Encuentro entre José Saramago y Sigifredo López

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El 13 de abril de 2009, tuvo lugar el encuentro entre José Saramago y Sigifredo López bajo el título "Testimonio de un secuestro: un futuro en paz para Colombia".

Fue una noche emotiva en la Sala José Saramago. Junto al director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, en la mesa, y ante un aforo completo, comparecieron dos hombres que parecían viejos amigos y que sin embargo hasta hace unos días no se conocían. José Saramago y Sigifredo López Tobón, diputado colombiano secuestrado por las FARC durante seis años, diez meses y veintiséis días y liberado finalmente el pasado 5 de febrero gracias a la mediación de la senadora Piedad Córdoba, que lidera el movimiento Colombianos por la paz. Hace sólo 61 días recuperó su libertad. “Cuando lo conocí me encontré con un hombre tranquilo”, dijo de él y junto a él el escritor portugués que da nombre a la sala, el “maestro”, según López Tobón. Saramago lo comparó con Fray Luis de León, que retomó su lección en la Universidad de Salamanca (“como decíamos ayer”) tras volver de cinco años de cautiverio. Y lo dijo con un hilo de voz anudado por la bronquitis de la que se está recuperando… y por la emoción. 

Saramago se emocionó y explicó el motivo. Al inicio del acto se proyectó un vídeo de los primeros momentos de la liberación de Sigifredo López y de sus primeras palabras, en las que comparó a Piedad Córdoba con el personaje de la mujer del médico en la novela Ensayo sobre la ceguera. “En el momento de su liberación comparó la acción de la senadora colombiana con un personaje mío”, explicó Saramago. “Me he sentido justificado como hombre y como escritor”. “Pónganse en mi lugar”, pidió.

El Nobel portugués advirtió que sobre Colombia sabía poco y que sólo diría banalidades que todo el mundo conoce. Completó la impresión que le produjo el político colombiano destacando que le parecía un hombre en paz con la vida, con un discurso exento de resentimiento — “y tiene derecho al odio” — y que considera que la solución del conflicto y la consecución de la paz en Colombia es más importante que los sucesos personales. Apostó por una salida dialogada al conflicto colombiano “no para olvidar lo que ocurrió sino para que no ocurra más” y puso sus esperanzas en que Piedad Córdoba llegue a la presidencia de Colombia. “Si lo consigue quizá algo pueda cambiar”. “¿Puedo ser incorrecto en mi lenguaje? — preguntó a la audiencia—. Y concluyó: “Para que algo pueda cambiar de una puta vez”.

“Cerrar puertas al diálogo no es ético”

Sigifredo López tomó la palabra. Expresó su admiración a Saramago — “su testimonio de vida perdurará tanto como su literatura” — y su agradecimiento a él, a Pilar del Río y a la Fundación César Manrique y explicó parte de su experiencia personal y su visión del conflicto y de la solución.  Su abuelo fue asesinado en los años cincuenta, su padre también, cuando Sigifredo apenas tenía un año. Él, siete años secuestrado. “El drama de mi familia es el de miles de familias de Colombia. Cuatro generaciones de colombianos no han visto la paz”. Una paz posible, según el diputado: “Sólo hace falta un mínimo de racionalidad y un mínimo de humanidad”. Tras hacer un breve recorrido por los orígenes y la evolución del conflicto, señaló que Colombia anhela la paz y que “cerrar puertas al diálogo no es ético ni democrático”. “La solución solamente es política y el diálogo es la única salida”, afirmó.

Explicó la “triste realidad” social del país y la causa real del conflicto: la injusticia social, la exclusión y la pobreza. Hay niños de doce o trece años a quienes sus madres entregan a la guerrilla. “No es una opción, es la única opción que hay para salvarse del hambre”. Así no roban ni se prostituyen. En el país hay tres millones de jóvenes entre doce y veinticinco años que viven en las zonas de influencia de la guerrilla o en zonas marginales. A la guerrilla le basta con reclutar al año al 0,01% para hacer frente a las bajas que causa el ejército, 3.500 guerrilleros al año que son capturados, abatidos o que desertan.

Antes de que López Tobón hablara sobre su experiencia personal en el cautiverio, Saramago apuntó que probablemente sobrevivió porque había ido construyendo en su interior durante su cautiverio todo lo que la guerrilla había querido destruir en él. “A mí no me van a quitar mi dignidad, que es lo único que tengo”, dijo suplantando la personalidad del diputado.

La ausencia de los seres queridos

“Los más duro no son las cadenas, ni el maltrato, ni la humillación; lo más duro es la carga emocional por la ausencia de tus seres queridos”, dijo Sigifredo López sobre su secuestro. A esa ausencia se suma la impotencia de permanecer cautivo sin expectativas de liberación, ya que como secuestrado político ni siquiera pedían un rescate monetario por él. “Dependemos — en presente — de que unos señores quieran intercambiarnos por prisioneros”. Y sentíanel olvido, que “es más duro que la muerte”.

Sin embargo, algo cambió cuando el 18 de junio de 2007 la guerrilla asesinó a once diputados que fueron secuestrados junto a él. Tan sólo sobrevivió él porque había sido apartado. Entonces la sociedad colombiana salió a la calle a protestar. “Las víctimas, a pesar de sufrir, tenemos el deber de enviar un mensaje de optimismo, pasar de la denuncia a la propuesta, porque no se pueden construir las nuevas generaciones sobre mensajes de odio y venganza”, señaló.  Narró cómo soportaba el secuestro, haciendo dos ejercicios: uno de memoria, recordando a las personas que había conocido a lo largo de su vida, a sus compañeros de colegio, los temas del primer semestre de la carrera de Derecho…; y otro de imaginación: pensando lo que haría tras el secuestro. Confesó que en esos planes no entraba la política.

Tras el asesinato de sus compañeros sintió odio por primera vez. “No lo había sentido ni por los asesinos de mi padre, que sé quiénes son y dónde viven”. Cayó durante cuatro meses en una depresión y, superado el duelo, determinó salir “por la puerta de las decisiones”. “Hay mucho que hacer por Colombia”. Apoyó públicamente a la figura de la senadora Piedad Córdoba. “Yo creo en esa mujer porque su proyecto es ético”.

“La guerrilla se ha autodestruido”

Sigifredo López reiteró su creencia de que la paz es posible aunque el problema está anclado en “falsos dilemas”, como que si hay o no hay conflicto armado o si se puede o no hablar con terroristas “mientras los secuestrados se nos mueren”. “Son excusas para negarse a salvar vidas humanas”. Aseguró que sentarse a hablar con los terroristas, sin impunidad, no es legitimarlos como actores políticos, ya que su múltiple condición, no sólo de terroristas, sino también de narcotraficantes, de asesinos y de rebeldes, no los convierte en actores políticos. También señaló que las FARC están equivocadas si creen que la comunidad internacional los va a ver como un Estado en ciernes si logran el intercambio de prisioneros. “No tienen proyecto político y no proponen nada desde hace diez años”. “Ellos labraron su propia tumba con las barbaridades que han hecho, se han autodestruido”. “El pueblo de Colombia los repudia y ninguna revolución triunfa sin apoyo popular”, aseguró.

El acto terminó con una llamada telefónica de la senadora Piedad Córdoba que habló con Sigifredo López y con José Saramago. “Para nosotros — le dijo Saramago — eres ya un referente político y ético y eso no hay quien lo pare”. “Siga siendo la mujer del médico”, se despidió el Premio Nobel entre aplausos del público.

Víctor Gómez Pin. Contra la barbarie: la filosofía educadora de la humanidad

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“Voy a hacer apología de la filosofía”. Así comenzó Víctor Gómez Pin la conferencia titulada Contra la barbarie: la filosofía educadora de la humanidad, que ofreció en la Sala José Saramago de Arrecife el 19 de marzo, con la que la FCM inauguró su programa de actividades de 2009, y que puede verse desde el archivo de emisiones en www.tv.fcmanrique.org

 

“Es difícil convencer a la gente de que los filósofos hablan de cosas que conciernen a todos, y si hiciéramos una encuesta”, introdujo Gómez Pin, “y preguntáramos a la gente qué es un filósofo, la respuesta seguramente sería esta: una persona que se ocupa de asuntos que no interesan a nadie (o sólo a ellos mismos) y lo hacen además con una terminología oscura que no se entiende”. Una idea que es injusta, a juicio del conferenciante, pero que a veces ha sido provocada por los propios filósofos.

 

Gómez Pin dedicó buena parte de su reflexión al filósofo griego Aristóteles, el primer biólogo y físico de la Historia, que redactó la Constitución de Atenas, recolectó proverbios, hizo tratados de Lógica, de Cosmología… y de Metafísica. “Las primeras quince líneas de la Metafísica aristotélica explican qué diferencia al hombre del resto de animales: todos los humanos desean / aspiran / necesitan, por su propia condición y naturaleza, la lucidez”, afirmó el profesor Gómez Pin, quien añadió que “una sociedad que no permite alcanzar esa lucidez está mutilando nuestra propia condición. Nuestros genes exigen lucidez, y donde no hay lucidez, hay síntoma, eso lo sabe cualquier psiquiatra”. Para el conferenciante, “el hombre, además, a diferencia del resto del mundo animal, es el único al que le gusta saber por saber, al margen de sus necesidades de subsistencia; nos gustan los sentidos por ellos mismos; lo que nos gusta no es tanto adecuarnos a la vida, sino contemplarla”.

 

Ahondando en las características que definen al hombre como tal, Gómez Pin señaló la capacidad de raciocinio y el uso de la técnica como los dos elementos fundamentales que nos diferencian de los animales. Una capacidad de raciocinio que, según el filósofo y escritor, “hace que nos relacionemos con el mundo a través de conceptos e ideas, con las que hacemos juicios y nos hace, por tanto, seres de juicio”.

 

Otra de las características singularizadoras y específicas del ser humano es el lenguaje. Para el conferenciante, “mientras el resto de animales tienen códigos de señales, el hombre convirtió el instrumento del lenguaje en un fin en sí mismo”, lo que llevó al filósofo a afirmar que “quien instrumentaliza la palabra pierde su dignidad como hombre”, y que “un poeta es alguien que renuncia a usar la palabra como instrumento y se pone al servicio de la palabra”.

 

Para finalizar su intervención, Gómez Pin señaló que “barbarie es no luchar por las condiciones necesarias para que toda la humanidad pueda realizarse encontrando la lucidez; y la libertad y la fertilidad del espíritu humano está por encima de todas las prioridades”.

Victor Gómez Pin es catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde enseña Teoría del Conocimiento e Introducción al Pensamiento matemático. Desde muy joven se trasladó a la Sorbona de Paris donde alcanzó el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Tras años de docencia en universidades francesas se incorporó a la Universidad del País Vasco de cuyo Departamento de Filosofía fue el primer director.

Victor Gómez Pin es Cordinador del Congreso Internacional de Ontología, cuyas ediciones desde hace 16 años han merecido el patrocinio de la UNESCO.

Autor de casi una treintena de libros, ha obtenido entre otros los Premios Anagrama de Ensayo y Espasa de Ensayo. Entre sus obras destacan El drama de la ciudad ideal, Límites de la conciencia, El infinito, Descartes, la exigencia filosófica, La dignidad y La tentación pitagórica. Su último libro publicado es Filosofía: Interrogaciones que a todos conciernen, en 2008.

Daniel Innerarity. Un mundo desincronizado

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Daniel Innerarity participó en el espacio de reflexión "Fronteras y direcciones del progreso" el 30 de octubre de 2008.

Primero Daniel Innerarity marcó los tiempos de su conferencia ‘Un mundo desincronizado’. Tres partes, tres tiempos. Se propuso (y lo consiguió) explicar por qué las guerras actuales son conflictos de tiempo y ya no de espacio. Después explicó por qué en la sociedad hay muchos tiempos diversos y finalmente expuso su concepto de cronopolítica: cómo entender la política como una gestión de los tiempos.

“Todos sabemos que quien manda es quien controla el tiempo”, comenzó Innerarity, que lanzó preguntas al público: ¿quién controla el tiempo?, ¿cuál es la velocidad correcta? Su hipótesis es que los conflictos actuales, desde los domésticos a la geopolítica, son conflictos de tiempo. “En geopolítica antes se ocupaba espacio y ahora lo interesante es hacerse con el tiempo”. “La cronopolítica es más interesante que la geoestrategia”.

“En el fondo luchamos por quitar el tiempo a otros”, según Innerarity que considera que la manera moderna de exclusión es acelerar los procesos sociales, que imponiendo velocidades se crean fronteras. Según el filósofo, hay que volver a la idea del marginado, que es una idea espacial, como el retrasado. El marginado vive hoy en otro tiempo. ¿Y cuáles son las dos instancias que tratan de imponer sus tiempos al resto? La economía financiera y los medios de comunicación.

Los sistemas más rápidos imponen su tiempo

Así llegó a la segunda parte, al segundo tiempo de la conferencia, la explicación de la policronía actual: cómo personas que viven en el mismo espacio, lo hacen en tiempos distintos. “Hay tantas velocidades que no hay una instancia  natural de las cosas”, señaló. Cada uno de nosotros reivindicamos nuestro ritmo. Existen, a la vez, los tiempos de las personas y los tiempos de los grupos.  Y hay choques. Hay lógicas temporales antagónicas y hay, por supuesto, lógicas temporales que pretenden imponerse sobre el resto.

Ese choque es especialmente importante entre los subsistemas sociales: la Economía, el Derecho, la Religión, la Política, los medios de comunicación… “Todos tienen tiempos muy diversos y chocan continuamente”. En esos choques, en esa “guerra desigual”, los sistemas más débiles, los más lentos, ven cómo los más rápidos les imponen su tiempo. Entre los más rápidos están—insistió Innerarity— la economía financiera y los medios de comunicación y entre los más débiles está la ecología (el tiempo de reposición natural es muy lento comparado con el tiempo del consumo), el Derecho (muy lento frente a los avances tecnológicos) o la política que necesita de la deliberación, de la búsqueda de razones.

“Se ha pensado que los progresos se armonizaban y el progreso se ha astillado: hay muchos avances en unos subsistemas y en otros no”. Dos ejemplos: la Unión Europea, de la que se pensó que el mercado único llevaría a una unión política, y China, que avanza hacia el capitalismo pero no hacia los Derechos Humanos. Y una desincronización clara respecto a las fuentes de energía: “hay ciclos naturales de regeneración que no están a la altura de la capacidad de uso de esos ciclos”. La velocidad de consumo es enorme.

La política debe democratizar el tiempo

Y llegó el tercer tiempo. ¿Cómo pensar un tiempo democrático? Esta es la función principal de la política, según Innerarity: democratizar el tiempo. Hay dos supuestos de la democracia moderna que hoy ya no son válidos: el concepto de la unidad del tiempo histórico y la compatibilidad entre el tiempo político y el tiempo social. “Nadie pensó que fueran incompatibles”.

La articulación del debate en torno al pasado, presente y futuro y la dicotomía entre conservador y progresista “hoy ya no está tan clara”. Es un anacronismo. “Ser progresista o conservador hoy significa poco”. Es más: “un reaccionario no es alguien que quiera conservar algo del pasado, es lo contrario”. “Un reaccionario destruye el futuro a través de la aceleración en nombre del futuro”. Como ejemplo, la batalla electoral entre Royal y Sarkozy: la izquierda es la del ritmo lento y la derecha la del ritmo rápido. “La lógica de la izquierda hoy es conservacionista”, mientras que los conservadores están a favor de la aceleración.

Y aquí señaló que “la aceleración dificulta y debilita la capacidad de deliberación y decisión del sistema político”. O dicho de otro modo: “La dinámica de la aceleración de la sociedad es una amenaza para la política porque dificulta la autodeterminación democrática”. Ese énfasis en agilizar las decisiones puede acabar siendo una coartada para tomar decisiones sin trámites democráticos. Así pues, la sociedad se va despolitizando. “Hoy el problema—señaló Innerarity—no es gobernar bien o mal, es gobernar. “El 90% de lo que hace un político es gestionar la reparación de los daños: la política es melancólica”. Llegamos a una democracia despolitizada en la que algunos pretenden que la política sea un anacronismo. Así que el desafío se traduce en cómo defender la democracia defendiendo las propiedades temporales de la democracia, cómo defenderse frente a los tiempos de la economía financiera y los medios de comunicación.

Innerarity, que miró varias veces su reloj, aseguró durante la conferencia que el tiempo de atención que una persona puede dedicar a escuchar a otra no suele pasar los cincuenta minutos. El ponente habló y contestó a las preguntas del público durante más de una hora y media. 

Eduardo Mendoza

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Eduardo Mendoza participó el 23 de octubre de 2008 en el espacio de reflexión El autor y su obra, e hizo un recorrido por su vida, abordando los episodios fundamentales que arrojan luz sobre su vocación como narrador.

Con humor y una fina inteligencia, Eduardo Mendoza se aproximó a su trayectoria vital y literaria como si se tratara de uno de los personajes de sus novelas, comenzando con su infancia y las circunstancias del entorno familiar y social, para después hacer hincapié en su etapa de los años setenta, cuando escribió su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, poniendo en relación su literatura con las circunstancias históricas.

A partir de aquí, Mendoza reflexionó sobre buena parte de sus obras, y compartió con el público los rasgos principales de su actividad como escritor y los motivos que le impulsaron a escribir sus obras.

Eduardo Mendoza nació en 1943 en Barcelona, donde cursó todos sus estudios. Después de licenciarse en Derecho, estudió sociología en Londres y trabajó como abogado en varias empresas y más tarde como traductor e intérprete en las Naciones Unidas y en diversos organismos internacionales.

En 1975 publicó su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, con la editorial Seix Barral, a la que ha seguido siendo fiel hasta el día de hoy. Otras novelas suyas son: El misterio de la cripta embrujada, La ciudad de los prodigios, Sin noticias de Gurb y Una comedia ligera, hasta la más reciente, El asombroso viaje de Pomponio Flato, aparecida este mismo año. También ha escrito obras de teatro, en catalán, y ha hecho traducciones al castellano y al catalán.

Desde 1988, se dedica exclusivamente a la literatura, salvo un periodo en que impartió clases de interpretación en la universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Ha colaborado como columnista en el diario El País.

Pascual Calabuig. Tortugas marinas y contaminación por petróleo en Canarias

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El veterinario jefe del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de Tafira, en Gran Canaria, Pascual Calabuig Miranda, intervino el 26 de junio de 2008 en el Foro Archipiélago con la conferencia titulada “Tortugas marinas y contaminación por petróleo en Canarias”. Comenzó exponiendo una descripción de las instalaciones sanitarias de la clínica, las piscinas de agua marina que sirven de aclimatación y recuperación, los inicios hace más de 20 años, las cuestiones relacionadas con el transporte —aéreo o marítimo— gratuito, entre islas y diversas estadísticas de los ingresos de fauna accidentada, enferma o herida que recibe el Centro.

Calabuig se refirió a la cantidad de animales que acogía: “casi dos tercios de los ejemplares atendidos son pertenecientes a fauna marina”. Y, sobre todo, se detuvo en las tortugas. Con una aproximación a la biología de tortugas marinas, el recorrido o itinerarios de sus poblaciones, relacionándolos con las corrientes marinas, así como la fisiología de estos animales, anteriores a los dinosaurios.

Las seis especies de tortugas marinas, de las ocho que existen en el mundo, se pueden encontrar en las aguas canarias

En el CRFS de Tafira, un centro de referencia en lo que se refiere a atención y recuperación de animales, se ha atendido numerosos ejemplares de cinco especies diferentes, conocidas como tortuga boba (la más abundante), tortuga verde, carey, golfina y tortuga laúd. “En febrero de 2007, aparece malherida, entre Gran Canaria y Tenerife, una tortuga olivácea, que ingresa en el Centro, dejando constancia de una nueva cita para este archipiélago” afirmó Pascual Calabuig (las 2 especies restantes, hasta completar las 8 existentes en el mundo, nadan únicamente en aguas del Océano Pacífico).

“De todas las tortugas que ingresan en el Centro de Recuperación de Tafira, el 75% de ellas logran ser devueltas, sanas, al mar. Un 9% mueren durante el intento de recuperación; un 12% ingresan muertas y a un 3% de ellas les practicamos la eutanasia”.

Las tortugas marinas, altamente sensibles a los efectos producidos por los hidrocarburos

En el Centro se tiene un protocolo de atención y se anota la causa de ingreso. El 73% de los ingresos es por causa antropogénica, ya sea por mordida de anzuelos, por enmallamiento o enredo con plásticos, nylon, redes… —que es la causa más frecuente—, por colisión con embarcaciones, por mordidas de tiburón, enfermedades o ingestión de alquitrán. Calabuig fue contundente: “las tortugas marinas son muy resistentes a las agresiones físicas: traumatismos con barcos, mordidas de tiburón, anzuelos, pero resultan altamente sensibles a las agresiones químicas, entre ellas a los efectos producidos por los hidrocarburos, que son muy persistentes en su organismo, debido a que el sistema renal de las tortugas es muy simple”. Uno de los efectos conocidos que produce el petróleo en las tortugas es la alteración de la estructura de la piel y una disminución de las defensas lo cual las predispone a infecciones de la piel y caparazón. “Encontramos que el animal se va quedando famélico, anémico, con elevado número de leucocitos, con alteraciones en la piel, infecciones oculares, además de presentar una enorme cantidad de epibiontes (algas, cirrípedos, clacas…) en su caparazón”.

“Es probable que parte de los ingresos encuadrados como ‘indeterminados’ y ‘otros’ tengan una motivación derivada de la toxicidad crónica por petróleo. Investigaciones toxicológicas sobre este aspecto de las tortugas petroleadas debieran de llevarse a cabo”, infirió Pascual Calabuig decisivamente.

Protocolo de atención a tortugas ‘petroleadas’

Finalmente, Pascual Calabuig mostró y detalló el protocolo de atención de tortugas afectadas por petróleo, que se lleva a cabo en el Centro de Tafira. Un decálogo de acciones consistentes en: 1. Limpieza del caparazón, boca, narinas, cara y aletas. 2. Lavado con detergente neutro y agua tibia. 3. Limpieza fina del interior de la boca y esófago y comprobación con un endoscopio. 4. Análisis de sangre. 5. Aplicación de suero. 6. Administración de antitóxicos (como el carbón activo en polvo). 7. Examen con rayos X. 8. Comprobación del funcionamiento de la glándula de la sal. 9. Recuperación en piscina con agua salada a unos 25º C de temperatura. 10. Liberación.

Pascual Calabuig es licenciado en Biología por la Universidad de La Laguna y licenciado en Veterinaria por la Universidad de Córdoba. Ha sido pionero en la recuperación de fauna en las Islas Canarias, y en la actualidad es el Veterinario Jefe del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira, perteneciente al Cabildo Insular de Gran Canaria, del cual es coordinador desde hace 21 años. Así mismo, es director del equipo que lleva a cabo el “Plan de Recuperación del Pinzón Azul de Gran Canaria”, ave en peligro de extinción.

Ha participado, también, en numerosas jornadas técnicas como ponente especializado en terapéutica, cirugía y atención de urgencia de fauna silvestre accidentada o enferma, realizando además una labor de divulgación de los efectos causados por las actividades humanas sobre los ecosistemas.

Entre sus actividades, tanto él como su equipo han asesorado a nivel nacional en la recuperación de aves, reptiles o grandes mamíferos marinos varados. Por citar un ejemplo, fue requerido por WWF/Adena Internacional para coordinar trabajos de atención de urgencia de los animales afectados por el petróleo derramado por el hundimiento del petrolero “Prestige”, en Galicia.

Lo que comenzó siendo un aviario se transformó en el  Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira, y es actualmente un referente a la hora de atender no sólo aves, sino también tortugas y mamíferos marinos. Así, ha recuperado pingüinos, focas, delfines, guirres, halcones, guinchos, alcaravanes, palomas de la laurisilva, hubaras, lagartos de El Hierro… hasta más de 40.000 ejemplares diferentes. Igualmente, ha atendido a focas o reptiles que llegan a Canarias y posteriormente han sido liberados en costas británicas o africanas.

En 2006, fue galardonado con el  “Premio Atlántico de Medio Ambiente”, otorgado por el Cabildo de Fuerteventura.

Joan Romero. Ciudadanía y conciencia global: los grandes retos del nuevo milenio

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El catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Valencia, Joan Romero, intervino el 6 de marzo de 2008 dentro del Foro de reflexión ‘Escuela de ciudadanía’ con la conferencia titulada ‘Ciudadanía y conciencia global: los grandes retos del nuevo milenio’. Ya advirtió al principio de su intervención, y lo cumplió, que tenía pocas certezas y muchas preguntas. Una de las primeras fue plantearse cómo llamamos o definimos a este nuevo contexto global, marcado, según él, por dos fechas:una que ya está en los libros de Historia, la caída del Muro de Berlín y otra que aún no lo está, la irrupción de Internet. “Desde que Netscape salió a Bolsa, el mundo es otro”.

A pesar de las dudas enumeró cuatro palabras que pueden explicar lo que pasa en el mundo: complejidad, incertidumbre, vulnerabilidad e inseguridad, a las que sumó poco después una quinta: velocidad. Cambia el orden mundial pero no cambia el principal problema de la Humanidad: la pobreza. 2.500 millones de personas viven hoy en chabolas. “Muchos no tienen status de ciudadanos y otros ni siquiera de personas”.

En la visión de futuro se sitúan los Objetivos del Milenio. “Algunos desenfocados”, según Romero porque hay problemas que no se abordan. Entre ellos, la transición demográfica. Romero destacó que las grandes migraciones se están produciendo dentro del Continente africano y no de África a Europa, “y aquí no lo sabemos”. La ayuda al desarrollo también está mal enfocada. “El mayor obstáculo para el desarrollo de los países que reciben esa ayuda es la corrupción y la inseguridad jurídica, da igual el dinero que mandemos”, dijo Romero, que también subrayó la necesidad de cambiar las reglas comerciales y cuestionar algunos comercios legales, como el de armas. España, sin ir más lejos, es el país que más armas cortas vende a África.

La vuelta de Dickens

Si eso ocurre en los países más pobres, en los del capitalismo pobre (Europa del Este y América Latina) existe un grave riesgo de “brasileñización”, es decir, de dualización de la población: unos muy ricos y otros muy pobres. Hay un déficit de ciudadanía y también hay una democracia de baja calidad con un horizonte de populismo.

¿Y en el primer mundo? Pues ha emergido el cuarto mundo. La quinta parte de la población de los países ricos está completamente excluida. Es la población que vive, sobre todo, en la periferia de las grandes ciudades y lo hace por debajo del umbral de la pobreza a pesar de que tiene un trabajo. “Parece como si Dickens hubiera vuelto” dijo Romero. Hay esclavos en pleno siglo XXI. Y si hay espacios de exclusión, también hay espacios de excepción, como Guantánamo o Abu Graib. Entonces “¿de qué presumimos?”, se preguntó el conferenciante, “¿cuál es nuestra superioridad moral?”, “¿no presumíamos como europeos de valores?”. “Hasta ahora – como respuesta sus preguntas – sólo se nos da bien construir muros”.

En este contexto ni siquiera queda claro quiénes somos ciudadanos y quiénes no. Los Estados se ven desbordados por las grandes multinacionales. Hay hasta cincuenta empresas más fuertes económicamente que cien Estados, incluso de la Unión Europea. “Algo se nos escapa” porque frente al debilitamiento de los Estados, emergen nuevos movimientos nacionalistas a nivel planetario que acaban formando nuevos Estados. Y surge otra pregunta: “¿podremos mantener así el Estado de bienestar?, que es “el mayor logro conseguido por la Humanidad y sólo lo disfrutan Europa, Canadá y Australia”. ”El debate está abierto”.

Más preguntas: ¿Cómo conciliar los derechos de ciudadanía de los recién llegados con los derechos de los que ya estaban? Necesitamos veinte millones más de trabajadores extracomunitarios en la Unión Europa pero hemos fracasado en el logro de una sociedad multicultural. El resultado hasta ahora ha sido el de sociedades fragmentadas. De manera coloquial: “juntos pero no revueltos”. Esas dificultades de integración se dan principalmente “con una parte de los otros”, con los musulmanes. “Es un desafío formidable que tendremos que abordar en España en ocho o diez años”.

Frente a los aspectos en los que no se ha avanzado, Romero citó en los que sí se ha avanzado. Por ejemplo, en la lucha contra el cambio climático, en el que los europeos “estamos ganado la batalla cultural” para llegar a una “gestión prudente de los recursos”. También se ha ganado terreno en la forma de desarrollar políticas públicas o en la capacidad de nuevos actores para influir políticamente. A pesar de este avance, “Europa se mira el ombligo, mira mucho hacia atrás y poco hacia adelante”.

Cómo mejorar la democracia

En ese futuro surgen muchas amenazas que no sabemos cómo abordar. Los ciudadanos pierden confianza en los poderes públicos porque no les garantizan su puesto de trabajo y las empresas se pueden ir a otros países. Los Estados se debilitan pero “aún no hemos inventado nada mejor que el Estado” para poder garantizar otro Estado, el de bienestar. “El reto no es saber si mantenemos la democracia o no, sino cómo hacerla mejor”, aseguró Romero. Como propuesta plantea la construcción de organismos globales para abordar problemas globales. Al igual que la Organización Mundial de Comercio regula y sanciona a los Estados, se podría articular un organismo que regule el Trabajo y otro el que regule el Medio Ambiente.

Romero volvió al Estado de bienestar. Señaló que la mejor política social es una economía solvente y saneada y que si queremos sostener ese bienestar en el futuro hay que llegar en Europa a un plan consensuado de reformas. Hay que alcanzar consensos básicos que pasan por fortalecer una economía del conocimiento, por la productividad, la sostenibilidad y la gestión de la inmigración con la meta de la multiculturalidad e incluso de la interculturalidad. “El muro más grande es el que construimos dentro de nosotros mismos para separarnos del otro”, había dicho Romero durante su intervención.

Joan Romero es catedrático de Geografía Humana y, hasta enero de 2008, director del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local en la Universidad de Valencia. Es profesor en esa Universidad en las titulaciones de Historia, Ciencias Políticas y de la Administración y de Geografía. Ha sido también Visiting Scholar en la School of Geography en la Universidad de Leeds.

Es especialista en urbanismo y buenas prácticas de gobierno, y durante los últimos diez años ha centrado su actividad docente e investigadora en el campo de la Geografía Política, Políticas Públicas, Estructura del Estado y nuevas formas de Gobernanza territorial en España y en Europa. En el ámbito de la docencia ha dedicado especial atención a la edición de textos universitarios como Geografía Humana. Procesos, riesgos e incertidumbres en un mundo globalizado (2004, 2007 en su segunda edición) y Las Otras Geografías (2006).

Romero ha sido investigador principal y coordinador del Proyecto de Investigación financiado por FEDER y el Ministerio de Educación y Ciencia (2002-2005) Estrategias de Cooperación Territorial en España, donde han participado cincuenta y cuatro investigadores procedentes de catorce universidades españolas. Ha sido miembro, además, del equipo español responsable del proyecto ESPON y, entre 2006 y septiembre de 2007 fue miembro de la Comisión de expertos nombrada por el Ministerio de Administraciones Públicas para elaborar un Diagnóstico y propuestas de reforma de la Administración General del Estado. Es miembro de la Cátedra Alfons Cucó de Pensamiento político en la Universidad de Valencia.

Entre sus publicaciones recientes destacan Políticas públicas y Estado del Bienestar en España. Un debate inaplazable (2007), Globalización y nuevo (des)orden mundial (con J. Nogué, 2007), Territorialidad y buen gobierno para el desarrollo sostenible (con J. Farinós, 2007), España inacabada (2006), El fracaso de las experiencias de gobierno metropolitano en España (con J. Sorribes, 2006), Los límites del territorio (con M. Alberola, 2005), y Geografía Humana. Procesos, riesgos e incertidumbres en un mundo globalizado (2004).

El urbanismo como fuente de corrupción política

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En el marco del curso "Algunas claves de la corrupción urbanística en España", el 26 de septiembre se celebró la mesa redonda "El urbanismo como fuente de corrupción política", moderada por Fernando Jiménez, en la que intervinieron la Fiscal de Medio ambiente y Urbanismo de Sevilla, Ana Linares y el jurista y profesor titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Málaga, Diego Vera. Este afirmó dos frases aparentemente contradictorias: que la corrupción no es un problema exclusivo de España, sino que es generalizado y que la corrupción no es un problema para España. En este último caso se refería a que los españoles, mayoritariamente, no perciben la corrupción urbanística como un problema.

 Vera habló de cinco etapas del urbanismo como plataforma de otras actividades delictivas: desde la pequeña corrupción clientelar hasta el asentamiento de grupos delictivos organizados. Según un estudio del Instituto Andaluz de Criminología, en cuya elaboración participó el ponente, hay que comenzar a prevenir para no llegar a la última etapa si se dan cinco factores: una actividad que genera plusvalía, otras actividades delictivas en el mismo ámbito geográfico, blanqueo de capitales, cooperadores legales necesarios y poca transparencia.

Apostó por alejar las competencias urbanísticas del ámbito municipal. Aseguró que un elemento fundamental del Caso Malaya fue la decisión de la Junta de Andalucía de asumir las competencias urbanísticas, lo que puso nerviosos a los Ayuntamientos. “El Derecho administrativo ha fracasado, es inoperante”. Recordó que la primera medida cautelar dictada por un juez en Marbella es del año 2003. “Si se da la razón a las comunidades autónomas empezará un nuevo tiempo”, señaló.

“La Administración no funciona”

“No es digno eludir las batallas necesarias, hay que empeñarse en ellas se vayan a ganar o no”. Es un principio por el que se rige al Fiscal de medioambiente de Sevilla, que se ve a sí misma como una “diseccionadora de cadáveres”. “El Fiscal sólo actúa cuando el cadáver está encima de la mesa”. Puso este ejemplo para explicar su frustración por no poder actuar de manera preventiva, como le piden muchos ciudadanos que acuden a ella a denunciar casos de corrupción urbanística. Que los ciudadanos acudan a la Fiscalía a solicitar que pare operaciones urbanísticas es la constatación de que la Administración (municipal) no funciona, dijo.

“Es la principal incumplidora porque no hace sus deberes”. Linares, muy crítica con los Ayuntamientos, recordó que estos tienen “mucho poder” y que quien tiene las competencias debe aplicar con rigor la disciplina. “Para aplicar la disciplina urbanística sólo hace falta un papel, un boli y un policía. ¿Cuáles son los medios materiales que reclaman los Ayuntamientos para aplicarla?”, se preguntó la Fiscal, que también puso esperanzas de cambio en la nueva Ley del Suelo y aportó varias posibles soluciones. “Fundamental, acabar con la apatía ciudadana y alentar el activismo”. “Y vital, “promover la información a los ciudadanos”.

Curso «Algunas claves de la corrupción urbanística en España»

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-“¿Qué recibiría yo?”

-“Pues resolver tu vida, la de tus hijos y de veinte generaciones tuyas. Esto es un filón, esto es oro, oro y oro”.

Esta conversación entre una concejal de un pueblo de Sevilla y un promotor inmobiliario que necesita su voto para aprobar una operación urbanística sirvió a Fernando Jiménez, profesor titular de Ciencia Política de la Universidad de Murcia, para arrancar la primera jornada del curso ‘Algunas claves de la corrupción urbanística en España, que dirigió en la Fundación César Manrique del 26 al 28 de septiembre de 2007.

Jiménez fijó brevemente tres tipos de factores generales que pueden dar como resultado la corrupción: una frontera poco definida entre Estado y mercado, tolerancia social hacia esas prácticas y un mal funcionamiento de los mecanismos de control. De manera especial: la dependencia financiera que tienen los Ayuntamientos en el urbanismo para financiarse, un modelo asentado sobre la especulación legal, la alta rentabilidad de la inversión inmobiliaria (el precio medio de la vivienda ha subido un 175% en diez años mientras que los costes de construcción sólo un 35%), una política de vivienda basada en la compra y unos tipos de interés muy reducidos.

El director de la Fundación, Fernando Gómez Aguilera, había recordado previamente que un informe de la ONU de 2006 ya advertía de que en el urbanismo en España “las prácticas no éticas se han convertido en la norma”. Lamentó tener que dedicar un curso a la corrupción urbanística en lugar de hablar de la función pública y creadora que debería tener ese urbanismo y justificó el curso señalando que “el urbanismo no es una actividad desvinculada de la vida de las personas y del funcionamiento sostenible del planeta”.

La especulación legal

Fernando Jiménez tuvo que suplir al ex Director general de urbanismo de Valencia, Gerardo Roger, que tenía previsto hablar sobre el modelo urbanístico español. La conferencia se titulaba ‘La especulación legalizada del suelo’. “Hemos pasado de que cada español quiera ser seleccionador de fútbol a que cada español lleva dentro un concejal de urbanismo”, expresó el profesor Jiménez. El escenario de la corrupción exige tres factores: una oferta con un producto que genere elevadas plusvalías, una demanda muy alta y un mercado restringido, monopolístico y opaco. En España se dan las tres.

La primera, con un ejemplo: para la operación urbanística más modesta, de VPO y con baja edificabilidad, en el paso de rústico a urbanizable de ese suelo, el propietario del mismo obtiene, en un día, sin invertir, sin arriesgar y de manera legal, una plusvalía como mínimo del 900%. Esta circunstancia es exclusiva del sistema urbanístico español. No se da en ningún otro.

La segunda: a la demanda de los que quieren comprar una vivienda formar un hogar se suman los residentes extranjeros, los que quieren una casa como inversión y los que quieren blanquear dinero. Mucha competencia. La tercera: en el mercado se cede la iniciativa al sector privado y las decisiones políticas suelen ser poco transparentes. Jiménez terminó poniendo su esperanza de cambio en el  funcionamiento de la nueva Ley del Suelo, aprobada recientemente.

Plan General con derechos de autor

Marylène Albentosa, alcaldesa de Guardamar del Segura (Alicante, 16.000 habitantes), aportó la visión del problema desde una alcaldía. Ganó las elecciones en mayo de 2003 y se encontró con un Plan General aprobado cuatro días antes aunque aún no publicado y que triplicaba el suelo urbanizable que había hasta entonces. Los funcionarios municipales no conocían el Plan General. El de Guardamar es un claro ejemplo de cómo dejar el diseño urbanístico de un municipio a la iniciativa privada.

El Plan se dividía en catorce sectores para los que se podían presentar opciones de urbanización. Las propuestas fueron presentadas durante los meses de agosto de 2001 y 2002, El ‘agosticidio’, lo llamaron los vecinos. El Plan lo redactaba un equipo externo al Ayuntamiento, donde se suponía estaban los planos. Cuando Albentosa toma posesión como alcaldesa se encuentra sin información sobre el planeamiento y con un equipo redactor que le dice que no puede usar ese plan porque tiene derechos de autor. Al conseguir, finalmente, los planos, se encuentra con que no hay previstas zonas educativas, no se han diseñado puentes o rotondas para sortear una carretera nacional y ha desaparecido una zona protegida, un humedal, para lo que tuvo que dar su visto bueno el Gobierno regional en contra de su propio planeamiento. Logra corregir algunos errores, no sin dificultad, porque se produce la oposición de promotores y Gobierno regional.

“Al final no soy yo la que consigue aprobar el plan sino todos los intereses que había en el camino”, reconoce la alcaldesa que, por cierto, volvió a ganar las elecciones el pasado mes de mayo, con 300 votos de diferencia.

“La reacción contra la corrupción debe ser tan compleja como la propia corrupción”.

La segunda jornada del curso ‘Algunas claves sobre la corrupción urbanística en España’ tuvo un carácter heterogéneo. Abordó el papel de la prensa, de las asociaciones ecologistas y de una organización no gubernamental como Transparencia Internacional.

El de la prensa lo puso sobre la mesa Pachi Larrosa, hoy Jefe de edición de ‘La Verdad de Murcia’ y en los años noventa director de la edición burgalesa de ‘Diario 16’. En esa etapa protagonizó, como informador, el caso de la construcción de Burgos, un caso con diferencias “únicamente climatológicas con Marbella”. El caso terminó con la condena de siete años de cárcel para el constructor Méndez Pozo, la inhabilitación del alcalde y varios concejales, con 20.000 vecinos residiendo en casas con licencias de construcción anuladas y con ríos de tinta vertidos en una cabecera creada, como reconoció Larrosa, con la intención de sostener mediáticamente el proceso, denunciado en Fiscalía por la Asociación de la construcción burgalesa. Al contrario de lo que suele ser habitual, “los periodistas poníamos el freno del rigor a las ansias de la propiedad” del periódico por aumentar el escándalo.

Entre este caso particular y la valoración final del papel de la prensa regional en la denuncia de casos de corrupción urbanística en España, Larrosa hizo algunas consideraciones de tipo más general. “Todo fenómeno de corrupción es en sí mismo un arma política”. “Es difícil descubrir algo que se quiere ocultar”, que describe la dificultad o la fortuna de encontrar una fuente que destape un escándalo. El periodista relacionó directamente el aumento en el número de casos de corrupción que se conocen actualmente con la mayor importancia que ha adquirido la prensa local y regional, en general y en la denuncia de estos casos en particular. La cercanía entre el lugar de redacción y el de corrupción afecta a la prensa local para sostener los casos, y lo hace como fortaleza y como riesgo.

Las ventajas, frente a la prensa nacional, estriban en una mayor credibilidad, al estar habitualmente menos ideologizada o politizada, el potente atractivo de las informaciones al enfocar directamente a los poderosos locales pasando por dificultades y cierta independencia conseguida gracias a la concentración de varias cabeceras en grupos de comunicación potentes, principalmente en Prensa Ibérica y Vocento, donde la cúpula empresarial está desplazada del lugar de los hechos. Según Larrosa: “la prensa regional  mantiene la presión sobre los corruptos y obliga a la Administración a mantener su atención”.

Cómo se mide la transparencia

Jeús Lizcano es el presidente de ‘Transparencia Internacional’ España, una organización  creada por un ex alto cargo del Banco Mundial que está presente en multitud de países y que tiene como objetivo fomentar la transparencia en el sector público, los mercados, los partidos políticos, las empresas, las religiones o las universidades. Todo ello con el fin de lograr una mayor equidad social y eficiencia económica. Lizcano, que se centró en exponer la labor de la organización que dirige, señaló que la dimensión globalizada de la corrupción hace que ésta necesite una solución pactada. Uno de esos pactos es la convención de la ONU contra la corrupción, firmada por 140 países, entre ellos España, que deben ahora adaptar sus legislaciones  a ese acuerdo.

‘Transparencia Internacional’ desarrolla instrumentos de medición de la transparencia y la integridad respecto a entidades públicas y empresas. Publica cuatro informes anuales. El primero de estos informes, cuyos resultados se han conocido esta misma semana, es el ‘Índice de percepción de la corrupción’. Como conclusión general, Lizcano destaca que hay una “fuerte correlación entre corrupción y pobreza”. En este índice, en el que suspenden tres de cada cuatro países, España se sitúa en el puesto 25 de 180. Eso sí, la causa principal de la percepción de corrupción entre los ciudadanos españoles se debe la corrupción urbanística”, por lo que Lizcano augura un punto de inflexión ante una recesión en el sector de la construcción. El Barómetro global es el segundo informe. Evalúa catorce sectores en 62 países. En España, el peor valorado son los partidos políticos, mientras que la prensa se sitúa en el tercer puesto, algo atípico. El Informe sobre fuentes de soborno evalúa a empresas de las treinta economías más exportadoras del mundo. España aparece en el puesto número trece. Por último se elabora un Informe global de la corrupción en el Mundo, que aúna cada informe que se hace en cada país y que cada año se dedica especialmente a un sector. Por último, promueve un Pacto de Estado contra la corrupción y de momento ya se ha conseguido una resolución del Congreso de los Diputados instando al Gobierno a liderar ese pacto.

La comprensión para ejercer presión

El final de la jornada deparó una exhaustiva, hilarante y apabullante intervención de Juan Sánchez García, subdirector del Centro de Estudios Ecosociales de la Universidad de la Laguna, miembro de la Coordinadora El Rincón, profesor de Economía y un “escéptico ilusionado frente a la corrupción”. Su ponencia estaba anunciada como ‘El caso de la playa de las Teresitas: una reflexión sobre el papel de las organizaciones ecologistas”, aunque ya anunció desde el principio que había cambiado el título para usar el caso de la playa tinerfeña “como excusa para un debate más amplio”. Encaró la charla desde tres visiones distintas, las que le otorgan esas tres facetas que se han mencionado más arriba y sin perder el humor en ninguna de las tres. Recordó todo el proceso ciudadano para lograr la aprobación en el Parlamento del Plan Especial de El Rincón (Tenerife) y habló de corrupción pasiva por la “falta de voluntad política” para aplicar lo logrado. Contó otros dos casos más: el conjunto Atlante en el casco histórico de La Orotava y Las Teresitas. A los tres les une que son el resultado de un “ejercicio de cuentas social”, iniciativas populares o movilizaciones públicas.

El Centro de Estudios Ecosociales de la Universidad de La Laguna se creó para aprovechar la relación entre la Universidad y la sociedad. “Es un centro de investigación orientado a la comunidad”, según Sánchez García, que entre otras cosas, favorece la relación entre diversas disciplinas o hace una llamada a la responsabilidad social del mundo universitario. Desde ese punto de vista, el ponente resaltó que se ha puesto el acento en intervenir de manera directa, es decir, legislando sobre el uso del suelo pero no tanto en hacerlo de manera indirecta, esto es, a través del mercado. Advirtió de que la corrupción no es la ausencia de reglas, sino que es un sistema normalizado que puede hacer que se cambien las reglas desde la autoridad pública y se consoliden a través de la cooperación y la confianza. “Comprendiendo el fenómeno podemos ejercer una presión continua”, señaló. El mecanismo que puede romper el tejido corrupto se basa en la cooperación, en la interacción entre todos los actores, desde los movimientos ciudadanos, a las universidades, las instituciones, las distintas figuras jurídicas… “El efecto de estimulación e ilusión es muy importante para disolver la democracia corrupta”, afirmó, para terminar parafraseando al Nobel de Economía Joseph Stiglitz: “La reacción contra la corrupción debe ser tan compleja y variopinta como la propia corrupción”. Incluyendo el humor, el buen humor, claro.

“Las irregularidades más graves se cumplen en el ámbito de lo lícito”.

Si la corrupción urbanística es un iceberg, la parte que sobresale podría ser el caso de Marbella. La otra parte, la que no flota, mucho mayor que la que se ve, serían las corruptelas por el ejercicio discrecional de las funciones urbanísticas por parte de los Ayuntamientos. “Esa discrecionalidad es inevitable en el ejercicio del urbanismo porque decidir es gobernar. Es peligroso que sea un juez quien controle esas decisiones porque puede acabar sustituyendo el interés general por su propio criterio”. Frente a la ilegalidad manifiesta, Germán Fernández Farreres, catedrático de Derecho Administrativo, señaló en la última jornada del curso ‘Algunas claves sobre la corrupción urbanística”, su preocupación por aquella que es más sutil: “La discrecionalidad es el mejor caldo de cultivo de corrupciones”. Farreres, que habló sobre “Las dificultades de la jurisdicción contenciosa para el control de la actividad urbanística”, coincidió con el segundo ponente de la tarde, el también catedrático José Suay, en esa idea: “Las irregularidades más graves se cumplen en el ámbito de lo lícito”, señaló éste.

“Si las sentencias no se ejecutan es porque los jueces incumplen la ley de lo contencioso”.

Fernández Farreres señaló la lentitud como el gran problema de la jurisdicción contencioso administrativa. Considera que es un problema “endémico” y que su agilización no depende ni del tipo de procedimiento ni de la escasez de jueces.  Es un problema social, no legal. “La lentitud de la Justicia es colectivamente soportable porque el retraso perjudica a una parte pero beneficia a la otra”, dijo. La beneficiada suele ser la Administración, porque los actos que permite (la construcción de inmuebles gracias a las licencias que otorga), no suelen quedar suspendidos. De esta manera, para Farreres, en un contencioso administrativo, “el recurso se gana cuando el juez decide la suspensión”, La Justicia cautelar sería, pues, el único modo de  evitar ciertos desmanes, pero para eso se requieren “jueces muy afinados” y  muy preparados. Además  las medidas cautelares tienen el peligro, como  ya se ha dicho más arriba, de sustituir el criterio del juez por el de una administración elegida democráticamente. Destacó que “se ha ido muy lejos en el entendimiento de la autonomía municipal” y apostó por establecer mecanismos,  no de tutela pero sí de control de las administraciones locales. “Si intervienen dos instancias, mejor que si interviene unan sola”, señaló.

La última parada del recorrido del contencioso administrativo es la ejecución de la sentencia. Farreres, como en el resto de su intervención, fue claro: “si las sentencias no se ejecutan es porque los jueces incumplen la ley de lo contencioso”. Es entendible que no se ejecuten porque “hay que tener un gran valor”. ¿Quién está dispuesto a llegar a las últimas consecuencias”, se preguntó el ex letrado del Tribunal Constitucional, para  sufrir un acoso social por derribar una construcción ilegal. En Marbella, dijo, hay veinte sentencias de derribo y “no se va a derribar nada”. “En el avance del nuevo Plan general se legaliza todo”, aseguró.

“El que cumple le ley piensa que es tonto”.

La conferencia de José Suay llevaba por título “Los problemas y las carencias de la disciplina urbanística en Canarias”. Explicó que hay dos tipos de mecanismos represores: las medidas para restablecer la legalidad y las sanciones. El marco legal de Canarias, en cuanto a la disciplina urbanística, según Suay, “se hizo rápido” y deja un doble sistema sancionador, único en España. Dentro de lo positivo, Suay señaló la creación de la Agencia de protección del medio urbano y natural o la inclusión de algunas sanciones ejemplarizantes. El negativo, que “el móvil que impulsó la reforma (de 2006) fue una especie de amnistía general”, lo que tiene da como resultado, según Suay, que “aquel que cumple la ley piensa que es tonto”. Se quejó, como la mayoría de los ponentes del curso, de la “impotencia en el control de los actos de iniciación”, es decir, del otorgamiento de licencias, y puso su confianza en el fomento de los instrumentos de transparencia y en una mayor aplicación de sanciones  a cargos públicos. Apostó, finalmente, por una reforma del Derecho penal, que contempla multas de baja cuantía y plazos de preinscripción muy breves, además de avanzar en la figura de la prevaricación por omisión y aplicar la responsabilidad patrimonial sobre los cargos públicos condenados.

“Los notarios son los primeros en saber que se va a hacer una parcelación ilegal”.

Ana Linares, Fiscal de Medio Ambiente y Urbanismo de Sevilla, fue la última ponente del curso. Ya había participado en la primera jornada en la mesa redonda abierta al público. Se ciñó al título de su conferencia: “Los instrumentos de la fiscalía en la lucha contra la corrupción”. Esos instrumentos son el Derecho penal, la cooperación institucional, la coordinación interna y la intervención preventiva. En medio de su enumeración de los delitos más comunes relacionados con el urbanismo afirmó que “los alcaldes y concejales hacen una defensa verdaderamente pobre de manera frecuente”. Habló de su experiencia de colaboración con otras instituciones para perseguir los delitos, lo que considera fundamental y dio un toque de atención a los notarios, de quienes dijo que son los primeros en saber que se va a hacer una parcelación, y, en ocasiones no sólo no advierten de que es una ilegalidad y lo comunican a la Fiscalía, sino que además  la registran. Señaló, finalmente, que se abre una puerta a una posible impugnación de convenios urbanísticos o de otros planeamientos por parte de los fiscales, algo imposible hasta ahora.

El debate final con los asistentes cerró el curso. Fernández Farreres, que había comenzado su intervención señalando que ante la corrupción “mejor no ponerse en riesgo”, terminó afirmando que “de la corrupción urbanística no estamos libres casi nadie”. “Es El Dorado”.

Taller «En un quirófano de la información. Cómo diseccionar y recomponer un ordenador»

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Del  25 al 29 de junio de 2007 tuvo lugar el taller “En un quirófano de la información. Cómo diseccionar y recomponer un ordenador”, dirigido por Carlos Martínez Franco, compositor, productor y especialista en arte digital.

El taller fue inaugurado por el director de Actividades Fundacionales de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, que presentó esta actividad como la primera de una nueva línea dentro del programa de la Fundación, en la que tendrán cabida nuevos talleres relacionados con la electrónica, la música digital, y en general con las nuevas tecnologías.

Durante la primera sesión del taller, los asistentes completaron un test para ser posteriormente agrupados en función de los conocimientos previos. Una vez divididos en grupos de 6, les fueron asignados cargos de cirujanos montadores, anestesistas, enfermeros circulantes, celadores y cirujanos desmontadores, cada uno con unas tareas específicas para su quirófano particular.

Ya con el paciente (monitor, CPU, periféricos…) en cada una de las mesas de operaciones, la primera jornada fue dedicada a explicar las diferentes piezas que conforman el interior de un ordenador: placa base, memoria RAM, tarjeta gráfica, ventilador, disco duro, procesador…, preparando el trabajo para los sucesivos días.
 
Las jornadas de martes y miércoles fueron dedicadas a desmontar y recomponer por completo la CPU de un ordenador, identificando las diferentes piezas que la componen y conociendo las características de cada una de ellas.

Los dos últimos días, ya con el ordenador montado, fueron dedicados a la instalación del sistema operativo y del software necesarios para su funcionamiento, haciendo especial hincapié en la utilización de software libre.

Durante las diferentes sesiones, cada grupo de trabajo fue elaborando su propio manual, con textos e imágenes tomadas durante el taller.

José María Ridao. Inmigración y Estado de Derecho

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La soluciones para evitar que continúe el fenómeno inmigratorio tal y lo conocemos se deben tomar en el terreno económico. La primera pasa por liberalizar el comercio internacional, principalmente el agrícola y la segunda por hacer que salga a la superficie toda la economía sumergida que bucea en el sector de la construcción y en los servicios.

Al menos son las que da el ex diplomático y escritor José María Ridao, que participó el 21 de junio de 2007 en el Foro ‘Fronteras y direcciones del progreso’ en la Fundación César Manrique con la conferencia ‘Inmigración y Estado de Derecho’. Ridao, que de hecho prefiere llamar a la inmigración “ajuste del mercado laboral internacional”, mucho antes de las soluciones, esbozadas en el coloquio tras la charla, basó su discurso en el análisis de las causas y las consecuencias futuras.

Para explicar este fenómeno prefiere poner el foco en los países desarrollados antes que en los países de los que vienen los inmigrantes. Estos sufren la misma situación desde hace varias décadas, bajo dictaduras o en guerra. Por lo tanto eso no explica por qué el fenómeno se multiplica. “El cálculo que hacen es que siempre encontrarán un empleo más rentable que en su país”, señala Ridao. Esto es así tanto si llegan de manera legal como ilegal. Y la reacción de los países ricos ha consistido en abordar este asunto desde planteamientos ideológicos y no económicos. “Si no se pretenden tomar medidas económicas, el terreno de juego para abordar la inmigración acaba siendo el Estado de Derecho”. Con los peligros que eso conlleva. Resumiéndolo mucho, si se altera el Estado de Derecho para hacer frente a este fenómeno se altera el principio de la igualdad ante la Ley. Las leyes de extranjería, por ejemplo, “que son leyes de excepción”: no se aplican a todas las personas de un territorio sino que lo hacen en función de las condiciones personales de los individuos. De manera sencilla: los españoles, en democracia, sólo podemos estar libres o privados de libertad con mandato judicial. Los inmigrantes sin papeles pueden estar cuarenta días “retenidos” y pueden ser deportados, incluso a un país que no es el suyo. Se les obliga a sobrevivir en la economía sumergida y si se les sorprende se les castiga. “Es como querer acabar con la esclavitud persiguiendo al esclavo y no al esclavista”, según Ridao. “Por querer tratarlo desde el Estado de Derecho y no desde la Economía estamos haciendo que nuestras sociedades cada vez sean más de carácter identitario”.

En el dibujo del proceso que comienza a caminar cuando cae el Muro de Berlín y que desemboca en la situación actual, el escritor y articulista traza tres causas que aquí sólo se perfilan: la consideración como sinónimos de desregulación y liberalización (“la libertad no surge de la ausencia de normas sino en el seno de normas buenas”), el “adelgazamiento” del Estado (se confunde sector público con las instituciones básicas del Estado). Aquí hay que señalar que, como dijo Ridao, “el volumen de recursos del sector público no decrece sino que se aplican de manera distinta”. Lo que iba, por ejemplo, a sanidad o a educación hoy se destina a seguridad o al Ejército. Es el proceso hacia un “Estado penal”. Además se da la paradoja de que mientras parece que el Estado nacional está condenado a su fin, se multiplican el número de Estados. Y la tercera: desaparece la regulación de los flujos financieros internacionales y se liberaliza la industria pero no la agricultura, que es donde pueden competir los países pobres.

Ridao habló de manera extensa sobre el problema cultural que se plantea con la llegad de los inmigrantes. Resaltó en primer lugar la pérdida progresiva de la noción de cultura ilustrada, que se define en contraposición a la ignorancia, en favor de la cultura romántica, que estima como cultura”toda manifestación cotidiana de los individuos”. En este caso, la cultura no se opone a la ignorancia sino a otra cultura. De este punto de vista, en el mejor de los casos, se plantea la “integración del inmigrante”. El problema es definir en qué se integra ese inmigrante. “No vale con cumplir la Ley, hay que aceptar los valores (que nadie sabe lo que son ) de esa sociedad”. Ridao puso el ejemplo de Sarkozy y su deriva identitaria que le lleva a querer obligar a todos los inmigrantes a conocer los valores y la lengua francesa. “Es una iniciativa peligrosa: si se fijan normativamente los valores de Francia puede pasar que se deje fuera a muchos franceses”. Se crean ciudadanos de primera y de segunda categoría, se conforman nuevas castas internacionales cuando se habla de inmigrantes de segunda o tercera generación, que resulta que no han emigrado nunca.

Finalmente dio dos puntos de vista para abordar este fenómeno desde los gobiernos de los países ricos: si lo que quieren  es solventar la contratación ilegal de trabajadores deben poner el énfasis en las inspecciones de trabajo y en avanzar en terminar con la economía sumergida. Si, por el contrario, lo que quieren es solventar la contratación de trabajadores ilegales, que pongan el énfasis en más policía, más seguridad y más controles.

José María Ridao nació en Madrid en 1961 y es licenciado en filología árabe y en derecho. En 1987 ingresó en la carrera diplomática, que lo llevó a ejercer en Angola, la Unión Soviética, Guinea Ecuatorial y Francia. En el año 2000 decidió abandonarla para dedicarse exclusivamente a la reflexión y la literatura. En sus ensayos cuestiona los moldes de pensamiento establecidos por la historiografía tradicional. Ha incursionado también en la novelística. Es autor de la novela Agosto en el Paraíso (1998) y del libro de relatos Excusas para el doctor Huarte (1999). Ha recogido sus artículos periodísticos en el volumen La desilusión permanente (2000).