Taller «ECO-ESTéTICAS. El arte como medio para repensar la ecología» impartido por Blanca de la Torre

Blanca de la Torre aborda en Ecoestéticas las propuestas artísticas más relevantes sobre la ecología

“El desbordamiento de los límites del Planeta nos sitúa en un cambio de ciclo histórico que afecta a la médula ósea de la vida”. El director de la Fundación César Manrique, Fernando Gómez Aguilera, abrió el taller Ecoestéticas. El arte como medio para repensar la ecología, impartido por la comisaria de arte Blanca de la Torre los días 27 y 28 de noviembre en la sala José Saramago. “Nuestros patrones de consumo dicen que así la vida no aguanta”, señaló. En este contexto, el arte se hace eco de estos desafíos, dialoga con ellos y sirve como herramienta para plantear preguntas. Pero el tiempo apremia “y el Planeta no puede esperar por nuestra pasividad, hay que avanzar a escenarios más democráticos, más justos y más sostenibles”.

Blanca de la Torre comenzó con una cita sobre la urgencia, la advertencia de Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, de que 2017 sería el año en que la puerta se cerraría para impedir que la temperatura del Planeta subiera dos grados centígrados. De la Torre considera que la única forma de entender la ecología es a través de la ecología política y aseguró que el arte es necesario para afrontar la crisis ecológica por su capacidad de comunicación y porque puede activar cambios de comportamiento. “No basta con comprender los datos científicos”.

Primero expuso los precedentes de la ecología en el arte contemporáneo, desde 1843 con el primer libro ilustrado con fotografías de cianotipos de algas, de Anna Atkins, la primera fotógrafa, a otras manifestaciones artísticas, como el cuadro En el tiempo de la armonía (1893) de Paul Signac, la casa Dymaxion de Fuller en 1945 o La primavera silenciosa (1962), de Rachel Carson, un libro que advertía de los peligros para el medio ambiente y en el que se trató, por primera vez, el efecto que tiene la aplicación de insecticidas en los seres vivos, constituyendo un “punto de partida del pensamiento ecológico contemporáneo”.

Hybris

La directora del taller expuso durante la primera jornada distintas miradas de artistas sobre los problemas medioambientales, reunidas en la exposición Hybris. Una posible aproximación ecoestética, de la que ella misma es la comisaria y que se expone en el MUSAC de León. La exposición está dividida en tres capítulos. El primero es Soluciones, dedicado a intervenciones que aportan soluciones prácticas a problemas ecológicos. Están incluidos Alan Sonfist, Patricia Johanson o el proyecto de los 7.000 robles de Joseph Beuys en Kassel en 1982, pero también Zigor Barayazarra y sus abrigos vivos, Santiago Morilla con su “bicihuerta” para crear espacios verdes, Amy Balkin, que solicita la inclusión de la atmósfera como patrimonio a proteger o Nicole Dextras y sus jardines portátiles. Reutilizaciones es el segundo capítulo, que recoge obras realizadas con materiales naturales o encontrados en la basura, como los de Herman Prigann, que recupera espacios degradados, Carmen Casulá y su banco de memoria de agricultores, el ecografitti en forma de rana de Juan Zamora o la instalación de Juan Carrión que denuncia la sangre derramada para lograr el coltán que se usa en los teléfonos móviles. Otras propuestas son las de Jorge Barbi y sus fotos de excrementos de gaviotas, o los discos de agua congelada de glaciares de Islandia, de Kathy Paterson, que se derriten tras escucharlos una sola vez.

El tercer capítulo es el de Acciones, con la participación de Regina José Galindo, Fernando García-Dory, Agnes Denes, que creó una montaña artificial con 11.000 plantas sembradas por 11.000 personas, Nilo Gallego y Felipe Quintana con un coro de 3.000 ovejas o Hiroshi Sunairi, que recogió semillas de árboles supervivientes de la bomba atómica de Hiroshima y las reparte por el mundo.

Teorías

La segunda parte de la primera jornada estuvo dedicada a las principales teorías en torno a la ecología en el pensamiento contemporáneo. Entre los principales teóricos están Félix Guattari, Gregory Bateson y su concepto de salud ética e incluso Ortega y Gasset, que ya advierte que el hombre adapta la naturaleza a sus necesidades. Otros clásicos son Murray Bookchain, que vincula la ecología social al anarquismo, Henry David Thoreau, que se fue a vivir a una cabaña en el bosque construida por él mismo en 1845 y Aldo Leopold, otro de los pioneros con su obra Almanac, en la que explica la necesidad de que la humanidad practique una ética natural. De la Torre también citó a Arne Naess y el concepto de ecología profunda, que critica las soluciones que siguen aplicando estrategias del capitalismo, o Timoty Morton, que aborda el problema desde la ironía y plantea renunciar a la idea de naturaleza para dar cabida a la ecocrítica y la cultura ambiental. Más actuales y más cercanos son Jorge Riechmann o Joan Martínez-Alier y su ecologismo de los pobres, o David Harvey que habla de la acumulación por desposesión, Rob Nixon que apunta la violencia lenta que reciben las capas más desfavorecidas de la sociedad y Razmig Keucheyan y el Movimiento por la justicia ambiental. Junto a estos, autoras ligadas al ecofeminismo, como la escritora Arundhati Roy, Vandana Shiva, que habla de la explotación de la naturaleza como la opresión de la mujer o Alicia Puleo, de la Universidad de Valladolid. Y finalmente, autores de la teoría del decrecimiento como Bruno Latour o Carlos Taibo, que plantean que en un Planeta con recursos limitados no puede haber un crecimiento ilimitado.

Imbalance

La segunda jornada se abrió con otra exposición colectiva, Imbalance, comisariada también por De la Torre en la ciudad polaca de Gdansk, dividida en cuatro ejes y presidida por la Mesa de negociación de Antoni Muntadas, una mesa con doce mapas del reparto de la riqueza del mundo. La primera parte de la muestra, Domesticación del paisaje, muestra obras como las de Sergio Belinchón, que fotografía extrarradios de ciudades o el fotógrafo Xavier Ribas, que muestra los efectos secundarios del ocio en los modos de ocupación del territorio de las sociedades contemporáneas. La segunda parte, Catástrofes medioambientales, cuestiona que se trate de hechos naturales y no motivados por el ser humano. Incluye las obras de Allan Sekula sobre el Prestige, Jun Nguyen-Hatsushiba, denunciando las enfermedades por contaminación por mercurio en la región japonesa de Minamata, Máximo González y su proyecto para la reutilización de vehículos obsoletos, como maceteros de árboles frutales, después de la desaparición del petróleo. En la tercera parte, Gestión de recursos y hábitos de consumo, están las propuestas de Chus García Fraile o Andreas Gursky, y la cuarta, Mirando al Sur Global, está inspirada en teorías como la del ecologismo de los pobres, en quienes recae la mayor parte de las consecuencias negativas, con las obras de Marjetica Potrč y su Caracas House o el colectivo Superflex que construyeron en África unidades móviles para hacer gas metano a partir de la basura doméstica.

Otros aspectos

La última parte del taller estuvo dirigida a intervenciones artísticas que abordan diferentes aspectos de la ecología. En el apartado de derechos de los campesinos, De la Torre expuso las propuestas alternativas de Asunción Molinos-Gordo, basada en ejercicios de caligrafía en países de Oriente Próximo, Critical art ensemble para eliminar la agricultura multinacional, o Inland, un proyecto de aldea reconstruida en Asturias con el lema “arte, agricultura y territorio” o las propuestas de la mexicana Minerva Cuevas contra famosas marcas comerciales.

El racismo ambiental lo trata Mel Chin, que realizó un proyecto de creación de dinero en escuelas sacudidas por el huracán de Nueva Orleans que después fue cambiado por dinero real para donaciones. Sobre el petróleo y el gas trabajan Oilwatch, una red de resistencia a actividades petroleras, el colectivo Platform que actúa contra el arte esponsorizado por la industria petrolera o The yes men y su película The yes men are revolting en la que ridiculizan a directivos de grandes corporaciones. Por otra parte, Diego Arribas, Edgard Aragón, Ursula Biemann y Paulo Tavares trabajan sobre los efectos de la minería.

Denunciando la situación de los bosques trabaja Green belt movement, fundada por Wantari Matai en 1977 y que desde entonces ha plantado 51 millones de árboles y ha logrado que 31.000 mujeres se capaciten en la silvicultura, o el movimiento Chipko, precursor del ecofeminismo, que surgió en el Himalaya en 1973 para evitar la tala de árboles, abrazándolos. La polaca Cecylia Malik realizó una propuesta similar mediante fotografías, que se acaba convirtiendo en una acción colectiva. Otro movimiento destacado es el Seringueiro, de los recolectores de caucho en Brasil.

Aosis es una coalición de islas que denuncia los peligros del calentamiento global y la subida del nivel del mar. Re-locate Kivalina, en Alaska, es un proyecto para realojar una isla afectada por la erosión. En el apartado de refugiados climáticos, categoría aún no recogida por Acnur, trabaja el colectivo Argos, y sobre las semillas, alza la voz Vandana Shiva, contra Monsanto y su biopiratería y su política de propiedad intelectual de las semillas, que ha provocado en India el suicidio de muchos campesinos obligados a endeudarse. Se refirió De la Torre a la “cheap fashion” y la concienciación sobre la moda a bajo precio, el cultivo y el manejo del algodón, que esclaviza a las comunidades. Los problemas del agua, o de su escasez, los abordan Ichi Ikeda y Navjot Altaf, que crea una estructura para generar fuentes donde no hay acceso al agua.

El taller terminó con las aportaciones de los alumnos, con propuestas de alternativas ecológicas, un balance de las dos jornadas, y con esta frase de Ernst Bloch: “Incluso en los tiempos más oscuros, el arte proporciona al espectador la visión latente de la utopía”.

Más información del taller: Horarios y objetivos

Más información: Nota de prensa

La FCM incluida por el Gobierno de Canarias entre los 15 museos de mayor calidad del Archipiélago

El Gobierno de Canarias ha promovido una guía de los museos de las Islas y ha creado un sello distintivo que reconocerá a los centros de mayor calidad. La iniciativa se anunció el día 21 en la presentación de la primera edición de la guía difundida por el Ejecutivo canario, en un acto presidido por el consejero de Turismo, Cultura y Deportes regional, Isaac Castellano, y la directora de la Casa de Colón, Elena Acosta. 

El sello de calidad está reservado para los museos de Canarias que cumplan los requisitos exigidos por Unesco para poder ser catalogados oficialmente como museos.

En la guía se han incluido más de 155 espacios que se presentan públicamente como museos en las Islas. De todos ellos, sólo 15 han sido considerados oficialmente por el Gobierno como tales, por cumplir con los requisitos: 6 en Gran Canaria, 6 en Tenerife, el Museo Arqueológico de La Gomera, el Museo Insular de La Palma, y, en Lanzarote, la Fundación César Manrique.

La Fundación César Manrique se congratula de verse incluida en el selecto grupo de museos de Canarias que cumple con los requerimientos planteados por Unesco, y de contribuir al patrimonio museístico del Archipiélago aportando una oferta singular y cualificada desde la isla de Lanzarote. Este reconocimiento público supone una gratificación a la labor museística que ha desarrollado la institución, que en este año conmemora su 25 aniversario.  

Con esta iniciativa el Gobierno de Canarias pretende impulsar el valor de los museos como recurso turístico singular, como patrimonio cultural y fuente de investigación. La guía se actualizará cada año.   

Nota de prensa en PDF:

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Taller «La vida en las calles. De los coches a las personas», impartido por Màrius Navazo

Los días 15 y 16 de noviembre, la Fundación César Manrique (FCM) organizó el taller La vida en las calles. De los coches a las personas que tuvo lugar en la Sala José Saramago (La Plazuela, Arrecife) de la FCM, impartido por Màrius Navazo, geógrafo y asesor en planificación urbana. El taller estuvo dirigido, especialmente, a arquitectos, gestores públicos, integrantes de oficinas técnicas con responsabilidad en gestión urbanística y miembros de colectivos sociales.

El taller La vida en las calles. De los coches a las personas, de 6 horas de duración, se impartió en dos sesiones de tarde en las que hubo una parte teórica y un tiempo para debate, en cada una de las sesiones.

«Abordar los problemas de la movilidad es una tradición en la programación de la Fundación César Manrique, que lleva dos décadas trabajando sobre movilidad alternativa… Aunque no hemos tenido mucha fortuna», señaló el director de la Fundación César Manrique, Fernando Gómez Aguilera en la presentación del Taller. La movilidad vuelve a estar en el centro de atención en Lanzarote, con el debate sobre la peatonalización de la Avenida de Arrecife. Gómez Aguilera señaló que “el coche no puede ordenar la vida de los ciudadanos, no puede ser el gran urbanista de las ciudades”, y para ello hay que construir nuevas relaciones de ciudadanía y “reapropiarnos del espacio público”, que es el espacio de la democracia y de la equidad. Con el fin de humanizar la calle y que la persona sea el centro “hace falta un cambio de paradigma con ambición política”.

Qué hacer con los coches

Màrius Navazo trabaja habitualmente en planes y proyectos de movilidad en municipios de Cataluña, pero también ha trabajado en Boston y Cambridge: “Soy técnico de movilidad, pero lo que me apasiona es la vida en las calles”, afirmó. Comenzó señalando que el reto consiste en qué hacer con los coches y señaló que hay un marco legal que hay que cumplir y que tiene que ver principalmente con la salud pública; pero también hay otros retos como la autonomía de las personas, los vínculos entre estas y su entorno urbano o la seguridad ciudadana, que no son obligatorios pero son deseables. “Necesitamos un cambio de modelo y lo esencial es que hace falta aminorar el número de coches y de motos”.

En Cataluña hay una Asociación para la promoción del transporte público que organiza carreras urbanas entre medios de transporte: autobús, coche, metro, moto, bici o peatón, “cumpliendo todas las normas”. En Barcelona, de doce carreras, el coche fue último o penúltimo en nueve de ellas. Ganaron el peatón o la bici y en alguna ocasión la moto o el transporte público. En Hospitalet, de cinco carreras, el coche fue último en dos, y en Sabadell fue el más lento en las cuatro carreras. ¿Y por qué el coche no es el más rápido? Porque tiene que aparcar, porque hay semáforos y porque hay muchos coches. “Se demuestra que la velocidad baja y constante es más veloz que una que pueda ir rápido pero tenga que parar mucho”.

El coche “es maravilloso si hay pocos”, dijo Navazo, y tiene una característica que no tiene el resto: es el único que congestiona su propia infraestructura. Si se construyen más carreteras o más carriles, lo que se hace es invitar a usar el coche, y se acaban congestionando todas. Otros medios no colapsan sus infraestructuras y si estas se crean, aparecen los usuarios. El sistema de bicicletas públicas en Barcelona se puso como objetivo para su primer año alcanzar los 15.000 usuarios y se consiguieron 100.000.

De la calle pasillo a la calle habitación

Por lo tanto, para no llegar al umbral en que el coche deja de ser eficiente, hay que llevar a cabo medidas de disuasión del coche y eso solo se consigue dificultando la circulación y el aparcamiento. “El derecho es la accesibilidad, poder llegar a los sitios que se quiere llegar”, pero no necesariamente en coche. El aparcamiento, a su vez, influye decisivamente en las calles, y tampoco es un derecho, sino que ocupar un espacio público gratis con un bien privado, es un privilegio. Navazo explicó que actualmente la mayoría de las calles están diseñadas sólo para pasar por ellas y para que se vaya rápido con el coche. “Hemos trasladado el mundo predecible de las carreteras interurbanas al centro urbano, donde las calles son impredecibles”. Hay tres reglas de oro para que los coches vayan rápido: rectitud de la calzada, anchura generosa y que las calzadas esté bien segregadas de los peatones. El coche, en un centro urbano, debe tener otras reglas del juego, y para que haya seguridad en esas calles hay que circular más lento y “subrayar que son impredecibles”. “La presencia de personas es lo que hace que se calme el tráfico. Si la calle está vacía se corre más”, señaló Navazo, que plantea pasar de la calle pasillo a la calle habitación, haciendo lo contrario de lo que marcan las tres reglas de oro anteriores. En una calle habitación, el coche es el invitado, no el anfitrión y su papel el de “un invitado que pasa con pudor”. Ese objetivo de calmar el tráfico se consigue con medidas, con intervenciones “que tienen más relación con el arte que con la ingeniería”.

Convertir espacios en lugares

La segunda jornada del taller dejó atrás el coche para poner el foco en la vida en las calles, “el fondo del asunto”, según Navazo, que planteó cómo es posible que hayamos logrado crear espacios tan poco acogedores, y expuso las conclusiones del trabajo de William H. Whyte. Este investigador colocó cámaras en algunos rincones de Nueva York para observar y analizar cómo se comporta la gente y qué espacios funcionan socialmente y cuáles no. Las conclusiones con previsibles. La presencia de asientos, sol y sombra, árboles, agua o puestos de comida favorece la vida en las calles.

Otro arquitecto, Jan Gehl, autor de la publicación La vida social en los pequeños espacios urbanos, habla del concepto de ‘placemaking’, hacer lugares, o convertir espacios en lugares, que no es lo mismo que el diseño urbano. Para cambiar esos lugares, primero hay que saber qué usos quiere la comunidad que los disfruta, y después plantear estrategias que sean “ligeras, rápidas y baratas”. El último paso sería la gestión del lugar.

En Granollers eran los comerciantes quienes querían que se peatonalizaran las calles. Cuando se peatonalizó el centro, aquellos que tenían sus comercios en la antigua carretera general pidieron que se siguiera por esa zona. Como no había presupuesto, se cerró la carretera al tráfico durante los fines de semana y los comerciantes instalaban su propio mobiliario urbano. Es un ejemplo de una intervención rápida y barata.

La calle Ricomá, también en Granollers, es otro ejemplo inspirador de actuaciones de este tipo. Navazo trabajó en esa calle como consultor. Era una calle pasillo, estrecha, con coches aparcados a un lado y poca vida. Se cambió sin coste. Se pusieron dos piezas de cemento en mitad de la longitud de la calle, con lo cual los coches podían llegar hasta esa mitad pero no traspasarla, se colocó un banco y la gente empezó a llenar el espacio público: los niños jugaban en la calle, los bares sacaron terrazas, la gente se sentaba en su puerta… A los dos meses decidieron que querían seguir así, cambiaron el cemento por un árbol, y poco después, vecinos que no se conocían unos meses antes, organizaron en la calle una castañada, y después una calçotada y una butifarrada. Nueva York y París son otros dos ejemplos. Pusieron en marcha programas para que fueran los vecinos los que se implicaran. En Nueva York, las asociaciones podían solicitar la peatonalización, “y así la administración pasa a ser un árbitro”, y en París iniciaron un programa de apadrinamiento de un rincón verde.

Medidas para calmar el tráfico

“Si cambiamos las reglas del juego y priorizamos el espacio para el peatón, conseguimos una infraestructura de transporte mejor que la que teníamos”, dijo Navazo, porque la calle no solo sirve para los coches, sino para bicis, motos, peatones y para permanecer en ella. El director del taller planteó un “proceso de tanteo y error”: transformar la calle, dejar que pasen tres meses y valorar después la transformación. “Hacerlo así permite limar las reticencias al cambio”, y la decisión final de si se deja o se vuelve para atrás es de los ciudadanos. “Una vez que pasas a la acción aparecen aliados”, señaló.

El objetivo de calmar el tráfico, en todo caso, es que los coches vayan más lento y el peligro sea menor, pero también conseguir más equidad, salud y convivencia. Hay que determinar en qué calles se interviene. Tres de cada cuatro calles no forman parte de la red viaria principal, y en estas, para calmar el tráfico, se pueden cambiar los sentidos, modificar los semáforos, poner obstáculos, hacer cambios en las intersecciones, estrechar la calzada, romper la linealidad o actuar pintando sobre el asfalto, entre otras muchas medidas que expuso Navazo con explicaciones y un amplio abanico de imágenes.

Información del taller: Horarios y objetivos

Más información: Nota de prensa

Màrius Navazo: «Para cambiar la movilidad hay que pasar a la acción»

El geógrafo Màrius Navazo explicó en seis pasos el cambio “De la ciudad tránsito a la ciudad hogar”, el nombre de su conferencia, que se celebró el 16 de noviembre en la sala José Saramago de la Fundación César Manrique.

Para hacer ese tránsito primero surge una pregunta: ¿podemos planificar como queramos el espacio público? “Lo primero que tiene que estar presente es que hay un marco legal que hay que cumplir”, y que regula sobre todo la salud pública (calidad del aire, acústica, seguridad vial…), y después hay otros retos, que no son obligados pero son recomendables, como la autonomía de las personas, los vínculos entre éstas y su entorno urbano o la seguridad ciudadana. “Hay una tendencia entre los técnicos -señaló Navazo -, a decir que todo se va a solucionar con las nuevas tecnologías, y son bienvenidas, pero se solucionará si hay menos coches en circulación”. La mitad de los desplazamientos en coche en España son de menos de tres kilómetros, así que se podrían hacer a pie o en bici, pero “tenemos un síndrome de Estocolmo con el coche”. “Hablamos de una vaca sagrada y no sabemos cómo tocarla”, apuntó. También hay que tener en cuenta que el espacio público es escaso, lo conforman “esos hilillos que rodean a la propiedad privada”, es decir, las calles. Y hay mucha competencia por un recurso “escaso y finito”, así que no se puede contentar a todos. Si se gana espacio para el coche se le quita al peatón y viceversa. Muchas calles se han convertido en calles pasillo, sirven para circular, “pero las calles no son carreteras”. Para iniciar el cambio, según Navazo, “la respuesta debe tener poco de técnico y mucho de ideológico”. “Las calles son espacios de conflicto y no hay soluciones mágicas”.

Llegamos al segundo punto: de las calles pasillo a las calles habitación. En las calles pasillo hemos entregado la parte central a los coches y lo que sobra, las aceras, a los peatones. Para que la gente disfrute del espacio público la hemos mandado a las zonas verdes “pero su espacio natural es la puerta de su casa”. Navazo pidió un acto de fe: afirmó que después de décadas diseñando aparcamientos y calles de paso, si reducimos ambos no pasa nada, “la actividad económica no se hunde”. Comparó el diseño de las calles con el de las casas. “¿Por qué no hacemos lo mismo que hacemos con las viviendas? Las cosas ocurren en la habitaciones, no en los pasillos, “pero el espacio público es casi todo pasillo”. En una calle habitación, el coche es el invitado, no el anfitrión, su papel el de “un invitado que pasa con pudor”, y eso se logra reduciendo la velocidad de los coches, pero no sólo con esa medida.

La tercera cuestión es dónde actuar, hay que buscar los espacios para transformar. Sólo una de cada cuatro calles de las ciudades pertenece a la red principal, aquella que te permite llegar de una punta a otra. El resto son calles secundarias. Esas son, pues, las calles para transformar.

Después del lugar, la forma. ¿Cómo actuar? “Cambiando las reglas del juego pero sin cambiar el tablero”. El reto es recortar el statu quo del coche, sin hacer obras. “Es la manera más inteligente de hacerlo”, según Navazo. Así lo hicieron en Nueva York, donde peatonalizaron Times Square sólo con pintura y mobiliario urbano. Y la intervención duró ocho años, hasta que se pudieron acometer las obras definitivas. ¿Por qué actuar así? Si se plantea una obra se acaba confrontando el modelo que ya se conoce, con algo que no se sabe cómo va a ser. Se debate una realidad frente a una propuesta, y sólo se especula. Una intervención sin hacer obras es una prueba, y sobre una prueba “no puede haber argumentos en contra, se trata de experimentar”. Dos o tres meses después se evalúa la intervención y se debate lo que es acertado y lo que no, y así se confrontan ya, dos modelos que se conocen. Tanto si la calle se queda como está como si vuelve a su estado anterior, será el resultado de una decisión colectiva, no de un cargo público ni de un técnico. “Suele ocurrir -señaló Navazo- que si no pasas a la acción sólo oyes a los que lo ven todo negro. Y, a los que les parece bien, no los conocemos porque no dan la cara, pero si cambias la calle y luego quieres volver a la situación que había, ahí aparecerán los que les parece bien el cambio para pedir que no se revierta la situación”.

Una caso práctico es la calle Ricomá, en Granollers, una calle pasillo, estrecha, con coches aparcados a un lado y poca vida. Se cambió sin coste. Se pusieron dos piezas de cemento en mitad de la longitud de la calle, con lo cual los coches podían llegar hasta esa mitad pero no traspasarla, se colocó un banco y la gente empezó a llenar el espacio público: los niños jugaban en la calle, los bares sacaron terrazas, la gente se sentaba en su puerta… A los dos meses decidieron que querían seguir así, cambiaron el cemento por un árbol, y poco después, vecinos que no se conocían unos meses antes, ya organizaron en la calle una castañada, y después una calçotada y una butifarrada.

El epílogo es el final de la conferencia pero responde a la pregunta de por dónde empezar. “Por donde tengas un aliado”. Navazo asegura que lo que tienen en común todos los lugares, todas las ciudades, es que va a haber personas y colectivos en contra del cambio, “pero en algún lugar habrá un aliado, una asociación de vecinos, un AMPA de una escuela… que esté a favor”. “Hay que hacer lo posible para que la primera experiencia funcione bien, porque si no, estás perdido”. Y si funciona bien se sumará otra aliada: “la envidia sana”. Los vecinos de otras calles querrán que también se intervenga en la suya y se quiten los coches. “Esa envidia sana sólo se activa si se pasa a la acción”, concluyó.

Más información: Nota de prensa

Glòria Poyatos: «Las brechas de género entre hombres y mujeres operan aún en todos los ámbitos»

“La justicia y la igualdad de género deberían ser un binomio inescindible, porque la justicia corrige y compensa y debe garantizar la igualdad”. La magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, Glòria Poyatos, impartió una conferencia el 26 de octubre en la FCM, dentro del foro Fronteras y direcciones del progreso, sobre “Justicia e igualdad de género”. Sostuvo que, a pesar de que muchos creen que “una vez conquistada la igualdad formal ya está conquistada la igualdad real”, las brechas de género entre hombres y mujeres operan aún en todos los ámbitos. Para despejar las dudas de los escépticos, en lugar de con datos, llegó “armada” con tres imágenes.

La primera es la foto oficial de la justicia española en 2017, la imagen que representa al Poder Judicial, sin mujeres. “Podría ser de hace 200 años -señaló- o de 1966”, año en que se permitió en España a las mujeres ser juezas o fiscales, una profesión que se consideraba contraria “a la delicadeza consustancial de las mujeres”. La foto da tres mensajes: niega la excelencia de las juezas, niega su aportación a la justicia (firman más de la mitad de las sentencias cada año en España) y exhibe el “techo de cristal” en la carrera judicial. Actualmente en el Tribunal Supremo, con 78 miembros, sólo once son mujeres. “Está carente de la perspectiva femenina y es donde se fija la jurisprudencia”, señaló Poyatos. En la Sala de lo Civil, donde se dirimen los asuntos de familia, sólo hay una mujer.

La segunda imagen es doble: el Tribunal Constitucional de 1998, presidido por una mujer, María Emilia Casas, la única que lo ha presidido hasta ahora. Pero sólo aparece ella. La otra foto es de casi veinte años después: dos mujeres de doce componentes. “A veinte años por mujer”. Según Poyatos, “que no haya mujeres en la RAE es grave pero en el Constitucional es inquietante, porque la vida no se ve igual desde un sexo y otro, y esas experiencias deben integrarse”. La magistrada destacó que “somos escrupulosos con las listas cremallera en el Parlamento y, este Tribunal, que tiene la potestad, entre otras, de anular resoluciones del Gobierno, sólo tiene a dos mujeres entre sus miembros”. Añadió que sería tan grave que sólo hubiera mujeres como que solo haya hombres.

La tercera imagen también es doble. Aparece la firma del Tratado de Roma (1957), que da origen a la Unión Europea. No hay mujeres. La segunda foto es de los actuales presidentes o primeros ministros de países de la UE, sesenta años después, en 2017, donde hay tres mujeres. “Otra vez, a veinte años por mujer”.

Poyatos asegura que lo que motiva la brecha es “un enemigo potente, infravalorado históricamente e inmune a las leyes”. “Los estereotipos, prejuicios y roles sexistas, que afectan a todos los sexos, edades y nivel cultural” y que “sólo se franquean con formación especializada”. Ahora bien, no es lo mismo un zapatero o un comercial con prejuicios que un juzgador o juzgadora, porque habrá resoluciones que abracen estos estereotipos y ayudan a mantener las discriminaciones. Puso tres sentencias como ejemplo.

En 1990, un hombre fue condenado por abusos sexuales a una empleada de 17 años, pero señalaba el fallo que la víctima pudo provocar por su vestimenta, porque llevaba una minifalda. A principios de 2017, un tribunal de Cantabria considera que no hay agresión sexual, únicamente abuso sexual, hacia una niña cuando tenía entre cinco y diez años de edad, porque no queda probado que opusiera resistencia. La tercera sentencia es de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo, que rebaja la pena a un condenado por pegar una paliza a una mujer, porque tenía condecoraciones militares y había realizado misiones de paz en Afganistán, “donde es habitual el uso de la fuerza”.

La magistrada, que preside la Asociación de Mujeres Juezas de España y que este año ha recibido el Mallete de oro como premio a la decisión judicial con mayor impacto positivo hacia las mujeres, señala que es el Consejo General del Poder Judicial “quien tiene la obligación de formarnos contra los estereotipos”.

También señaló que intenta cambiar las cosas juzgando con perspectiva de género: “No podemos decir que somos iguales y cosificar a las mujeres en la TV o tener permisos parentales distintos o un diccionario de la RAE que diga que sexo débil es ‘un conjunto de mujeres”. Juzgar con perspectiva de género no es una opción, “es una obligación que establece el artículo 4 de la Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y el artículo 1 de la Constitución”. Por eso, señaló, hay que evitar las interpretaciones de las normas de forma mimética y no tratar como iguales a quienes socialmente son diferentes.

Educando en justicia igualitaria

La magistrada promueve el proyecto Educando en justicia igualitaria “porque el machismo es una enfermedad de transmisión social y la cura es una formación especializada”. El proyecto está dirigido a jóvenes de entre 9 y 18 años, pero también a las familias y los docentes. Se inició en el IES César Manrique, de Lanzarote y ahora se lleva a cabo, durante el curso escolar en once institutos de Lanzarote, Valencia, Asturias y Madrid, con alumnos de 1º y 2º de Bachillerato.

El proyecto tiene varias virtudes: es plural, reversible (aprenden los niños y los formadores), no tiene prepuesto porque se hace con voluntarios, es un aprendizaje transformativo y se generan recuerdos permanentes en los jóvenes. Los alumnos trabajan sobre discriminaciones, después ven juicios con perspectivas de género y por último celebran un juicio ficticio. Al final de la charla se proyectó un vídeo realizado por alumnos sobre el taller de justicia igualitaria.

Glòria Poyatos terminó su conferencia con una “frase barómetro”, de Clara Campoamor, que cuando se cumpla “habremos conquistado la igualdad”: “Habrá igualdad cuando los hombres encuentren a las mujeres por todas partes y no sólo allá donde vayan a buscarlas”.

Más información: Nota de prensa

La Fundación César Manrique recibe el Premio Taburiente 2017 concedido por la Fundación DIARIO DE AVISOS

La Fundación César Manrique (FCM) ha sido distinguida con el Premio Taburiente 2017 concedido anualmente por la Fundación DIARIO DE AVISOS. El Jurado ha querido reconocer en el 25º aniversario de la Fundación César Manrique “la encomiable labor realizada por la institución en el ámbito de la conservación y difusión de la obra de César Manrique, manteniendo viva la ideología y el alma del artista canario”, según se difundió desde la organización del premio. “La Fundación César Manrique lleva a cabo una labor tan ambiciosa como necesaria, especialmente en artes plásticas o medio ambiente, consolidándose además como un espacio imprescindible para la reflexión cultural o el debate sobre la convivencia de los canarios con su territorio. Esta labor hace de la Fundación César Manrique una de las instituciones más apreciadas y reconocidas dentro y fuera de nuestro Archipiélago”, argumentaron.

La gala de entrega de esta tercera edición de los premios anuales del periódico perteneciente al Grupo Plató del Atlántico, se celebró en el día de ayer, 19 de octubre, en el Teatro Guimerá, de Santa Cruz de Tenerife, a las 20 horas y fue transmitida por La 2 de Televisión Española (TVE) y por el Canal Internacional. A la entrega acudió el presidente de la Fundación, José Juan Ramírez, que recogió el premio, acompañado de Fernando Gómez Aguilera, director de la institución.

En la tercera convocatoria de los Premios, junto a la FCM, el Jurado ha reconocido a otros diez distinguidos “que constituyen admirables ejemplos de talento, creatividad, esfuerzo y de compromiso con el progreso de nuestra sociedad, tanto en las Islas como en el exterior”: la Asociación Española contra el Cáncer en Santa Cruz de Tenerife (AECC), la cantante Olga Cerpa, el tenor Celso Albelo, el periodista Luis del Olmo, el grupo musical Efecto Pasillo, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), el periodista y escritor Juan Cruz Ruiz, el líder opositor venezolano Leopoldo López, el periodista José Antonio Pardellas y el médico y empresario Pedro Luis Cobiella.

La Fundación DIARIO DE AVISOS apoya el talento en diferentes ámbitos, reconoce personalidades o entidades que constituyen una referencia dentro y fuera de nuestro país y está comprometida con valores, retos y trayectorias globales vinculadas a la sostenibilidad, la cooperación al desarrollo, las expresiones culturales, la ciencia y los avances del conocimiento, así como a la ayuda a grupos desfavorecidos. En ediciones anteriores se ha distinguido, entre otros, a Manolo Blahnik, Iñaki Gabilondo, Radio Televisión Española, Alberto Vázquez-Figueroa, Olga Ramos, Pedro Guerra o Vicente del Bosque.

Para la FCM, este reconocimiento, unido a otras referencias y premios obtenidos por esta institución, que este año conmemora su 25º aniversario, constituye un estímulo para seguir realizando su labor cultural, medioambiental y de promoción de la cultura y el paisaje de Lanzarote.

La FCM pide respeto para César Manrique ante la controversia suscitada en relación a la denominación del aeropuerto de Lanzarote como aeropuerto César Manrique-Lanzarote

Ante la controversia suscitada en días pasados en relación a la posible denominación del aeropuerto de Lanzarote como Aeropuerto César Manrique-Lanzarote, la Fundación César Manrique solicita a las distintas administraciones y organizaciones políticas apartar el nombre del artista de la disputa partidaria en la que se ha visto envuelto por motivos vinculados al coste económico que conllevaría su ejecución.

Para la FCM está fuera de toda duda la oportunidad y justicia de poner el nombre de César Manrique al aeropuerto de Lanzarote por razones que son obvias. Basta recordar, entre otras, la contribución histórica de sus ideas y propuestas creativas a mejorar la vida de los habitantes de Lanzarote, así como su deseo y determinación de favorecer un nuevo paradigma económico en el territorio insular, que ha resultado fundamental en la definición moderna de Lanzarote, por otra parte, sin parangón en la cultura española de la segunda mitad del siglo XX. A juicio de la FCM, tal nombramiento es una iniciativa más que justificada, máxime cuando nos acercamos al centenario de su nacimiento.

Por todo ello, la FCM considera que la toma de decisiones para formalizar este asunto ha de hacerse de manera cuidadosa, al margen de tensiones indeseadas que, de algún modo, vuelvan a poner sobre la mesa aquellas a las que lamentablemente fue sometido César en vida, con las dos veces frustradas de su declaración como Hijo Predilecto de Lanzarote. Problematizar el cambio de nombre por su coste económico, que es, a todas luces, menor, en la escala de los presupuestos y asignaciones que manejan las administraciones públicas, carece de sentido, y debería solventarse inmediatamente por parte de las administraciones locales y canarias o, de otro modo, retirar la propuesta.

El nombre de César Manrique no se merece estar en medio de refriegas políticas o disputas entre administraciones por cuestiones irrelevantes en términos monetarios, si se pone en comparación con la aportación del artista al bienestar pasado, presente y futuro de la isla. Por otra parte, el comportamiento que ha tenido AENA desde el comienzo en todo este asunto merece el reproche de la Fundación, por su insensibilidad y displicencia hacia quien fue un reiterado colaborador de la empresa pública desde los años cincuenta del pasado siglo.

La FCM agradece la iniciativa pública de denominar al aeropuerto con el nombre de César Manrique vinculado al de Lanzarote, pero reclama respeto hacia su figura, generosidad y altura de miras para que, por todos los actores implicados en el eventual cambio de nombre del aeropuerto, se sepa valorar su aportación al bien común de Lanzarote y de Canarias. La respuesta a esa circunstancia debería producirse en términos justos, dignos y respetuosos, incluso de gratitud, más allá de la demagogia desconsiderada.

El dictamen encargado por la FCM ve motivos de inconstitucionalidad en la Ley del Suelo

LA FCM proporcionará las conclusiones a la Plataforma Canarias por un Territorio Sostenible para elaborar un recurso de inconstitucionalidad

La Fundación César Manrique informa de que ha encargado un Dictamen jurídico sobre la constitucionalidad de la Ley del Suelo y los Espacios Naturales Protegidos de Canarias (LSENPC) aprobada por el Parlamento de Canarias, que apareció publicada en el Boletín Oficial de Canarias el 13 de julio, actualmente en vigor.

El Dictamen ha sido elaborado por Marcos Vaquer Caballería, catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid. Sus conclusiones serán entregadas por la Fundación César Manrique a la Plataforma Canarias por un Territorio Sostenible con el propósito de elaborar un recurso de inconstitucionalidad que será presentado por Unidos Podemos.

En el Dictamen se abordan asuntos de eventual inconstitucionalidad que, entre otras, afectan a dos grandes cuestiones controvertidas: la clasificación y el régimen jurídico del suelo rústico, y las potestades de ordenación urbanística.

En el apartado de la clasificación y el régimen jurídico del suelo rústico, el Dictamen identifica motivos de inconstitucionalidad en tres contenidos relevantes de la Ley: el régimen de los asentamientos rurales, la ampliación de  usos ordinarios del suelo rústico y el requisito de la integración en la malla urbana para la clasificación como urbano del suelo.

En lo que concierne a las potestades de ordenación urbanística, el Dictamen pone en cuestión cómo se tratan en la Ley del Suelo las relaciones internormativas entre distintos entes territoriales cuya autonomía está garantizada por la Constitución. Asimismo, cuestiona la constitucionalidad de los contenidos de la Ley referidos a la nulidad radical de los planes que excedan del mínimo contenido necesario, que, además, constituye, a juicio del profesor Marcos Vaquer, “una fuente potencialmente inagotable de recursos contencioso-administrativos”. Por último, en este apartado, se estudian desde una perspectiva constitucional los instrumentos extraordinarios de ordenación, en particular los proyectos de interés insular o autonómico, que, por la “indeterminación de los supuestos legitimadores”, por saltar por encima del sistema ordinario de planificación y romper la autonomía municipal, se consideran inconstitucionales. Como considera inconstitucional que estos proyectos se alineen, en algún artículo, con las “ordenaciones sin efectos significativos sobre el medio ambiente […] a los efectos de someterlos a evaluación simplificada”.  

Marcos Vaquer Caballería es catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid.

Es autor de seis monografías y de más de cincuenta artículos en revistas científicas y capítulos en libros colectivos.

Ha impartido cursos y conferencias en diversas Universidades extranjeras, como las de Nueva York (NYU, EE.UU.), Pavía y Sassari (Italia), Paris Ouest (Francia), del Externado (Colombia), la Andina Simón Bolívar (Ecuador) o la Alberto Hurtado y la Católica de Valparaíso (Chile).

Ha desempeñado los cargos de subsecretario de Vivienda y presidente de la Entidad Pública Empresarial de Suelo SEPES (2008-2010), director general de Urbanismo y Política de Suelo del Ministerio de Vivienda (2004-2008) y miembro del bureau del Comité de Vivienda y Gestión de Suelo de UNECE en Naciones Unidas (2006-2008). También ha participado como experto en varios proyectos de asistencia técnica internacional de la Unión Europea en Iberoamérica (Ecuador: 2014, Paraguay: 1995, 1998) y coordinó entre 2006 y 2008 el punto focal español del consorcio URBANNET, una red europea para el fomento de la investigación sobre sostenibilidad urbana.

Más información: Nota de prensa

Festival de Cine Medioambiental en la Sala José Saramago

Los días 4, 5 y 6 de octubre, en la Sala José Saramago de la FCM se proyectaron cuatro largometrajes y una selección de cortometrajes que habían sido presentados previamente en la sede de Tenerife con motivo del 19º Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (FICMEC).

Además, hubo 4 sesiones de mañana en las que se trabajaba con los colegios que quisieron participar en la actividad.

Programación FICMEC: Portada

Programación FICMEC en Lanzarote. PDF: Programa completo

Más información: Nota de prensa

    

La FCM presentó El retorno de las musas, una narrativa de mujeres que trabajan en museos

El retorno de las musas. Ficciones y reflexiones desde el museo es un libro coral construido por mujeres. Incluye 133 contribuciones de 71 autoras. Son 35 reflexiones, 28 ficciones, 60 ilustraciones (o fotografías), tres columnas y un cofre. Todas las autoras tienen algo en común: trabajan, o colaboran, en museos de Canarias. El libro, editado por la editorial Mercurio, se presentó este jueves, 28 de septiembre, en la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique con la presencia de seis de sus autoras: Rosi Abreu, María García, Mayte Henríquez, Fabiola Herrera, Fátima Marcos, y Leyla Miras.

De izquierda a derecha: Mayte Henríquez, Fátima Marcos, María García, Rosi Abreu, Fabiola Herrera y Leyla Miras

Mayte Henríquez agradeció a la FCM la posibilidad de presentar el libro en Lanzarote “porque la FCM apuesta por la calidad, por lo que casi nadie apuesta”. Pasó a explicar cómo nació el proyecto, que arrancó de forma individual y espontánea “en estos tiempos de inmediatez y en un universo laboral donde la comunicación es cada vez más escueta”. “Nos preguntábamos—señaló— cómo una institución como un museo, que se consagra a la visibilidad, acumula tantas invisibilidades”. El proyecto comenzó a crecer, a expandirse, aunque sin la intención de configurarse en torno a un libro, hasta que el editor Jorge Liria, al tener noticia del proyecto, se interesó por él.

Las promotoras de la idea fueron preguntando a compañeras de museos qué contribución podían hacer con el propósito de plantear una narrativa de los problemas de los museos. “El noventa por ciento contestó que no iba a ser capaz, que no sabían…”. Por eso “costó mucho arrancar” y “hubo que ‘engañar’ a muchas compañeras”. Henríquez destacó que sigue existiendo “invisibilidad y silencio hacia la mujer”. “La sociedad no ha avanzado tanto”, dijo.

En el proceso confirmaron que las mujeres que trabajan en los museos, ya sean administrativas, conservadoras o encargadas de la limpieza, saben mucho más sobre los museos de lo que aportan diariamente. El libro no está jerarquizado. No se describe quién hace qué ni en qué museo. No hay perfiles asociados a las autoras y hay muchos seudónimos.

Fátima Marcos insistió en que el libro nació de manera natural y aseguró que nunca pensó en vivir esta experiencia “bonita, fresca, compartida y basada en la generosidad”, y afirmó que si los responsables de los museos leyeran el libro “al menos podrían descubrir las posibilidades de su personal”.

María García señaló que había sido una experiencia muy emotiva porque en los museos todo es muy rígido y encorsetado, “y es una oportunidad de hablar de los museos y de nosotras mismas de otra manera”. “Es muy gratificante ver lo que piensan y pueden crear otras compañeras”. Por último, Rosi Abreu señaló que para ella el museo era «una fábrica de sueños», y que se le cayeron los clichés cuando tuvo que fotografiar a un Ken (el novio de Barbie) en la exposición Souvenir, souvenir.

El acto lo cerraron Fabiola Herrera y Leyla Miras para “dar voz a todas las autoras que no asistieron”. Se proyectaron las ilustraciones, fotografías o los títulos de los relatos o reflexiones incluidos en el libro. Sobre ellas, ambas autoras leían una frase entresacada de ese pasaje del libro. La presentación terminó con la proyección de un vídeo de la sesión fotográfica para la portada del libro, con las autoras vestidas de negro sosteniendo tres columnas en una sala del TEA, en Tenerife. Acabaron rompiendo una escultura, cuyo autor aparece nombrado en la dedicatoria. “La deconstrucción que acabó en destrucción”, señaló Leyla Miras.

La FCM señaló que había programado este acto con el propósito de contribuir a fomentar la visibilidad de las mujeres y las políticas de igualdad de género, en general, y, de una forma más específica, en el ámbito de la cultura, en el espacio de los museos.

Más información: Nota de prensa