United Unknown: «Ya hemos dejado atrás la época en que la imagen y el vídeo eran sinónimos de verdad»
Por tercer año consecutivo, el colectivo United Unknown impartió en la Sala Saramago de la Fundación César Manrique un taller sobre la generación de imágenes con inteligencia artificial. La actividad, que tuvo una duración de tres horas, se realizó el jueves 8 de octubre, y comenzó bajo la premisa de la rapidez con la que ha evolucionado esta tecnología en apenas dos años. «Algunas de las cosas que parecían imposibles, hoy se pueden hacer sin problema», aseguró Sebastián Puiggrós.
En la primera parte del taller, se repasó la trayectoria del colectivo, estrechamente vinculada a los cambios tecnológicos de los últimos años. «Nos pagan por reírnos de los políticos», explicó el ponente al recordar que comenzaron a crear memes en 2010 como una forma de terapia, una «válvula de escape ante una situación social que, de otra manera, se hacía insoportable».
Posteriormente, se profesionalizaron en el ámbito de la sátira política con trabajos para televisión. En 2018 comenzaron a producir deepfakes y, en 2022, irrumpieron los generadores de imágenes con inteligencia artificial, capaces de crearlas desde cero. Un año después llegaron los generadores de vídeo y las herramientas para clonar voces. Puiggrós mostró algunos de los trabajos realizados por el colectivo a lo largo de estos años.

«Estamos a punto de no distinguir entre una imagen real y una artificial». Esta reflexión, que el colectivo planteó en el taller de 2024, sirvió como punto de partida para demostrar hasta dónde ha avanzado esta tecnología. Puiggrós propuso a los asistentes un juego en el que debían votar si las imágenes que les mostraba eran reales o habían sido generadas mediante inteligencia artificial. El resultado evidenció la creciente dificultad para distinguir unas de otras.
Ante este escenario, insistió en la importancia de adoptar una actitud crítica a la hora de compartir imágenes y preguntarse por su contexto, quién las ha publicado y dónde. «Cada vez tenemos menos pistas y va a ser más difícil distinguir lo real de lo creado», advirtió. «Ya hemos dejado atrás la época en que la imagen y el vídeo eran sinónimos de verdad», apuntó. Frente a esta realidad, el antídoto es ejercer el sentido crítico.
En la segunda parte del taller, Puiggrós explicó las herramientas y los modelos disponibles para generar imágenes y vídeos con inteligencia artificial y generó en directo un vídeo con Pedro Sánchez y Núñez Feijóo como protagonistas para demostrar cómo se puede hacer con sencillez y la calidad que se alcanza. El ponente subrayó que la IA “no es un corta y pega”, sino que “interpreta patrones y hace predicciones según los datos aprendidos”. En este proceso, la persona que la utiliza aporta su creatividad, a la que se suma la capacidad generativa de la propia tecnología.

La evolución de esta herramienta ha sido vertiginosa: en 2024 solo había tres modelos de generación de imagen, en 2025 ya eran nueve y hoy hay más de 30 plataformas y más de 30 modelos. Recomendó aquellos que se pueden descargar —que son una minoría— y permiten trabajar de forma gratuita y con menos filtros. Algunos modelos no permiten sexo, ultraviolencia, ni trabajar con personas famosas. Por eso, invitó de nuevo a la responsabilidad. También explicó los multimodales como ChatGPT, Grok o Gemini, con los que se dialoga y que tienen memoria.
Como plataformas, Puiggrós recomendó Magnific o Higgsfield, que permiten trabajar con muchos modelos diferentes dentro de ellas, y el “más artístico” es Midjourney. Para la generación de vídeos recomendó elaborar previamente una idea, un guion y un storyboard y, a partir de ahí, dar instrucciones precisas.
La tercera parte del taller la dedicó a hablar de la “cara oscura de la IA”. Aunque trabaja con ella, nota cómo todo va cambiando a su alrededor y le preocupa lo que sucede o puede suceder, porque se vende como una utopía, pero se puede convertir en una distopía: “Ya estamos viendo que hay fugas de agentes de inteligencia artificial con interacciones a cosas reales que dan miedo”, indicó.
Estas herramientas las controlan las grandes empresas tecnológicas, algo que se puede resumir en los conceptos “ultracapitalismo y poder”. La autorregulación no sirve. Uno de los lados de la cara oscura son los centros de datos: necesitan agua y energía, cada vez más, provocando cambios en el medio ambiente. “El problema no es solo de la IA, sino de nuestra sociedad”, afirmó el experto.

En el mismo sentido, la IA tiene sesgos de todo tipo, pero es la sociedad la que tiene los sesgos, la que es racista, machista o edadista. También señaló que usar estas tecnologías no impide que seamos críticos con ellas ni que nos hagamos preguntas sobre sus perjuicios.
Respecto a las cuestiones que tienen que ver con el uso de imágenes generadas por otros, aludió a la frase, atribuida a Picasso, de que “los grandes artistas copian y los genios roban”, pero que en el fondo nadie parte de cero. “Creamos en base a lo que hemos aprendido” y la IA hace algo parecido. Si alguien pinta un cuadro como Mondrian y lo firma con su firma no pasaría nada, pero si lo firma intentando hacerse pasar por Mondrian, ya sería un intento de estafa.
Recomendó el documental Everything is a Remix de Kirby Ferguson, para abordar el debate sobre los derechos de autor y la autenticidad de las obras de arte e insistió en la ética, en la necesidad de retribuir a los artistas que contribuyen sin querer a generar los modelos de IA, en la posibilidad de estar o no dentro de esos modelos o en que haya modelos con imágenes no sujetas a derechos de autor, que ya existen… En el turno de preguntas y debate se habló sobre las redes sociales, el futuro del cine, la creatividad o la democratización de estas herramientas, entre otras cuestiones.

Más información: Nota de prensa
Grabación de la conferencia: Próximamente disponible
13 ottobre 2026