Taller «Urbanismo para náufragos»

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Un planteamiento urbanístico solidario y útil que sepa integrar todas las peculiaridades y los conflictos que suceden en las ciudades bajo el marco común de los derechos humanos. Esa fue la base de las propuestas que se expusieron en el taller que organizó la FCM los días 16 y 17 de mayo y que estuvo dirigido por los arquitectos y profesores Manuel Saravia y Pablo Gigosos.

El propio título del curso, “Urbanismo para náufragos”, hace alusión a los que se sienten completamente ajenos a su entorno urbano y a las maneras arquitectónicas que fomentan la exclusión de amplios segmentos de la población —especialmente las clases de menores recursos económicos—, creando verdaderos “náufragos” del proyecto de convivencia colectiva que obligatoriamente se da en las ciudades.

El seminario estaba organizado en torno a cuatro parejas de derechos: movilidad-seguridad, salud-medioambiente, trabajo-seguridad social y vivienda-espacio público. El proyecto de Saravia y Gigosos pasa por la asunción de que “los derechos humanos deben ser el primer criterio” para conseguir una práctica urbanística renovada. Cada binomio de derechos se asoció a un concepto filosófico y político: libertad, igualdad, fraternidad y responsabilidad.

Partiendo de la idea de que es necesaria la crítica moral y social del urbanismo, el debate teórico también se acompañó del comentario de iniciativas y proyectos específicos de multitud de ciudades del mundo. Las referencias intelectuales del discurso no se quedaron exclusivamente en la arquitectura, sino que también tuvieron cabida citas literarias, artísticas o cinematográficas.

La crisis del paradigma urbanístico actual fue el punto de partida del taller. “La ciudad se está haciendo de forma mecánica y banal” argumentó Manuel Saravia, al tiempo que criticó la estandarización planetaria del mismo modelo erróneo de pensar el espacio urbano. En la presentación del curso, Fernando G. Aguilera propuso como principal prioridad la tarea de “civilizar la ciudad para lograr que el protagonista no sea el mercado, sino el hombre”, con el objetivo de que en la ciudad “nos sintamos personas y no clientes”.

El recorrido por las cuatro parejas de derechos que articularon las dos jornadas comenzó por la movilidad y la seguridad. Las soluciones que en estos campos expusieron Saravia y Gigosos recogían la creación de nuevas vías peatonales y un replanteamiento de los sistemas de comunicación en la ciudad que rebaje el peso del coche en favor del transporte público. Igualmente, la fórmula de desintalar, es decir, de retirar infraestructuras superfluas, fue comentada como un recurso válido que cada vez es más usado.

Pablo Gigosos habló de dos derechos relacionados con la planificación territorial, el de la salud y el del medio ambiente, que han sido históricamente ignorados, pero que poco a poco han ido ganando peso en la toma de decisiones. En este ámbito, la pérdida de paisajes, la falta de servicios básicos, las intervenciones agresivas con el medio o las desastrosas condiciones higiénicas de las zonas suburbiales fueron algunas de las problemáticas tratadas. Gigosos recordó que hay que cambiar la concepción inicial para darse cuenta de que “las ciudades no son el problema, sino la solución”.

Sobre las áreas del trabajo y la seguridad social se trataron temas relacionados con la preparación de los espacios para la dinámica laboral o los fallos y carencias que se dan en los planes sanitarios, educativos o sociales. Gigosos y Saravia destacaron que se debe priorizar el interés general en la planificación de la ciudad y abogaron por la verdadera “universalización de los equipamientos universales”. Su postura rechaza el urbanismo “que se ha olvidado de los servicios y de la coordinación de centros sociales” y que concibe los edificios públicos solo desde la táctica del espectáculo vacío de contenido. Manuel Saravia apuntó que este debilitamiento de lo público está relacionado con “el acoso que desde hace años recibe el estado del bienestar”.

El problema de la vivienda se comentó partiendo del contexto europeo y su comparación con el de España. La precaria situación del derecho a un hogar digno que tiene todo ciudadano parte, según Gigosos, de la forma de desarrollar y pensar las políticas urbanísticas: “el problema no es de escasez de viviendas sino de escasez de ciudades”. Frente al desarrollismo sin sentido, los arquitectos que impartieron el taller apostaron por rehabilitar antiguos edificios y zonas y favorecer la mezcla equilibrada entre los nuevos espacios y los ya establecidos. Su idea central era la de la “constelación”, entendiendo este término como una fórmula pensada para desarrollar “múltiples actuaciones de pequeñas dimensiones que permitan lograr una integración equilibrada”.

Avanzando en el siglo XXI, y cuando ya más del 50% de humanidad vive en núcleos urbanos, Manuel Saravia y Pablo Gigosos proponen un urbanismo para los excluidos de las ciudades de hoy. Esa gran mayoría que necesita un planeamiento territorial dialogante y abierto; mestizo y no agobiante; equilibrado y justo. Un nuevo urbanismo que desde los derechos humanos logre la conquista social y cultural del derecho a la ciudad.

Manuel Saravia Madrigal es arquitecto y profesor titular de Urbanismo en la Escuela de Valladolid. Fue arquitecto municipal y provincial de Valladolid (1981-1986) y director del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

Pablo Gigosos Pérez es igualmente arquitecto por la Escuela de Barcelona, especialidad en Urbanismo. Ha sido profesor de Urbanismo en las Escuelas de Arquitectura del Vallés (Barcelona) y Valladolid. Actualmente, es Jefe del Servicio de Obras del Ayuntamiento de Valladolid.

Ambos tienen amplia experiencia práctica en planeamiento urbanístico (planes generales de Valladolid, León, Vigo, Segovia, etc.; planes parciales y especiales en numerosas ciudades de Castilla y León y Cataluña). También han realizado trabajos de urbanización (ordenación y urbanización del nuevo campus de la Universidad de Valladolid, del recinto ferial, de los bordes y cauce del río Esgueva y de numerosas calles, plazas y parques de la misma ciudad, tanto del centro como de la periferia y barrios. También han desarrollado trabajos de urbanización en otras ciudades castellanas). Han estado presentes, como profesores o ponentes, en Milán, Roma, Quito, San Cristóbal de Táchira, Bogotá, Guadalajara (México), Puebla y un buen número de ciudades españolas.

P. Gigosos es autor del proyecto de algunos edificios municipales de equipamiento en Valladolid (polideportivos cubiertos, parque de bomberos, centros cívicos, etc.). M. Saravia, por su parte, ha coordinado en los últimos años una exposición sobre ciudad y derechos humanos titulada La ciudad en ciernes (con la colaboración de Gracia Querejeta, Lucrecia Martel, Chus Gutiérrez, Miguel Albaladejo, Joaquim Jordà y Pedro Barbadillo), que se ha llevado en 2006 y 2007 a Bogotá, Vancouver (en el marco del World Urban Forum), Zaragoza, Valladolid y Madrid. También ha dirigido, sobre el mismo tema, en 2006, un Foro de Bogotá (con más de 30 participantes de diez países latinoamericanos), y un Foro de Zaragoza (organizado por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España).

Ambos son autores de Arquitectura y urbanismo de Valladolid en el siglo XX (Valladolid, Ateneo, 1997), y El surtido de aguas a Valladolid: de la concesión a la municipalización (1864-1959) (Ayuntamiento de Valladolid, 1998). Y, con Rosario del Caz, de Ciudades civilizadas. Lecciones de urbanismo (Escuela de Valladolid, 1999), La ciudad y los derechos humanos. Una modesta proposición sobre los derechos humanos y la práctica urbanística (Madrid, Talasa, 2002) y Planes parciales residenciales. Manual profesional (Junta de Castilla y León y Colegios de Arquitectos de León y Castilla y León Este, 2004). También son autores de la voz “Urbanismo del siglo XXI” de la Enciclopedia Durvan (Bilbao, 2000), y coordinadores de un número monográfico de la Revista de Occidente, titulado “El retorno de la ciudad: Elogio del urbanismo”, (Nº 275, abril 2004).

En 1996 pusieron en marcha la revista de estudios sobre las ciudades Dos dos, de la que solo aparecieron… dos números: el primero, sobre La ciudad banal (1996) y el segundo, sobre Hospitalidad (1997); y más tarde promotores del Círculo de Ecología Urbana y de los Informes de Valladolid (sobre ciudad, urbanismo y derechos humanos: www.ciudad-derechos.org). En los últimos años han publicado artículos en Arquitectura Viva, Archipiélago, El Ecologista, Queensland Planner, Revista de derecho urbanístico y medio ambiente, Página abierta, Perspectivas urbanas/Urban Perspectives e Ingeniería y territorio, además de numerosas colaboraciones en la prensa diaria de Valladolid (y en algún caso en la de Madrid y Valencia).

Presentación del libro, el 22 de abril de 2010, en la Sala Saramago: Acto de presentación

Publicación del ensayo: Urbanismo para náufragos

Informe sobre el desdoblamiento de la carretera LZ-1 (Arrecife-Tahíche)

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Ante la preocupación suscitada por la intención del Cabildo de Lanzarote de desdoblar el tramo de vía entre Arrecife y Tahíche, la FCM encargó a comienzos de noviembre la elaboración de un Informe técnico sobre el proyecto. Dicho Informe fue redactado por Vicente Torres, profesor de Urbanismo de la Universidad Politécnica de Valencia y consultor en transporte y medio ambiente.

Curso «Islas y cultura del territorio»

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Este curso se celebró los días 6, 7 y 8 de septiembre, en la sede de la Fundación César Manrique (FCM), y fue dirigido por Fernando Parra, ecólogo y técnico en planificación ambiental.

Con el concurso de diversas disciplinas, que a menudo se presentan insuficientemente conectadas entre sí, como la geografía, la ecología, el urbanismo o la antropología, y con una voluntad más transversal, cuando no hostil a las fronteras académicas, se pretende abordar el tema de una nueva cultura del territorio, con especial aplicación para las islas y los sistemas insularizados.

Este planeta, el único del que disponemos, puede ser cabalmente entendido en su funcionamiento actual global físico-ecológico sin osos pardos o ballenas azules, sin sequoyas o hayas, pero no sin bacterias —los organismos más exitosos que nunca hayan existido, hasta el punto de ser capaces de ingresar en el sistema la energía electromagnética, de procesarla, consumirla y cerrar los ciclos de materiales implicados— ni sin el hombre, el animal más capacitado para transformar radicalmente el espacio.

Los paisajes de las islas están frecuentemente incluidos en Espacios Naturales Protegidos; pero esos paisajes que protegemos o pretendemos proteger son resultado de determinadas condiciones litológicas, climáticas, edafológicas, biogeográficas y, sobre todo, de la secular interacción del hombre con dicho entorno. Digámoslo una vez más: los paisajes “naturales” de las islas, incluidos los de la alta montaña volcánica tienen un componente antropogénico. La conclusión primera es obvia: si pretendemos mantener esos paisajes justo como los encontramos y por lo que los apreciamos, debemos preservar igualmente sus condiciones de mantenimiento, su fisiología y no sólo su anatomía, esto es, los usos tradicionales; en caso contrario, esos ámbitos “evolucionarán” en sentidos insospechados, pero siempre distintos de los actuales.

De la misma manera, también se reflexionará en este curso sobre los cascos históricos, los cuales se preservan no creando parques temáticos transitados por miríadas de turistas y desprovistos de su anterior vida, sino protegiendo y fomentando las actividades urbanas que les dieron origen.

En el curso, Fernando Parra abordó La cultura del territorio y la insularidad como descriptor de la fragilidad; Ángel Martín Vicente, profesor titular de Ecología de la Universidad de Sevilla, habló sobre Los ámbitos insulares: paisaje, ecología y evolución; Luis Cruz Pizarro, profesor titular de Ecología de la Universidad de Granada, participó con la ponencia Lagos de alta montaña: sistemas insularizados de detección rápida de cambios globales; Félix de Azúa, catedrático de Estética de la E.T.S. de Arquitectura de la Universidad de Barcelona, trató La conservación de los cascos históricos: ¿islas propaganda?; Fernando Roch, catedrático de Urbanismo de la E.T.S. de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, abordó Los centros históricos como islas urbanas; Rocío Fernández Ales, profesora titular de Ecología de la Universidad de Sevilla, disertó sobre Atracción y fragilidad insulares; turismo versus ecología; y Antonio Pérez, antropólogo, intervino con la charla ¿Es la insularidad una institución? Una aproximación antropológica.

Programa de becas y premios

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La Fundación César Manrique, de acuerdo con sus objetivos fundacionales, desea colaborar con la formación de los jóvenes, así como promover trabajos de investigación y difusión de la obra y trayectoria creativa de César Manrique, y sobre arte y conservación del medio ambiente y el patrimonio cultural, con especial atención al ámbito de Lanzarote y de las islas Canarias.

En el espíritu de estos objetivos, y como instrumento complementario de sus actividades periódicas, la FCM convoca anualmente el programa de Premios y Becas, cuyo plazo permanece abierto entre el 1 de septiembre y el 31 de octubre.

Puede descargarse en formato PDF el programa de la convocatoria.
Más información en fcm@fcmanrique.org

Marc Augé. Globalización, urbanización, mediatización

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El 22 de junio de 2006, Marc Augé pronunció la conferencia titulada Globalización, urbanización, mediatización.

Marc Augé (Poitiers, 1935) es profesor de antropología y etnología de la prestigiosa Escuela de Estudios Superiores de Ciencias Sociales de París, de la que fue director entre 1985 y 1995.

Hasta 1970 trabajó durante muchos años como Director de ORSTOM, Instituto de Investigación Científica de Francia para el Desarrollo Cooperativo, y en nombre del Instituto supervisó varias misiones en África, particularmente en Costa de Marfil y en Togo.  Fue de hecho en África donde Augé dirigió sus primeros trabajos de campo.

A partir de mediados de 1980, Marc Augé diversificó significativamente su campo de observación. En esa época, visitó Latinoamérica con cierta frecuencia y trabajó algo más cerca de casa, dedicándose a observar desde la ventajosa posición que le ofrecía París, principalmente, y Francia en toda su amplitud, las múltiples realidades del mundo contemporáneo. 

Augé, evolucionado desde la etnología, ocupa en la actualidad un lugar destacado en la cultura internacional como antropólogo social y cultural, y es ampliamente conocido su papel como teórico de los no-lugares.

Entre sus numerosos libros publicados, podemos destacar los siguientes títulos, traducidos al castellano: Un etnólogo en el metro (1986), Los no lugares. Espacios del anonimato (1993), Hacia una antropología de los mundos contemporáneos (1994), El viaje imposible: el turismo y sus imágenes (1997), El sentido de los otros (1998) o Paseando la antropología por la sobremodernidad (2003).

En el transcurso de su intervención, Marc Augé defendió que en la actualidad existe una ideología de la globalidad sin fronteras que se manifiesta a  través de tres fenómenos estrechamente relacionados: primero, la mundialización, que ella misma reenvía a dos órdenes de la realidad como son la globalización y la consciencia planetaria; segundo, la mediatización, que corresponde a la multiplicación de imágenes y mensajes;  y tercero, por fin, la urbanización: el mundo se vuelve una ciudad al mismo tiempo que la gran ciudad se vuelve un mundo; el mundo-ciudad, a juicio de Augé, es el mundo de la uniformización, de las redes de comunicación y circulación, pero la realidad de la gran ciudad, de la ciudad-mundo, relativiza o desmiente las ilusiones del mundo-ciudad. Así, Marc Augé examinará las contradicciones a las cuales nos confronta el espectáculo del mundo globalizado.

Sugerencias al Avance del Plan de Conservación de la Caralluma burchardii

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En marzo de 2006, un grupo de vecinos de Charco del Palo se puso en contacto con la FCM para expresar su preocupación por el futuro de la Caralluma burchardii —conocida como “cuernúa” o “diente de perro”—, planta protegida que se encuentra afectada por los planes de ordenación urbanística de los municipios de Haría  y de Teguise. En el encuentro, los vecinos solicitaron de esta institución la oportuna inspección de campo de la zona, así como el respaldo a la campaña en favor de la conservación de los sectores donde aparecen poblaciones de la C. burchardii.

El día 15 de marzo, el departamento de Medio Ambiente de la FCM, a través de su responsable, Idoya Cabrera, recorrió el entorno y comprobó la presencia de la planta protegida. En las áreas examinadas, la planta crece entre rocas, formando colonias con un número de individuos diverso (de 15 a 90 ejemplares en cada rodal) según el sitio donde esté instalada y con un elevado índice de regeneración.

La visita se llevó a cabo principalmente en dos áreas donde la “cuernúa” está amenazada y crece con profusión. Un sector pertenece al municipio de Haría, calificado en su Plan General como Suelo Urbanizable; y el otro se incluye en el municipio de Teguise, que califica igualmente como Suelo Urbanizable el área donde se halla presente la planta.

En lo que se refiere al marco legal de protección, Caralluma burchardii es un endemismo de Lanzarote y Fuerteventura, incluido en el Anexo II del Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias. En este catálogo es calificada como “Sensible a la alteración de su hábitat”, esto es, corre riesgo de desaparecer en el caso de que se modifiquen las contadas zonas donde habita. También está incluida en la Directiva Habitat de la Unión Europea y en el Convenio de Berna para la conservación de la vida silvestre y del medio natural europeo.

A juicio de la FCM, la presencia destacada de poblaciones de Caralluma burchardii en sectores programados como urbanizables, tanto del municipio de Haría como de Teguise, debería conllevar la modificación de los planeamientos municipales vinculados a esta zona, con el fin de encontrar vías que no perjudiquen el hábitat en el que se asienta esta especie.

La FCM se dirigió a la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Cabildo Insular de Lanzarote, así como a los alcaldes de los ayuntamientos de Teguise y Haría, para solicitar la protección efectiva de las áreas donde aparece esta especie vegetal, instando a que se introduzcan los oportunos cambios en el planeamiento municipal e insular.

Al mismo tiempo, la FCM solicitó la puesta en marcha de manera inmediata el Plan de Conservación del Hábitat de Caralluma burchardii, redactado por el Gobierno de Canarias para esta especie amenazada.

Hemos de recordar que en diciembre de 2001, la Fundación César Manrique, presentó en su sede el “Diagnóstico Ambiental sobre la Vega de Guatiza-Mala”. Dicho Diagnóstico había sido encargado por la FCM, a la Cátedra de Geografía de la ULPGC. En el diagnóstico se pusieron de relieve los distintos valores naturales, paisajísticos y patrimoniales de la Vega de Guatiza-Mala, haciendo referencia específica en él a las poblaciones de Caralluma burchardii presentes en Charco del Palo.

El equipo de redactores del diagnóstico clasificó las unidades paisajísticas de la Vega, según el valor agrícola, el valor paisajístico, el valor cultural y el valor del medio natural. Los resultados obtenidos —con una calidad para la conservación de alta o muy alta en el 75% de la superficie—, evidenciaron la necesidad de protección de la zona, proponiéndose entonces la figura de Paisaje Protegido para el conjunto del área de estudio, y la de Sitio de Interés Científico para el sector nordeste, que es donde se encuentra ubicado el Charco del Palo.

Una copia del Diagnóstico de la Vega de Guatiza-Mala se hizo llegar al consejero de Política Territorial del Gobierno de Canarias y al presidente del Cabildo lanzaroteño, en diciembre de 2001 y enero de 2002, respectivamente, para que consideraran el alto valor de la Vega y se interesaran por su conservación.

Alegaciones al convenio entre el Ayuntamiento de Teguise y Algol

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La Fundación César Manrique presentó en mayo de 2006 un Documento de alegaciones al convenio firmado entre el Ayuntamiento de Teguise y la entidad mercantil Algol Desarrollo Inmobiliario S.L.

En el mismo se solicitó la suspensión del acuerdo municipal que aprobó dicho convenio, así como su retirada, por considerarlo lesivo para el interés del municipio de Teguise, y en general para el conjunto de la Isla, además de abusivo en sus cláusulas, y por romper la lógica de las políticas de control del crecimiento que la Isla lleva procurando impulsar en los últimos 15 años.

Del mismo modo, la FCM expresó diversas consideraciones sobre las contradicciones que este improcedente convenio genera con respecto al Plan Insular de Ordenación del Territorio cuanto al planeamiento municipal.

El primero, por cuanto los cambios de uso, edificabilidad, reclasificación (de casi un millón y medio de metros cuadrados de suelo rústico a urbano en el campo de golf) y previsión de grandes equipamientos comerciales y de ocio complementario deberían contemplarse desde la perspectiva global de la isla a través del planeamiento insular.

El segundo, en tanto que el planeamiento general municipal es el instrumento adecuado para organizar y desarrollar grandes áreas urbanas residenciales como la que contempla el convenio. Derivar la planificación de grandes bolsas de suelo (más de siete millones de metros cuadrados, en este caso) a un acuerdo entre un promotor y el Ayuntamiento, vía convenio, resulta, a juicio de la FCM, no sólo desproporcionado, sino inaceptable desde el punto de vista urbanístico.

Ulrich Beck. Vivir en la sociedad del riesgo

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El 20 de abril de 2006, Ulrich Beck pronunció la conferencia “Vivir en la sociedad del riesgo”.

Ulrich Beck (Alemania, 1944), uno de los intelectuales europeos más relevantes del momento, es profesor de Sociología de la Universidad de Munich y dirige el centro de investigación “Modernización reflexiva” fundado por la DFG, la Fundación Alemana de Investigación. Estudió Sociología, Filosofía, Psicología y Ciencia Política en la Universidad de Munich, y en 1972 se doctoró en Sociología por esta Universidad.

Beck inició su actividad docente en Münster entre 1979 y 1981, de donde pasó a la Universidad de Bamberg. En 1992 accedió a la Universidad de Munich como catedrático de Sociología. Entre 1995 y 1998  impartió clases en la Universidad de Cardiff, en Gales. En 1996 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Jyväskylä, Finlandia. Desde 1997 es también profesor invitado de la London School of Economics.

Ha pertenecido al Instituto de Estudios Avanzados de Berlín, al Centro de Estudios Culturales de la Universidad de Essen y a la Comisión de Desafíos del Futuro del Gobierno de Alemania. Entre otros, ha recibido el Premio de Sociología de la Sociedad Alemana, en 2004, y el Premio Schader Foundation en 2005, que se concede a científicos sociales que hayan contribuido de manera relevante a solucionar problemas sociales a través de investigaciones.

Es España ha publicado, entre otros, los libros Crisis ecológica y sociedad (1997), Modernización reflexiva: política, tradición y estética en el orden social moderno (1997), La sociedad del riesgo: hacia una nueva modernidad (1998), ¿Qué es la globalización? Falacias del globalismo, respuestas a la globalización (1998), Políticas ecológicas en la edad del riesgo (1998), La democracia y sus enemigos (2000), La sociedad del riesgo global (2002), Libertad y capitalismo: conversaciones con Johannes Willms (2002), Sobre el terrorismo y la guerra (2003), Un nuevo mundo feliz: la precariedad del trabajo en la era de la globalización (2003), Poder y contrapoder en la nueva era global: la nueva economía política mundial (2004) y La mirada cosmopolita o la guerra es la paz (2005).

En el transcurso de su intervención, Ulrich Beck analizó la relación entre acontecimientos y amenazas tan diferentes como Chernobil, la catástrofe climática, el SIDA, la crisis financiera en Asia, la amenaza terrorista o la destrucción de los paisajes debido al turismo de masas, fenómenos que ilustran, a su juicio, lo que ha venido en denominar la “sociedad del riesgo global”.

Beck abordó, por una parte, este concepto de forma general y, por otra, lo comparó con distintas dimensiones y conflictos de riesgo, entre los que el “turismo de masas” desempeña un papel primordial. Finalmente, planteó la ambivalencia del riesgo y las posibilidades de actuación resultantes.

Sugerencias al Avance del PGOU de Teguise

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En marzo de 2006, la FCM presentó un documento de Sugerencias al Avance del Plan General de Ordenación Urbana de Teguise.

La movilidad, la recalificación del suelos rústicos y el patrimonio histórico y artístico del municipio fueron algunos de los aspectos incluidos en el documento de Sugerencias.

Presentación de la Guía para un consumo más responsable de Alfonso del Val

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El 24 de noviembre de 2005, se presentó el libro Guía para un consumo más responsable (con especial atención a las Islas Canarias), de Alfonso del Val, editado por la FCM dentro de su línea de publicaciones dedicada a materiales didácticos ambientales.

Alfonso del Val es consultor ambiental y ha trabajado en la elaboración y ejecución de proyectos sobre energías renovables, agua y gestión de residuos. Ha sido consultor del Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente (MOPTMA) y de Fomento en materia de residuos (1987-93).

En el campo educativo ha sido y es organizador y profesor de numerosos cursos Master y Postgrado en universidades españolas y extranjeras. Cuenta con cerca de un centenar de publicaciones sobre temas ambientales.

Las ilustraciones específicas de la Guía para un consumo más responsable son obra de Fernando Llorente, que ya realizó en 2002 las ilustraciones de otro de los Materiales Didácticos de la FCM: Conocer el PIOT: misión posible.

La Guía para un consumo más responsable incluye un conjunto de orientaciones para que, a la hora de adquirir productos, el consumidor sea capaz de distinguir entre aquellos menos agresivos con el medio ambiente. Así, por ejemplo, se detallan los significados de los diferentes distintivos ecológicos y ambientales (incluidos en electrodomésticos, alimentos, etc.), se dan referencias a la hora de invertir en fondos de inversión socialmente responsables, y se indican criterios para la elección y utilización de automóviles, productos de limpieza, pinturas, productos del hogar, alimentos de agricultura ecológica (con direcciones de puntos de venta), etc.