, se escap&oacute; a Estados Unidos. De su experiencia en este pa&iacute;s naci&oacute; <em>El planeta americano<\/em>. &ldquo;Todos los libros tienen que ver con la biograf&iacute;a&rdquo;, afirm&oacute;. De sus propias experiencias han surgido tambi&eacute;n <em>Noviazgo y matrimonio en la burgues&iacute;a espa&ntilde;ola, El f&uacute;tbol, mitos, ritos y s&iacute;mbolos, El &eacute;xito y el fracaso<\/em> o <em>Nuevos amores, nuevas familias<\/em>. 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La conferencia puede verse en FCM TV.<br \/><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3,77,4],"tags":[],"class_list":["post-3949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sitio-antiguo","category-prensa","category-expirados"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3949"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22863,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3949\/revisions\/22863"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fcmanrique.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}