Marc Femenia: “En España la gente piensa que el dinero público es gratis, que no es de nadie”

 

Marc Femenia, autor del libro España: error de sistema, que recorre fotográficamente los proyectos fallidos de la era del ladrillazo en España, mostró algunas de esas fotografías durante su intervención en la Sala José Saramago, el día 1 de marzo, y expuso algunos de los datos que recoge en el libro. “Una de las cosas que más me impresionó es la cantidad construida: entre 1987 y 2011, la superficie artificial de España se dobló, a mí eso me pone los pelos de punta”. En 2006, se iniciaron en España 900.000 viviendas, más que en Gran Bretaña, Alemania y Francia juntas, “y eso se consideraba normal”, aseguró. 

Escogió ejemplos de la burbuja inmobiliaria entre los 234 lugares que fotografió, como una urbanización “delirante” en Murcia, con 900 viviendas, 159 hangares y pista de aterrizaje, en la que sólo se terminó la pista y está sin uso. Gran parte de estas construcciones está vinculada con la corrupción: “En los papeles de Bárcenas aparecen las principales constructoras del país”, señaló. Después de las urbanizaciones llegó el turno de la obra pública: estaciones sin pasajeros, aeropuertos sin aviones, autopistas sin coches, edificios cerrados… Femenia destacó que la deuda pública española se mantuvo constante durante el boom y después se disparó, lo que revela que los impuestos, el dinero que generó la burbuja inmobiliaria, financió la burbuja de infraestructuras. “Y se ha seguido haciendo obras, por eso la deuda se ha multiplicado ahora”. El Plan E de Zapatero costó 13.000 millones de euros, que es la magnitud de los recortes en sanidad y educación, “es como apagar el fuego con gasolina”, creó 200.000 puestos de trabajo de una media de tres meses duración, pero la deuda que generó se sigue pagando aún hoy. Femenia señaló que “España tiene las mejores infraestructuras del mundo”, es el primer país en kilómetros de AVE y de autopistas por habitante, aunque en Francia hay cinco veces más pasajeros de AVE y en Japón, trece veces más. Muchas autopistas en España, no se usan. 

El periodista Saúl García inició la conversación con el autor y relató la historia de las dos fotografías de Lanzarote que aparecen en el libro: la urbanización Teguise Greens y el esqueleto de la empresa Hoteles Playa, ambas en Costa Teguise. El autor del libro, que reside en Suecia, explicó que fueron las últimas que hizo, aprovechando unas vacaciones. La periodista Isabel Lusarreta preguntó al autor si los ciudadanos deberían estar más indignados de lo que están porque se ha malgastado el dinero público y Femenia respondió que ha llegado a la conclusión de que en España la gente piensa que el dinero público no es de nadie, que es gratis, y por eso todo el mundo quiere obras públicas en su municipio, “y ese es un problema”. Contó que cuando iba a vender algunas de las fotos a los medios de comunicación de Suecia, había desconfianza en que se hubiera inventado las historias porque no se creían que se hicieran infraestructuras sin calcular si eran o no necesarias, sin hacer análisis previos. “A mí también me costó aceptar eso -aseguró-, lo que pasó en España no ha pasado en ningún otro sitio”.Señaló que la cantidad que se ha invertido en construir infraestructuras, quizá se podía haber utilizado para intentar llegar a una economía de innovación y conocimiento y aseguró que no es verdad que nadie supiera “hacia dónde íbamos” porque hay muchos artículos que advierten de ello, incluso de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que fue después gobernador del Banco de España. A pesar de ello, dijo Marc que cuando comenzó con el proyecto no se imaginó la magnitud del desastre, que hubiera tantos proyectos fallidos. También pensó que la obra privada estaba desvinculada de los políticos, “pero a medida que me fui empapando del contexto me di cuenta de que se han hecho leyes para fomentar al máximo la construcción y que gran parte del dinero venía de las cajas de ahorros, que las controlaban los políticos”.

En la conversación surgió la Ley del suelo de Canarias, que vuelve a dejar en manos de los ayuntamientos la aprobación de proyectos, que es uno de los elementos que facilitó la burbuja. “A mí me falta oír -dijo Femenia- a algún político que entone un mea culpa, porque hasta el momento, hasta Montoro ha negado que haya habido una burbuja urbanística en España; y no solo es que no se quiere ver, es que ya la quieren repetir. Esos años no eran los buenos, son esos años lo que trajeron una crisis tan fuerte después”.

Lusarreta cerró el acto señalando el paralelismo con el caso de Lanzarote, donde se han dado todos los ejemplos que recoge el libro: proyectos icono, campos de golf, invasión de espacios protegidos, esqueletos de urbanizaciones, empresarios que se saltan la ley, corrupción municipal o cambios en el planeamiento para dar cabida a lo construido ilegalmente. También señaló que se han parado proyectos como Maciot Sport, las mil viviendas de Playa Blanca, la carretera de Mácher o el radar de Montaña Blanca, pero que hay “miedo” por lo que pueda venir por la Ley del Suelo, “como si fuera la gran oportunidad de la economía canaria”, porque después de que en los últimos años se ha multiplicado la población y el turismo, pero también el paro, “nos dicen que hay que continuar creciendo como si no hubiéramos aprendido nada, hacer más hoteles y ampliar la pista del aeropuerto”. “El peligro de la corrupción es que nos resignemos y que normalicemos conductas que no son normales; no podemos permitirnos dejar de escandalizarnos o indignarnos”, concluyó Lusarreta.

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Fernández-Palacios: “La laurisilva es el ecosistema más importante de Canarias”

El catedrático de Ecología presentó La Laurisilva. Canarias, Madeira y Azores, un libro que recoge “todo lo que conoce la ciencia sobre la laurisilva”.

El catedrático de Ecología de la Universidad de La Laguna, José María Fernández-Palacios, recordó, al comienzo de la presentación en la sala José Saramago, el día 14 de diciembre, su “larga relación” con la Fundación César Manrique, ya que en 1994 presentó en Taro de Tahíche su primer libro Canarias: economía, ecología y medio ambiente. En esta ocasión, llegó para presentar: La Laurisilva. Canarias, Madeira y Azores.

 

Después de pasar el capítulo de agradecimientos, el coordinador del libro señaló que en Lanzarote no hay laurisilva pero que sí la hubo hace más de diez millones de años, cuando el risco de Famara medía más de 2.000 metros de altura. La laurisilva es un ecosistema de la Era Terciaria que se extendía por Europa cuando no existía el mar Mediterráneo pero sí el Mar de Tetis. Después, al llegar los hielos de la Era Cuaternaria, desapareció de Europa pero siguió “encontrando cobijo” en Canarias, Madeira y Azores: “La laurisilva es el ecosistema más importante de Canarias”, señaló Fernández-Palacios.

Sobre el objetivo del libro, dijo que es el de rellenar el vacío existente en cuanto a divulgación de este tipo de bosques “porque lo que sabemos científicamente sí está en revistas especializadas y en inglés, pero no al alcance de la calle”. Fernández-Palacios pertenece al grupo de investigación de ecología y biogeografía insular de la Universidad de La Laguna: “Nos motiva —aseguró— ofrecer divulgación científica de calidad. Investigamos porque hay ciudadanos que pagan impuestos, y tenemos la obligación de devolver un retorno de conocimiento a la sociedad”.

La Laurisilva. Canarias, Madeira y Azores tiene 420 páginas, 200 fotos, 30 cuadros, mapas y gráficas y 13 capítulos. Recopila “todo lo que conoce la ciencia sobre la laurisilva” e incluye citas de este mismo año. Se está preparando la versión en inglés. Está editado por Macaronesia Editorial, una “editorial familiar” que busca ofrecer libros que no sólo tengan “textos cuidados” de divulgación científica de la Macaronesia (Azores, Madeira, Salvajes, Canarias y Cabo Verde) sino un diseño bonito y elementos gráficos. La editorial ya está trabajando en un nuevo proyecto, una guía de campo de árboles y arbustos de la Macaronesia.

En el libro participan profesores especializados en botánica, zoología, ecología, geografía e ingeniería de montes de la ULL, de la Universidad de Las Palmas, La Laguna, Madeira y Azores, además de un profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Los autores son José Ramón Arévalo, Rubén Barone, Eduardo Balguerías, Lea de Nascimento, Juan Domingo Delgado, Rui Miguel Bento Elías, Silvia Fernández-Lugo, Javier R. Méndez, Agustín Naranjo Cigala, Miguel Menezes de Sequeira y Rüdiger Otto.

El coordinador del libro describió los capítulos uno por uno. El primero repasa el concepto de Macaronesia: “Yo soy nacionalista macaronésico”, señaló Fernández-Palacios. El segundo, la historia de la laurisilva; el tercero, la laurisilva en el resto del mundo, que se extiende a lugares como Japón, el Sur de China, la vertiente india del Himalaya, los Apalaches, una parte de México, Brasil, Argentina, Chile, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda, y se distribuye siempre en lugares con influencia oceánica. El cuarto capítulo ya se centra en la laurisilva de la Macaronesia, muy parecida en Canarias y Madeira y algo diferente en Azores. El mar de nubes ocupa otro capítulo porque es el elemento que permite la existencia de laurisilva “en una zona de veranos secos e inviernos húmedos”. “Si no fuera por el mar de nubes no habría laurisilva”.

Los dos siguientes capítulos están dedicados a la flora y la fauna. En el primer caso, desde los paleoendemismos al resto de especies arbóreas, con una gran diversidad, hasta los helechos, musgos, líquenes y hongos. En el capítulo de la fauna se describen las aves, mamíferos y reptiles, pero sobre todo “la riqueza la proporcionan los invertebrados”: moluscos y artrópodos. El octavo capítulo está dedicado a la ecología, a la regeneración del bosque y a entender el funcionamiento de la laurisilva. El noveno, a la dinámica forestal; el décimo al impacto que producen los humanos, tanto los aborígenes como los europeos, su agricultura, su ganadería y su urbanismo. El estado de conservación del medio natural, las estrategias y las especies amenazadas ocupan el capítulo once, y los dos últimos capítulos se ocupan de mostrar las referencias (más de 500 citas) y una clave identificativa para conocer los árboles. Cada capítulo tiene su propio color de referencia y cada uno está señalado con la forma de la hoja de un árbol presente en la laurisilva.

Fernández-Palacios terminó señalando cómo puede afectar el cambio climático (o cambio global, “porque el clima es sólo un aspecto del cambio”) a la laurisilva. Dijo que hay tres modelos de futuro: uno, en el que el mar de nubes desciende en altura, que sería un problema porque las zonas ya están antropizadas; otro, en el que asciende, que sería menos problemático ya que hay normalmente zonas de pinar que pueden ser colonizadas por la laurisilva; y un tercero, en el que el mar de nubes se disipa, que podría provocar la desaparición del ecosistema. “Si este modelo fuera el que se cumpliera finalmente, la laurisilva tiene fecha de caducidad”, aseguró.

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La FCM presentó “El retorno de las musas”, una narrativa de mujeres que trabajan en museos

El retorno de las musas. Ficciones y reflexiones desde el museo es un libro coral construido por mujeres. Incluye 133 contribuciones de 71 autoras. Son 35 reflexiones, 28 ficciones, 60 ilustraciones (o fotografías), tres columnas y un cofre. Todas las autoras tienen algo en común: trabajan, o colaboran, en museos de Canarias. El libro, editado por la editorial Mercurio, se presentó este jueves, 28 de septiembre, en la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique con la presencia de seis de sus autoras: Rosi Abreu, María García, Mayte Henríquez, Fabiola Herrera, Fátima Marcos, y Leyla Miras.

      De izquierda a derecha: Mayte Henríquez, Fátima Marcos, María García, Rosi Abreu, Fabiola Herrera y Leyla Miras

Mayte Henríquez agradeció a la FCM la posibilidad de presentar el libro en Lanzarote “porque la FCM apuesta por la calidad, por lo que casi nadie apuesta”. Pasó a explicar cómo nació el proyecto, que arrancó de forma individual y espontánea “en estos tiempos de inmediatez y en un universo laboral donde la comunicación es cada vez más escueta”. “Nos preguntábamos—señaló— cómo una institución como un museo, que se consagra a la visibilidad, acumula tantas invisibilidades”. El proyecto comenzó a crecer, a expandirse, aunque sin la intención de configurarse en torno a un libro, hasta que el editor Jorge Liria, al tener noticia del proyecto, se interesó por él.

Las promotoras de la idea fueron preguntando a compañeras de museos qué contribución podían hacer con el propósito de plantear una narrativa de los problemas de los museos. “El noventa por ciento contestó que no iba a ser capaz, que no sabían…”. Por eso “costó mucho arrancar” y “hubo que ‘engañar’ a muchas compañeras”. Henríquez destacó que sigue existiendo “invisibilidad y silencio hacia la mujer”. “La sociedad no ha avanzado tanto”, dijo.

En el proceso confirmaron que las mujeres que trabajan en los museos, ya sean administrativas, conservadoras o encargadas de la limpieza, saben mucho más sobre los museos de lo que aportan diariamente. El libro no está jerarquizado. No se describe quién hace qué ni en qué museo. No hay perfiles asociados a las autoras y hay muchos seudónimos.

Fátima Marcos insistió en que el libro nació de manera natural y aseguró que nunca pensó en vivir esta experiencia “bonita, fresca, compartida y basada en la generosidad”, y afirmó que si los responsables de los museos leyeran el libro “al menos podrían descubrir las posibilidades de su personal”.

María García señaló que había sido una experiencia muy emotiva porque en los museos todo es muy rígido y encorsetado, “y es una oportunidad de hablar de los museos y de nosotras mismas de otra manera”. “Es muy gratificante ver lo que piensan y pueden crear otras compañeras”. Por último, Rosi Abreu señaló que para ella el museo era “una fábrica de sueños”, y que se le cayeron los clichés cuando tuvo que fotografiar a un Ken (el novio de Barbie) en la exposición Souvenir, souvenir.

El acto lo cerraron Fabiola Herrera y Leyla Miras para “dar voz a todas las autoras que no asistieron”. Se proyectaron las ilustraciones, fotografías o los títulos de los relatos o reflexiones incluidos en el libro. Sobre ellas, ambas autoras leían una frase entresacada de ese pasaje del libro. La presentación terminó con la proyección de un vídeo de la sesión fotográfica para la portada del libro, con las autoras vestidas de negro sosteniendo tres columnas en una sala del TEA, en Tenerife. Acabaron rompiendo una escultura, cuyo autor aparece nombrado en la dedicatoria. “La deconstrucción que acabó en destrucción”, señaló Leyla Miras.

La FCM señaló que había programado este acto con el propósito de contribuir a fomentar la visibilidad de las mujeres y las políticas de igualdad de género, en general, y, de una forma más específica, en el ámbito de la cultura, en el espacio de los museos.

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La Fundación César Manrique homenajea a Luis Morales

“Estoy seguro de que cuando le cuenten sus hijos la masiva asistencia que ha habido a este acto, Luis Morales estará muy contento”. Con esas palabras, José Juan Ramírez, presidente de la Fundación César Manrique (FCM), dio por finalizada, el 8 de junio en Taro de Tahíche, la presentación del libro Luis Morales Padrón, el quinto título de la colección Islas de memoria, escrito por Mario Alberto Perdomo.

Luis Morales (Arrecife, 1932) no pudo asistir por motivos de salud. En su lugar, su hija Mercedes leyó unas palabras de disculpa por su ausencia y de agradecimiento por el libro y por el acto, rematadas con una frase que el encargado de Vías y Obras del Cabildo siempre dice cuando va de visita a la FCM: “Aquí estoy porque he venido, porque he venido aquí estoy, como ya he terminado, como he venido, me voy”.

Ramírez había arrancado también la presentación destacando la vocación de servicio público de Luis Morales y la relación de confianza entre su padre, el presidente del Cabildo Pepín Ramírez, y él: “Recuerdo las continuas visitas a mi casa para tratar asuntos sobre la mejora de la Isla”. “Este libro pone a Luis Morales en su lugar, aunque se merece mucho más que este libro”, señaló.

El director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, calificó la obra como “un libro informado”, con fuentes muy variadas, con muchos datos y de una “lectura rica y provechosa”. El libro, con el hilo conductor del protagonista, se centra principalmente en un periodo de quince años (1960-1975), “un tiempo de rupturas”, “la verdadera revolución moderna de la historia de Lanzarote”, en palabras de Gómez Aguilera, por las obras públicas realizadas, el cambio en el modelo económico y la distribución social del bienestar: “La edad de oro de la Isla”. El libro, por tanto, “es una crónica detallada de esa época de transformación” y se ocupa de la microhistoria, de los personajes que no aparecen en la historia. También es “un documento de antropología o etnografía” y una “crónica de hechos admirables, casi mágicos”.

El director de la FCM expuso que el libro gira sobre varios ejes. Uno sería la modernización “relativa” de la Administración, del Cabildo, que tuvo como inicio un proceso traumático, de romper con prácticas corruptas y clientelares, así como la creación del departamento de Vías y Obras y el impulso de la obra pública. Otro sería la creación de una imagen única en el mundo, una puesta en valor del patrimonio cultural, “el sueño de una minoría que fue tomando cuerpo”, con un modelo turístico inédito, propio de la Isla e impulsado por César Manrique. También está la incorporación de la sensibilidad al cuidado del paisaje y el inicio de una incipiente política de ordenación territorial.

Gómez Aguilera hizo un paréntesis para pedir al Cabildo, que proyecta hacer una rotonda en Jameos del Agua y eliminar la isleta del cangrejo, “que no lo haga porque es una carretera preciosa, una joya histórica y por respeto a una época, a esos hombres y esos ideales”. Y que en lugar de eliminarla pongan una placa que diga que “en reconocimiento a Luis Morales y a sus hombres no se ha destruido este tramo”. “Con el tiempo lo agradecerán”, aseguró.

Y cómo cuenta todo esto Mario Alberto Perdomo. “Como un narrador omnisciente -señaló Gómez Aguilera-, alternando la crónica, el relato y el testimonio”. “Es el libro de un gran tejedor” que hace “un levantamiento de la historia inconsciente”. También es “un cantar de gesta contemporáneo”, una epopeya sobre una época y sobre un hombre, “una buena persona que se hizo mayor antes de tiempo”, “un hombre trabajador, de música y de una buena pesca, que formó parte de la trinidad del Cabildo, junto a Pepín y Antonio Álvarez”. “Uno de los funcionarios públicos que más ha prestigiado al Cabildo”.

Mario Alberto Perdomo dijo que iba a ser breve y lo fue. Lamentó la ausencia de Morales “porque el acto hubiera sido más divertido” y dijo que el libro está repleto de los gestos y la memoria del protagonista, “de un hombre que tiene la cultura del proyecto compartido”. El autor agradeció la colaboración de todos los que han dado su testimonio para el libro y especialmente de Polo Díaz, autor del prólogo, “en esta época tan extraña por la defensa de la legalidad”.

El libro está dedicado a la memoria de Maestro Manuel, padre de Luis Morales, trabajador del Ayuntamiento de Arrecife y que no sólo enseñó a su hijo el oficio sino sus valores. Perdomo señaló que para el libro hubieran valido también estos cuatro títulos: “El hombre que siempre estuvo allí”, “El mejor intérprete de Manrique”, “El ayudante de César” o “El más visible de los invisibles”.

Destacó que toda la obra pública de Manrique pasó por sus manos y que disfrutamos de los trabajos de Morales cada vez que pisamos una carretera, visitamos un Centro turístico, caminamos por un adoquinado o jugamos en algún parque. “Cuando se jubiló -dijo Perdomo-, Luis Morales tenía 150 hombres a su cargo aunque llegó a tener 300, y entre sus logros está el de contagiar su ilusión y entusiasmo a todos esos trabajadores”. Recordó el cartel que colgaba en su oficina: “Aquí, en Vías y Obras, las cosas fáciles las hacemos sobre la marcha, lo difícil tardamos un poco, y, si quiere usted que hagamos milagros, tiene que avisar con tiempo”. “Para todo tipo de tejido social -concluyó el autor del libro- es sanador reconocer las aportaciones de sus mejores hijos e hijas”.

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Nicolás Castellano: “Las leyes de extranjería han creado a las mafias, que hacen viable lo que tendría que ser un derecho”

Me llano Adou (Editorial Planeta) es un ejemplo de cómo escribir un trabajo de periodismo de investigación, con una historia que tiene todos los intereses para que nos interese”. El catedrático de Filosofía del Derecho, Javier de Lucas, de esta forma presentó en la sede de la Fundación César Manrique, el día 11 de mayo, el último libro del periodista de la Cadena SER, Nicolás Castellano, prologado por Luis García Montero, que narra la historia de Adou, el niño al que metieron en una maleta para pasar la frontera de Ceuta.

De Lucas abrió su intervención señalando que “hay muchas vidas en este libro”. “Buena parte de las historias de inmigración nos revelan a personas que viven varias vidas en una, que se esfuerzan cuatro o cinco veces más que nosotros”. En Me llano Adou “hay una historia de amor y sufrimiento -aseguró-, dos ingredientes básicos para una historia”, y también un tercero, el de la lucha, que coincide con el lema del Instituto de Derechos Humanos: “Todo derecho en el mundo tuvo que ser adquirido mediante la lucha”. Para De Lucas, el libro es un ejemplo de cómo millones de personas tienen que luchar “tres vidas” para obtener sus derechos: “Leyéndolo se entiende bien qué significa para un ser humano tratar de alcanzar lo que nosotros hemos conseguido cómodamente”. Pero el libro también es “un alegato” (“no una proclama”) “que nos muestra cuánto de barbarie hay en el sistema que hemos construido, porque las políticas de extranjería son herramientas de barbarie”, aseguró. La foto de la maleta se convierte en un símbolo, el del fracaso de Europa: “Uno de los motores de la idea de Europa es la diversidad y lo estamos traicionando, estamos en un viaje de regreso hacia leyes que no nos hacen iguales e incluso hemos sido capaces de violar los derechos de los más vulnerables, de los niños, porque los tratamos como inmigrantes ilegales antes que como niños”, aseguró.

Por su parte, el autor del libro, Nicolás Castellano, recordó que en 2006 participó en una mesa redonda en la FCM para hablar del fenómeno migratorio, “para intentar explicar por qué la gente venía”. “Han pasado once años y la situación es aún peor”, dijo. En aquellos años llegaron 34.000 personas a Canarias, una cifra que se supera hoy en las islas griegas en tan sólo unos días, con personas que llegan en botes de plástico fabricados en China “que evidencian que hay un negocio detrás”. “Si hay redes a las que acude la gente para entrar en Europa -señaló Castellano- es porque las leyes de extranjería han creado a las mafias, porque estas organizaciones hacen viable lo que tenía que ser un derecho”. El periodista canario recordó el momento en que vio la foto de Adou, distribuida por la Guardia Civil, dentro de la maleta. “Uno se piensa que ya lo ha visto casi todo, pero no es así”. En esa foto también vio el fracaso de las políticas de inmigración.

El padre de Adou, Alí, llevaba doce años residiendo en España, vivía en una casa en Puerto del Rosario (Fuerteventura) y tenía un trabajo estable, pero tuvo que recurrir a las mafias para intentar reagrupar a su familia porque no alcanzaba el criterio económico que la Ley requiere. Le faltaban 52 euros mensuales en su nómina para poder reagrupar legalmente a su hijo. Para Castellano, el reglamento de la Ley de extranjería “es víctima del racismo institucional”. Aseguró que, al negarle el reagrupamiento, se interpretó mal el texto, porque el criterio económico debe ser minorado en beneficio del menor. “El funcionario que lo denegó no es un desalmado, sino que bebe de ese discurso institucional”, destacó.

Nicolás Castellano afirmó que el libro nace como una rebeldía frente al relato predominante “porque nos hemos acostumbrado a justificar esta guerra contra los inmigrantes”, y ya se han documentado 50.000 muertes en el Mediterráneo, en el Atlántico o en el desierto. Se preguntó cuánto cuestan las medidas de seguridad, los controles de fronteras, para evitar que entren los inmigrantes y abogó por huir de la cosificación de los inmigrantes “porque no son seres sin personalidad”. En el prólogo del libro, Luis García Montero habla “la piedad líquida”, explicó, que nos lleva a solidarizarnos con Adou, o con Aylan, el niño que murió en la costa de Turquía, y a olvidarnos después rápidamente. “¿Qué sistema de producción del relato estamos construyendo para que ocurra esto?”, cuestionó el periodista, que hizo una invitación a la rebelión contra el discurso oficial y la inmediatez.

Acabó actualizando la situación en la que se encuentran Adou y su familia, en un momento en que la reagrupación familiar está retrocediendo en España, donde el año pasado se aceptaron menos de mil solicitudes, y en Europa también, y se preguntó cómo se puede ejercitar la integración “si los separamos de sus familias”. Adou vive hoy en París con su madre, mientras que Alí, su padre, sigue en España sin pasaporte, acusado de traficar con personas y con una petición de pena de tres años de cárcel. “La paradoja, después de esta lucha por unir a su familia, es que siguen separados”.

 

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Alejandro Krawietz presentó su libro “Para un dios diurno” compartiendo la lectura de algunos de sus poemas con el público

 

El martes, día 18 de abril, se presentó en la sede de la Fundación César Manrique el libro titulado Para un dios diurno, de Alejandro Krawietz, licenciado en Filología Hispánica. El autor ha publicado 3 libros de poesía anteriores a éste y ha desarrollado una continuada labor como crítico en los campos de la literatura, el arte y el cine.

El libro, Para un dios diurno, constituye una recopilación de su obra poética a la que se añade un último poemario inédito. Se incluye en la colección Cámara Clara que dirige Miguel Martinón, de Ediciones Idea.

Durante la presentación, el autor confesó que, a pesar de la desconfianza que tuvo en un primer momento, se sentía realmente contento e ilusionado con la publicación de Para un dios diurno. Leyó algunos poemas de La mirada y las támaras, publicados durante su primera etapa como autor. A continuación hizo una selección y lectura de los poemas escritos durante su estancia en el norte de Francia como profesor de literatura en la Universidad de la Bretaña Occidental, publicados bajo el título En la orilla del aire (Premio de Poesía Pedro García Cabrera). Explicaba su relación con otros poetas, colaboraciones con autores y artistas de su época, sus momentos creativos, su relación con la orilla, con el mar, con la luz del día y la crítica personal a los cambios en el paisaje… También leyó la selección de poemas que habían sido publicados en Memoria de la luz (Premio Emeterio Gutiérrez Albelo), y algunos inéditos hasta el momento, recogidos en su último trabajo, Para un dios diurno.

Al final de su intervención hubo un coloquio e intercambio de ideas con los asistentes.

Nota de prensa Presentación Libro de Alejandro Krawietz:

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Yayo Herrero: “Es crucial asumir el decrecimiento de la economía porque con la lógica del crecimiento no vamos a dar la vuelta a la situación”

La FCM acogió el día 10 de noviembre la presentación del libro “La gran encrucijada: sobre la crisis ecosocial y el cambio de ciclo histórico”, escrito por Fernando Prats, Yayo Herero y Alicia Torrego. Los dos primeros lo presentaron en Taro de Tahíche, junto a Gómez Aguilera.

fcm-gomez-prats-herrero-libro-encrucijada“Estamos ante un gran libro”, señaló en su primera intervención Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique: “No es un libro más sobre ecología, es una aportación de alcance”. Un libro de “análisis estratégico”, escrito “con luces largas”, que “apuesta por una nueva Ilustración” y que “se fundamenta en una racionalidad ética, ecológica y científica muy solvente. Un aldabonazo a las conciencias de quienes toman las decisiones”. El director de la FCM calificó la publicación de “ambiciosa”, porque advierte del riesgo de colapso civilizatorio y de cómo se podría prevenir desde una perspectiva ecosocial; y de “oportuna”, porque aparece en un momento de cambio de ciclo histórico, cuando decimos adiós a un mundo, y es urgente pensar cómo afrontar los desafíos del mañana inmediato. El libro propone un escenario, “intenta dibujar un futuro allí donde no vemos”, elabora una “agenda-país” y aborda “la necesidad de construir un imaginario social que permita el cambio”, apuntó. Es un libro “anticapitalista y ecosocialista”, que incorpora a sus planteamientos la dimensión sociopolítica.

Prats comenzó su intervención confesando que había dedicado tres años de trabajo al libro y que es el primero que escribe, después de cientos de informes. La publicación se puede descargar gratis en la Red y nace con la vocación de resultar útil y la voluntad de responder al principal reto de la Humanidad, que es la crisis ecológica (https://www.fuhem.es/Landing_LaGranEncrucijada/lan_LaGranEncrucijada.html). Fernando Prats destacó que gira sobre tres ideas centrales. La primera habla del cambio de ciclo histórico, con la singularidad de que, por vez primera, la Humanidad se enfrenta al desbordamiento de los ciclos y los sistemas naturales por la presión humana. Esa lógica de crecimiento indiscriminado nos conduce al colapso que, en realidad, ya ha comenzado, algo que los líderes políticos mundiales reconocen. Prats se preguntó y se respondió: “¿Estamos a tiempo de evitar una crisis mundial?”. “Estamos en el borde”, porque el proceso está en marcha y es difícilmente gobernable. “Pero vamos a intentarlo, porque no es lo mismo un aumento de 1,5 grados centígrados que de 2, 3 o 4 grados”.

fcm-prats-libro-encrucijadaLa segunda cuestión que planteó está relacionada con la necesidad de cambiar de paradigmas. “No se puede resolver un problema actuando con las mismas lógicas que han creado ese problema”, señaló. Así que se necesita una democracia más rica y fuerte y hacer más caso a los poetas que a los analistas para que la sociedad vea la necesidad de ese cambio. Comparó la situación actual con la de Atenas hace veintiséis siglos, una Atenas en la que se vivía cómodamente, pero que estaba asediada por los persas. Gracias a los poetas y a Temístocles se llevó a cabo el sacrificio de abandonarla para refugiarse en Salamina y ganar la batalla: “Los avances científicos y técnicos son imprescindibles para resolver el problema, pero no son suficientes”. “No podremos cambiar si no cambiamos los mecanismos sociales”, señaló Prats. En definitiva: hay que poner en cuestión esta sociedad. Hay que abandonar Atenas.

El tercer problema es el tiempo, porque si no se hace la transición a un nuevo modelo, una transformación de fondo, antes de mediados de siglo, “se nos habrá ido de las manos”. Hay que abordar diez objetivos y hay que cumplirlos todos para no seguir sobrepasando los límites: el cambio en el modelo energético, la recuperación de los ciclos de agua, los bosques, la adaptación humana al cambio climático, el problema de los refugiados… ACNUR calcula que en 2050 habrá mil millones de refugiados climáticos “que además no tendrán adónde volver”.

Yayo Herrero habló de un “naufragio antropológico”, de una crisis global provocada por una cultura que es ajena “a considerar que la vida humana fcm-herrero-libro-encrucijadatranscurre dentro de la Naturaleza e incluso ajena a que la vida está inserta en cuerpos”. Una “cultura antropocéntrica ciega, porque si sólo fuéramos antropocentristas no pondríamos en riesgo las bases materiales que sostienen la vida”. “La vida humana -señaló Herrero- no es una certeza, es una posibilidad, y, a pesar de la gravedad de la crisis civilizatoria, sigue invisible en el plano social y político”. Sin embargo, hay una correlación clara entre el deterioro de la Naturaleza y la quiebra de las condiciones de vida de las personas, por lo que “no podremos afrontar los problemas de la desigualdad si no afrontamos antes los problemas ambientales”. Frente a esta situación, los populismos o nuevos fascismos analizan mejor la sociedad desde su perspectiva. “Cuando afirman que ‘no cabemos todos’, son conscientes de lo que dicen, mientras que la socialdemocracia hace propuestas sin análisis y se basa en seguir generando bienestar con un crecimiento económico que ya no va a ser como antes”. Según Thomas Piketty, el crecimiento será del uno por ciento, siempre y cuando se descubran nuevas formas energéticas. Por este motivo, “es crucial asumir cuanto antes el decrecimiento de la esfera material de la economía, porque con la lógica del crecimiento no vamos a dar la vuelta a la situación”. Herrero destacó que esta posición del decrecimiento, de volver a la idea de ecodependencia, no está en el análisis de los partidos y no se defiende en un escenario electoral. Hay corrientes que sostienen que no se puede contar esto porque el miedo bloquea. “A los ciudadanos hay que contarles las cosas como son”, dijo. “La democracia no es la gestión de los derechos individuales, sino la gestión de los límites” y hay que modificar muchos conceptos, incluido el de libertad. Para Herrero, “todos esos debates deben ser centrales y, o tenemos personas que quieran los cambios o va a ser imposible hacerlos”. “El miedo -aseguró- es una emoción que sirve para enfrentarse a circunstancias hostiles; solo paraliza cuando no se sabe hacia dónde hay que correr, pero, cuando se sabe hacia dónde, es una emoción muy valiosa”. “No se me ocurre mejor tarea que abordar el colapso de forma humana y sin pelearnos como animales, porque el colapso no será un clic sino un proceso, y estamos obligados a mostrar vías hacia las que se pueda correr”, concluyó.

En el debate posterior a las intervenciones se planteó, entre otras, la pregunta, sin respuesta, de quién es el nuevo sujeto histórico que sustituye a la clase obrera en el cambio de ciclo histórico o si queda tiempo para construir ese nuevo sujeto ante un reto que necesita los cambios de forma inmediata.

PDF Nota de prensa información presentación del libro, 10 de noviembre:

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“La unión entre César Manrique y Pepín Ramírez supuso una operación de capitalización patrimonial de Lanzarote”

El presidente de la Fundación César Manrique (FCM), José Juan Ramírez, repasó la trayectoria profesional y personal de Juan Marrero Portugués, y expuso la primera anécdota histórica de la noche, relatada en el libro por el autor, como testigo directo: César Manrique y Pepín Ramírez hablaban de hacer algo único en el mundo, en Jameos del Agua y Marrero pensó: “Yo sabía que los artistas están locos, pero Pepín parece que está igual o más loco que él”.

El día 20 de octubre de 2016, Marrero presentó en Taro de Tahíche el libro, editado por la FCM, titulado “César Manrique y Pepín Ramírez. Dos líderes canarios en su contexto histórico”, con prólogo del director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, que comenzó su intervención pidiendo al público que leyera el libro porque es “excepcional y sorprendente”. Señaló que no se trata de un libro de historia sino de “buena literatura memorialista”, un “libro de autor”. El prologuista calificó a Marrero como una fuente de indudable valor, ya que fue testigo y protagonista de una época en una sociedad en plena transformación: entre un mundo que agonizaba y otro que comenzaba a nacer.

fundacion-manrique-libro-manrique-ramirez-marrero-im2“El verdadero protagonista del libro es el autor”, señaló Gómez Aguilera, “su talento como narrador y su mirada que desnuda a la sociedad”. Destacó también su curiosidad cultural, su memoria vigorosa y matizada, y su capacidad para valorar y dar un testimonio “capaz de ordenar, jerarquizar y articular una visión, con singular fuerza literaria”. El autor desembarcó en una ciudad de Arrecife dominada por “una sociedad conservadora, caciquil y clasista, estrangulada por las carencias”, pero halló también “un pueblo alegre, hospitalario y con dignidad”. Marrero Portugués conoció a la perfección el funcionamiento de la sociedad insular y supo identificar “cuáles eran las decisiones más relevantes”.

Para el prologuista y presentador del libro, Marrero Portugués ofrece “un proceso de recapitulación de sus recuerdos de Lanzarote”. El autor llegó a la isla en 1952, cuando acababa de cumplir veintitrés años, y permanece hasta 1957. Se instaló en Arrecife, comisionado por la Caja Insular de Ahorros para implantar su primera oficina en la isla. Se encontró un panorama “desolador”. “Da noticia de la sociedad insular de mediados del siglo pasado y de la profunda transformación que comenzó a sufrir a partir de 1960, de la mano de César y de Pepín Ramírez. Cuenta un extraordinario proceso de ruptura en Lanzarote. Una época clave”, indicó.

A la hora de abordar el contexto de la época ─continúa Gómez Aguilera─, Marrero Portugués, muy cercano a los protagonistas del libro y actor político en aquellos momentos, “recupera fragmentos de una tradición viva que rememora con familiaridad, recala en la cotidianidad local, resucita con viveza emocionante innumerables personajes devorados por el olvido”. Y recuerda: “La óptica general deriva de las élites locales, se perfilan los rasgos de un cosmos burgués reducido, en el que el autor se integra. Un pequeño universo también disuelto en la penumbra de la Historia, pulverizado, que el autor rescata. No disponíamos de esta perspectiva por escrito hasta ahora”.

fundacion-manrique-libro-manrique-ramirez-marrero-im3El presentador del libro se detuvo también en glosar la personalidad y las aportaciones de Pepín Ramírez y de César Manrique, cuyo fuerte vínculo entre ambos “desentraña, además de exponer las aportaciones de cada uno, complementarias. Un tándem imbatible”. Y añadió: “Según señala Marrero Portugués, el gran mérito de Pepín fue haber involucrado a César en el devenir de su querida isla de Lanzarote, para llevar a la realidad lo que solo estaba en la imaginación del gran artista”.

De José Ramírez Cerdá, según señaló el director de la FCM, el autor destaca sus virtudes -la principal su patriotismo insular-, y profundiza en tres factores decisivos: el duro debut como presidente del Cabildo, institución a la que proporcionó un saneamiento económico y moral; el impulso a la obra pública; y su renovado contacto con Manrique, que le ofrece “las semillas de una revolución”.

De César Manrique recordó que Juan Marrero señalaba en su texto que era “la única persona capaz de influir en Pepín”. Manrique, indicó Gómez Aguilera, aportó la visión moderna que no existía en la isla entonces, “vio la naturaleza como cultura y renovó la mirada sobre el lugar”. Y, tras referirse a los numerosos colaboradores de calidad con los que César y Pepín contaron en el proceso de transformación de la isla, Gómez Aguilera concluyó: “César creía en la cualidad estética de la isla y en su futuro especial. Vio la isla y luego, con Pepín y por Pepín, la isla lo vio a él, cuando ya César soñaba la nueva isla. Y en ese sueño arrastró a otros. Ese es el mérito de Pepín. Esa es la suerte de César como artista, porque Pepín pone la isla en sus manos, pero César le entrega una isla nueva, la isla del futuro, ideada por él y construida entre muchos, con Pepín al frente. Y esa ha sido la fortuna actual y de las generaciones futuras si no la destruyen quienes tienen la obligación de protegerla, algo que está más que en entredicho”.

Con la “patrimonialización moderna” sucedida en aquella época, en su opinión, se añadió “una segunda naturaleza cultural” a Lanzarote, que es la que le proporciona su verdadera personalidad distintiva en el espacio de la industria del turismo y de la experiencia. César, veía “con luces largas y visión moderna”, trabajando “en una operación de capitalización de la isla”, por encima del valor monetario, porque se sumó un patrimonio cultural al patrimonio natural, anotó el director de la Fundación.

El autor

“No sé quién soy”, comenzó diciendo Juan Marrero tras la presentación de Gómez Aguilera: “En esta obra no he puesto más que cariño”. Aseguró que en Lanzarote comenzó el cambio de su vida. Una vida “que ha sido provechosa moral y éticamente”. Reveló que el libro es el fruto de dos años de trabajo y que sin la participación del director de la FCM “esta obra no hubiera tenido razón de ser ni hubiera salido”. Su escritura le ha supuesto una gran oportunidad para recordar y vivir de nuevo aquella época.

fundacion-manrique-libro-manrique-ramirez-marrero-im4Señaló que no se trata de una biografía de Pepín ni de César, sino de Lanzarote, escrita por un forastero que llegó a una isla “arrasada por la pobreza, dominada por el clasismo y la endogamia”. Es en ese contexto en el que nacen dos personajes “impresionantes”, que entienden la política como un servicio ciudadano. El libro finaliza con un índice de más de 500 referencias, y Marrero pasó a hablar de algunas de ellas, como la de los Moros Notables, “una institución única que era una referencia ética y moral para Lanzarote. Muchos forasteros no pudieron progresar por la opinión de los Moros Notables, que fiscalizaron tanto a César (menos) como a Pepín, a quien le regalaron su escepticismo cuando se le nombró presidente del Casino, y su conformidad cuando llegó a la alcaldía de Arrecife”. Recordó también el momento histórico en que César cambió su trayectoria, involucrándose, junto a Pepín, en el futuro de la isla: “No moveré una piedra sin contar con César”, le confesó Pepín a Marrero Portugués.

Marrero terminó su intervención comentando dos añadidos al libro: la historia de Luis Ramírez, filántropo y propietario de una casa modernista en Caleta de Famara, y la narración de un cuento surreal en el que la Inquisición intenta quemar en la hoguera a Pepín, César y al cura de San Ginés por decir que César había mejorado la naturaleza que Dios había creado.

Antes del resumen del cuento (muy aplaudido), había hecho una sugerencia dirigida al Ayuntamiento de Arrecife: que se recupere el Parador, principalmente el espacio del antiguo comedor en cuyas paredes están los murales pintados por César Manrique. “Que se recupere, se mime, se limpie ese espacio, que es la Capilla Sixtina de César Manrique”, pidió Marrero Portugués.

PDF Nota de prensa información presentación del libro, 20 de octubre:

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Presentación del libro póstumo de José Saramago en la Fundación César Manrique

El próximo jueves día 30, a las 20.30 h., se presentará en la sede de la Fundación César Manrique (FCM), en Taro de Tahíche, Alabardas, alabardas, espingardas, espingardas, la novela póstuma de José Saramago, cuya escritura fue interrumpida por su fallecimiento, el 18 de junio de 2010.

El acto de presentación de la novela correrá a cargo de Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago, Pilar Reyes, directora de Alfaguara y Fernando Gómez Aguilera, director de la FCM, que intervendrán en una mesa redonda moderada por el periodista Jaime Puig.

La novela incompleta, editada en España por Alfaguara/Penguin Random House, que ya ha aparecido en Portugal, Brasil e Italia, se publica acompañada de dos textos, uno de Fernando Gómez Aguilera y otro de Roberto Saviano, e ilustraciones de Günter Grass. En la edición se incluyen también las notas en las que Saramago fue apuntando diversas reflexiones sobre el desarrollo de la novela, desde los problemas técnicos que se iba encontrando hasta su disgusto por las interrupciones en la dedicación a la tarea de escribir o los avances y expectativas que se le planteaban.

En su último empeño narrativo, abordado cuando su salud se encontraba ya muy dañada, Saramago se enfrenta a un gran asunto que afecta a la humanidad: la producción de armas y la violencia de la guerra. A modo de un golpe en la conciencia del lector, el Premio Nobel afincado en Tías (Lanzarote) indaga en el oscuro mundo de la industria bélica.

Fernando Gómez Aguilera, que acompañó a Saramago en sus últimos días y pudo seguir de cerca el desarrollo de la obra, recuerda en su texto las circunstancias que rodearon la escritura de las páginas de Alabardas, al tiempo que interpreta la novela en el contexto de la producción del narrador, a partir de lo escrito y de los propósitos del autor.

Roberto Saviano, buen conocedor de los resortes de la violencia, ha dicho de Alabardas: “Estas nuevas páginas de Saramago son (…) como un manual de traducción de sonidos, percepciones e indignaciones. La historia de Arturo Paz Semedo supone una revelación para el lector más distraído, para la lectora más atenta, para el erudito más riguroso, para el filólogo más cínico. Es una orquesta de revelaciones”.

El próximo jueves día 30, a las 20.30 h., se presentará en la sede de la Fundación César Manrique (FCM), en Taro de Tahíche, Alabardas, alabardas, espingardas, espingardas, la novela póstuma de José Saramago, cuya escritura fue interrumpida por su fallecimiento, el 18 de junio de 2010.

El acto de presentación de la novela correrá a cargo de Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago, Pilar Reyes, directora de Alfaguara y Fernando Gómez Aguilera, director de la FCM, que intervendrán en una mesa redonda moderada por el periodista Jaime Puig.

La novela incompleta, editada en España por Alfaguara/Penguin Random House, que ya ha aparecido en Portugal, Brasil e Italia, se publica acompañada de dos textos, uno de Fernando Gómez Aguilera y otro de Roberto Saviano, e ilustraciones de Günter Grass. En la edición se incluyen también las notas en las que Saramago fue apuntando diversas reflexiones sobre el desarrollo de la novela, desde los problemas técnicos que se iba encontrando hasta su disgusto por las interrupciones en la dedicación a la tarea de escribir o los avances y expectativas que se le planteaban.

En su último empeño narrativo, abordado cuando su salud se encontraba ya muy dañada, Saramago se enfrenta a un gran asunto que afecta a la humanidad: la producción de armas y la violencia de la guerra. A modo de un golpe en la conciencia del lector, el Premio Nobel afincado en Tías (Lanzarote) indaga en el oscuro mundo de la industria bélica.

Fernando Gómez Aguilera, que acompañó a Saramago en sus últimos días y pudo seguir de cerca el desarrollo de la obra, recuerda en su texto las circunstancias que rodearon la escritura de las páginas de Alabardas, al tiempo que interpreta la novela en el contexto de la producción del narrador, a partir de lo escrito y de los propósitos del autor.

Roberto Saviano, buen conocedor de los resortes de la violencia, ha dicho de Alabardas: “Estas nuevas páginas de Saramago son (…) como un manual de traducción de sonidos, percepciones e indignaciones. La historia de Arturo Paz Semedo supone una revelación para el lector más distraído, para la lectora más atenta, para el erudito más riguroso, para el filólogo más cínico. Es una orquesta de revelaciones”.

Benito Cabrera: «Lo primero que se conoció de Canarias fue su cultura popular»

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El director de la Fundación César Manrique, Fernando Gómez Aguilera, presentó a Benito Cabrera como un folclorista “culto y sensible” y repasó parte de su “fecunda y dilatada trayectoria” como timplista, director musical, concertista en diversos países o escritor. El día 26 de junio de 2014 se presentaba el libro Va por el aire. Apuntes sobre cultura popular canaria (Le Canarien), que recoge 94 artículos escritos por Cabrera en Diario de Avisos, en los que habla de la “densidad patrimonial del folclore”. Gómez Aguilera invitó a los asistentes a disfrutar de sus “píldoras de cultura popular” y agradeció que el libro se distancie de una pretensión doctrinaria y de maniqueísmos y que opte por dar una perspectiva abierta con un diálogo con su época.

Miguel Ángel Corujo, director de la Agrupación folclórica “Los Campesinos” y amigo de Benito Cabrera, recordó los inicios de su vieja amistad con el músico, rememorando, primero, el primer libro que le regaló y, después el primer libro que escribió Cabrera: “El folclore de Lanzarote”. Destacó el prólogo escrito para este nuevo libro por Elfidio Alonso y señaló que los apuntes de Benito Cabrera ayudan a comprender el origen de tradiciones, fiestas, rituales, cantos, danzas, etc.

El editor del libro, Zebensui López, de Le Canarien, dijo que ha sido un lujo y una responsabilidad editar este volumen “que sirve en bandeja elementos de nuestra cultura” y alabó la compleja labor que supone la divulgación de estos “elementos culturales que nos hablan de nosotros mismos” y que funcionan como “un espejo cultural canario”. Agradeció a la FCM el respaldo porque es “un símbolo de la cultura no ajena a la realidad política y social” y una punta de lanza en la lucha contra las prospecciones petrolíferas.

Tomó la palabra Benito Cabrera, que se confesó apabullado por las alabanzas de sus compañeros de mesa. Definió su libro como un libro de divulgación y su faceta como escritor como la de un diletante que garabatea palabras en un periódico y pidió un emotivo aplauso en recuerdo de Juan Lemes, maestro artesano del timple, que había fallecido esa mañana en La Vegueta y que le enseñó a aprender a escuchar el sonido de la madera.

Cabrera aseguró que en la cultura tradicional “hay cosas que son sencillas pero no son simplonas” y que su riqueza consiste en que va por el aire y por tanto se transmite de forma difusa, siempre es actual y obliga a un redescubrimiento permanente. “Lo primero que se conoció de Canarias, antes que los mapas de Torriani, fueron las endechas de Canarias, que empezaron a aparecer en las bibliotecas europeas con ese nombre; así que lo primero que se conoció de Canarias fue su cultura popular”.

Contó su presencia en un festival musical en un pequeño pueblo de Holanda, donde los habitantes alojan a los músicos en sus casas. “Nos juntaron a todos los canarios —dijo— y comenzamos a tocar un sorondongo, pero continuaron los holandeses, preguntándose por qué tocábamos una canción suya que se llama “Había una vez un niño que quería ser marinero”. El autor del libro señaló que “hay un paralelismo notable en otras partes del mundo con melodías y bailes que creemos de aquí”, y puso otros ejemplos de danzas del Norte de África o canciones irlandesas similares a las canarias. “Van por el aire y recorren caminos diversos”. “Esa mezcla, ese sincretismo, hace que seamos ricos”, dijo haciendo referencia a la tricontinentalidad de Canarias, en la que África sigue siendo una cuenta pendiente y explicó el significado de palabras como guineo, guirigay o burumbé, que eran formas de cantar imitando a los moriscos.

El libro también recoge personajes olvidados, como un señor de 94 años, nacido en Gran Canaria y emigrado a los siete años a Nueva Orleans, donde sobrevivió cazando ratas y que cantaba décimas muy raras y preguntaba si se le entendía. “Allí conocí a gente vestida de típicos que sólo hablan inglés pero se sienten canarios”. O Alcide Nunez, clarinetista de esa ciudad, de padres canarios, que los estudiosos del jazz lo colocan como uno de los pioneros de ese tipo de música “y no lo conocemos”. O Juan Pulido, que emigró a Argentina y fue cantante de tangos antes que Carlos Gardel. Era de Gran Canaria, actuó en Broadway, vendió miles de discos y fue el primero que interpretó isas, malagueñas y folías con orquesta. O Luisa Linares, que nació en la calle La Porra de Arrecife y que, junto a el grupo Los Galindos, triunfó en América.

Benito Cabrera terminó su intervención apostando por una canariedad más abierta “y que nos hace ser más interesantes de lo que creemos que somos”. El libro está basado, según él mismo, en esas pequeñas cosas, en anécdotas de la cultura canaria. “Lo de ‘lo nuestro’ —señaló— es en realidad ‘lo de todos’, y así lo entendió la Unesco cuando declara lugares y tradiciones como Patrimonio de la Humanidad”.

Cerró el acto el timplista Alexis Lemes Socas interpretando algunos de sus temas.