Presentación de José Saramago en sus palabras, en Lanzarote

El próximo viernes, 29 de octubre, a las 20,30 horas, en el marco de las XVII Jornadas de la Asociación para la Mujer “Mararía”, se presentará el libro José Saramago en sus palabras, preparado por Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique, y editado por Alfaguara.

Las Jornadas serán organizadas en homenaje al Nobel José Saramago, miembro del Patronato de Honor de la FCM, fallecido el pasado 18 de junio. El acto se desarrollará en la Sociedad Democracia de Arrecife.

Presentación en Madrid del libro José Saramago en sus palabras, editado por Alfaguara

El lunes 18 de octubre y el martes 19 fue presentado en Madrid el libro “José Saramago en sus palabras”, preparado por Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique, dedicado a José Saramago, miembro del Patronato de Honor de la Fundación César Manrique, que falleció el pasado 18 de junio. El día 29 de octubre, “José Saramago en sus palabras” lo presenta su autor en Lanzarote, en el marco de las XVII Jornadas de la Asociación para la Mujer “Mararía” que ser organizan en recuerdo del escritor portugués, en la Sociedad Democracia de Arrecife. El libro, que ya cuenta con su edición brasileña lanzada el mes de septiembre en Sao Paulo, se presenta así mismo por el autor, el 4 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México y a mediados de noviembre en Lisboa.

La editorial Alfaguara es la responsable de su publicación y la obra ya fue difundida en la reciente Feria del Libro de Francfort. Se trata de una selección sistematizada y minuciosamente introducida de textos fragmentarios de Saramago extraídos de reportajes y entrevistas concedidas por el escritor en numerosos países (Portugal, Brasil, España, Italia, Argentina, México, Cuba, Gran Bretaña, Perú, Francia…) entre mediados de los años setenta y marzo de 2009, organizados en torno a 34 temas representativos de las ideas del autor. Gómez Aguilera también le dedicó al Nobel una biografía recientemente publicada por la Fundación César Manrique que, en breve, será reeditada por Alfaguara.

El lunes 18 de octubre, el Auditorio Pilar Bardem de Rivas Vaciamadrid acogió el homenaje “Celebrando a Saramago”, en el que se llevaba a cabo la presentación del libro “José Saramago en sus palabras”. En el acto, participaron numerosas personalidades del ámbito de la cultura, el periodismo o la judicatura que leyeron textos de Saramago incluidos en el libro preparado por Gómez Aguilera, entre otros: Pilar del Río, Emilio Aragón, Aitana Sánchez-Gijón, Baltasar Garzón, Nativel Preciado, Andrés Sorel, David Cantero, Enrique Barón, Fanny Rubio, Fernando Berlín, José Antonio Martín Pallín, Macaco, Olga Rodríguez, Pilar Manjón y Vicente Romero. Además, la bailaora María Pagés se subió al escenario para bailar al son de la voz de Saramago y hubo intervenciones musicales de Miguel Ríos, Pedro Guerra, Uxía Senlle y Luis Pastor.

Asimismo, el martes 19 de octubre, se presentó el libro en una sesión académica organizada en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la Universidad Complutense, en el marco de las actividades organizadas por el Foro Complutense. En este acto participaron Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense; Rosa Falcón, directora del Foro Complutense; Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago; y el autor, Fernando Gómez Aguilera.

“José Saramago en sus palabras” (Alfaguara), de 545 páginas, es el último libro al que el escritor portugués, que residió en Lanzarote desde 1993, había dado el visto bueno, y en el que se refleja el pensamiento literario, ideológico y emocional del Nobel de Literatura a través de sus declaraciones recogidas en prensa escrita. La edición, preparada por Fernando Gómez Aguilera, recoge la opinión de Saramago sobre conceptos como la vida, Dios, la globalización, la razón, la literatura, la izquierda, el pesimismo, la muerte, la literatura, la democracia, la mujer, el compromiso o la política. Los textos se presentan organizados cronológicamente y constituyen conceptos recurrentes sobre los que el escritor se ha pronunciado y ha dotado de sentido.

“La prodigalidad con que el autor de ‘Ensayo sobre la ceguera’ se relacionó con los medios de comunicación, sin atender a límites geográficos, le sirvió para trasladar ampliamente ideas y apreciaciones, apoyado en una solvente capacidad de comunicación, un notorio didactismo y la inclinación a difundir y compartir sus impresiones, como si se tratara de un estricto acto de militancia”, explica Gómez Aguilera.

“Visto en su conjunto, este libro puede considerarse una agenda humanista de pensamiento crítico, un manual terapéutico contra la resignación, del que se deduce, como señaló Eduardo Galeano, que la realidad no es un destino sino un desafío”, concluye Gómez Aguilera.

Presentación en Madrid del libro José Saramago en sus palabras, editado por Alfaguara

El lunes 18 de octubre y el martes 19 fue presentado en Madrid el libro “José Saramago en sus palabras”, preparado por Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique, dedicado a José Saramago, miembro del Patronato de Honor de la Fundación César Manrique, que falleció el pasado 18 de junio. El día 29 de octubre, “José Saramago en sus palabras” lo presenta su autor en Lanzarote, en el marco de las XVII Jornadas de la Asociación para la Mujer “Mararía” que ser organizan en recuerdo del escritor portugués, en la Sociedad Democracia de Arrecife. El libro, que ya cuenta con su edición brasileña lanzada el mes de septiembre en Sao Paulo, se presenta así mismo por el autor, el 4 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México y a mediados de noviembre en Lisboa.

La editorial Alfaguara es la responsable de su publicación y la obra ya fue difundida en la reciente Feria del Libro de Francfort. Se trata de una selección sistematizada y minuciosamente introducida de textos fragmentarios de Saramago extraídos de reportajes y entrevistas concedidas por el escritor en numerosos países (Portugal, Brasil, España, Italia, Argentina, México, Cuba, Gran Bretaña, Perú, Francia…) entre mediados de los años setenta y marzo de 2009, organizados en torno a 34 temas representativos de las ideas del autor. Gómez Aguilera también le dedicó al Nobel una biografía recientemente publicada por la Fundación César Manrique que, en breve, será reeditada por Alfaguara.

El lunes 18 de octubre, el Auditorio Pilar Bardem de Rivas Vaciamadrid acogió el homenaje “Celebrando a Saramago”, en el que se llevaba a cabo la presentación del libro “José Saramago en sus palabras”. En el acto, participaron numerosas personalidades del ámbito de la cultura, el periodismo o la judicatura que leyeron textos de Saramago incluidos en el libro preparado por Gómez Aguilera, entre otros: Pilar del Río, Emilio Aragón, Aitana Sánchez-Gijón, Baltasar Garzón, Nativel Preciado, Andrés Sorel, David Cantero, Enrique Barón, Fanny Rubio, Fernando Berlín, José Antonio Martín Pallín, Macaco, Olga Rodríguez, Pilar Manjón y Vicente Romero. Además, la bailaora María Pagés se subió al escenario para bailar al son de la voz de Saramago y hubo intervenciones musicales de Miguel Ríos, Pedro Guerra, Uxía Senlle y Luis Pastor.

Asimismo, el martes 19 de octubre, se presentó el libro en una sesión académica organizada en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la Universidad Complutense, en el marco de las actividades organizadas por el Foro Complutense. En este acto participaron Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense; Rosa Falcón, directora del Foro Complutense; Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago; y el autor, Fernando Gómez Aguilera.

“José Saramago en sus palabras” (Alfaguara), de 545 páginas, es el último libro al que el escritor portugués, que residió en Lanzarote desde 1993, había dado el visto bueno, y en el que se refleja el pensamiento literario, ideológico y emocional del Nobel de Literatura a través de sus declaraciones recogidas en prensa escrita. La edición, preparada por Fernando Gómez Aguilera, recoge la opinión de Saramago sobre conceptos como la vida, Dios, la globalización, la razón, la literatura, la izquierda, el pesimismo, la muerte, la literatura, la democracia, la mujer, el compromiso o la política. Los textos se presentan organizados cronológicamente y constituyen conceptos recurrentes sobre los que el escritor se ha pronunciado y ha dotado de sentido.

“La prodigalidad con que el autor de ‘Ensayo sobre la ceguera’ se relacionó con los medios de comunicación, sin atender a límites geográficos, le sirvió para trasladar ampliamente ideas y apreciaciones, apoyado en una solvente capacidad de comunicación, un notorio didactismo y la inclinación a difundir y compartir sus impresiones, como si se tratara de un estricto acto de militancia”, explica Gómez Aguilera.

“Visto en su conjunto, este libro puede considerarse una agenda humanista de pensamiento crítico, un manual terapéutico contra la resignación, del que se deduce, como señaló Eduardo Galeano, que la realidad no es un destino sino un desafío”, concluye Gómez Aguilera.

Presentadas las Sugerencias de la FCM al Avance del PIOL

La Fundación César Manrique (FCM) traslada a la opinión pública el documento de sugerencias que ha presentado al Avance de la Revisión del Plan Insular de Ordenación de Lanzarote (PIOL) sometido a información pública por el Cabildo Insular.

A lo largo del amplio escrito, además de la posición institucional ante el Avance (capítulo I), se plantea una reflexión estratégica sobre el turismo y Lanzarote en un escenario de futuro inmediato y mediato (capítulo II) y se analizan los objetivos y las propuestas del documento elaborado por el Cabildo con la finalidad de revisar el PIOL (capítulo III).

La Fundación César Manrique, una vez evaluado en profundidad el Avance, con el asesoramiento técnico de reconocidos profesionales, manifiesta su decepción por el enfoque y los contenidos sobre los que se sustenta el documento, al tiempo que lo considera insuficiente, desenfocado y regresivo para orientar la política territorial de la isla en los próximos años.

Más información en la nota de prensa adjunta

Baltasar Garzón: Las opiniones de Saramago empujaron a miles de personas a reflexionar sobre la corresponsabilidad de todos en una sociedad democrática

José Saramago salió a recibir a cada uno de los asistentes a la presentación del libro José Saramago. La consistencia de los sueños, escrito por el director de la Fundación César Manrique, Fernando Gómez Aguilera. Lo hizo como sus libros, impreso, en una fotografía con el lema ‘Gracias, José’. Dentro de la sede de la FCM, algunas de sus páginas y un clavel rojo daban la bienvenida. En la sala, tras la mesa, dos grandes fotos del Nobel —‘Gracias, José’— y una más, junto a Pilar del Río, con el lema ‘Gracias, Pilar’, presidían el acto. En la pared, impresa, una frase del Nobel escrita en 1999: “La gran victoria de mi vida es sentir que, en el fondo, lo más importante de todo es ser buena persona. Si pudiese inaugurar una nueva Internacional sería la Internacional de la bondad”.

“Una figura cumbre de la literatura contemporánea”. “Un referente ético”. Fueron las dos primeras, de muchas, descripciones de la noche sobre el escritor portugués, a cargo del presidente de la FCM, José Juan Ramírez, que hizo de maestro de ceremonias.

Pilar del Río, con el juez Baltasar Garzón a su izquierda, comenzó hablando de justicia: “Anuncio que si la justicia universal es el empeño al que estamos obligados, la justicia poética, sin embargo, ya está instalada en nuestro universo inmediato. Es justicia poética que hoy esté aquí la persona a la que Saramago dedicó uno de sus últimos escritos y es justicia poética que Fernando Gómez Aguilera nos presente este libro. Él, como nadie, sabe lo que a Saramago le gustaba”. Saramago, Garzón, Gómez Aguilera: “Tres personas de la misma sangre, de la misma especie, la de pensar, la de no bajar la cabeza ante las dificultades (…) y la de alzar la voz para decir que la única prioridad del mundo es el ser humano”, dijo la compañera del escritor portugués, que se lamentó de que él no estuviera presente… “¿O sí? Sé que también está Saramago”. La presidenta de la Fundación José Saramago anunció “lo que Saramago habría hecho si la puta muerte no se lo hubiera impedido”: que la Fundación promoverá al juez Garzón como candidato al Premio Nobel de la Paz, por su defensa de la justicia universal y su empeño en perseguir el crimen “lo cometa quien lo cometa”.

“Saramago y su tiempo”. Tomó la palabra el juez Garzón: “Saramago ha sido, es y será un ciudadano del mundo, su biografía lo acredita. Es un luchador de causas justas y siempre se le reconocerá su honestidad, valentía y coherencia entre la afirmación que hacía y la acción que desplegaba, incluso desde la discrepancia”. El recorrido de Garzón sobre Saramago partió de la convicción de que el escritor sabía que el mundo no está bien hecho, que aún permanece la explotación del hombre por el hombre y que “aceptar las cosas como son lleva al suicidio”. De él dijo también, como virtud, “porque el mundo no lo cambian los optimistas” que era un pesimista impenitente.

“Un defensor de causas justas”.  Garzón recordó unas palabras del Nobel pronunciadas junto a él en un debate en Lisboa en diciembre de 2008: “La defensa de los Derechos Humanos no es de derechas ni de izquierdas; la gente honesta puede ponerse de acuerdo”. “Saramago —señaló Garzón— siempre ha estado del lado de las víctimas y ha sido implacable contra el poderoso”. “Sus opiniones empujaron a miles de personas a reflexionar sobre la importancia de la sociedad civil y la corresponsabilidad de todos en una sociedad democrática”. Hizo un repaso de su apoyo a esas causas justas alrededor del mundo, sus dardos hacia tiranos y malos gobernantes, su lucha contra la impunidad, contra la ausencia de democracia que reside en el poder o su aviso de que puede llegar un poder fascista a Europa. “Hablamos mucho de democracia y la practicamos poco”, decía el Nobel. “Cuando se alejan las voces críticas, las conciencias se adormecen y aparece el riesgo de la indiferencia”, dijo el juez.

“Saramago, amigo”. “Lo tuve por un gran hombre, fue un gran amigo, no un viejo amigo ni un camarada”. “Su interés por mí me hizo sentirlo muy adentro, escribió sobre mí cosas bellas e inmerecidas”. Garzón tuvo también palabras de agradecimiento para Pilar del Río: “A ella se debe en gran parte que José tuviera ganas de trabajar y de vivir”.

“El libro”. “Un documento exhaustivo sin concesiones a la digresión ni a la dispersión, de un hombre hecho a sí mismo”, en referencia esta vez al biógrafo. “El libro, escrito con rigor académico, sistematicidad y justeza en los datos, permite al lector hacer su propio recorrido por el escritor”.

Garzón, recordó, finalmente, que Saramago mantuvo alguna de sus polémicas incluso después de muerto, principalmente la de “un periódico oficial malintencionado del Vaticano”. Se despidió con una mirada al futuro: “Ahora que tanta falta hacen los referentes éticos y los liderazgos verdaderos, continúa emergiendo su figura para las generaciones venideras”.

El autor del libro no habló del libro sino del escritor que lo ocupa. Se refirió a que “el abrazo de la ausencia hace pensar que hubo mejores días en nuestra vida” y reivindicó la necesidad “de contar con seres excepcionales para salvarnos de la zozobra diaria, la injusticia y la arbitrariedad del poder”. “Necesitamos a esos raros hombres y mujeres de luz imperecedera para creer que podemos ser de otra forma más humana”. Uno de esos seres excepcionales fue Saramago, quien desde su adolescencia asumió como valores propios los que enseñan estos versos de Ricardo Reis, heterónimo de Fernando Pessoa: Para ser grande, íntegro. Nada tuyo exageres o excluyas. Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres en lo mínimo que hagas. Así en cada lago la luna entera brilla, porque alta vive. El Nobel portugués, que tanto incomodaba al Vaticano, “todo lo hizo con palabras e ideas; sin hogueras”, y no reconocía ninguna prioridad por encima del ser humano, subrayó su biógrafo. Éste desveló que el origen del título “La consistencia de los sueños” eran las palabras de la abuela de Saramago a su nieto: “José, en los sueños no hay firmeza”.

El director de la FCM, calificó como “escasa altura de miras” la forma en que Lanzarote y Canarias habían tratado las honras fúnebres del Nobel. Habló de “arrogancia, torpeza y desidia” de la representación pública. “Las instituciones —dijo—cuando no están a la altura de la labor que desempeñan, no se respetan a sí mismas y menoscaban su dignidad, dañando a la democracia y a sus ciudadanos”. “A Lanzarote y a Canarias no les sobraba Saramago”.

Arropó a Garzón con muchos de los elogios con los que vistió a Saramago. Reveló que el juez era un referente moral para el escritor, que denunciaba los vicios de la democracia: “El problema del sistema democrático es que permite hacer cosas poco democráticas, democráticamente”, decía. Hacia Pilar del Río mostró su admiración y agradecimiento, apenas sin palabras: “¿Con qué palabras? Pilar, eres el futuro del pasado”.

Siguió con la evocación de Saramago: “un hombre bueno”, “un escritor de punzantes ironías”, “un escritor que convirtió la ficción en un proyecto homérico, que convirtió la novela en el género entre géneros, el lugar donde todo puede ocurrir”, un hombre que decía que el hombre no puede vivir sin renunciar a su libertad de hacer tres preguntas básicas: por qué, para qué y para quién. En el afán del escritor por buscar “el otro lado de las cosas, la palabra más importante para él era No”.  “Al poder lo primero que se le dice es No porque el poder tiene que ser vigilado y tiende a excederse”, dijo Gómez Aguilera, que al halago sobre el escritor sumó el halago al ciudadano, por su empeño por desasosegar, por su faceta como intelectual, como contrapoder, su defensa de los Derechos Humanos, “incompatibles —aseguraba—con el capitalismo autoritario”. “Saramago fue un obrero de las letras y un príncipe de la literatura: una convivencia en pie de igualdad, iluminándose mutuamente”.

Y terminó con la bondad, “el único valor que cuenta”, el que permite “no hacer nada en la vida que avergüence al niño que fuimos”, el que puede desembocar en la felicidad, que es para el escritor, para el poeta, “estar en paz con uno mismo y no haber hecho demasiado daño a los demás”. Antes de dar las gracias, de decir obrigado, de mostrar su gratitud al escritor a cuya obra y a cuya vida dedicó cuatro años de la suya, de recibir el aplauso encendido del público y de ponerse en pie para aplaudir a su vez a la imagen de Saramago, el biógrafo resumió: “Saramago vivió para demostrar que en los sueños puede haber firmeza y eso es lo que demuestra el libro que escribí”.

Sonaron las notas del violonchelo de Pilar Bolaños interpretando el Cant dels ocells, de Pau Casals y, tras el silencio, Pilar del Río dijo que las cenizas del escritor no se quedarán en Lanzarote, que reposarán en la sede de su Fundación en Lisboa, “porque allí vivió y allí estaré yo”, en el jardín, bajo una piedra en la que se podrá leer: No subió a las estrellas porque a la tierra pertenecía.

Baltasar Garzón presenta la biografía de Saramago escrita por Gómez Aguilera el próximo jueves, 1 de julio, en un acto de homenaje al Nobel fallecido en Lanzarote

El próximo jueves, 1 de julio, a las 20,30 h. en la sede de la Fundación César Manrique (FCM) de Taro de Tahíche, se presentará la biografía José Saramago. La consistencia de los sueños, escrita por Fernando Gómez Aguilera, en un acto con el que la Fundación César Manrique, editora de la publicación, homenajeará al Premio Nobel de Literatura portugués. Además del autor y del presidente de la FCM, estarán presentes el magistrado Baltasar Garzón y la presidenta de la Fundación José Saramago y esposa del Nobel Pilar del Río, que introducirán la obra al público.

El libro fue presentado el pasado 8 de mayo, en el marco de la Feria del Libro de Sevilla, por Manuel Chaves, Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Política Territorial. Durante la sesión, el presentador valoró entonces el exhaustivo empeño del autor de dar cuenta pormenorizadamente de la extensa vida del escritor, subrayando que bien hubiera podido titularse “la contundencia de la memoria”.

Patrono de la Fundación José Saramago, además de director de la Fundación César Manrique, Fernando Gómez Aguilera comisarió la exposición homónima, producida por la FCM, dedicada a revisar la producción y la vida del autor de Memorial del Convento, que pudo verse en Lanzarote (2007), Lisboa (2008) y Sao Paulo (2008-2009).

Gómez Aguilera decidió acometer la biografía del Nobel “no como un pintor de retratos”, la manera convencional de abordar este tipo de obras, “sino como un cartógrafo, haciendo un levantamiento de los hitos más relevantes de la trayectoria vital de Saramago, de su obra y de su proyección como intelectual crítico”. José Saramago es “una de las grandes conciencias universales contemporáneas”, aseguró Gómez Aguilera, “es un escritor provocador y racionalista, generoso y directo, complejo e infatigable, así como un ciudadano que incita a no resignarse, sino a indignarse”.

A lo largo de las más de trescientas páginas de la publicación y de las doscientas imágenes incluidas, se recorren tanto los momentos más decisivos en la vida del Premio Nobel de Literatura portugués como su actividad literaria, intelectual y de intervención civil, acompañados de comentarios del propio escritor extraídos de sus declaraciones a los medios de comunicación, en los que se aportan reflexiones del autor de Ensayo sobre la ceguera sobre circunstancias vitales, sobre la propia obra literaria y sobre su compromiso público.

José Saramago. La consistencia de los sueños, la única biografía de Saramago publicada en español, recoge el trabajo de investigación de Gómez Aguilera realizado durante más de cuatro años. Se trata de un libro práctico y de fácil lectura que provee de abundante y sistematizada información sobre la intensa vida de uno de los grandes escritores del siglo XX. A finales de septiembre, la editorial Alfaguara publicará un nuevo título de Gómez Aguilera dedicado al autor de Cuadernos de Lanzarote, que, bajo la denominación Saramago en sus palabras, ofrecerá una amplia representación de las ideas literarias, políticas, humanísticas y sociales del escritor a través de fragmentos extraídos de sus declaraciones a la prensa, a lo largo del mundo, entre mediados de los setenta y 2009. El libro aparecerá también en Portugal, en el mes de noviembre, editado por Caminho.

Durante el acto de presentación del libro y homenaje al escritor fallecido en Lanzarote, donde residía, además de Garzón y Pilar del Río, intervendrá Pilar Bolaños Suárez, violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Las Palmas de Gran Canaria, que interpretará el Cant dels Ocells de Pau Casals, en memoria de Saramago, que era miembro del Patronato de Honor de la Fundación César Manrique.

Fernando Gómez Aguilera, poeta, ensayista y filólogo de formación, ha trabajado como profesor de literatura española. En la actualidad, es director de la Fundación César Manrique (Lanzarote), en cuya estructura se integró profesionalmente en 1992, y forma parte del patronato de la Fundación José Saramago. Es miembro del Comité Científico del Instituto para una Arquitectura y un Urbanismo más Sostenible (IAU+S) de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid, y del Consejo Asesor de la colección Paisaje y Teoría, un sello interdisciplinar de estudios sobre el paisaje editado por Biblioteca Nueva (Madrid). Pertenece a la Asociación nacional de directores de arte contemporáneo de España, constituida por una veintena de directores de los museos más relevantes de nuestro país.

Ha editado seis libros de poesía, el último de los cuales, La tierra prometida, acaba de publicarse en Segovia, y ha escrito textos críticos sobre la obra de numerosos artistas (Philip Guston, César Manrique, Martín Chirino, Alberto Corazón, Stipo Pranyko, Jaume Plensa, Siah Armajani, Olafur Eliasson, Susana Solano…). Asimismo, se ha ocupado de comisariar exposiciones, fundamentalmente de arte contemporáneo.

En 2007, preparó una muestra de gran formato dedicada a la vida y trayectoria literaria de Saramago, inaugurada en la sede de la Fundación César Manrique, y desplazada, con posterioridad, a Lisboa y São Paulo. Conocedor de la obra del escritor portugués, ha presentado varios libros suyos y ha publicado ensayos y críticas literarias sobre la narrativa del Premio Nobel de Literatura 1998.

Gómez Aguilera ha participado en debates y mesas redondas y ha pronunciado numerosas conferencias sobre arte, espacio público y literatura en numerosos centros culturales, entre otros, la Residencia de Estudiantes, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el Instituto Cervantes, ARCO, Centro Galego de Arte Contemporánea, Centro Cultural de la Villa de Madrid, CAAM, Colegio de Arquitectos de Tenerife, Universidad de Murcia, Universidad del País Vasco y Colegio de Arquitectos de Madrid.

Baltasar Garzón y Pilar del Río presentarán en la FCM la biografía de Saramago escrita por Fernando Gómez Aguilera

El próximo jueves, 1 de julio, a las 20,30 h, en la sede de la Fundación César Manrique, se presentará la biografía cronológica José Saramago. La consistencia de los sueños, un exhaustivo y documentado estudio escrito por Fernando Gómez Aguilera y editado por la propia FCM.

La presentación de la obra, con la que se homenajeará la memoria de José Saramago, tan querido por la Fundación César Manrique, correrá a cargo del juez Baltasar Garzón y de la viuda del escritor y presidenta de la Fundación José Saramago, Pilar del Río.

Sala José Saramago como espacio de recuerdo y homenaje

La Fundación César Manrique, en la sala José Saramago (La Plazuela, Arrecife), abrirá un espacio de recuerdo y homenaje al escritor fallecido hoy, día 18. El público que se acerque a la Sala podrá participar en una lectura continuada de la obra del Premio Nobel de Literatura 1998, José Saramago, muy querido por esta institución.

La sala estará abierta al público desde hoy a las 18,30 h. hasta las 12 de la noche, y mañana sábado día 19, desde las 10 de la mañana y durante todo el día.

Joan Nogué: El espacio público se revitaliza democratizando los sentimientos




“Los seres humanos creamos lugares en el espacio, les damos significado y nos sentimos parte de ellos, nos vinculan a la lógica histórica”. El geógrafo Joan Nogué comenzó así su conferencia Paisaje y conflictividad territorial, en la sala José Saramago de Arrecife. Si no se cumple esta afirmación, lo que ocurre es que “no nos sentimos identificados cuando el paisaje pierde su discurso, su imaginario”. Se crea, pues, un conflicto que nace de la pérdida traumática del sentido del lugar. Nogué aseguró ser optimista respecto al rumbo de la sociedad. Considera que estamos en el inicio de un cambio de paradigma, ya que se está resquebrajando la sociedad que conocemos. Sin embargo, “cada vez hay más gente que quiere una vida más llena de sentido, de salud, de plenitud”. “Hay una actitud más respetuosa por el planeta y la sociedad civil ha aprendido a organizarse”, señaló el conferenciante.

Un lugar no es una simple localización. El espacio geográfico es, sobre todo, un espacio existencial, una porción de territorio llena de emociones, una tupida red de espacios vividos. Los lugares, según expuso Nogué, “son lo que son, más lo que les inculcamos”. Están impregnados de intangibles y se vuelven esenciales para la estabilidad emocional de la persona porque actúan como un vínculo. Esta visión emocional de los lugares ya la describía en los años setenta el geógrafo Yi Fu Tuan en su libro Topofilia. Treinta años después, hay un renovado interés por las emociones, entendidas como construcción social. Nogué pidió la revisión del mito de la expulsión mutua entre política y sentimiento. “Los sentimientos deben estar al servicio de la democracia”. También lo dijo de otra forma: “El espacio público se revitaliza democratizando los sentimientos”.

La pérdida del sentido del lugar, por lo tanto, provoca consecuencias negativas en las personas pero también en las sociedades, empobrece la sociabilidad y provoca daños en el equilibrio psicológico. En China, por ejemplo, algunas sociedades se ven obligadas a emigrar forzosamente porque se diseña para el lugar donde viven un cambio profundo. En este sentido, señaló Nogué “los paisajes siempre se han transformado, pero lo que marca la diferencia es el tipo de transformación y el ritmo”. Otro ejemplo de lugar que se transforma en algo irreconocible: la región italiana del Véneto, que da nombre al concepto de “ciudad difusa”, que prolifera en la zona. El cambio que ha sufrido la región provoca un malestar en la población por la pérdida de puntos de referencia cotidianos y la anulación del espacio vivido. Esa desorientación colectiva se manifiesta de tres maneras:

Las plataformas en defensa del territorio. Son un fenómeno complejo. Aunque algunas responden a intereses oscuros, la mayoría surgen espontáneamente y responden a tres cuestiones: una creciente importancia del lugar en las entidades territoriales, una crisis de confianza en las instituciones y unas políticas territoriales mal diseñadas y muy mal explicadas. Para estas plataformas, el paisaje actúa como el rostro, el elemento que vehicula el descontento con la situación social. “Lo que piden realmente estos movimientos es más participación ciudadana y mantener sus raíces culturales”, aseguró el conferenciante. “El poder de la identidad no desaparece en la sociedad de la información”. De hecho, “cuanto más abstracto es el poder más se reafirma la creencia en las raíces”.

El conflicto de límites: se confunden los límites entre lo urbano y lo rural. Son imprecisos y se impone un paisaje complejo, ilegible. Los cascos urbanos se han sabido planificar, “son mejores que hace cincuenta años”, pero se han concebido a costa de la periferia, la cual se ha urbanizado y fragmentado. Se crea una estructura que no se entiende y “se hace necesario regresar a las fronteras perceptibles”, según la solución aportada por Nogué.

El conflicto de representación. Es el que se da por la diferencia entre el paisaje que se ve todos los días y los arquetipos que se han ido aprendiendo. “Es grave que una parte significativa de la sociedad no se identifique con sus paisajes”. Esto ocurre principalmente en zonas urbanas y de la periferia porque esos paisajes no se han proyectado de forma que la gente se sienta parte de ellos. Este conflicto, además de tener una derivación política, crea un problema de referencia porque es muy complicado identificarse con la homogeneización. “El reto es crear nuevos imaginarios paisajísticos que coincidan con la realidad”, señaló Nogué. Y para esto hace falta intervenir en el territorio con participación y sentido común.

Finalmente, según expuso el director del Observatorio del Paisaje de Cataluña, todos los desencuentros remiten a un conflicto ético. El reto es cómo alterar el paisaje sin destrozarlo, porque si se destruye el paisaje se deteriora la identidad. Para Nogué, es éticamente reprobable cambiar esa identidad por otra si no está socialmente consensuada. “Tan reprobable —concluyó— como disminuir la biodiversidad del planeta”.




“Los seres humanos creamos lugares en el espacio, les damos significado y nos sentimos parte de ellos, nos vinculan a la lógica histórica”. El geógrafo Joan Nogué comenzó así su conferencia Paisaje y conflictividad territorial, en la sala José Saramago de Arrecife. Si no se cumple esta afirmación, lo que ocurre es que “no nos sentimos identificados cuando el paisaje pierde su discurso, su imaginario”. Se crea, pues, un conflicto que nace de la pérdida traumática del sentido del lugar. Nogué aseguró ser optimista respecto al rumbo de la sociedad. Considera que estamos en el inicio de un cambio de paradigma, ya que se está resquebrajando la sociedad que conocemos. Sin embargo, “cada vez hay más gente que quiere una vida más llena de sentido, de salud, de plenitud”. “Hay una actitud más respetuosa por el planeta y la sociedad civil ha aprendido a organizarse”, señaló el conferenciante.

Un lugar no es una simple localización. El espacio geográfico es, sobre todo, un espacio existencial, una porción de territorio llena de emociones, una tupida red de espacios vividos. Los lugares, según expuso Nogué, “son lo que son, más lo que les inculcamos”. Están impregnados de intangibles y se vuelven esenciales para la estabilidad emocional de la persona porque actúan como un vínculo. Esta visión emocional de los lugares ya la describía en los años setenta el geógrafo Yi Fu Tuan en su libro Topofilia. Treinta años después, hay un renovado interés por las emociones, entendidas como construcción social. Nogué pidió la revisión del mito de la expulsión mutua entre política y sentimiento. “Los sentimientos deben estar al servicio de la democracia”. También lo dijo de otra forma: “El espacio público se revitaliza democratizando los sentimientos”.

La pérdida del sentido del lugar, por lo tanto, provoca consecuencias negativas en las personas pero también en las sociedades, empobrece la sociabilidad y provoca daños en el equilibrio psicológico. En China, por ejemplo, algunas sociedades se ven obligadas a emigrar forzosamente porque se diseña para el lugar donde viven un cambio profundo. En este sentido, señaló Nogué “los paisajes siempre se han transformado, pero lo que marca la diferencia es el tipo de transformación y el ritmo”. Otro ejemplo de lugar que se transforma en algo irreconocible: la región italiana del Véneto, que da nombre al concepto de “ciudad difusa”, que prolifera en la zona. El cambio que ha sufrido la región provoca un malestar en la población por la pérdida de puntos de referencia cotidianos y la anulación del espacio vivido. Esa desorientación colectiva se manifiesta de tres maneras:

Las plataformas en defensa del territorio. Son un fenómeno complejo. Aunque algunas responden a intereses oscuros, la mayoría surgen espontáneamente y responden a tres cuestiones: una creciente importancia del lugar en las entidades territoriales, una crisis de confianza en las instituciones y unas políticas territoriales mal diseñadas y muy mal explicadas. Para estas plataformas, el paisaje actúa como el rostro, el elemento que vehicula el descontento con la situación social. “Lo que piden realmente estos movimientos es más participación ciudadana y mantener sus raíces culturales”, aseguró el conferenciante. “El poder de la identidad no desaparece en la sociedad de la información”. De hecho, “cuanto más abstracto es el poder más se reafirma la creencia en las raíces”.

El conflicto de límites: se confunden los límites entre lo urbano y lo rural. Son imprecisos y se impone un paisaje complejo, ilegible. Los cascos urbanos se han sabido planificar, “son mejores que hace cincuenta años”, pero se han concebido a costa de la periferia, la cual se ha urbanizado y fragmentado. Se crea una estructura que no se entiende y “se hace necesario regresar a las fronteras perceptibles”, según la solución aportada por Nogué.

El conflicto de representación. Es el que se da por la diferencia entre el paisaje que se ve todos los días y los arquetipos que se han ido aprendiendo. “Es grave que una parte significativa de la sociedad no se identifique con sus paisajes”. Esto ocurre principalmente en zonas urbanas y de la periferia porque esos paisajes no se han proyectado de forma que la gente se sienta parte de ellos. Este conflicto, además de tener una derivación política, crea un problema de referencia porque es muy complicado identificarse con la homogeneización. “El reto es crear nuevos imaginarios paisajísticos que coincidan con la realidad”, señaló Nogué. Y para esto hace falta intervenir en el territorio con participación y sentido común.

Finalmente, según expuso el director del Observatorio del Paisaje de Cataluña, todos los desencuentros remiten a un conflicto ético. El reto es cómo alterar el paisaje sin destrozarlo, porque si se destruye el paisaje se deteriora la identidad. Para Nogué, es éticamente reprobable cambiar esa identidad por otra si no está socialmente consensuada. “Tan reprobable —concluyó— como disminuir la biodiversidad del planeta”.

José-Miguel Ullán, visto y no visto. Exposición en la FCM. 17 de junio – 3 de octubre

El jueves 17 de junio, a las 20,30 h, la Fundación César Manrique inauguró en su sede de Taro de Tahíche, la exposición José-Miguel Ullán, visto y no visto, que podrá visitarse hasta el 3 de octubre de 2010.

Producida y organizada por la Fundación César Manrique y copatrocinada por La Caja de Canarias, José-Miguel Ullán, visto y no visto, que se ha podido ver ya en el Círculo de Lectores de Madrid y Barcelona, se personaliza para su desplazamiento a Lanzarote con la inclusión de más de un centenar de nuevos dibujos exhibiéndose, en su conjunto, más de 400 piezas

La muestra está comisariada por Manuel Ferro, que ha ejercido el periodismo en diferentes medios tanto escritos —ABC, El País, Diario 16, donde coordinó el suplemento «Culturas»— como en Televisión Española o en Radio Nacional de España. Es fundador de la editorial Ave del Paraíso. Durante varios años coordinó el Salón de los XVI, con exposiciones en el Museo de Arte Contemporáneo (Madrid), la Caixa (Barcelona) y Pabellón Mudéjar (Sevilla). Ha colaborado en la organización de diferentes exposiciones de artistas mexicanos en España (Frida Kahlo, Manuel Álvarez Bravo, Juan Soriano, Vicente Rojo, José Luis Cuevas, Julio Galán y la colectiva Pintado en México), así como de artistas españoles en México (Zush, José Manuel Broto, José María Sicilia, Ràfols-Casamada, Josep Guinovart y Javier Fernández de Molina). Paralelamente ha desarrollado su actividad de diseñador gráfico trabajando para diversas instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Fundación Miró, Seacex, Fundación César Manrique, Fundación Casa de la Moneda, Museo José Luis Cuevas (México) o el MEIAC, entre otras.

Visto y no visto traza un completo recorrido por la trayectoria y el universo creativo de José-Miguel Ullán (Villarino de los Aires, Salamanca, 1944 – Madrid, 2009). Así, muestra tanto su poesía como su trabajo pictórico (agrafismos, denominación que escogió para sus dibujos de pequeño formato sobre papel), además de su colaboración con artistas plásticos: primeras ediciones de sus libros de poesía, fotografías, una amplia selección de libros de artista (Joan Miró, Antoni Tàpies, Eduardo Chillida, Pablo Palazuelo, Eusebio Sempere y Antonio Saura, entre otros), y una extensa selección de obra plástica (poesía visual), en la que se incluye dibujos no vistos en Madrid y Barcelona, entre ellos la serie de 54 agrafismos titulada Lámparas, en homenaje a la escritora María Zambrano, que se muestra por primera vez.

José-Miguel Ullán está considerado como una de las figuras más sobresalientes de la poesía hispánica. Escritor, crítico, comisario de exposiciones y poeta, desarrolló una intensa actividad dentro de la vida cultural del país. Dirigió, en París, las emisiones radiofónicas en lengua española de France Culture (ORTF). Fue subdirector de la revista de artes plásticas Guadalimar, codirector de Cuadernos Guadalimar y subdirector del periódico Diario 16, donde fundó el suplemento «Culturas”. Así mismo, creó la colección Poesía/Cátedra y fue fundador y director literario de la editorial Ave del Paraíso.

Como poeta, José-Miguel Ullán se caracterizó siempre por entrecruzar los mimbres de la plástica y de la literatura en una exploración singular en la que funde trazo y signo, palabra e imagen, en un permanente flujo de transferencias que forma parte sustantiva de su código expresivo. Autor de una extensa obra poética, entre sus libros publicados cabe señalar: Maniluvios, Frases, Rumor de Tánger, Visto y no visto, Ardicia (Antología poética, 1964-1994), Tardes de lluvia / Animales impuros, Testículo del Anticristo, Con todas las letras, Amo de llaves, De madrugada, entre la sombra, el viento, Órganos dispersos —editado por la Fundación César Manrique dentro de su colección de poesía Péñola Blanca— y Ondulaciones (Poesía reunida. 1968-2007). Ha publicado también María Zambrano, esencia y hermosura, una antología de textos de la escritora, seleccionados y prologado por Ullán.

Muchas de las obras de este poeta fueron objeto de ediciones de bibliofilia realizadas con pintores. Estas piezas han sido expuestas en diversos museos, entre los que destacan: MoMa (Nueva York), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) y Biblioteca Nacional de Francia (París).

Con esta muestra, la FCM da continuidad a una de las líneas de trabajo de su programa de exposiciones como es la de Revisiones históricas, que atiende a figuras, movimientos y periodos del arte o autores que, por diversas causas, no han recibido la consideración crítica que merecen.