La FCM rechaza las últimas actuaciones del Ayuntamiento de Arrecife en relación con la licencia anulada al aparcamiento del parque Islas Canarias

El pasado mes de enero, el Tribunal Supremo desestimó el recurso de casación presentado por la sociedad “Aparcamiento Parque Islas Canarias SA”, e hizo firme la sentencia que anuló las licencias del aparcamiento del parque Islas Canarias de Arrecife, tras el recurso presentado por la  Fundación César Manrique. La FCM, en aquel momento, se pronunció públicamente comunicando que daba por finalizada su intervención en el asunto, y que serían los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Arrecife los que deberían hacer las gestiones pertinentes para “la restauración de la legalidad”.

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El TSJC anula la licencia del hotel Princesa Yaiza. La FCM valorará las vías de ejecución de la sentencia

La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha estimado el recurso presentado por la Fundación César Manrique (FCM), y ha anulado las licencias concedidas por el Ayuntamiento de Yaiza al hotel Princesa Yaiza, de 660 plazas, situado en la parcela B del Plan Parcial Costa Papagayo, en Playa Blanca.

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El TSJC ratifica dos sentencias contra licencias otorgadas por los ayuntamientos de Yaiza y Teguise

La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) emitió el pasado mes de febrero dos autos en los que ha ratificado las sentencias dictadas en 2007, favorables a la Fundación César Manrique, por las que anuló las licencias concedidas por los Ayuntamientos de Yaiza y Teguise para la construcción de un hotel y un complejo de apartamentos, respectivamente.

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Joan Romero: Hay que alcanzar consensos básicos para mantener el Estado de bienestar

El catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Valencia, Joan Romero, intervino el 6 de marzo dentro del Foro de reflexión ‘Escuela de ciudadanía’ con la conferencia titulada ‘Ciudadanía y conciencia global: los grandes retos del nuevo milenio’. Ya advirtió al principio de su intervención, y lo cumplió, que tenía pocas certezas y muchas preguntas. Una de las primeras fue plantearse cómo llamamos o definimos a este nuevo contexto global, marcado, según él, por dos fechas:una que ya está en los libros de Historia, la caída del Muro de Berlín y otra que aún no lo está, la irrupción de Internet. “Desde que Netscape salió a Bolsa, el mundo es otro”.

A pesar de las dudas enumeró cuatro palabras que pueden explicar lo que pasa en el mundo: complejidad, incertidumbre, vulnerabilidad e inseguridad, a las que sumó poco después una quinta: velocidad. Cambia el orden mundial pero no cambia el principal problema de la Humanidad: la pobreza. 2.500 millones de personas viven hoy en chabolas. “Muchos no tienen status de ciudadanos y otros ni siquiera de personas”.

En la visión de futuro se sitúan los Objetivos del Milenio. “Algunos desenfocados”, según Romero porque hay problemas que no se abordan. Entre ellos, la transición demográfica. Romero destacó que las grandes migraciones se están produciendo dentro del Continente africano y no de África a Europa, “y aquí no lo sabemos”. La ayuda al desarrollo también está mal enfocada. “El mayor obstáculo para el desarrollo de los países que reciben esa ayuda es la corrupción y la inseguridad jurídica, da igual el dinero que mandemos”, dijo Romero, que también subrayó la necesidad de cambiar las reglas comerciales y cuestionar algunos comercios legales, como el de armas. España, sin ir más lejos, es el país que más armas cortas vende a África.

La vuelta de Dickens

Si eso ocurre en los países más pobres, en los del capitalismo pobre (Europa del Este y América Latina) existe un grave riesgo de “brasileñización”, es decir, de dualización de la población: unos muy ricos y otros muy pobres. Hay un déficit de ciudadanía y también hay una democracia de baja calidad con un horizonte de populismo.

¿Y en el primer mundo? Pues ha emergido el cuarto mundo. La quinta parte de la población de los países ricos está completamente excluida. Es la población que vive, sobre todo, en la periferia de las grandes ciudades y lo hace por debajo del umbral de la pobreza a pesar de que tiene un trabajo. “Parece como si Dickens hubiera vuelto” dijo Romero. Hay esclavos en pleno siglo XXI. Y si hay espacios de exclusión, también hay espacios de excepción, como Guantánamo o Abu Graib. Entonces “¿de qué presumimos?”, se preguntó el conferenciante, “¿cuál es nuestra superioridad moral?”, “¿no presumíamos como europeos de valores?”. “Hasta ahora – como respuesta sus preguntas – sólo se nos da bien construir muros”.

En este contexto ni siquiera queda claro quiénes somos ciudadanos y quiénes no. Los Estados se ven desbordados por las grandes multinacionales. Hay hasta cincuenta empresas más fuertes económicamente que cien Estados, incluso de la Unión Europea. “Algo se nos escapa” porque frente al debilitamiento de los Estados, emergen nuevos movimientos nacionalistas a nivel planetario que acaban formando nuevos Estados. Y surge otra pregunta: “¿podremos mantener así el Estado de bienestar?, que es “el mayor logro conseguido por la Humanidad y sólo lo disfrutan Europa, Canadá y Australia”. ”El debate está abierto”.

Más preguntas: ¿Cómo conciliar los derechos de ciudadanía de los recién llegados con los derechos de los que ya estaban? Necesitamos veinte millones más de trabajadores extracomunitarios en la Unión Europa pero hemos fracasado en el logro de una sociedad multicultural. El resultado hasta ahora ha sido el de sociedades fragmentadas. De manera coloquial: “juntos pero no revueltos”. Esas dificultades de integración se dan principalmente “con una parte de los otros”, con los musulmanes. “Es un desafío formidable que tendremos que abordar en España en ocho o diez años”.

Frente a los aspectos en los que no se ha avanzado, Romero citó en los que sí se ha avanzado. Por ejemplo, en la lucha contra el cambio climático, en el que los europeos “estamos ganado la batalla cultural” para llegar a una “gestión prudente de los recursos”. También se ha ganado terreno en la forma de desarrollar políticas públicas o en la capacidad de nuevos actores para influir políticamente. A pesar de este avance, “Europa se mira el ombligo, mira mucho hacia atrás y poco hacia adelante”.

Cómo mejorar la democracia

En ese futuro surgen muchas amenazas que no sabemos cómo abordar. Los ciudadanos pierden confianza en los poderes públicos porque no les garantizan su puesto de trabajo y las empresas se pueden ir a otros países. Los Estados se debilitan pero “aún no hemos inventado nada mejor que el Estado” para poder garantizar otro Estado, el de bienestar. “El reto no es saber si mantenemos la democracia o no, sino cómo hacerla mejor”, aseguró Romero. Como propuesta plantea la construcción de organismos globales para abordar problemas globales. Al igual que la Organización Mundial de Comercio regula y sanciona a los Estados, se podría articular un organismo que regule el Trabajo y otro el que regule el Medio Ambiente.

Romero volvió al Estado de bienestar. Señaló que la mejor política social es una economía solvente y saneada y que si queremos sostener ese bienestar en el futuro hay que llegar en Europa a un plan consensuado de reformas. Hay que alcanzar consensos básicos que pasan por fortalecer una economía del conocimiento, por la productividad, la sostenibilidad y la gestión de la inmigración con la meta de la multiculturalidad e incluso de la interculturalidad. “El muro más grande es el que construimos dentro de nosotros mismos para separarnos del otro”, había dicho Romero durante su intervención.

La lógica del paisaje frente al capital desbocado

La economía y el paisaje están condenados a entenderse. Sin embargo, hasta ahora se ha impuesto el criterio de la primera, lo cual ha tenido en demasiadas ocasiones consecuencias nefastas para ambos, pues un modelo que no respeta la diversidad será además menos eficiente y duradero que uno que sí lo haga. Los paisajistas europeos que participan en la muestra  Grandes paisajes de Europa de la Fundación César Manrique (FCM) hicieron aflorar estas y otras ideas en el transcurso del debate celebrado en el marco de la exposición. Sus conclusiones, plasmadas en un documento ahora en fase de redacción, se elevarán a la Comisión Europea  para avivar la llama del diálogo alrededor de la Convención Europea del Paisaje, que en el caso de España entró en vigor el pasado uno de marzo, justo un día después de un cónclave de expertos que reunió a algunas de las más prestigiosas figuras europeas en este campo.

El gran capital galopa por Europa y el mundo como un caballo desbocado e indómito que no duda en pisotearlo todo a su paso. ¿Pero quién puede embridar a la bestia? “El problema es la desconexión entre la economía y las necesidades humanas, algo que los paisajistas deben resolver, pero tienen que hacerlo a contracorriente de la economía actual”, señala Lorette Coen, comisaria de la exposición y moderadora de la sesión de trabajo junto a Lisa Diedrich, especialista en arquitectura del paisaje. Coen recalca el “carácter cultural del paisaje” y la importancia de intervenir en él con “una visión a largo plazo”, dos conceptos que no siempre tienen silla en los consejos de administración. “Los proyectos que están aquí son excepcionales, pero en realidad son los que deberían ser siempre”, comenta en alusión a los trabajos que se pueden ver en la Sala José Saramago de Arrecife y la Sala Manrique del Taro de Tahíche.

La fórmula

Los paisajistas ponen sobre la mesa una pócima cuyos ingredientes son la racionalidad y el respeto al medio y que, además, no es en absoluto incompatible con el desarrollo económico y social. Ellos lo llaman “la lógica del paisaje”. Lisa Diedrich aporta más datos sobre los componentes de la fórmula. “Cuando uno respeta la lógica del paisaje desarrolla ciudades y entornos rurales más durables, eficaces económicamente y con mayor calidad de vida”, explica. En realidad, se está hablando de la más llana y pura sensatez: tener en cuenta los vientos dominantes, impulsar una jardinería en base a plantas autóctonas que no necesiten riegos ni tratamientos suplementarios, no construir en los cauces del agua… Sentido común. Es el camino para alcanzar la verdadera meta del paisajista y de una sociedad inteligente, es decir, “transformar un sitio para convertirlo en algo mejor”.

“Hay economías que destruyen paisajes”, recuerda Diedrich. Y asume que todavía queda mucho trabajo por hacer para evitar que esto siga ocurriendo. “Hay que buscar una manera de transportar estos valores al nivel político europeo, pero la conclusión es que es muy complicado estar frente a la economía. Pero no se puede aceptar todo. Hay que enfrentarse a ella y proponer modelos alternativos”, sentencia. Aquí se tropieza con otro obstáculo: la presión y la influencia del capital sobre la administración pública.

Georges Descombes, arquitecto del paisaje, profesor del Instituto de Arquitectura de la Universidad de Ginebra y redactor del proyecto para dar nueva vida al río Aire y a su ribera junto al Grupo ADR Arquitectos, saca a relucir su vehemencia y reivindica el poder de “decir no” a las iniciativas claramente insostenibles. El autodenominado “jardinero planetario”, Gilles Clément, que colaboró con Jean Nouvel en el Museo Quai de Branly de París, se muestra escéptico sobre la existencia de una voluntad generalizada de cambiar los parámetros de intervención en el paisaje. “No queremos cambiar nuestra economía, pero lo cierto es que hay que apostar por una economía basada en la protección de la diversidad”.

El galope del caballo desbocado ha dejado huellas dramáticas. Ha ocurrido en la Lusacia alemana, donde décadas de febril actividad minera han convertido 500.000 hectáreas en un fantasmal retazo de la luna. Pero incluso en el horror puede germinar la belleza si se deja actuar a los paisajistas. Rolf Kuhn, profesor de la Internationale Bauausstellung, dirige el mayor proyecto de regeneración paisajística de Europa, un trabajo hercúleo que quiere sanear, reforestar, convertir los cráteres en lagos y devolver la vitalidad a un espacio muerto. Kuhn abre una nueva puerta en el debate y deja bien claro que el equilibrio de fuerzas, al margen de deseable, es perfectamente posible. “Si planificamos bien, podemos desarrollar economía y paisaje creando nuevos valores al respecto, porque sólo podemos hacer feliz a la gente si se sienten cómodos donde viven”, dice.

 Paisaje y democracia

Aquello que se extiende ante nosotros, más allá de una vista más o menos agradable, es también un reflejo de la forma que tienen los vecinos, empresarios e instituciones de relacionarse con su medio ambiente. Por lo tanto, arroja pistas fiables sobre su salud democrática. El director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, dejó en el aire esta cuestión en la bienvenida a los paisajistas. “En la Fundación estamos convencidos de que los paisajes de mala calidad producen ciudadanos de mala calidad y éstos malas democracias”, planteó. “No sólo hay que considerar los aspectos técnicos, sino los culturales. Una buena democracia se puede basar en un buen paisaje”, sostuvo también Lisa Diedrich.  

El paisaje necesita sentir el latido de los ciudadanos. Paolo L. Bürgi, catedrático de Arquitectura del Paisaje por la Universidad de Filadelfia y autor del proyecto en la montaña Carcada (Locarno, Suiza), piensa que “a veces las cosas cambian porque una persona decide luchar por su ciudad”. “Cuando uno empieza a cuidar el paisaje urbano o rural en el que vive puede influir en la sociedad”, conviene Lisa Diedrich. La sensibilización ciudadana debe ser el principal motor del pretendido golpe de timón. “El sistema educativo en los países nórdicos anima a los niños a decir qué harían ellos para mejorar su pueblo. Así se logra involucrar a la población”, pone como ejemplo Peter Latz, Catedrático de Arquitectura del Paisaje y Planeamiento en Munich.

El loco deambular del capital prosigue. Los paisajistas han dado en Lanzarote un paso al frente para empezar a frenarlo.

Otra sentencia anula la licencia a un hotel de 600 plazas en Costa Teguise

La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) emitió el pasado mes de enero una sentencia en la que estima el recurso presentado por la Fundación César Manrique contra la licencia y posterior prórroga de la misma concedida por el Ayuntamiento de Teguise a un hotel de 600 plazas en la parcela 210 del Plan Parcial Costa Teguise.

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Prestigiosos paisajistas europeos debatirán en la FCM con ocasión de la exposición Grandes paisajes de Europa

El viernes 29 de febrero, un día después de la inauguración de la exposición “Grandes paisajes de Europa” que la FCM organiza en la Sala José Saramago de Arrecife y en su sede de Taro de Tahíche, tendrá lugar una reunión de trabajo entre los paisajistas participantes en la muestra, entre los que se encuentran algunos de los más prestigiosos de Europa. Aunque no será público, al encuentro (que se desarrollará en inglés y español) podrán asistir aquellas personas que lo soliciten en la sede de la FCM.

Una vez celebrado el encuentro, las conclusiones del mismo se plasmarán en un documento que se remitirá a la Comisión Europea y que tratará de servir de elemento de discusión tras la aprobación por ese organismo de la Convención Europea del Paisaje y su paulatina entrada en vigor en los países europeos.

La sesión de trabajo, que se desarrollará en la mañana del viernes 29, será dirigido por Lisa Diedrich, especialista en arquitectura del paisaje, y Lorette Coen, comisaria de la exposición “Grandes paisajes de Europa”. En el transcurso de la sesión se abordará el texto de la Convención Europea del Paisaje, aprobado por el Consejo de Europa en el año 2000, y que en nuestro país entrará en vigor el 1 de marzo de 2008, un día después del encuentro en Lanzarote.

La Convención Europea del Paisaje tiene como objetivos el reconocimiento del paisaje como elemento fundamental del entorno humano, expresión de la diversidad de su patrimonio común cultural y natural y como fundamente de su identidad, así como el desarrollo de medidas de protección, gestión y ordenación del paisaje, y el establecimiento de procedimientos de participación pública en la definición de esas medidas. Se propone, por tanto, integrar el paisaje en las políticas de ordenación territorial y urbanística y en sus políticas en materia cultural, medioambiental, agrícola, social y económica.

Las medidas incluidas en la Convención abarcan la formación y educación de especialistas en paisaje, la sensibilización de la sociedad civil respecto del valor de los paisajes, o la identificación y calificación de los paisajes de modo que puedan analizarse sus características y las fuerzas y presiones que los transforman.

Además, la Convención Europea del Paisaje aborda políticas y programas internacionales de cooperación en el estudio del paisaje, así como la asistencia mutua e intercambio de información en lo que respecta a las experiencias que de desarrollen en cada país firmante del texto. Por último, la Convención recoge la creación del Premio del Paisaje del Consejo de Europa, al que optarán las autoridades locales y regionales que hayan adoptado medidas para proteger, gestionar u ordenar su paisaje, así como las organizaciones no gubernamentales que hayan realizado aportaciones notables en esa misma línea.

6 de marzo. Conferencia de Joan Romero

El próximo jueves 6 de marzo a las 20,30 h. en la sede de la Fundación César Manrique de Taro de Tahíche, Joan Romero pronunciará la conferencia titulada Ciudadanía y conciencia global: los grandes retos del nuevo milenio, que se incluye en el foro de reflexión Escuela de Ciudadanía, en el que ya se ha contado con la presencia de Jordi Borja, Ricard Gomá, Fernando Jiménez, Vicenç Navarro y Mª José Fariñas.

Joan Romero es catedrático de Geografía Humana y, hasta enero de 2008, director del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local en la Universidad de Valencia. Es profesor en esa Universidad en las titulaciones de Historia, Ciencias Políticas y de la Administración y de Geografía. Ha sido también Visiting Scholar en la School of Geography en la Universidad de Leeds.

Es especialista en urbanismo y buenas prácticas de gobierno, y durante los últimos diez años ha centrado su actividad docente e investigadora en el campo de la Geografía Política, Políticas Públicas, Estructura del Estado y nuevas formas de Gobernanza territorial en España y en Europa. En el ámbito de la docencia ha dedicado especial atención a la edición de textos universitarios como Geografía Humana. Procesos, riesgos e incertidumbres en un mundo globalizado (2004, 2007 en su segunda edición) y Las Otras Geografías (2006).

Romero ha sido investigador principal y coordinador del Proyecto de Investigación financiado por FEDER y el Ministerio de Educación y Ciencia (2002-2005) Estrategias de Cooperación Territorial en España, donde han participado cincuenta y cuatro investigadores procedentes de catorce universidades españolas. Ha sido miembro, además, del equipo español responsable del proyecto ESPON y, entre 2006 y septiembre de 2007 fue miembro de la Comisión de expertos nombrada por el Ministerio de Administraciones Públicas para elaborar un Diagnóstico y propuestas de reforma de la Administración General del Estado. Es miembro de la Cátedra Alfons Cucó de Pensamiento político en la Universidad de Valencia.

Entre sus publicaciones recientes destacan Políticas públicas y Estado del Bienestar en España. Un debate inaplazable (2007), Globalización y nuevo (des)orden mundial (con J. Nogué, 2007), Territorialidad y buen gobierno para el desarrollo sostenible (con J. Farinós, 2007), España inacabada (2006), El fracaso de las experiencias de gobierno metropolitano en España (con J. Sorribes, 2006), Los límites del territorio (con M. Alberola, 2005), y Geografía Humana. Procesos, riesgos e incertidumbres en un mundo globalizado (2004).

En el transcurso de su intervención, Joan Romero ofrecerá una visión de los cambios sociales en curso a nivel global, sus consecuencias geopolíticas, sociales y culturales, especialmente para los que no tienen voz, y las nuevas y viejas preguntas que plantea el inicio de milenio.

A juicio de Romero, el nuevo milenio se inauguró con buenos deseos, y la comunidad internacional acordó trazarse unos grandes y nobles objetivos. Ha pasado el tiempo y las evaluaciones de aquellos objetivos globales no parece que expresen resultados esperanzadores. Un repaso por algunas de las geografías que el nuevo contexto globalizado dibuja deja escaso espacio para la duda. Las geografías de la inseguridad alimentaria, de los conflictos olvidados, de la explotación, del trabajo precario, de la inmigración, de la segmentación social, las del cuarto mundo y tantas otras… obliga a hablar, más que nunca, de contextos inciertos, inseguros y vulnerables. Tres términos que han adquirido renovada importancia.

Sin embargo, para Joan Romero no todo son malas noticias. La globalización también ofrece oportunidades, y contribuye a construir, lentamente, una nueva conciencia global. Una nueva ciudadanía global que, tomando lo mejor de los valores ilustrados, debe afrontar un nuevo horizonte.

Nueva sentencia favorable a la FCM anula licencia a hotel de 400 plazas en Playa Blanca

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Las Palmas de Gran Canaria emitió en diciembre una sentencia en las que estima el recurso presentado por la Fundación César Manrique contra la licencia concedida por el Ayuntamiento de Yaiza a un hotel de 400 plazas en Playa Blanca.

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Valoración del auto del Tribunal Supremo que ratifica la sentencia del aparcamiento del parque Islas Canarias

El reciente auto del Tribunal Supremo hace firme la sentencia emitida el 17 de marzo del pasado año por el TSJC, que anuló las licencias de construcción y apertura del aparcamiento subterráneo del parque Islas Canarias, al entender que la concesión de las mismas por la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Arrecife vulneró la normativa municipal y la de Puertos.

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