Visita del presidente del Gobierno español y del primer ministro de Portugal a la FCM

Désolé, cet article est seulement disponible en ES.

Con motivo del homenaje a José Saramago por el 20 aniversario de la entrega del Premio Nobel de Literatura, el presidente del Gobierno del reino de España, Pedro Sánchez y el primer ministro portugués, Antonio Costa, visitaron Taro de Tahíche, acompañados por el presidente de la Fundación César Manrique, José Juan Ramírez, y por su director, Fernando Gómez Aguilera.

El presidente del Gobierno español ha compartido en su Twitter la experiencia de su vista a la sede de la FCM: « Fabulosa visita junto a @antoniocostapm a la Fundación César Manrique, en Taro de Tahíche. Y fabulosa la labor que llevan a cabo mezclando la difusión de la obra de Manrique, la promoción cultural y el compromiso con el #medioambiente y el territorio ».

 

Conmemoración del 50º aniversario de la construcción de Taro de Tahíche

Désolé, cet article est seulement disponible en ES.

El pasado día 2 de octubre se conmemoró el 50º aniversario de la colocación de la primera piedra de Taro de Tahíche, la casa del artista César Manrique desde 1969 hasta 1988, actual sede de su Fundación.

Con motivo de este aniversario, la Fundación César Manrique celebró un acto festivo, abierto a todo el público de Lanzarote, en el cual se ofreció un aperitivo con ambientación musical. Unas 700 personas acudieron para rendir homenaje a César Manrique. Durante la celebración, se pudo visitar el museo de la Fundación César Manrique, antigua casa del artista, que permaneció abierto hasta las 23:00 h.

Más información sobre el 50 aniversario casa César Manrique en Tahíche

Selena Millares: « Lanzarote, el oasis de arte de la familia Millares Sall »

Désolé, cet article est seulement disponible en ES.

Lanzarote fue el oasis de los Millares Sall. El poeta José María Millares y su hermano Manolo, el pintor, reconocieron públicamente que su estancia en Arrecife había sido uno de los momentos más dulces de su vida. “En Arrecife se hicieron todos artistas”, señala Selena Millares, catedrática de Literatura Hispanoamericana en la Universidad Autónoma de Madrid e hija de Totoyo, el timplista, el pequeño de los Millares Sall. Selena es autora de El Faro y la noche, las memorias de la familia en forma de novela. En la Fundación César Manrique , el día 20 de septiembre pronunció la conferencia Encrucijadas artísticas del imaginario insular: César Manrique y la familia Millares, que dividió en cuatro partes: los antecedentes del millarismo, de “una familia que era una celebración colectiva de las artes” repleta de pintores, músicos, escritores; la primera estancia de la familia en Arrecife en 1928; la segunda, entre 1936 y 1938; y finalmente, la última parte, el devenir de los artistas. El hilo conductor es el padre, el poeta y profesor de instituto Juan Millares Carló.

Esta historia de los Millares comienza con otro Millares, Agustín Millares Torres, hijo de músico de cuerda, nieto de músico de catedral, y excomulgado por el obispo debido a no rectificar su opinión sobre dos prelados. También fue novelista y poeta, amigo de Menéndez Pelayo y Pérez Galdós y autor de Historia General de las Islas Canarias y de Historia de la Inquisición en las Islas Canarias. Sus hijos fueron los Millares Cubas, dramaturgos y músicos. Uno de ellos también se llamó Agustín y tuvo otro hijo del mismo nombre y uno más que se llamó Juan: Juan Millares Carló, primo a su vez de otros artistas, Claudio y Josefina de la Torre. Su tío fue el pintor Juan Carló, gran bohemio contemporáneo de Tomás Morales, Saulo Torón o Alonso Quesada. Millares Carló se casó con la pianista Dolores Sall Bravo de Laguna y tuvieron nueve hijos, entre los que están los poetas José María, Sixto y Agustín, el pintor Manolo, la pintora Jane, Eduardo, dibujante conocido como Cho-Juaá, y los músicos Yeya y Totoyo, los más jóvenes.

En 1928 la familia se traslada a Arrecife por primera vez. El padre gana la cátedra en el Instituto de las Cuatro esquinas pero solo permanecen un curso. “Eran muchos hijos, la vida era dura y no llegaba el sustento”, asegura Selena. En Arrecife entabla amistad con el escritor Agustín Espinosa, comisario regio del instituto, con quien conversaba y bebía muchas noches. Juan era fornido y Agustín débil y algunas veladas acababan con el primero cargando en brazos al segundo y éste diciendo: “Le debo la vida”. Ambos dieron clase a César Manrique, que ya traba amistad con algunos de los hijos, también alumnos.

La segunda estancia es obligada. Agustín Millares Sall había sido detenido con 19 años y enviado a un campo de concentración en Gran Canaria. Le ofrecen la alternativa del destierro y vuelve de nuevo a Arrecife toda la familia, esta vez, con dos hijos más. Había además otra razón: la depuración del padre. Juan, que en ocasiones sustituía al profesor de religión en el Instituto Pérez Galdós, fue delatado por el presbítero Manuel Socorro porque había comentado en clase que la creencia de que un Cristo de madera pudiera sudar sangre era una superchería. Ocho cartas del sacerdote en su contra acabaron por hacer efecto y Millares Carló pierde la cátedra. En Arrecife cierra el instituto y “el hogar se convierte en escuela”. Los niños dejan de tener una educación reglada y se vuelcan en el arte. El padre escribía obras de teatro cómicas que representan entre todos, dibuja para ellos y elaboran una revista familiar con poemas y dibujos que se completan de forma colectiva. Aparecen los primeros dibujos de Manolo Millares, con once años. Pero no dejó de haber problemas. Agustín fue denunciado por un chófer que escuchó una conversación sobre política. Otra vez la primera opción es el campo de concentración y, en esta ocasión, la alternativa es ingresar en Falange. Dolores tiene que vender su piano para comprar los uniformes, y tras el piano acabarán vendiendo los muebles para poder comer. La tragedia sigue: Sixto, muy debilitado, decide ingresar en el ejército para no ser una carga y muere con 19 años de tuberculosis.

Vuelven a Las Palmas y siguieron cultivando las artes. Los hermanos mantienen la amistad con César Manrique aunque Manolo y César, además de la amistad, mantienen diferencias. Y sigue la vinculación con Lanzarote: Jane expone en la Isla, Cho-Juaá hace los folletos del primer hotel, el Fariones y Manolo dedica varios poemas a la Isla. “El arte sigue siendo el centro de la vida familiar”, dice Selena. Continúan haciendo revistas familiares como La Pandilla o Viento y marea. Una de ellas, Planas de poesía, editada entre 1949 y 1951, llega hasta la Brigada político social. Detienen a José María, que fue encarcelado, interrogado acerca de una inexistente imprenta rusa y torturado. No pueden publicar nada hasta que en los años sesenta vuelven con Millares, una revista familiar, haciendo lo mismo que empezaron a hacer en Arrecife en los años treinta.

Mientras tanto, los padres, Juan y Dolores viven de manera muy pobre, en azoteas prestadas. Juan amaba la docencia pero no podía dar clase. Seguía escribiendo poemas y obras cómicas que enviaba a su familia para mantenerla unida. Después de veinte años le permiten dar clase, pero en La Palma. Sin embargo, vuelve la desgracia. Un cáncer de laringe le deja sin voz y tiene que dejar de nuevo las aulas. Muere en marzo de 1965 sin ver su obra publicada, una obra que su nieta, Selena Millares, recopila y publica. Este es su epitafio:

La mano que estas líneas escribe

en tiempo no lejano estará inerte

cuando la hora final al fin arribe

lo que haya de quedar será más fuerte. 

Más información: Nota de prensa

Nilo Palenzuela: «Me gustaría comprender que el mundo no es solo lo que vemos»

Désolé, cet article est seulement disponible en ES.

«Animales impuros —dijo Oswaldo Guerra— es un libro muy singular». Así comenzó la introducción o contextualización de la obra, en conversación con su autor, Nilo Palenzuela, el día 28 de junio, acercando al público que asistió a la presentación en la sala José Saramago, a lo que no es el libro, que no sólo es singular en sí mismo sino también en la trayectoria de publicaciones del autor. Animales impuros tiene como características centrales: la ironía, el humor y una visión poética, en su sentido etimológico de creación.

El libro, publicado por Editorial Libros del Innombrable, se acerca a los bestiarios contemporáneos, como El libro de los seres imaginarios, de Borges, o textos de Monterroso y de Cortázar. En cuanto a su tipología textual, por tanto, podría ser un bestiario contemporáneo, pero “solo se puede ver como un bestiario de forma irónica”, así que no es un bestiario aunque se acerque. Podría ser una prosopopeya o un tratado literario de animalística, o un tratado de zoología fantástica, pero tampoco. “No es nada de esto, pero tiene partes de todo esto”, señaló Guerra. Precisamente, el libro tiene cuatro partes. La primera, Animales impuros, ofrece un acercamiento a artefactos tecnológicos como el teléfono, el ordenador, la televisión o el avión. El autor diría al finalizar la presentación que cree que son animales de verdad y que no son inofensivos. La segunda, Otros seres de entendimiento, habla de peces y aves. Rezagados sin clasificar, la tercera, es una combinación de animales y artefactos y la última, la más “poética, ética y existencial” es Arañas y recuerdos. Guerra dijo que prefiere hablar del libro como un conjunto de microrrelatos con ironía, humor y un concepto como la reificación, visto este último desde un punto de vista marxista, no como una cosificación porque se trata de cosas, sino como una alienación radical.

Palenzuela comenzó su intervención manifestando su preferencia por no hablar de sí mismo y sacudirse la erudición como hace un perro cuando sale del agua. Avanzó, eso sí, que cree que con este libro se va volviendo “algo legible” y que el humor, en la obra, como la amistad, “abrazan e invitan a comprender de otra manera”.

Guerra abrió la conversación preguntando el porqué del interés por los peces y por las aves. Palenzuela contestó que las aves le fascinan desde que era un niño, y los peces le interesan por su presencia en diferentes ritos y en la pintura. “No sé explicarlo, es enigmático”. La primera parte que escribió del libro fue Arañas y recuerdos. Por las arañas siente temor y atracción desde que le picó una de ellas, en su infancia, cuando estaba con su hermano gemelo en el granero de su casa. “Las arañas construyen geometrías extraordinarias” y tienen relación con la condición humana. “Me gustaría comprender que el mundo no es solo lo que vemos”, dijo Palenzuela, y la conversación siguió por los caminos de la memoria, del viaje, del desplazamiento, del asombro…

Al autor, que leyó varios fragmentos del libro durante la presentación, también le es extraño el término microrrelato. El libro surge por necesidad y porque su estilo siempre es fragmentario. Según su propia definición, no es un escritor de fondo, de maratón, sino de los que se cansa en cuatro metros y queda asfixiado, “medio asmático”. “No hay voluntad de estilo, sale lo que sale y uno es lo que es”. De la misma forma, admira a la gente que es capaz de creer en algo y entusiasmarse, “pero yo soy de entusiasmo corto”, concluyó.

Más información: Nota de prensa

El 28 de junio se presentará el libro « Animales Impuros »

Désolé, cet article est seulement disponible en ES.

El jueves 28 de junio, a las 20,00 horas, en la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique (La Plazuela, Arrecife), tendrá lugar el acto de presentación del libro Animales impuros, del escritor y catedrático de Literatura, Nilo Palenzuela. En el acto estarán presentes el autor, y el escritor y profesor titular de Literatura, Oswaldo Guerra, que mantendrán una conversación en torno a la obra presentada.

Más información: Nota de prensa

El universo de las artes digitales: ciencia, tecnología, archivos, feminismos, big data, propuestas e instalaciones

Désolé, cet article est seulement disponible en ES.

El historiador y gestor cultural, Jaume Reus, demostró empíricamente el título del taller: “Artes digitales hoy, más que interactividad” durante las dos jornadas, los días 19 y 20 de junio, en que lo dirigió. El director de la Fundación César Manrique, Fernando Gómez Aguilera, lo presentó señalando que la cuestión digital es un gran campo público, con impacto en muchos ámbitos, al que hay que estar atento. Reus destacó que en un principio parecía que la interactividad era la única característica del arte digital, pero que hay una gran variedad. “Es algo expandido e interdisciplinario”. Hay mucha experimentación, y también, en muchos casos, solo hay tecnología sin relato, “sin nada que decir”. La unidad mínima en este arte es el píxel y su precedente en pintura fue el puntillismo, o neoimpresionismo, de artistas como Seurat.

El taller se dividió en cuatro ponencias y dos sesiones prácticas de trabajo. La primera de las ponencias se centró en la relación entre el arte y la tecnología. Reus expuso propuestas como la de la Fundación Sorigué y su relación con el Festival Sonar. De esa unión expuso cuatro proyectos o instalaciones arriesgadas. La de Carsten Nicolai, Unidisplay, “una realidad inmersiva”, la del estudio británico Semiconductor, Earthworks, una instalación que es “un salto cuántico” y que muestra datos sismográficos (de movimientos del Planeta) convertidos en sonidos e imágenes que no dejan de moverse, y Phosphere, la esfera de luz y danza de Daito Manabe. Otros ejemplos de obras destacadas por Jaume Reus son los de Ryoichi Kurokawa, una instalación sofisticada que une el arte de este japonés con la figura de Ramón Llull, en el 700 aniversario del nacimiento de este último. Ambos autores se maravillan ante la naturaleza, uno a través de Dios y otro, de la ciencia.La tecnología permite un desafío a la naturaleza”, señaló Reus, que también hizo un repaso a las revistas digitales que se encargan de este arte, como la de la Universitat Oberta de Catalunya, Art Nodes, dirigida por Pau Alsina, o la del IMT de Boston, Leonardo, la más prestigiosa en el ámbito internacional, o en el ámbito doméstico el blog El arte en la edad del silicio, de Roberta Bosco y Stefano Caldana.

Repasó otras exposiciones como la colectiva Real Time, arte en tiempo real, en la que las instalaciones solo funcionan si están conectadas a Internet y que reflejan el número de tuits por ciudades o muestran las películas que se están descargando, el sonido asociado a algunas calles o un contador de tiempo que recoge los segundos y minutos que el público observa el propio contador.

La segunda ponencia comenzó con la postfotografía, planteada por Joan Fontcuberta, que desmonta que la imagen sea igual a la verdad. También habló Reus de las imágenes pobres, que habitan la Red, son de poca calidad y se usan muchas veces, pero se prefieren, incluso por la prensa, por su inmediatez. Planteó la acumulación de imágenes: a Facebook se suben 250 millones de imágenes al día y en Flickr hay ocho millones de puestas de sol. Se gasta más tiempo en captar imágenes que en verlas. En la postfotografía, la toma de la imagen es solo el primer paso antes de la postproducción. Hay fotógrafos que son más prescriptores que fabricantes de imágenes, son apropiacionistas, reciclan imágenes.

El proyecto The file room, un archivo internacional de censura, de Antoni Muntadas, dio pie para hablar sobre la censura en el arte digital, con el ejemplo de la obra retirada en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid, ARCO, titulada Presos políticos, de Ricardo Sierra. En España, dijo Reus, hay 13 artistas encarcelados, más que en China o Irán. “Estamos en el top”. “Parece que el arte digital está en otro universo, que es evasivo, y no es así, hay artistas implicados”, señaló.

La segunda jornada comenzó con los archivos o colecciones digitales. En primer lugar, la Colección BEEP, de las tiendas de informática del mismo nombre. Cada año, convocan un premio y compran una obra digital en ARCO, además de fomentar la creación de otras obras, de artistas como Daniel Canogar, Rafael Lozano Hemmer, Paul Friedlander o Ricardo Iglesias. Otro archivo es el del MEIAC – Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, que incorpora dos colecciones, Turbulence y NETescopio. A estos se añade el archivo ADA, el de la Asociación de arte electrónico y experimental o el trabajo de Soliman López, creador de Harddiskmuseum, un disco duro que, en sí mismo, es un museo en el que invita a artistas. También Jaume Reus destacó Rhizome, una de las grandes plataformas de arte digital; MIDECiant – Museo Internacional de Electrografía de Cuenca, un centro asociado a la Universidad de Cuenca y promovido por José Ramón Alcalá; eTOPIA, en Zaragoza, un centro municipal de arte y tecnología o el proyecto de Archivo Español de Media Art; Jodi.org es el archivo de dos artistas, dos hackers “que juegan con el error”, o Art Futura, una propuesta desde 1995 que profundiza en la cognición aumentada, que consiste en usar la tecnología para aumentar nuestras capacidades cognitivas y conectar mejor con los demás. Por último: MADATAC (la Muestra Internacional de Arte Digital Audiovisual y Tecnologías Acontemporáneas), un evento internacional en el Centro Conde Duque de Madrid.

El taller siguió con una mirada a la perspectiva de género, poniendo sobre la mesa el Ensayo sobre género y ciberespacio, el Manifiesto ciberfeminista en el Siglo XXI o la web obn.org de women hackers. Según Reus, “a nivel creativo y de gestión cultural, la presencia de la mujer va creciendo pero sigue habiendo muy poca visibilidad”. Así mismo, “en el mundo del arte más tradicional había poca presencia de la mujer y eso se mantiene en el mundo digital”. Una de las teóricas más destacadas en este campo, el del arte, redes y ciberfeminismos, es Remedios Zafra.

La última visión es el Big Data, ya que “hoy todo es susceptible de ser datificado”. Entre las plataformas y centros de interés, está la exposición del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, Big Bang Data, de José Luis de Vicente y Olga Subirós, la Bienal online Thewrong.org, el ZKM (Centro de Arte y Medios Tecnológicos), uno de los centros de cultura digital de referencia, más importantes del mundo, en Karlsruhe (Alemania), y el Ars Electronica Center de Austria, el otro gran centro relacionado con la ciencia y la investigación que otorga los Golden Nica, los premios más importantes del mundo de arte electrónico. Otros proyectos relacionados con la ciencia y arte digital son la plataforma para arte y cultura digital, Ars Electronica (aec.at), el sitio web de arte vanguardista ubu.com, el estudio de artistas visuales de Mar Canet y Varvara Guljajeva (varvarag), el grupo japonés TeamLab, o Arts.cern, el proyecto artístico del acelerador de partículas de Ginebra que dirige Mónica Bello. El taller finalizó con otra sesión práctica sobre el arte post-Internet y la inmaterialidad del arte digital.

Más información del taller: Programa y horarios

Más información: Nota de prensa

Joaquín Estefanía: “Lo peor no es el retroceso sino que se han roto las expectativas materiales y emocionales de muchos jóvenes”

A Joaquín Estefanía se le ocurrió la metáfora de los topos releyendo El 18 de brumario de Luis Bonaparte, de Karl Marx. De ahí el título de la conferencia que ofreció el pasado 14 de junio, en la Fundación César Manrique: La tribu de los topos. Jóvenes rebeldes, dentro del espacio de reflexión Fronteras y direcciones del progreso. Sólo tres días antes de la conferencia, Estefanía había sido nombrado director adjunto de El País.

El ponente habló de los movimientos juveniles que han marcado la historia en los últimos cincuenta años y que, como acción, han provocado una reacción para regresar al statu quo. Los tres hitos son 1968, 1999 y 2011. La primera fecha no fue sólo mayo y no fue solo París, y tampoco fue solo un movimiento juvenil. Fue el año de la invasión de Checoslovaquia “que acabó con la esperanza de un socialismo de rostro humano”, fue el año de la represión a los estudiantes en México que aún hoy no se sabe cuántas víctimas mortales provocó y fue el año, en Francia, de la huelga general “más importante de Europa”. A esa acción le sobrevino la reacción conservadora de Thatcher y Reagan que pretendió acabar con los valores del estado del bienestar.

El segundo hito, 1999, fue el del “mal llamado movimiento antiglobalización”, que surgió en Seattle en la asamblea de la Organización Mundial del Comercio, con la reacción consiguiente de los neocons, entre los que se contaban algunos de los jóvenes de mayo de 1968, recordó Estefanía. Y el tercer hito, el de 2011, el de los indignados, “que no fue solo español, porque se da en todo el mundo, con menos presencia pero con gran influencia”, como el movimiento Occupy Wall Street, que genera la candidatura de Bernie Sanders en el Partido Demócrata. La reacción a este movimiento es la presidencia de Donald Trump.

El último libro de Estefanía se titula Revoluciones. Cincuenta años de rebeldía (1968-2018). No alude al sentido estricto de revolución inmediata “sino a un sentido blando”, de protestas colectivas que acaban cambiando cosas. Estefanía considera que hasta 1968 los cambios eran patrimonio de la clase obrera pero después la juventud compite como sujeto histórico con el movimiento obrero. En 1968, lo que unía a los jóvenes era su odio al marxismo que provenía de la URSS (eran maoístas, trotskistas, seguidores del Che…). En los movimientos posteriores no hay ni un país, ni una clase de referencia y tampoco una ideología cerrada, son menos dogmáticos “y con una mezcla de ideologías logran entenderse y son capaces de trabajar entre sí”. Los factores que tienen en común es que son movimientos globales y antiautoritarios que reivindican más la Revolución francesa que la bolchevique. También tienen dos características nuevas: se fijan en la desigualdad, no tanto en la pobreza, y denuncian que la capacidad de influencia la ostentan poderes fácticos no elegidos (como los mercados o el sistema financiero). No obstante, la lucha de clases no ha desaparecido y además ahora emerge otro sujeto histórico para el cambio, que va a ser central, y es el de las mujeres.

El final de esos movimientos se encuentra en el capítulo de las diferencias entre aquel 1968 y la actualidad. Mayo del 68 acabó por dos razones: la primera son los acuerdos de Grenelle firmados entre el gobierno francés y los sindicatos, que lograron una subida salarial, la jornada de cuarenta horas y la presencia de los sindicatos en la empresa. “Obtienen eso pero los desarman”, señaló Estefanía. La segunda es más prosaica aún: para el movimiento estudiantil llegaron las vacaciones de verano. ¿Qué aprendieron los indignados de esto? Que la calle cansa, y que debían entrar en las instituciones. Así acaba el 15-M. Estefanía relató que se dio cuenta de la esperanza que generó ese movimiento viendo la película Libre te quiero, de Basilio Martín Patino, y también se dio cuenta de las grandes diferencias que había con su incorporación posterior a la política: “En las instituciones se pierde la épica”, pero el movimiento no fracasó sino que “hay que darle tiempo y distancia”. Frente a esa acción llegó la reacción, y a Estefanía le preocupa Trump pero también le preocupa Europa, “un continente frenado, que no sabe estar quieto y por ello, cuando no avanza, retrocede”. Considera que, ahora, las ideas de la extrema derecha no sólo están presentes en los partidos de extrema derecha sino que están impregnando las ideas del resto. “Ahora no se puede ser muy optimista pero si se mira con distancia, los valores de esos movimientos, como el ecologismo, feminismo, pacifismo, respeto a las minorías, no discriminación o lucha contra la desigualdad, aún permanecen”, aseguró.

El director adjunto de El País considera que la generación más beneficiada por todo esto es la suya, la de los nacidos en los años 40 y 50. Es la primera que no ha vivido una guerra, siempre han tenido un puesto de trabajo, no han vivido una precariedad estructural y han mantenido el estado del bienestar hasta la jubilación. “Nuestros hijos no van a vivir peor, sino que ya viven peor —señaló— y lo peor no es lo que se ha retrocedido sino que se han roto las expectativas materiales y emocionales de muchos jóvenes”. Hoy hay más pobres que en 2008, la desigualdad es estructural, la precariedad es una forma de vida, el estado del bienestar es más frágil y hay una crisis de representación política: “Hay una desconfianza de los jóvenes ante todo lo que está a su alrededor”. Y se suma otro factor: “Antes, la democracia era la mayor utopía y ahora es un factor instrumental; no importa mirar hacia países autoritarios”.

Estefanía acabó poniendo sobre la mesa el programa de mínimos, con solo tres puntos, por el que se podría luchar ahora: la igualdad de oportunidades, porque ahora el bienestar depende más de la renta de los padres que del esfuerzo de los jóvenes; los derechos humanos, incluidos derechos ciudadanos, políticos, civiles y sociales; y la lucha contra el cambio climático, “el principal problema al que se enfrenta la Humanidad”.

fc-manrique-nota-prensa-conferencia-joaquin-estefania

Agustín Hernández Aja: « La resiliencia urbana: enfocar los problemas como palancas de transformación »

“De la vulnerabilidad a la resiliencia urbana”. Un camino aún por recorrer que transitó Agustín Hernández Aja en la sala José Saramago el día 7 de junio. El destino de ese camino, la resiliencia, es un concepto aún novedoso para el urbanismo, donde no tiene una definición clara, pero que sí aparece en las políticas nacionales e internacionales. El ponente señaló que “podemos aprovechar en esa ambigüedad del término para realizar nuestro análisis”. Dentro del planeamiento urbanístico, apostó por centrar ese análisis en buscar soluciones complejas, no solo locales, y que se puedan mantener en el tiempo.

La resiliencia es la capacidad de volver al estado original después de haberse provocado una deformación o un trauma, aunque en lo social no está claro cuál es ese estado original. Aplicada a una ciudad o espacio urbano, podría ser la capacidad de un espacio para volver a ser funcional, o al menos de mantener su estructura social. El concepto se ha incorporado a los 17 objetivos de desarrollo sostenible en la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Está en el objetivo número 11, que habla de lograr que los asentamientos urbanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Por otro lado, instituciones y empresas ya han incorporado estos 17 objetivos “que antes eran considerados inadecuados pero ahora están revestidos del lenguaje que da el documento aprobado por la ONU; es una marea que ya ha llegado a todos los sitios”.

Hernández Aja, profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, estudia la vulnerabilidad urbana en los barrios desde los años noventa. En esos estudios se analizan tres parámetros: población sin estudios, desempleo, y viviendas sin servicio o infraviviendas, y en base a esos estudios periódicos obtiene herramientas suficientes para determinar la vulnerabilidad: todos los problemas pero también todas las oportunidades de cada barrio. “Algunos autores —señaló el ponente— sugieren que la resiliencia y la vulnerabilidad son polos opuestos del mismo continuo”. Es una forma de ver los problemas como palancas de transformación.

A esos problemas hay que incorporar también los problemas ambientales, y el reto sería saber qué hay que hacer para acercarse a un equilibrio en recursos y en residuos, ya que gran parte de los problemas sociales ocurren por falta de recursos, porque se han superado los límites, y se han originado ciudades, lugares y territorios vulnerables y degradados. Hernández Aja señaló que van a realizar un estudio sobre la construcción institucional para la sostenibilidad urbana y el derecho a la ciudad, que aporte las herramientas en accesibilidad, movilidad, bienestar o paisaje urbano… para poder actuar en todas las categorías de regeneración urbana.

Sobre la participación ciudadana, señaló que hay que huir de la “cultura del ‘post-it”, que supone que varias personas se reúnen y plantean una serie de soluciones escribiéndolas en esos pequeños cuadrados de papel de color amarillo, pero sin información y sin estructura, tan sólo fijándose en sus necesidades personales o de su colectivo. Hernández Aja dijo que la participación ciudadana “es una negociación en base a una información” y que necesita que haya confianza sobre la información de que se dispone. “La participación es un compromiso del que llama a la participación, y debe aportar sus objetivos y la información que tiene”.

El proceso de participación también es un proceso de resiliencia porque permite conocer a los ciudadanos. La resiliencia puede ser un motor de la transición, pero también tiene unos peligros asociados a ese concepto. Entre ellos, la adaptación como resignación a las agresiones, el abandono de políticas para solucionar problemas y sustitución de ellas por programas para paliar sus efectos, tener una visión conformista o renunciar al potencial transformador de la sociedad. Frente a esto, una “resiliencia fuerte”, según el ponente, sería hablar de oportunidades y no de problemas, articular dimensiones frente a la crisis ecosocial, tener capacidad para adaptarse a los cambios, contar con equidad, información, una conciencia de los límites ambientales y el respeto a los ciclos naturales. La polarización, señaló Hernández Aja, entre lo actual y lo posible, que necesita a su vez de la participación.

nota-prensa-fc-manrique-conferencia-resiliencia-urbana

 

 

Guía para abordar el alquiler vacacional: soluciones urbanísticas, fiscales y turísticas

Alquiler vacacional. ¿Qué hacemos? Una realidad y una pregunta que abordó este seminario celebrado en la sala José Saramago los días 17 y 18 de mayo con la intervención de cinco profesoras de Derecho público de varias universidades. El director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, abrió el seminario recordando que el tema supone “uno de los asuntos más candentes de interés público” sobre el que hay “una fuerte controversia”. Los datos que afectan a Canarias hablan de que este tipo de oferta supone el 23 por ciento de la total y un impacto de 1.500 millones de euros, mientras que en Lanzarote hay unas 72.500 plazas turísticas tradicionales oficiales, y se calcula que están en el mercado unas 31.000 camas en este tipo de viviendas. Gómez Aguilera dijo que asistimos a “signos de ruptura del modelo tradicional” y que se están generando problemas de convivencia, gentrificación, escasez de viviendas, economía sumergida o una confrontación con un derecho fundamental, como es el derecho a la vivienda digna. Apostó por buscar equilibrios: “El juego está cambiando y debe haber nuevas reglas”.

Ester Machancoses, Joana Socias, Ana Mª. de la Encarnación, Alba Nogueira y Mariola Rodríguez Font

Regulación

Alba Nogueira, de la Universidad de Santiago de Compostela, habló de la distribución de competencias en la regulación. Afirmó que era la primera vez que asistía a un encuentro en el que todas las ponentes eran mujeres y avanzó que el de la vivienda vacacional es un “panorama competencial complejo y difícil de regular con voluntades políticas contradictorias”. Hay que ordenar y hay que hacerlo en función de los objetivos de desarrollo sostenible y la economía circular, que aparecen en la nueva Agenda urbana de Naciones Unidas. Y hay que hacerlo con la Directiva Bolkenstein vigente, que obliga a demostrar que cualquier limitación para ofrecer servicios debe pasar el triple test: que las medidas sean proporcionadas, necesarias y de interés general. En España, las normas de transposición de esta directiva son aún más liberales, por lo que “las autoridades españolas están por no controlar salvo causas muy justificadas”. Así pues, quienes han intentado regular, o limitar, son las comunidades autónomas y algunas ciudades, y la respuesta ha llegado de la mano de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) recurriendo esas regulaciones porque limitan la competencia. Para Nogueira, “los decretos autonómicos pecan de un excesivo enfoque turístico”. La clave es saber qué medidas hay que tomar, y Nogueira apuntó dos tipos: las relacionadas con la ordenación territorial y las que tienen que ver con el derecho a la vivienda. En el primer caso, ya hay una sentencia en Holanda que avala estas medidas que prohibían que se instalara el comercio tradicional en las afueras con el fin de que el centro no se quede vacío y que sea más seguro. También se puede alegar el desarrollo sostenible como límite al crecimiento. En cuanto al derecho a la vivienda, el Tribunal Constitucional se está alineando “de forma clara” con la visión más liberalizadora. Para Nogueira, en definitiva, hay un papel impropio de la CNMC y una dejación del Estado, y hay que hacer normas más exhaustivas, que pasen el triple test.

En Cataluña

Mariola Rodríguez Font, de la Universidad de Barcelona, expuso la experiencia reguladora en Cataluña, que se remonta al año 2012 y que ahora se va a modificar. Habló del nacimiento de la figura del “prosumidor” (productor y consumidor), ya que los ciudadanos se ponen del lado de la oferta y de la demanda, y el reto es darles cobertura legal. “La cesión de viviendas se ha hecho siempre —señaló—, el problema es el auge”. Las plataformas de intercambio, sin embargo, se han llenado de profesionales, y hay que diferenciar el ejercicio profesional, del ocasional. En Cataluña, en cuanto a los hogares compartidos o “homesharing”, se proponen varias medidas para su regulación pero fuera de la normativa turística, con una intervención mínima. Se plantea un registro voluntario aunque quedan dudas sobre si sólo se puede alquilar por habitaciones o la casa entera. Por otra parte, Cataluña sugiere un proyecto de Decreto de reglamento de turismo con el objetivo de simplificar y en el que los profesionales de la vivienda vacacional deban someterse a la regulación turística porque compiten con los tradicionales. Las dudas, según Rodríguez Font, son contrarias al principio de seguridad jurídica “porque el marco no es predecible ni estable”. Apostó por valorar, a nivel estatal, si se deben establecer o no unos criterios comunes que aclaren, o también poner unas condiciones a las plataformas, como actores clave, para mantener un control. Señaló que es vital esta colaboración público-privada y que es imprescindible dictar una normativa que establezca la obligación de supervisión sobre las plataformas.

Urbanismo

Ana María de la Encarnación

Las soluciones urbanísticas para el alquiler vacacional las analizó Ana María de la Encarnación, de la Universidad de Valencia. Señaló, en primer lugar, que el aumento de la oferta se debe a tres razones: la crisis económica, el gran número de casas vacías y las nuevas tecnologías, y que Airbnb está presente en 65.000 ciudades y en 191 países. La situación jurídica actual provoca tensiones entre el Gobierno y las comunidades autónomas que regulan. “Es un caos”. Además, la regulación no ha frenado el aumento de la oferta y ya hay ciudades que están preparando una moratoria. Para evitar lo que ha pasado, que es la turistificación y gentrificación de algunos barrios de algunas ciudades, “hay que buscar un equilibrio” y planificar para primar el derecho a la vivienda, al descanso, a la intimidad, a la ciudad… “La normativa actual no responde a una planificación previa ni a una estrategia, es un parcheado sin reflexión”, destacó, y apostó por una regulación integral, coordinando la normativa turística con la administrativa y la urbanística, porque el turismo influye en la configuración de las ciudades. Analizó los principales intentos de regulación. En primer lugar el Plan de Barcelona, el PEUAT, que afecta también a los hoteles, establece dos licencias, divide la ciudad en cuatro zonas en función de su saturación y prohíbe en la más saturada renovar los permisos. En Baleares, la Ley 6/2017, que modifica la Ley de Turismo, también zonifica, fija un máximo de plazas y tiene otros dos instrumentos: entre ellos el Plan de Palma que considera saturada a toda la ciudad. En la Comunidad Valenciana hay un borrador de anteproyecto de ley de ocio, turismo y hospitalidad, y finalmente, en París y Londres se dan dos modelos diferentes. Londres se nombra capital de la economía colaborativa y facilita el alquiler turístico sin poner obligaciones si la casa se alquila menos de noventa días al año, y la capital francesa es más restrictiva y prima el bienestar de los parisinos. De la Encarnación dejó sobre la mesa varias propuestas: diferenciar entre actividad económica y aprovechamiento de vivienda habitual, fijar límites y requisitos, aportar criterios urbanísticos, como actuar de forma coordinada entre las administraciones y dotar a los ayuntamientos de competencias en esta materia, modificar las leyes para incluir esta modalidad, tener en cuenta a los terceros afectados (a los vecinos) y mejorar el funcionamiento de la inspección y el control.

Fiscalidad

Ester Machancoses, de la Universidad de Valencia, habló sobre los aspectos fiscales. Dijo que las plataformas no estaban pensadas para desarrollarse como lo han hecho y han perdido el ideal romántico que tenían. Por ejemplo, en Madrid, el tres por ciento de los ofertantes controlan el 14 por ciento de las ofertas. Señaló que primero hay que documentar los efectos para saber qué medidas hay que tomar y analizó los impuestos que se pagan o se pueden pagar. En cuanto al IRPF, los propietarios de las casas pueden tributar por actividad económica o por rendimiento de capital inmobiliario. Habló de la posibilidad de poner un impuesto sobre estancias turísticas, como la ecotasa, que en Cataluña ya existe y no ha afectado a que los turistas quieran seguir visitando la región. Respecto a las plataformas, señaló que el reto es conseguir que tributen más que ahora. En la actualidad, solo pagan en España si tienen un establecimiento permanente. Airbnb facturó el año pasado 35 millones de euros y pagó 80.000. Francia, Italia, Alemania o España están buscando la fórmula para que tributen más pero no puede ser una solución individual, sino de todos los países de la Unión Europea, y hay países, como Luxemburgo o Irlanda “que no van a querer”. Propuso dos medidas: la llamada tasa google, que se pagaría en función del valor que generan los usuarios, y otras más a largo plazo, como cambiar el concepto de establecimiento permanente. También propone la colaboración de las plataformas para que en ellas se anuncien sólo particulares y no empresas, como ha hecho Amsterdam en una de ellas.

Ester Machancoses y Joana Socias

Modelo insostenible

La última ponente fue Joana Socias, de la Universidad de Baleares. Destacó, en primer lugar, que el Derecho público, del que son profesoras las cinco ponentes, tiene mucho que decir en este caso en favor del interés general. Dijo que es innegable que el alquiler vacacional es un modelo de negocio y que en algunas partes, como Venecia, Amsterdam o Palma se ha vuelto “casi insostenible” e interfiere en la economía de la ciudad, y que, frente a esto, hacen falta “negocios y ciudades “con alma”. Esta forma de turismo no sólo altera el modelo turístico sino que penetra en el tejido de la ciudad y la transforma y aunque genera riqueza y se reparte, también genera contaminación, gentrificación, falta de dotaciones y causa problemas en el acceso a la vivienda. Como afecta a muchos sectores se pueden poner límites, como la zonificación, fijar un techo de plazas, prohibirlos en edificios plurifamiliares o en viviendas que tengan menos de cinco años… El Consell insular de Mallorca está preparando unas normas que vincularán a los ayuntamientos. Pero además de las competencias urbanísticas es necesario cambiar las estructuras internas porque sigue habiendo una gran carencia, por ejemplo, de inspectores. Sobre la regulación en Canarias, dijo que es una de las más conflictivas porque no quiere afrontar la situación, sino favorecer a la oferta ya implantada. Socias considera que el Estado debe implicarse porque hasta ahora se ha limitado a recurrir, a través de la CNMC, las leyes autonómicas, que no suelen justificar bien su regulación en la exposición de motivos en la que hay que aludir a razones de interés general. De todas formas, las sentencias en contra sólo anulan algunos aspectos de esas leyes, pero la mayoría de los artículos siguen en vigor.

Algunas soluciones

El seminario terminó con una mesa redonda con todas las ponentes en la que se abordaron posibles soluciones desde diversos puntos de vista. En primer lugar, se planteó la necesidad de diferenciar entre particulares y empresas e incrementar los requisitos para éstas con el fin de limitar la oferta o igualarla al resto de la oferta turística. También se habló de la exigencia de tomar otras medidas en políticas de vivienda para garantizar el acceso de los ciudadanos. Se apuntó la condición de colaborar con las plataformas y sacar a los profesionales de ese ámbito, de adaptar la regulación a la realidad de cada ciudad o comunidad autónoma y de la importancia de coordinar las medidas entre las diferentes administraciones.

nota-prensa-fc-manrique-seminario-alquiler-vacacional

fc-manrique-programa-horarios-alquiler-vacacional

Emanuele Montibeller: “Necesitamos volver a establecer un vínculo entre nosotros y el infinito, y el arte sirve para eso”

Arte Sella es un lugar único. Es un bosque, una montaña, un museo, una manifestación artística… Exhibe obras de arte realizadas por diversos artistas específicamente para ese lugar y que, en su mayoría, acaban desapareciendo. La película Arte Sella. La ciudad de las ideas muestra el proceso de trabajo de alguno de esos artistas. En Taro de Tahíche el día 10 de mayo, se exhibió este documental, en el que aparece uno de sus fundadores, Emanuele Montibeller, explicando cómo trabajan y cuál es la filosofía del lugar.

Al finalizar la película, Montibeller intervino para explicar a los asistentes cuál ha sido el camino. Contó que conoció en una ocasión a César Manrique, quien le dijo que creía “en este lugar”, en Lanzarote, “y ese sentimiento es muy importante”. Arte Sella tuvo tres promotores, vecinos de la aldea más cercana, Borgo Valsugana. Para empezar, no buscaron a intelectuales ni artistas, sino a personas con profesiones sencillas, “porque es importante para un modelo cultural contar con personas con trabajos comunes”. “Es importante partir desde la sencillez”, dijo.

En Arte Sella reciben a artistas “y cuando atraes visitantes debes cambiar de actitud” porque los artistas tienen otra visión del lugar “y hay que estar dispuesto a cambiar”. Contó Montibeller que ha sido muy difícil construirlo, que han tenido muchas dudas y ha habido decepciones, pero ese lugar, que es un lugar para los demás, les ha cambiado a ellos mismos.

Arte Sella transmite emociones “y rellena mentes”, y para Montibeller es un icono de la esperanza, porque la cultura es esperanza. También dijo que, igual que en Lanzarote hay miedo de que sea visitada por demasiadas personas, pasa lo mismo en Arte Sella y por eso hay que restringir la entrada y poner límites, que no sólo es bello y necesario, sino que es el acto más creativo que llevan a cabo. Señaló que, aunque Arte Sella tiene una vertiente económica y hay personas que viven de su trabajo ahí, sus decisiones nunca tienen un punto de vista económico, sino cultural. En el turno de preguntas explicó que los artistas no siempre entienden el lugar o se adaptan a él, pero les muestran sus sueños y en Arte Sella se encargan de construirlos. “Es bonito y divertido”.

En Arte Sella no quieren decidirlo todo y de hecho es la Naturaleza quien acaba terminando las obras de los artistas, y el 99 por ciento de ellas acaba desapareciendo. “Por eso siempre digo que mi obra favorita es la próxima”. Por eso, también, Arte Sella es “crecimiento absoluto”. Explicó que a pesar de que los tres promotores eran vecinos de esa comunidad, se convirtieron en extranjeros porque empezaron a hablar otro idioma. Cuando comenzaron con el proyecto, los vecinos se enfadaron porque cambió la identidad del pueblo, “algo inevitable”. Algunos vecinos renunciaron a querer entender Arte Sella, y a Montibeller eso le preocupó menos que si todos hubieran estado de acuerdo “porque eso sería una dictadura cultural”. “Nos interesa que nos entienda la comunidad pero a veces nosotros tampoco nos entendemos a nosotros mismos”.

El promotor de Arte Sella dijo que la identidad de la Fundación César Manrique es la identidad de su asociación porque “su planeta es nuestro planeta”. “Son lugares de excelencia y transmiten mensajes a las personas en el día a día”. Para Montibeller, “necesitamos la belleza para imaginar mundos distintos”. De hecho, la calidad de la belleza quizá se mida en términos que aún no conocemos: “La belleza nos ayuda a imaginar un mundo infinito”. Para explicar esto, se remontó al nacimiento de Arte Sella, cuyo catalizador fue la catástrofe de Chernóbil (1986). “Ahí entendimos que el mundo era frágil, y somos la primera generación en pensar que quizá el planeta no sobreviva a nuestra existencia”. Según Montibeller, “hemos roto esa relación con lo infinito, que no son las estrellas, sino las plantas y las flores”. “Necesitamos volver a establecer un vínculo entre nosotros y el infinito. Y el arte, en esta época, sirve para eso”.

Terminó señalando que, igual que hizo César con Lanzarote, ellos intentan entender lo que el lugar les regala. “El legado más importante es el espacio para vivir, ése el verdadero patrimonio, no las obras de arte”.

nota-prensa-fc-manrique-documental-arte-sella