«César Manrique construye la mirada sobre lo que es Lanzarote y, a su vez, esa mirada le construye a él mismo»
Eduardo Prieto, doctor arquitecto internacional, impartió el jueves 27 de noviembre, la conferencia titulada “El futuro del pasado. César Manrique y la arquitectura popular” en la sala José Saramago de la Fundación César Manrique. Comenzó describiendo a César Manrique como una figura “paradójica” de la arquitectura popular ya que, según el ponente, a través de su libro Lanzarote. Arquitectura inédita tuvo el empeño de “documentar una arquitectura a la cual no se había prestado demasiada atención” y utilizarla como un modo de construir “cierta modernidad, la utopía, el futuro”. En este sentido, Prieto habló de la doble mirada de César sobre la arquitectura popular: la de quien conoce su entorno y la de quien lo redescubre después de haber viajado. Su estancia en Nueva York y su contacto con las vanguardias son fundamentales, consideró. A César le interesa “ese valor intemporal de la arquitectura popular y el modo en que esa arquitectura se inserta en el paisaje”. En España es pionero en ese tipo de trabajo, afirmó el arquitecto.
Para revelar el secreto de la relación de Manrique con la arquitectura popular, Prieto se remontó a otros ejemplos, a otras islas que ayudan al artista a anticipar ideas, conceptos y visiones. La primera es Capri, la síntesis de lo mediterráneo que atrajo tanto a Goethe, como a Schinkel o a Herder, porque se trata de una arquitectura que habla de cierto modo de vida más sencillo y en contacto con la naturaleza. “En parte, la modernidad arquitectónica se inventa a través del descubrimiento de la arquitectura popular”, señaló. La segunda isla es Ibiza, que va a ser para los españoles lo que Capri para los europeos y también seduce a Walter Benjamin, Le Corbusier o Walter Gropius, el fundador de la Bauhaus. Volviendo a Lanzarote, Prieto destacó que, para César, la belleza es clave.
Prieto explicó cómo César Manrique construye la mirada sobre lo que es Lanzarote y, a su vez, esa mirada le construye a él mismo. En la obra del artista —matizó—planea una dicotomía complementaria: la arquitectura como elemento que construye el territorio y al mismo tiempo es construida por ese territorio. A juicio del conferenciante, el libro, publicado en 1974, se puede leer también como un manifiesto incluso retroactivo de lo que se había hecho antes en la Isla, y encierra una mirada “que va a convertir la arquitectura en expresión de algo más”, una expresión social, etnográfica, de las costumbres. Le interesa esta arquitectura no tanto como un registro del pasado, sino como una proyección hacia el futuro, una arquitectura moderna pero anclada en la tradición, además de una mirada sobre la esencia de Lanzarote, manifestó.
Durante la conferencia, Prieto afirmó que Lanzarote. Arquitectura inédita “no es simplemente un trabajo etnográfico, sino un trabajo propositivo”, y destacó dos posibles precedentes: el libro El genio nativo en la arquitectura anónima de Norteamérica, de Sibyl Moholy-Nagy y, sobre todo, la exposición «Arquitectura sin arquitectos», que se inauguró en 1964 en el MoMA, comisariada por Bernard Rudofsky y que incluía una foto de La Geria. Esas miradas e influencias van a confluir en la manera en que César Manrique trabaja una arquitectura social, con base etnográfica, de vanguardia y ligada al contexto peculiar de Lanzarote. Cuando se plantea esta arquitectura, en España hay arquitectos que están pensando de manera parecida, como Alejandro de la Sota, Miguel Fisac, Coderch o Fernández del Amo.
A César Manrique “no le interesa la arquitectura popular como una receta, aunque luego se haya convertido en una receta en el caso de Lanzarote”, indicó Eduardo Prieto para luego explicar que “le interesa, fundamentalmente, como un material que puede ser reprogramado en clave moderna para hacer un arte distinto, y también de manera social” porque no la construye un individuo, sino la sociedad en su conjunto. “En realidad —señaló Prieto—, para el artista, la arquitectura popular no es solamente un documento para hacer la Lanzarote que él pensaba y su futuro, no es solo un pegamento social con el cual todo el mundo se puede reconocer o una herramienta para construir un estilo nuevo, una arquitectura moderna, sino que es la materia a la cual se le puede dar forma para construir lo propio”. Lanzarote. Arquitectura inédita cumple todas estas funciones, pero, además, “se tiene que entender por el personaje que lo ideó, lo concibió y que utilizó el libro como un programa utópico”, concluyó Prieto.
Más información: Nota de prensa
Grabación de la conferencia: Grabación
Monday December 1st, 2025

