La Fundación César Manrique, tras haber recogido opiniones expertas y de sus servicios jurídicos, a los que se formuló consulta una vez presentado en el Consejo de la Reserva de la Biosfera el pasado 28 de marzo el dictamen del jurista de reconocido prestigio Luciano Parejo, encargado por el Cabildo de Lanzarote en torno a “diversas cuestiones relacionadas con la pendencia de la ejecución de diversas sentencias firmes que afectan a obras y establecimientos hoteleros situados en los municipios de Teguise y Yaiza”, ha emitido un comunicado. Se puede acceder a dicho comunicado en el PDF adjunto.La Fundación César Manrique, tras haber recogido opiniones expertas y de sus servicios jurídicos, a los que se formuló consulta una vez presentado en el Consejo de la Reserva de la Biosfera el pasado 28 de marzo el dictamen del jurista de reconocido prestigio Luciano Parejo, encargado por el Cabildo de Lanzarote en torno a “diversas cuestiones relacionadas con la pendencia de la ejecución de diversas sentencias firmes que afectan a obras y establecimientos hoteleros situados en los municipios de Teguise y Yaiza”, ha emitido un comunicado. Se puede acceder a dicho comunicado en el PDF adjunto.
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José Luis Puerto: No podemos dejar que se manipule políticamente la etnografía para hacer una construcción interesada del pasado
El escritor y etnógrafo José Luis Puerto impartió el taller “Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica” los días 4 y 5 de abril en la sala José Saramago (Arrecife) de la Fundación César Manrique. El objetivo principal del curso era el análisis del paisaje, la conservación del patrimonio o del territorio, desde el punto de vista de la etnografía. El taller se planteó partiendo de cómo el ser humano, “ese yo grupal”, según señaló el director del curso, realiza una serie de acciones en cualquier comunidad, en el espacio en el que habita, de tal modo que ese espacio se convierte en territorio, en un espacio de cultura.
“Se habita y surge el hábitat, se edifica y surge la arquitectura tradicional, se trabaja y surgen actividades agrícolas o artesanas…”, señaló Puerto, que destacó y centró su estudio en cuatro acciones que realizan los hombres en todas las comunidades: habitar, trabajar, celebrar y descansar. “En todo territorio aparecen estas acciones del ser humano”, aseguró, destacando que hay más acciones que caracterizan a las comunidades humanas, aunque en esta ocasión quiso poner el acento en aquellos aspectos de la cultura material y no en aquellos que conforman la tradición oral como las acciones de crear, creer o imaginar.
Cada una de las cuatro ponencias del taller estuvo dedicada a una de estas acciones, que puestas en común dan una idea de cómo se teje el territorio a través de esos cuatro hilos y a través del tiempo, que por una parte es lineal (las generaciones de hombres y mujeres se van sucediendo) y por otra, está condicionado por la Naturaleza. El director del curso fue transmitiendo a los alumnos (algunos de los cuales provenían del mundo educativo, del administrativo o del ámbito del turismo) una serie de “fogonazos, ideas o perspectivas” para que adquieran las herramientas necesarias para hacer una investigación etnográfica, para saber cómo se puede conocer el patrimonio, cómo valorarlo para preservarlo y cómo se configura una identidad, que, destacó, “nunca es cerrada sino compartida con el mundo al que pertenecemos”.
El curso ofrecía una metodología de estudio de los territorios abordando distintos aspectos de cada uno de esos cuatro campos: los materiales, elementos decorativos o ritos referentes a la arquitectura tradicional; la vida pastoril, la agricultura; las fiestas populares, los ritos de paso o los juegos y la forma en que se emplea el tiempo de ocio, finalmente. Puerto fue introduciendo estos aspectos, primero desde un punto de vista teórico, para después pasar unas imágenes ilustrativas de aquello que se va explicando y que pertenecen, principalmente a ejemplos de la realidad que más ha trabajado este etnógrafo, el Oeste de Castilla y León y la comarca de Las Hurdes en el Norte de Extremadura.
El estudio etnográfico se tiene que articular, según explicó José Luis Puerto, mediante dos vías, la teórica y la práctica. “Para saber en etnografía hay que leer mucho, pero hay que enterarse de la cultura tradicional, hay que ir al territorio y hacer trabajo de campo”, señaló. “Pero claro —subrayó—, este trabajo no se puede hacer de cualquier manera, hacer una tarea etnográfica no es ir con una grabadora y ver qué se le ocurre al anciano con el que me encuentro, sino que tienes que saber a qué vas, qué quieres estudiar, qué quieres documentar, no es la ocurrencia del momento”. “En etnografía, el trabajo de campo es fundamental, pero siempre ha de estar fundamentado”. Para ello puso varios ejemplos de cuestionarios, que se pueden adaptar para estudiar cada caso particular, cada territorio. Hay que volver una segunda vez al lugar de la investigación porque “te están esperando, has reactivado su memoria, la ‘memoria dormida’ y tienen más detalles que te pudieran interesar”.
Una de las conclusiones del taller es que los seres humanos se comportan de modo muy parecido en cualquier territorio, pero utilizando los elementos que tienen a su alrededor y la cultura en la que viven. “Un campesino americano va a utilizar las herramientas a su alcance para lo mismo que uno europeo o uno asiático”. “Tenemos más en común de lo que parece —señaló Puerto—, y cada uno lo adapta o lo crea a partir de su realidad”.
El estudio etnográfico de un territorio sirve para poner en valor aquellos elementos propios pero también para desmitificar. “En Lanzarote se podría estudiar la cultura tradicional de la Isla pero eso no quiere decir que esa cultura sea una cosa cerrada, sino que también hay una universalidad”, aseguró el director del taller, que advirtió de un peligro: la manipulación política de la etnografía, que acaba por hacer una construcción interesada del pasado. “No se puede crear o inventar —dijo— una identidad interesada de una región porque eso es una recreación, una falsificación”. “Hay que documentar lo que se produce tal cual y el gran trabajo pendiente es la posterior comparación”, añadió. Por último, alertó de otro peligro, el de la escenificación de las propias tradiciones, que se repite prácticamente en todos los territorios que reciben turistas: “eso es una profanación de la identidad”, señaló Puerto.
El escritor y etnógrafo José Luis Puerto impartió el taller “Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica” los días 4 y 5 de abril en la sala José Saramago (Arrecife) de la Fundación César Manrique. El objetivo principal del curso era el análisis del paisaje, la conservación del patrimonio o del territorio, desde el punto de vista de la etnografía. El taller se planteó partiendo de cómo el ser humano, “ese yo grupal”, según señaló el director del curso, realiza una serie de acciones en cualquier comunidad, en el espacio en el que habita, de tal modo que ese espacio se convierte en territorio, en un espacio de cultura.
“Se habita y surge el hábitat, se edifica y surge la arquitectura tradicional, se trabaja y surgen actividades agrícolas o artesanas…”, señaló Puerto, que destacó y centró su estudio en cuatro acciones que realizan los hombres en todas las comunidades: habitar, trabajar, celebrar y descansar. “En todo territorio aparecen estas acciones del ser humano”, aseguró, destacando que hay más acciones que caracterizan a las comunidades humanas, aunque en esta ocasión quiso poner el acento en aquellos aspectos de la cultura material y no en aquellos que conforman la tradición oral como las acciones de crear, creer o imaginar.
Cada una de las cuatro ponencias del taller estuvo dedicada a una de estas acciones, que puestas en común dan una idea de cómo se teje el territorio a través de esos cuatro hilos y a través del tiempo, que por una parte es lineal (las generaciones de hombres y mujeres se van sucediendo) y por otra, está condicionado por la Naturaleza. El director del curso fue transmitiendo a los alumnos (algunos de los cuales provenían del mundo educativo, del administrativo o del ámbito del turismo) una serie de “fogonazos, ideas o perspectivas” para que adquieran las herramientas necesarias para hacer una investigación etnográfica, para saber cómo se puede conocer el patrimonio, cómo valorarlo para preservarlo y cómo se configura una identidad, que, destacó, “nunca es cerrada sino compartida con el mundo al que pertenecemos”.
El curso ofrecía una metodología de estudio de los territorios abordando distintos aspectos de cada uno de esos cuatro campos: los materiales, elementos decorativos o ritos referentes a la arquitectura tradicional; la vida pastoril, la agricultura; las fiestas populares, los ritos de paso o los juegos y la forma en que se emplea el tiempo de ocio, finalmente. Puerto fue introduciendo estos aspectos, primero desde un punto de vista teórico, para después pasar unas imágenes ilustrativas de aquello que se va explicando y que pertenecen, principalmente a ejemplos de la realidad que más ha trabajado este etnógrafo, el Oeste de Castilla y León y la comarca de Las Hurdes en el Norte de Extremadura.
El estudio etnográfico se tiene que articular, según explicó José Luis Puerto, mediante dos vías, la teórica y la práctica. “Para saber en etnografía hay que leer mucho, pero hay que enterarse de la cultura tradicional, hay que ir al territorio y hacer trabajo de campo”, señaló. “Pero claro —subrayó—, este trabajo no se puede hacer de cualquier manera, hacer una tarea etnográfica no es ir con una grabadora y ver qué se le ocurre al anciano con el que me encuentro, sino que tienes que saber a qué vas, qué quieres estudiar, qué quieres documentar, no es la ocurrencia del momento”. “En etnografía, el trabajo de campo es fundamental, pero siempre ha de estar fundamentado”. Para ello puso varios ejemplos de cuestionarios, que se pueden adaptar para estudiar cada caso particular, cada territorio. Hay que volver una segunda vez al lugar de la investigación porque “te están esperando, has reactivado su memoria, la ‘memoria dormida’ y tienen más detalles que te pudieran interesar”.
Una de las conclusiones del taller es que los seres humanos se comportan de modo muy parecido en cualquier territorio, pero utilizando los elementos que tienen a su alrededor y la cultura en la que viven. “Un campesino americano va a utilizar las herramientas a su alcance para lo mismo que uno europeo o uno asiático”. “Tenemos más en común de lo que parece —señaló Puerto—, y cada uno lo adapta o lo crea a partir de su realidad”.
El estudio etnográfico de un territorio sirve para poner en valor aquellos elementos propios pero también para desmitificar. “En Lanzarote se podría estudiar la cultura tradicional de la Isla pero eso no quiere decir que esa cultura sea una cosa cerrada, sino que también hay una universalidad”, aseguró el director del taller, que advirtió de un peligro: la manipulación política de la etnografía, que acaba por hacer una construcción interesada del pasado. “No se puede crear o inventar —dijo— una identidad interesada de una región porque eso es una recreación, una falsificación”. “Hay que documentar lo que se produce tal cual y el gran trabajo pendiente es la posterior comparación”, añadió. Por último, alertó de otro peligro, el de la escenificación de las propias tradiciones, que se repite prácticamente en todos los territorios que reciben turistas: “eso es una profanación de la identidad”, señaló Puerto.
Taller TEJER EL TERRITORIO. Una perspectiva etnográfica
Los próximos días 4 y 5 de abril, José Luis Puerto dirigirá el Taller “Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica” que tendrá lugar en la Sala José Saramago (La Plazuela, Arrecife) de la Fundación César Manrique.
José Luis Puerto es catedrático de Lengua y Literatura de Enseñanza Secundaria. Etnógrafo, ensayista y escritor. Ha impartido cursos de especialización en diversas universidades y colabora con frecuencia en publicaciones de literatura mediante trabajos de creación y críticos. Es además, fundador y director de diversas colecciones literarias.
En su faceta de etnógrafo ha estudiado aspectos como las fiestas, la arquitectura, el arte popular, las tradiciones orales y la religiosidad, entre otros campos. Destacan en este apartado obras como El tiempo de las fiestas publicada en 1994 en colaboración con María Campos; Ritos festivos (1990); Cuentos de tradición oral en la Sierra de Francia (1995); Las sílabas del mundo (1999); La ruta imaginada. El Camino de Santiago en la Literatura (2004); Fascinación del mundo: motivos legendarios tradicionales (2006) y Teatro popular (2009).
En el taller Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica, José Luis Puerto, tratará de analizar el territorio a través de los distintos hilos y acciones que crean las comunidades en el espacio en que viven, como son las de residir (arquitectura tradicional), trabajar (agricultura, vida pastoril, artes populares: alfarería, textiles e indumentaria, cestería…), celebrar (fiestas y ceremonias, o ritos de paso) o descansar u holgar (entretenimientos y juegos de niños y de adultos), entre otras. Todo ello con la finalidad de que las personas asistentes al Taller dispongan de herramientas para practicar una indagación etnográfica en el territorio en el que habitan.
Las clases se impartirán desde las 17 a las 21 horas. El número de plazas es limitado.
Los próximos días 4 y 5 de abril, José Luis Puerto dirigirá el Taller “Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica” que tendrá lugar en la Sala José Saramago (La Plazuela, Arrecife) de la Fundación César Manrique.
José Luis Puerto es catedrático de Lengua y Literatura de Enseñanza Secundaria. Etnógrafo, ensayista y escritor. Ha impartido cursos de especialización en diversas universidades y colabora con frecuencia en publicaciones de literatura mediante trabajos de creación y críticos. Es además, fundador y director de diversas colecciones literarias.
En su faceta de etnógrafo ha estudiado aspectos como las fiestas, la arquitectura, el arte popular, las tradiciones orales y la religiosidad, entre otros campos. Destacan en este apartado obras como El tiempo de las fiestas publicada en 1994 en colaboración con María Campos; Ritos festivos (1990); Cuentos de tradición oral en la Sierra de Francia (1995); Las sílabas del mundo (1999); La ruta imaginada. El Camino de Santiago en la Literatura (2004); Fascinación del mundo: motivos legendarios tradicionales (2006) y Teatro popular (2009).
En el taller Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica, José Luis Puerto, tratará de analizar el territorio a través de los distintos hilos y acciones que crean las comunidades en el espacio en que viven, como son las de residir (arquitectura tradicional), trabajar (agricultura, vida pastoril, artes populares: alfarería, textiles e indumentaria, cestería…), celebrar (fiestas y ceremonias, o ritos de paso) o descansar u holgar (entretenimientos y juegos de niños y de adultos), entre otras. Todo ello con la finalidad de que las personas asistentes al Taller dispongan de herramientas para practicar una indagación etnográfica en el territorio en el que habitan.
Las clases se impartirán desde las 17 a las 21 horas. El número de plazas es limitado.
El archipiélago de la narrativa española actual: escritores separados por el lenguaje que los une
“Somos novelistas muy diferentes pero nos complementamos y no somos excluyentes”. Luis García Jambrina abrió la mesa redonda ‘Bajo el signo de la pluralidad, tres autores representativos de la narrativa española actual’ y ejerció como moderador, “para dar cuenta de la supuesta pluralidad” que habita en la narrativa española.
Comenzó hablando de su obra Blanca Riestra, que teorizó sobre el acto de escribir como una evolución, “una búsqueda que no debe terminar nunca” y destacó la libertad que tienen que tener los creadores. “Cuando leo mi primera novela, Anatol y dos más, —dijo— reconozco algunas cosas pero ha cambiado mi perspectiva”. Entonces le interesaba la narrativa breve, que ha dejado de interesarle, y ya se dejaba entrever su interés por la estructura y el rechazo a la literalidad. Lo más importante, a su juicio, para convertirse en escritor, “es ser capaz de hablar desde fuera, huir del yo, aunque luego vuelvas”. Aseguró que en sus novelas intenta alejarse de la locución autobiográfica aunque reconoció que es algo contradictorio porque aunque se narre desde fuera se utiliza material autobiográfico. “En la actualidad mi gran deslumbramiento es estructural —dijo—, me interesa la novela como una escultura, un objeto material, un macrosigno”. En ese interés tiene mucho que ver su fascinación por la lectura de la novela póstuma de Roberto Bolaño, 2666, que “abre puertas insospechadas”. “Me dejó helada por su construcción, no sólo por lo que pasa sino también por lo que no pasa” y la calificó como una “novela bosque” que dibuja una estructura que sólo se puede ver desde arriba. “La novela —concluyó— es lo más importante frente a otros géneros porque permite que el tiempo actúe sobre el lenguaje, permite humildad y ambición al mismo tiempo”.
Ricardo Menéndez Salmón contó, para ilustrar el panorama de la narrativa española actual, que hace cuatro años la Fundación Lara organizó en Sevilla un encuentro con cuarenta autores para intentar dibujar el futuro. “Fuimos incapaces de poner un rótulo bajo el que recogernos, somos una generación sin generación”, subrayó, y lo valoró de forma positiva porque eso conforma “un panorama interesante huyendo de marcas que históricamente han generado líneas excluyentes dejando a autores interesantes al margen”. En ese encuentro se habló de una conclusión: la literatura española es como un archipiélago, un conjunto de islas vinculadas por aquello que las separa. Por un lado, según Menéndez Salmón, está la literatura postmoderna, la “Generación Nocilla”, representada por autores como Agustín Fernández Mallo y cuya herencia parte de la imagen y de la cultura pop; y por otro, algunos escritores con una mirada indagadora e historicista, como Belén Gopegui o Isaac Rosa. El autor asturiano calificó su propia obra como excéntrica porque es poco afín a la tradición española. Confesó que sólo le interesan dos autores en lengua española: Borges y Onetti, y que se ha alimentado de la literatura centroeuropea y sobre todo de la novela rusa “que hace del hombre la preocupación fundamental de la escritura”. El tema fundamental de sus libros, revelado sobre todo en su última trilogía formada por La ofensa, Derrumbe y El corrector, una “trilogía del horror”, es la pregunta de la existencia objetiva del mal, y a partir de esa pregunta, la capacidad que posee el arte, la belleza, y por supuesto, la literatura, “para consolarnos y educarnos sobre esos horrores que nuestra perversa condición nos obliga a afrontar”. “El arte sigue siendo un instrumento poderoso —señaló— y yo no quiero ser un cínico, quiero pensar que la literatura tiene algo que decir al ser humano”, siguiendo la vocación de los grandes escritores.
García Jambrina insistió en el concepto del panorama literario como archipiélago: unos escritores unidos por el lenguaje pero separados por la tradición en la que se instalan y la formación de cada uno. Es el escritor más clásico de los tres, el de más edad, y sin embargo el más tardío en publicar su primera novela, El manuscrito de piedra, en 2008. Llegó a la novela a través del cuento y “de casualidad”. Sus influencias parten de la literatura clásica española y de la novela de género, principalmente de la novela negra. Le gusta crear historias, personajes, ambientes, recrear ciudades y atrapar al lector desde la primera línea. Se plantea sus novelas, dijo, como un homenaje a la literatura española, con la que se encuentra en deuda por todo lo que le ha aportado. Aseguró que en sus novelas busca el entretenimiento como un factor importante, pero también la emoción y la indagación sobre otros temas como el poder, la tolerancia y el paralelismo entre distintas épocas históricas.
Inició un diálogo con Menéndez Salmón sobre la novela. “La novela se parece más a la vida que cualquier género literario; el gran hallazgo de la novela del siglo XX es la suspensión, porque la vida se construye sobre esa suspensión” (Menéndez Salmón). “La vida no tiene argumento, ni principio, ni fin pero la literatura permite agarrarse a algo que tiene orden y sentido” (García Jambrina). Los dos autores hablaron también sobre el mundo editorial. “Lo intolerable —dijo Salmón— es que la industria publique malos libros” y afirmó que cierta literatura de evasión recorta las posibilidades de otras literaturas. “El lector no es tonto pero tiene un punto de gregarismo, es dramático ver en el Metro a noventa y nueve personas que leen el mismo libro. “Parece que estamos en la China de Mao, se ha democratizado el acceso a la cultura y reproducimos pautas dictatoriales”, dijo. Jambrina, sin embargo, dijo que el fenómeno del escritor sueco Stieg Larsson no es malo porque contribuye a crear lectores y recordó que Juan Goytisolo siempre da las gracias a los escritores superventas de su editorial porque las ventas de ellos le permiten a él seguir publicando sus obras.
“¿Hay rivalidad entre los escritores?”, preguntó alguien del público. “Los poetas se odian —respondió García Jambrina— porque el pastel es más pequeño o porque tienen más ego”. “Sin embargo, los novelistas somos más conscientes de que la literatura tiene una parte de mercado”. Menéndez Salmón aseguró que “sí hay percepción de que existen islas mayores e islas menores dentro su visión de archipiélago del panorama literario”.
“Somos novelistas muy diferentes pero nos complementamos y no somos excluyentes”. Luis García Jambrina abrió la mesa redonda ‘Bajo el signo de la pluralidad, tres autores representativos de la narrativa española actual’ y ejerció como moderador, “para dar cuenta de la supuesta pluralidad” que habita en la narrativa española.
Comenzó hablando de su obra Blanca Riestra, que teorizó sobre el acto de escribir como una evolución, “una búsqueda que no debe terminar nunca” y destacó la libertad que tienen que tener los creadores. “Cuando leo mi primera novela, Anatol y dos más, —dijo— reconozco algunas cosas pero ha cambiado mi perspectiva”. Entonces le interesaba la narrativa breve, que ha dejado de interesarle, y ya se dejaba entrever su interés por la estructura y el rechazo a la literalidad. Lo más importante, a su juicio, para convertirse en escritor, “es ser capaz de hablar desde fuera, huir del yo, aunque luego vuelvas”. Aseguró que en sus novelas intenta alejarse de la locución autobiográfica aunque reconoció que es algo contradictorio porque aunque se narre desde fuera se utiliza material autobiográfico. “En la actualidad mi gran deslumbramiento es estructural —dijo—, me interesa la novela como una escultura, un objeto material, un macrosigno”. En ese interés tiene mucho que ver su fascinación por la lectura de la novela póstuma de Roberto Bolaño, 2666, que “abre puertas insospechadas”. “Me dejó helada por su construcción, no sólo por lo que pasa sino también por lo que no pasa” y la calificó como una “novela bosque” que dibuja una estructura que sólo se puede ver desde arriba. “La novela —concluyó— es lo más importante frente a otros géneros porque permite que el tiempo actúe sobre el lenguaje, permite humildad y ambición al mismo tiempo”.
Ricardo Menéndez Salmón contó, para ilustrar el panorama de la narrativa española actual, que hace cuatro años la Fundación Lara organizó en Sevilla un encuentro con cuarenta autores para intentar dibujar el futuro. “Fuimos incapaces de poner un rótulo bajo el que recogernos, somos una generación sin generación”, subrayó, y lo valoró de forma positiva porque eso conforma “un panorama interesante huyendo de marcas que históricamente han generado líneas excluyentes dejando a autores interesantes al margen”. En ese encuentro se habló de una conclusión: la literatura española es como un archipiélago, un conjunto de islas vinculadas por aquello que las separa. Por un lado, según Menéndez Salmón, está la literatura postmoderna, la “Generación Nocilla”, representada por autores como Agustín Fernández Mallo y cuya herencia parte de la imagen y de la cultura pop; y por otro, algunos escritores con una mirada indagadora e historicista, como Belén Gopegui o Isaac Rosa. El autor asturiano calificó su propia obra como excéntrica porque es poco afín a la tradición española. Confesó que sólo le interesan dos autores en lengua española: Borges y Onetti, y que se ha alimentado de la literatura centroeuropea y sobre todo de la novela rusa “que hace del hombre la preocupación fundamental de la escritura”. El tema fundamental de sus libros, revelado sobre todo en su última trilogía formada por La ofensa, Derrumbe y El corrector, una “trilogía del horror”, es la pregunta de la existencia objetiva del mal, y a partir de esa pregunta, la capacidad que posee el arte, la belleza, y por supuesto, la literatura, “para consolarnos y educarnos sobre esos horrores que nuestra perversa condición nos obliga a afrontar”. “El arte sigue siendo un instrumento poderoso —señaló— y yo no quiero ser un cínico, quiero pensar que la literatura tiene algo que decir al ser humano”, siguiendo la vocación de los grandes escritores.
García Jambrina insistió en el concepto del panorama literario como archipiélago: unos escritores unidos por el lenguaje pero separados por la tradición en la que se instalan y la formación de cada uno. Es el escritor más clásico de los tres, el de más edad, y sin embargo el más tardío en publicar su primera novela, El manuscrito de piedra, en 2008. Llegó a la novela a través del cuento y “de casualidad”. Sus influencias parten de la literatura clásica española y de la novela de género, principalmente de la novela negra. Le gusta crear historias, personajes, ambientes, recrear ciudades y atrapar al lector desde la primera línea. Se plantea sus novelas, dijo, como un homenaje a la literatura española, con la que se encuentra en deuda por todo lo que le ha aportado. Aseguró que en sus novelas busca el entretenimiento como un factor importante, pero también la emoción y la indagación sobre otros temas como el poder, la tolerancia y el paralelismo entre distintas épocas históricas.
Inició un diálogo con Menéndez Salmón sobre la novela. “La novela se parece más a la vida que cualquier género literario; el gran hallazgo de la novela del siglo XX es la suspensión, porque la vida se construye sobre esa suspensión” (Menéndez Salmón). “La vida no tiene argumento, ni principio, ni fin pero la literatura permite agarrarse a algo que tiene orden y sentido” (García Jambrina). Los dos autores hablaron también sobre el mundo editorial. “Lo intolerable —dijo Salmón— es que la industria publique malos libros” y afirmó que cierta literatura de evasión recorta las posibilidades de otras literaturas. “El lector no es tonto pero tiene un punto de gregarismo, es dramático ver en el Metro a noventa y nueve personas que leen el mismo libro. “Parece que estamos en la China de Mao, se ha democratizado el acceso a la cultura y reproducimos pautas dictatoriales”, dijo. Jambrina, sin embargo, dijo que el fenómeno del escritor sueco Stieg Larsson no es malo porque contribuye a crear lectores y recordó que Juan Goytisolo siempre da las gracias a los escritores superventas de su editorial porque las ventas de ellos le permiten a él seguir publicando sus obras.
“¿Hay rivalidad entre los escritores?”, preguntó alguien del público. “Los poetas se odian —respondió García Jambrina— porque el pastel es más pequeño o porque tienen más ego”. “Sin embargo, los novelistas somos más conscientes de que la literatura tiene una parte de mercado”. Menéndez Salmón aseguró que “sí hay percepción de que existen islas mayores e islas menores dentro su visión de archipiélago del panorama literario”.
Mesa redonda. Tres novelistas contemporáneos en la Sala José Saramago de la FCM
El jueves 24 de marzo, a las 20,30 horas, en la sala José Saramago de Arrecife, Luis García Jambrina, Ricardo Menéndez Salmón y Blanca Riestra participarán en una mesa redonda titulada “Bajo el signo de la pluralidad. Tres autores representativos de la narrativa española actual”, dentro del espacio de encuentro creadores-público El autor y su obra, en el que ya se ha contado con la presencia, entre otros, de José Ángel Valente, Juan Navarro Baldeweg, Susan Sontag, Juan Gelman, Juan Goytisolo, Enric Miralles, Harry Mulisch, Eduardo Haro Tecglen, Eduardo Galeano, Günter Grass, José Saramago y Eduardo Mendoza.
Blanca Riestra (A Coruña, 1970) se doctoró en Filología Hispánica por la Universidad de Borgoña (Francia) con una tesis sobre el poeta Juan Larrea. Ha publicado seis novelas: Anatol y dos más (1996); La canción de las cerezas (2001), Premio Ateneo Joven de Sevilla; El sueño de Borges (2005),Premio Tigre Juan; Todo lleva su tiempo (2007), finalista del Premio Fernando Quiñones; Madrid blues (2008); La noche sucks (2010); y el poemario Una felicidad salvaje (2010). También ha sido profesora de literatura en la Universitá della Sapienza (Roma) y en Saint Louis University (Madrid) y profesora de escritura creativa en el Instituto Cervantes de Albuquerque (EEUU). De 2005 a 2007 fue directora ejecutiva del Instituto Cervantes de Albuquerque (Estados Unidos). En la actualidad es profesora de literatura y subdirectora de la Escuela de Artes y Humanidades en el Instituto de Empresa Universidad, en Madrid.
Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 1971) es licenciado en Filosofía por la Universidad de Oviedo. Fue director editorial de KRK ediciones y ha ejercido la crítica cultural en los diarios ABC, El Comercio y La Nueva España, y en las revistas El Mercurio, Quimera y Tiempo. También escribe en los suplementos Babelia y El Viajero, del diario El País. Autor de un singular libro de viajes, Asturias para Vera (Imagine, 2010), y de los libros de relatos Los caballos azules (Trea, 2003) y Gritar, y de las novelas La filosofía en invierno (KRK, 1999), Panóptico (KRK, 2001), Los arrebatados (Trea, 2003), La noche feroz (KRK, 2006), La ofensa (Seix Barral, 2007), Derrumbe (Seix Barral, 2008), El corrector (Seix Barral, 2009) y La luz es más antigua que el amor (Seix Barral, 2010). Su obra, considerada por la crítica una de las más relevantes de la nueva narrativa contemporánea en español, ha sido traducida al alemán, catalán, francés, italiano, neerlandés y portugués.
Luis García Jambrina (Zamora, 1960) es doctor en Filología Hispánica y máster en Guión de Ficción para Televisión y Cine. Es profesor titular de Literatura Española en la Universidad de Salamanca. Desde 1999, es director de los Encuentros de Escritores y Críticos de las Letras Españolas en Verines (Asturias). Autor de los libros de relatos Oposiciones a la Morgue y otros ajustes de cuentas (Valdemar, 1995) y Muertos S.A. (El Gaviero, 2005); y de la novelas El manuscrito de piedra (Alfaguara, 2008), galardonada con el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza, finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León y traducida a diversas lenguas; y El manuscrito de nieve (Alfaguara, 2010), que es una continuación de la anterior y ha sido finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León. También es Premio Fray Luis de León de Ensayo.
La mesa redonda abordará la narrativa española del presente que, según señalan casi todos los diagnósticos, se caracteriza por una marcada pluralidad, no sólo de formas, mundos y estilos, sino también de estéticas, modelos y tendencias.
Para debatir sobre este asunto, se ha convocado a tres autores muy diferentes entre sí, representativos de algunas de esas corrientes. Blanca Riestra, Ricardo Menéndez Salmón y Luis García Jambrina, moderados por este último, hablarán de sus respectivas obras narrativas situándolas dentro del contexto de la novela española contemporánea, esto es, tratarán de explicar de dónde vienen, para intentar mostrar hacia dónde van, centrándose, sobre todo, en sus obras más recientes.
También hablarán de sus principales lecturas, maestros y referencias literarias, de su peculiar concepción de la novela, de sus respectivos procesos creadores, de sus posibles afinidades y diferencias, con el fin de entablar luego un diálogo fructífero a varias bandas que, de alguna forma, dé cuenta de la pluralidad.
El jueves 24 de marzo, a las 20,30 horas, en la sala José Saramago de Arrecife, Luis García Jambrina, Ricardo Menéndez Salmón y Blanca Riestra participarán en una mesa redonda titulada “Bajo el signo de la pluralidad. Tres autores representativos de la narrativa española actual”, dentro del espacio de encuentro creadores-público El autor y su obra, en el que ya se ha contado con la presencia, entre otros, de José Ángel Valente, Juan Navarro Baldeweg, Susan Sontag, Juan Gelman, Juan Goytisolo, Enric Miralles, Harry Mulisch, Eduardo Haro Tecglen, Eduardo Galeano, Günter Grass, José Saramago y Eduardo Mendoza.
Blanca Riestra (A Coruña, 1970) se doctoró en Filología Hispánica por la Universidad de Borgoña (Francia) con una tesis sobre el poeta Juan Larrea. Ha publicado seis novelas: Anatol y dos más (1996); La canción de las cerezas (2001), Premio Ateneo Joven de Sevilla; El sueño de Borges (2005),Premio Tigre Juan; Todo lleva su tiempo (2007), finalista del Premio Fernando Quiñones; Madrid blues (2008); La noche sucks (2010); y el poemario Una felicidad salvaje (2010). También ha sido profesora de literatura en la Universitá della Sapienza (Roma) y en Saint Louis University (Madrid) y profesora de escritura creativa en el Instituto Cervantes de Albuquerque (EEUU). De 2005 a 2007 fue directora ejecutiva del Instituto Cervantes de Albuquerque (Estados Unidos). En la actualidad es profesora de literatura y subdirectora de la Escuela de Artes y Humanidades en el Instituto de Empresa Universidad, en Madrid.
Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 1971) es licenciado en Filosofía por la Universidad de Oviedo. Fue director editorial de KRK ediciones y ha ejercido la crítica cultural en los diarios ABC, El Comercio y La Nueva España, y en las revistas El Mercurio, Quimera y Tiempo. También escribe en los suplementos Babelia y El Viajero, del diario El País. Autor de un singular libro de viajes, Asturias para Vera (Imagine, 2010), y de los libros de relatos Los caballos azules (Trea, 2003) y Gritar, y de las novelas La filosofía en invierno (KRK, 1999), Panóptico (KRK, 2001), Los arrebatados (Trea, 2003), La noche feroz (KRK, 2006), La ofensa (Seix Barral, 2007), Derrumbe (Seix Barral, 2008), El corrector (Seix Barral, 2009) y La luz es más antigua que el amor (Seix Barral, 2010). Su obra, considerada por la crítica una de las más relevantes de la nueva narrativa contemporánea en español, ha sido traducida al alemán, catalán, francés, italiano, neerlandés y portugués.
Luis García Jambrina (Zamora, 1960) es doctor en Filología Hispánica y máster en Guión de Ficción para Televisión y Cine. Es profesor titular de Literatura Española en la Universidad de Salamanca. Desde 1999, es director de los Encuentros de Escritores y Críticos de las Letras Españolas en Verines (Asturias). Autor de los libros de relatos Oposiciones a la Morgue y otros ajustes de cuentas (Valdemar, 1995) y Muertos S.A. (El Gaviero, 2005); y de la novelas El manuscrito de piedra (Alfaguara, 2008), galardonada con el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza, finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León y traducida a diversas lenguas; y El manuscrito de nieve (Alfaguara, 2010), que es una continuación de la anterior y ha sido finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León. También es Premio Fray Luis de León de Ensayo.
La mesa redonda abordará la narrativa española del presente que, según señalan casi todos los diagnósticos, se caracteriza por una marcada pluralidad, no sólo de formas, mundos y estilos, sino también de estéticas, modelos y tendencias.
Para debatir sobre este asunto, se ha convocado a tres autores muy diferentes entre sí, representativos de algunas de esas corrientes. Blanca Riestra, Ricardo Menéndez Salmón y Luis García Jambrina, moderados por este último, hablarán de sus respectivas obras narrativas situándolas dentro del contexto de la novela española contemporánea, esto es, tratarán de explicar de dónde vienen, para intentar mostrar hacia dónde van, centrándose, sobre todo, en sus obras más recientes.
También hablarán de sus principales lecturas, maestros y referencias literarias, de su peculiar concepción de la novela, de sus respectivos procesos creadores, de sus posibles afinidades y diferencias, con el fin de entablar luego un diálogo fructífero a varias bandas que, de alguna forma, dé cuenta de la pluralidad.
Emilio Ontiveros: Si lo que queremos es salvar la unión monetaria hay que dejar al margen nacionalismos económicos y asumir un presupuesto común
El presidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi), Emilio Ontiveros, inauguró las actividades de la Fundación César Manrique del año 2011 con la conferencia Recuperación y modernización económica en España, dentro del ciclo ‘Fronteras y direcciones del progreso’. Ontiveros comenzó con un elogio a la labor de la Fundación César Manrique, de la que dijo que “ayuda a vertebrar el país” y que es “una referencia en España y fuera de ella de lo que una institución civil puede hacer para mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos”.
Ontiveros analizó las causas y la situación de la crisis en el mundo, en Europa y en España y trazó los fundamentos de lo que podría ser la modernización de la economía española. Aseguró que “lo peor de la crisis en las economías avanzadas ya ha pasado” y la situó como la segunda en importancia después la Gran Depresión tras el crash bursátil de 1929. Desde la Segunda Guerra Mundial nunca se había entrado en recesión. La singularidad de esta crisis se manifiesta, entre otras razones, por el número de empresas que está expulsando el mercado, por el número y tipos de economías afectadas y porque “nunca una crisis fue tan selectiva con los ricos”. De hecho, Ontiveros aseguró que los llamados países emergentes como China, India o Brasil, se han beneficiado de la situación.
Las 32 economías más avanzadas del mundo entraron en recesión. “Lo nunca visto”. Tampoco se había visto nunca una crisis que tuviera su epicentro en Wall Street. Más cosas nunca vistas: el alto nivel de desempleo y las terapias aplicadas, que han aportado unos niveles bajísimos del tipo de interés. Recurrió a una anécdota que le sucedió al Premio Nobel de Economía, Milton Friedman, a quien un alumno le preguntó qué pasaría si los tipos de interés estuvieran a cero y hubiera que seguir estimulando la economía: “Suban las sacas de dólares a los helicópteros y láncenlos”, fue la repuesta. “Pues eso es lo que están haciendo los bancos centrales, poner mucha liquidez en manos de los bancos”, dijo Ontiveros. Estados Unidos puso en circulación muchos dólares a pesar del riesgo de que cayera su valor, como así ocurrió, y sin embargo, su economía está creciendo.
Explicó cómo los gobiernos, incluido el de Estados Unidos, han puesto dinero del contribuyente para socorrer a los bancos por sus malas prácticas, y ahora, lógicamente hay más deuda pública, y al anticipar todo ese dinero público, “que se devolverá”, los gobiernos tienen menos margen de maniobra para manejar la deuda. El profesor de la Universidad Autónoma de Madrid también aseguró que los bancos optaron por contraer la financiación y que ahora, hasta que no haya una normalización en la actividad interbancaria mayorista, no llegará la recuperación. Por otra parte, la economía mundial ya está creciendo al cuatro por ciento, pero con desigualdad. Mientras los países emergentes crecen al 6,5 por ciento, otros crecen al dos por ciento, y este hecho va a tener implicaciones en la distribución del poder mundial.
En Europa, la crisis se caracteriza por la contracción del Producto Interior Bruto, la elevada tasa de paro y una alta tasa de mortalidad empresarial. “El mayor coste de la crisis en Europa —señaló Ontiveros— es el zarandeo a las instituciones europeas”, ya que es la primera vez que se cuestiona el euro, que es la principal realización de la integración europea. El profesor considera que lo que ha puesto la crisis de manifiesto es la necesidad de fortalecer las instituciones europeas, y sólo hay dos opciones: la fragmentación o el fortalecimiento y aceleración de la integración, es decir, llegar a gobernar la región económicamente, lo que supondría hacer cesiones de soberanía por parte de los países. “Si lo que queremos es salvar la unión monetaria hay que dejar al margen nacionalismos económicos y asumir un presupuesto común”. España, en ese caso, como el resto de los países, tendría que someter su presupuesto a Bruselas.
El autor de España en contraste. Crecimiento económico, comenzó analizando la situación de España por el peso específico de su sector inmobiliario, que es un sector tecnológicamente poco cualificado, lo que la hizo más vulnerable a la economía. A esto se sumaba el gran endeudamiento privado, incluida la deuda interbancaria. Lo que falló, según explicó Ontiveros, fue el eslabón interbancario. Se cerraron los mercados financieros y comenzaron los problemas para devolver los préstamos. Al depender de un sólo sector aumentó el paro, lo que dificultó aún más la devolución del crédito. “Nunca como hasta ahora son más convergentes los intereses de los bancos y los de los parados”, afirmó, ya que si no se presta dinero no crecerá el empleo.
En España no hay una excesiva deuda pública pero el exceso de la privada puede acabar por convertirla en pública ya que el Estado se ve obligado a gastar más. En todo caso, desde el mes de mayo de 2010, según Ontiveros, el Gobierno ya no tiene una política presupuestaria propia, desde que fue advertido que si quería alcanzar la estabilidad de la deuda pública debía reducir el nivel de gasto y subir algunos impuestos indirectos. “No cabe esperar más estímulos de las autoridades”, aseguró, así que “para la recuperación sólo cabe confiar en el sector exterior”, e hizo especial hincapié en el “bendito turismo” porque “por fortuna”, clientes como Alemania están creciendo más y es posible que esa renta la empleen en hacer turismo. “En eso hay que confiar”, señaló, aunque advirtió que no será suficiente para asentar la recuperación española ya que hace falta una inflexión en la tasa de paro “y esto al menos hasta el año 2012 no lo veremos”. España, en todo caso, no volverá a crecer por encima del 2,5 por ciento en muchos años, dijo Ontiveros, aunque matizó que probablemente “el crecimiento será menor pero será mejor”.
Para finalizar, Ontiveros habló de la posible modernización de la economía española. “Basta con que la tracción de la economía sea más homogénea”, para lo cual hay dos itinerarios: emplear a mucha gente o hacer las cosas bien, con una mayor productividad, “que no es sacarle el jugo al trabajador”. Habló de la importancia de rodear al trabajador de las mejores herramientas pero también de la necesidad de mejorar el capital humano y el capital tecnológico. Respecto a las infraestructuras dijo que “tenemos el país alicatado hasta el techo”, mientras que el capital humano es mejorable. También señaló la necesidad de mejorar el gobierno de las organizaciones y la figura del emprendedor. “Lo peor de esta crisis es que cercena la capacidad para emprender”, porque hay empresas que podrían ser viables y que sin embargo, no tienen acceso a crédito, y sin crédito no se puede innovar.
Por último destacó la importancia de ligar el crédito a las universidades. En España no hay fondos de capital riesgo arraigados en las universidades mientras que en Estados Unidos todas las grandes empresas de los últimos años han nacido con fondos de capital riesgo, incluida Microsoft. Es más, el sesenta por ciento de las empresas de Silicon Valley crece en las universidades y las financian personas y entidades privadas. Concluyó con una visón optimista porque en España “hemos mejorado a las personas y vemos gente con inquietud próxima a la asunción de riesgos, además de una mejor sociedad civil”.
La conferencia terminó con un turno de preguntas en el que el conferenciante se refirió al proceso de concentración de las cajas de ahorro; la diferencia entre los sistemas de financiación de Europa y Estados Unidos; el papel de los mercados en la crisis; la confianza del resto de países en la salud económica de España; la incapacidad de los dos grandes partidos para llegar a puntos de acuerdo para salir de la crisis o la necesidad de especializar el producto turístico en Canarias, para vender menos pero más caro, apostar por la calidad en vez de por la cantidad y en la viabilidad de hacer compatible la sostenibilidad y el bienestar con la eficiencia de las estructuras productivas turísticas.
El presidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi), Emilio Ontiveros, inauguró las actividades de la Fundación César Manrique del año 2011 con la conferencia Recuperación y modernización económica en España, dentro del ciclo ‘Fronteras y direcciones del progreso’. Ontiveros comenzó con un elogio a la labor de la Fundación César Manrique, de la que dijo que “ayuda a vertebrar el país” y que es “una referencia en España y fuera de ella de lo que una institución civil puede hacer para mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos”.
Ontiveros analizó las causas y la situación de la crisis en el mundo, en Europa y en España y trazó los fundamentos de lo que podría ser la modernización de la economía española. Aseguró que “lo peor de la crisis en las economías avanzadas ya ha pasado” y la situó como la segunda en importancia después la Gran Depresión tras el crash bursátil de 1929. Desde la Segunda Guerra Mundial nunca se había entrado en recesión. La singularidad de esta crisis se manifiesta, entre otras razones, por el número de empresas que está expulsando el mercado, por el número y tipos de economías afectadas y porque “nunca una crisis fue tan selectiva con los ricos”. De hecho, Ontiveros aseguró que los llamados países emergentes como China, India o Brasil, se han beneficiado de la situación.
Las 32 economías más avanzadas del mundo entraron en recesión. “Lo nunca visto”. Tampoco se había visto nunca una crisis que tuviera su epicentro en Wall Street. Más cosas nunca vistas: el alto nivel de desempleo y las terapias aplicadas, que han aportado unos niveles bajísimos del tipo de interés. Recurrió a una anécdota que le sucedió al Premio Nobel de Economía, Milton Friedman, a quien un alumno le preguntó qué pasaría si los tipos de interés estuvieran a cero y hubiera que seguir estimulando la economía: “Suban las sacas de dólares a los helicópteros y láncenlos”, fue la repuesta. “Pues eso es lo que están haciendo los bancos centrales, poner mucha liquidez en manos de los bancos”, dijo Ontiveros. Estados Unidos puso en circulación muchos dólares a pesar del riesgo de que cayera su valor, como así ocurrió, y sin embargo, su economía está creciendo.
Explicó cómo los gobiernos, incluido el de Estados Unidos, han puesto dinero del contribuyente para socorrer a los bancos por sus malas prácticas, y ahora, lógicamente hay más deuda pública, y al anticipar todo ese dinero público, “que se devolverá”, los gobiernos tienen menos margen de maniobra para manejar la deuda. El profesor de la Universidad Autónoma de Madrid también aseguró que los bancos optaron por contraer la financiación y que ahora, hasta que no haya una normalización en la actividad interbancaria mayorista, no llegará la recuperación. Por otra parte, la economía mundial ya está creciendo al cuatro por ciento, pero con desigualdad. Mientras los países emergentes crecen al 6,5 por ciento, otros crecen al dos por ciento, y este hecho va a tener implicaciones en la distribución del poder mundial.
En Europa, la crisis se caracteriza por la contracción del Producto Interior Bruto, la elevada tasa de paro y una alta tasa de mortalidad empresarial. “El mayor coste de la crisis en Europa —señaló Ontiveros— es el zarandeo a las instituciones europeas”, ya que es la primera vez que se cuestiona el euro, que es la principal realización de la integración europea. El profesor considera que lo que ha puesto la crisis de manifiesto es la necesidad de fortalecer las instituciones europeas, y sólo hay dos opciones: la fragmentación o el fortalecimiento y aceleración de la integración, es decir, llegar a gobernar la región económicamente, lo que supondría hacer cesiones de soberanía por parte de los países. “Si lo que queremos es salvar la unión monetaria hay que dejar al margen nacionalismos económicos y asumir un presupuesto común”. España, en ese caso, como el resto de los países, tendría que someter su presupuesto a Bruselas.
El autor de España en contraste. Crecimiento económico, comenzó analizando la situación de España por el peso específico de su sector inmobiliario, que es un sector tecnológicamente poco cualificado, lo que la hizo más vulnerable a la economía. A esto se sumaba el gran endeudamiento privado, incluida la deuda interbancaria. Lo que falló, según explicó Ontiveros, fue el eslabón interbancario. Se cerraron los mercados financieros y comenzaron los problemas para devolver los préstamos. Al depender de un sólo sector aumentó el paro, lo que dificultó aún más la devolución del crédito. “Nunca como hasta ahora son más convergentes los intereses de los bancos y los de los parados”, afirmó, ya que si no se presta dinero no crecerá el empleo.
En España no hay una excesiva deuda pública pero el exceso de la privada puede acabar por convertirla en pública ya que el Estado se ve obligado a gastar más. En todo caso, desde el mes de mayo de 2010, según Ontiveros, el Gobierno ya no tiene una política presupuestaria propia, desde que fue advertido que si quería alcanzar la estabilidad de la deuda pública debía reducir el nivel de gasto y subir algunos impuestos indirectos. “No cabe esperar más estímulos de las autoridades”, aseguró, así que “para la recuperación sólo cabe confiar en el sector exterior”, e hizo especial hincapié en el “bendito turismo” porque “por fortuna”, clientes como Alemania están creciendo más y es posible que esa renta la empleen en hacer turismo. “En eso hay que confiar”, señaló, aunque advirtió que no será suficiente para asentar la recuperación española ya que hace falta una inflexión en la tasa de paro “y esto al menos hasta el año 2012 no lo veremos”. España, en todo caso, no volverá a crecer por encima del 2,5 por ciento en muchos años, dijo Ontiveros, aunque matizó que probablemente “el crecimiento será menor pero será mejor”.
Para finalizar, Ontiveros habló de la posible modernización de la economía española. “Basta con que la tracción de la economía sea más homogénea”, para lo cual hay dos itinerarios: emplear a mucha gente o hacer las cosas bien, con una mayor productividad, “que no es sacarle el jugo al trabajador”. Habló de la importancia de rodear al trabajador de las mejores herramientas pero también de la necesidad de mejorar el capital humano y el capital tecnológico. Respecto a las infraestructuras dijo que “tenemos el país alicatado hasta el techo”, mientras que el capital humano es mejorable. También señaló la necesidad de mejorar el gobierno de las organizaciones y la figura del emprendedor. “Lo peor de esta crisis es que cercena la capacidad para emprender”, porque hay empresas que podrían ser viables y que sin embargo, no tienen acceso a crédito, y sin crédito no se puede innovar.
Por último destacó la importancia de ligar el crédito a las universidades. En España no hay fondos de capital riesgo arraigados en las universidades mientras que en Estados Unidos todas las grandes empresas de los últimos años han nacido con fondos de capital riesgo, incluida Microsoft. Es más, el sesenta por ciento de las empresas de Silicon Valley crece en las universidades y las financian personas y entidades privadas. Concluyó con una visón optimista porque en España “hemos mejorado a las personas y vemos gente con inquietud próxima a la asunción de riesgos, además de una mejor sociedad civil”.
La conferencia terminó con un turno de preguntas en el que el conferenciante se refirió al proceso de concentración de las cajas de ahorro; la diferencia entre los sistemas de financiación de Europa y Estados Unidos; el papel de los mercados en la crisis; la confianza del resto de países en la salud económica de España; la incapacidad de los dos grandes partidos para llegar a puntos de acuerdo para salir de la crisis o la necesidad de especializar el producto turístico en Canarias, para vender menos pero más caro, apostar por la calidad en vez de por la cantidad y en la viabilidad de hacer compatible la sostenibilidad y el bienestar con la eficiencia de las estructuras productivas turísticas.
Conferencia de Emilio Ontiveros dentro del Foro de Reflexión Fronteras y direcciones del progreso en la FCM
El próximo martes, 15 de marzo, a las 20,30 h. en la sede de la Fundación César Manrique (FCM) de Taro de Tahíche, el economista Emilio Ontiveros pronunciará la conferencia titulada “Recuperación y modernización económica en España” dentro del espacio de reflexión Fronteras y direcciones del progreso, en el que ya se ha contado con la presencia de Ramón Margalef, José Manuel Naredo, Federico Aguilera Klink, Fernando Savater, Jorge Riechmann, Rafael Argullol, Ulrich Beck, Marc Augé, Susan George y Daniel Innerarity entre otros. Con su intervención se inaugurará el programa de actividades de la FCM para 2011.
Emilio Ontiveros es Catedrático de Economía de la Empresa en la Universidad Autónoma de Madrid —de la que fue vicerrector durante cuatro años. Es fundador y presidente del grupo de consultores Afi (Analistas Financieros Internacionales). Forma parte de diversos consejos de redacción de publicaciones especializadas y dirige la revista Economistas, del Colegio de Economistas de Madrid.
Ha sido Fellow del Real Colegio Complutense, en la Universidad de Harvard (EE UU), así como miembro del Grupo de Investigación Avanzada en Economía Internacional y profesor visitante en Wharton School – Universidad de Pennsylvania (EE UU).
Ontiveros es autor de abundantes libros y artículos sobre economía y finanzas publicados tanto en medios nacionales como extranjeros. Entre sus últimos libros están, España en contraste. Crecimiento económico (2010), España en contraste. Financiación de la economía (2008) del que es coautor junto a Francisco J. Valero, La economía en red (2001), y Sin orden ni concierto: medio siglo de relaciones monetarias internacionales (1997).
Ha presidido la Ponencia sobre Convergencia con la Unión Europea en la Sociedad de la Información. Entre otros, es miembro del Consejo Director de la Ciudad de Madrid y forma parte del Consejo Asesor de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) y del Patronato de algunas fundaciones, así como de diversos consejos de administración. Es asesor de empresas e instituciones.
Entre los premios recibidos, destacamos el IX Premio Círculo de Empresarios de investigación económica y el Premio de Mi Cartera de Inversión al Fomento de la Cultura Económica y Financiera. En el año 2000, recibió la Placa de Reconocimiento al Mérito Regional por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha.
En el transcurso de su intervención, Emilio Ontiveros se referirá a la crisis que emergió en el verano de 2007 en el sistema bancario estadounidense, contagiando particularmente a las economías europeas. Así mismo, analizará la situación de la economía española para recuperarse de esta crisis. A su entender, deberán primarse los sectores más intensivos en conocimiento, fortalecer las dotaciones de capital tecnológico y humano, y esa otra modalidad de capital, el basado en la confianza, el “capital social”, esencial para la modernización económica. Es probable que el escarmiento generado por esta crisis global —explica Ontiveros— acabe por generar en España una dinámica de crecimiento más propio de una economía moderna.
El próximo martes, 15 de marzo, a las 20,30 h. en la sede de la Fundación César Manrique (FCM) de Taro de Tahíche, el economista Emilio Ontiveros pronunciará la conferencia titulada “Recuperación y modernización económica en España” dentro del espacio de reflexión Fronteras y direcciones del progreso, en el que ya se ha contado con la presencia de Ramón Margalef, José Manuel Naredo, Federico Aguilera Klink, Fernando Savater, Jorge Riechmann, Rafael Argullol, Ulrich Beck, Marc Augé, Susan George y Daniel Innerarity entre otros. Con su intervención se inaugurará el programa de actividades de la FCM para 2011.
Emilio Ontiveros es Catedrático de Economía de la Empresa en la Universidad Autónoma de Madrid —de la que fue vicerrector durante cuatro años. Es fundador y presidente del grupo de consultores Afi (Analistas Financieros Internacionales). Forma parte de diversos consejos de redacción de publicaciones especializadas y dirige la revista Economistas, del Colegio de Economistas de Madrid.
Ha sido Fellow del Real Colegio Complutense, en la Universidad de Harvard (EE UU), así como miembro del Grupo de Investigación Avanzada en Economía Internacional y profesor visitante en Wharton School – Universidad de Pennsylvania (EE UU).
Ontiveros es autor de abundantes libros y artículos sobre economía y finanzas publicados tanto en medios nacionales como extranjeros. Entre sus últimos libros están, España en contraste. Crecimiento económico (2010), España en contraste. Financiación de la economía (2008) del que es coautor junto a Francisco J. Valero, La economía en red (2001), y Sin orden ni concierto: medio siglo de relaciones monetarias internacionales (1997).
Ha presidido la Ponencia sobre Convergencia con la Unión Europea en la Sociedad de la Información. Entre otros, es miembro del Consejo Director de la Ciudad de Madrid y forma parte del Consejo Asesor de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) y del Patronato de algunas fundaciones, así como de diversos consejos de administración. Es asesor de empresas e instituciones.
Entre los premios recibidos, destacamos el IX Premio Círculo de Empresarios de investigación económica y el Premio de Mi Cartera de Inversión al Fomento de la Cultura Económica y Financiera. En el año 2000, recibió la Placa de Reconocimiento al Mérito Regional por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha.
En el transcurso de su intervención, Emilio Ontiveros se referirá a la crisis que emergió en el verano de 2007 en el sistema bancario estadounidense, contagiando particularmente a las economías europeas. Así mismo, analizará la situación de la economía española para recuperarse de esta crisis. A su entender, deberán primarse los sectores más intensivos en conocimiento, fortalecer las dotaciones de capital tecnológico y humano, y esa otra modalidad de capital, el basado en la confianza, el “capital social”, esencial para la modernización económica. Es probable que el escarmiento generado por esta crisis global —explica Ontiveros— acabe por generar en España una dinámica de crecimiento más propio de una economía moderna.
Entrega del II Premio Nueva Cultura del Territorio a la FCM
El pasado día 2 de marzo en La Casa Encendida (Madrid), la Fundación César Manrique recibió el II Premio Nueva Cultura del Territorio. La lectura de motivos de la concesión del premio a la institución corrió a cargo de Joan Nogué, director del Observatorio del Paisaje de Cataluña y Premio Rey Jaime I en Urbanismo, Paisaje y Sostenibilidad 2009.
En el documento adjunto puede leerse el discurso de Joan Nogué.
El pasado día 2 de marzo en La Casa Encendida (Madrid), la Fundación César Manrique recibió el II Premio Nueva Cultura del Territorio. La lectura de motivos de la concesión del premio a la institución corrió a cargo de Joan Nogué, director del Observatorio del Paisaje de Cataluña y Premio Rey Jaime I en Urbanismo, Paisaje y Sostenibilidad 2009.
En el documento adjunto puede leerse el discurso de Joan Nogué.
La Fundación César Manrique galardonada con el Premio Nueva Cultura del Territorio 2011
El Comité de la Nueva Cultura del Territorio, la Asociación de Geógrafos Españoles y el Colegio de Geógrafos de España han aprobado la concesión del II Premio Nueva Cultura del Territorio (2011) a la Fundación César Manrique (FCM) “por la defensa de los valores naturales y culturales de la isla de Lanzarote y especialmente por el modelo de buenas prácticas en la gestión sostenible de sus usos turísticos”.
La Fundación César Manrique se muestra muy honrada con la concesión del Premio Nueva Cultura del Territorio 2011, otorgado por profesionales y organismos de contrastado prestigio nacional, que han creído oportuno reconocer la gestión cultural, medioambiental y turística de la institución lanzaroteña, además de su labor de defensa del patrimonio cultural y natural de Lanzarote en los últimos 19 años. Una distinción que pone de manifiesto la posibilidad de compatibilizar la contribución a la cualificación de la oferta turística, desde el ámbito de la cultura, con un discurso crítico sobre el propio modelo turístico en el que se asienta, con el propósito de mejorarlo y de garantizar la perdurabilidad de la actividad asentada sobre bases más sustentables. En este sentido, la FCM continuará su trayectoria en defensa de un patrón turístico para Lanzarote basado en claves de sostenibilidad, ordenación del territorio y control del crecimiento, frente a alternativas que apuestan por un modelo continuista de ocupación masiva del suelo e incrementos de la capacidad de carga de la isla, con los consiguientes riesgos de desbordamiento y banalización de la oferta y del propio entorno.
Más información en la nota de prensa adjunta.
El Comité de la Nueva Cultura del Territorio, la Asociación de Geógrafos Españoles y el Colegio de Geógrafos de España han aprobado la concesión del II Premio Nueva Cultura del Territorio (2011) a la Fundación César Manrique (FCM) “por la defensa de los valores naturales y culturales de la isla de Lanzarote y especialmente por el modelo de buenas prácticas en la gestión sostenible de sus usos turísticos”.
La Fundación César Manrique se muestra muy honrada con la concesión del Premio Nueva Cultura del Territorio 2011, otorgado por profesionales y organismos de contrastado prestigio nacional, que han creído oportuno reconocer la gestión cultural, medioambiental y turística de la institución lanzaroteña, además de su labor de defensa del patrimonio cultural y natural de Lanzarote en los últimos 19 años. Una distinción que pone de manifiesto la posibilidad de compatibilizar la contribución a la cualificación de la oferta turística, desde el ámbito de la cultura, con un discurso crítico sobre el propio modelo turístico en el que se asienta, con el propósito de mejorarlo y de garantizar la perdurabilidad de la actividad asentada sobre bases más sustentables. En este sentido, la FCM continuará su trayectoria en defensa de un patrón turístico para Lanzarote basado en claves de sostenibilidad, ordenación del territorio y control del crecimiento, frente a alternativas que apuestan por un modelo continuista de ocupación masiva del suelo e incrementos de la capacidad de carga de la isla, con los consiguientes riesgos de desbordamiento y banalización de la oferta y del propio entorno.
Más información en la nota de prensa adjunta.
La FCM solicita la ejecución forzosa de las sentencias firmes obtenidas por el cabildo en materia de plazas turísticas anuladas por los tribunales
La Fundación César Manrique comunica a la opinión pública que ha dado indicaciones a sus servicios jurídicos para que insten la ejecución forzosa —esto es, se proceda a la consecución de una licencia legal— de las sentencias firmes obtenidas por el Cabildo Insular de Lanzarote en materia de plazas turísticas cuyas licencias han resultado anuladas.
La FCM ha pedido ya la ejecución de las 18 sentencias que, en esta misma materia, ha obtenido en Tribunales como consecuencia de los procedimientos emprendidos por la propia institución.
De este modo, la Fundación César Manrique pretende reforzar su posición jurídica en defensa del interés general y de la contención del crecimiento alojativo turístico en Lanzarote, en congruencia con lo ya solicitado en los procedimientos instados por propia iniciativa.
La Fundación César Manrique comunica a la opinión pública que ha dado indicaciones a sus servicios jurídicos para que insten la ejecución forzosa —esto es, se proceda a la consecución de una licencia legal— de las sentencias firmes obtenidas por el Cabildo Insular de Lanzarote en materia de plazas turísticas cuyas licencias han resultado anuladas.
La FCM ha pedido ya la ejecución de las 18 sentencias que, en esta misma materia, ha obtenido en Tribunales como consecuencia de los procedimientos emprendidos por la propia institución.
De este modo, la Fundación César Manrique pretende reforzar su posición jurídica en defensa del interés general y de la contención del crecimiento alojativo turístico en Lanzarote, en congruencia con lo ya solicitado en los procedimientos instados por propia iniciativa.