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Alfonso Sanz: «El crecimiento infinito del tráfico no puede ser el punto de partida de un proyecto de carretera»

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Las carreteras son espacios de controversia desde el punto de vista político y social. “Antes de pensar en ellas, debemos pensar el territorio y la movilidad”.

Alfonso Sanz, técnico urbanista, que ya elaboró para la FCM el informe en 2024, ‘Territorio, movilidad y carreteras. Una nueva perspectiva para Lanzarote’, abrió el taller ‘¿Carreteras contra el territorio? Maneras distintas de construir y gestionar nuestras vías’, y lo hizo hablando sobre los mitos creados alrededor de las carreteras, el día 22 de mayo en la Sala José Saramago.

Hay que preguntarse si todos los proyectos de carreteras representan una buena opción económica y hay que tener en cuenta que cada solución técnica tiene detrás un marco de pensamiento. También existe una sobrevaloración de las infraestructuras, la movilidad y la velocidad.

Esa mitología sobre las carreteras nos habla de que las infraestructuras cohesionan, generan crecimiento económico, son garantía de competitividad, vertebran el territorio o incrementan la accesibilidad como si siempre fuera positiva por sí misma.

Sanz insiste en pensar primero el territorio y, como resultado de ello, pensar en la movilidad, aunque siga siendo un concepto mal definido. En cualquier caso, el nuevo proyecto de la Ley de Movilidad Sostenible ya apunta a que la movilidad es un medio, no un fin. La Ley debería desembocar en la aprobación de diferentes planes de movilidad, que no se están llevando a cabo, y en alinear las leyes autonómicas con el marco europeo y el marco nacional, pero hay muchas lagunas en su desarrollo.

Sobre el sistema de movilidad y su planificación territorial y urbanística hay una generación de demanda constante, unos condicionantes y unas consecuencias. En cuanto a la demanda, en Lanzarote hay al menos dos categorías de territorio: disperso y compacto, uno más proclive al vehículo privado y el otro más susceptible a que prevalezca el público.

En Canarias hay una gran contradicción entre el marco legal, que apuesta por una movilidad planificada, y la acción política, que apuesta por el convenio de carreteras Canarias-Estado, que es un mero programa de inversiones, sin planificación.

El nuevo Plan Insular de Movilidad de Lanzarote ni siquiera habla de las carreteras. “No hay un plan, hay programas de inversión en carreteras y esas inversiones se supeditan a intereses diversos”, señaló Sanz. Para conseguir reducir el uso del vehículo privado con un cambio de modelo, como dice el propio Plan, hay que hacer algo más que programas de inversiones.

Por otro lado, el índice de motorización en Lanzarote está muy por encima de la media española e incluso por encima de territorios con la renta mucho más alta. En la isla, si no se cuenta Arrecife, el 70 por ciento de los desplazamientos se producen en vehículo privado.

La “metáfora hidráulica” no sirve para las carreteras, es decir, si se amplía la infraestructura, los coches no se distribuyen mejor como si fueran un líquido. De hecho, al contrario, se induce a la movilidad. Esta inducción está más que demostrada desde los años sesenta. Las infraestructuras para la movilidad motorizada generan mayor movilidad motorizada, aparecen nuevos desplazamientos y nuevos comportamientos. Por eso, “el crecimiento infinito del tráfico no puede ser el punto de partida de un proyecto de carreteras”.

La velocidad está reñida con la accesibilidad, y la seguridad vial no es un aspecto meramente mecánico, es más complejo. Hay que diferenciar entre riesgo y peligro. También hay un riesgo percibido y un riesgo aceptado. Los usuarios de las vías adaptan su comportamiento a los factores de riesgo que perciben y a las medidas de seguridad establecidas. Eso desata cambios técnicos y conductuales que inciden en la movilidad y la seguridad vial.

En Lanzarote, la perspectiva en la construcción de carreteras creada por Manrique y Ramírez aún sigue aún vigente, pero hay muchas otras carreteras nuevas que no se adaptan al territorio y se hacen esos diseños simplemente para aumentar la velocidad.

Hay muchas formas de afrontar el enfoque de las carreteras, en cuanto a su trazado, planificación, diseño y gestión, no solo teniendo en cuenta la velocidad. Según Sanz, de nuevo, hay que pensar primero el territorio y apostar por un modelo de movilidad que incluya las nuevas tendencias del diseño viario y que no maximice la construcción de carreteras sin reparar en sus consecuencias para el medio, para el modelo de movilidad y para el territorio.

Propuestas

Los asistentes al taller se dividieron en cuatro grupos y cada uno de ellos analizó un proyecto de carretera propuesto en la actualidad para la Isla: la LZ-5 entre el Hospital y Playa Honda, la macro rotonda a la entrada de Arrecife, el desdoblamiento de la LZ-40 hacia Puerto del Carmen y la carretera de Los Hervideros.

Los participantes analizaron esos proyectos desde la perspectiva de su influencia en el territorio, así como social o económica o funcional, si el proyecto es sensible al contexto, si contempla la movilidad de todos los modos de desplazamiento y finalmente qué alternativas se pueden plantear. Cada uno de los grupos expuso sus conclusiones.

Al final, Sanz expuso que en los cuatro proyectos hay elementos comunes. No hay un marco de planificación y van surgiendo en función de otras necesidades. Sus trazados o diseños no están planificados o pensados para el transporte público, los métodos de elaboración de alternativas son dudosos y están en contradicción con las estrategias existentes.

Respecto a la LZ-5, la alternativa más razonable es no hacerla. En cuanto a la macro rotonda, se puede hacer una rotonda convencional, con una vía paralela para el transporte público que soluciona el mismo problema y costaría 3 o 4 millones de euros frente a los 24,5 presupuestados. Sobre la LZ-40 de Puerto del Carmen, da la impresión de que se hace para después continuar su trazado hacia el Sur. El último tramo, junto a la rotonda de El Toro, acoge únicamente 8.000 vehículos diarios. “Será un tramo vacío”. Finalmente, en la carretera de Los Hervideros se propone dejar el tramo cortado entre Janubio y Los Hervideros, hasta donde se puede llegar en coche, y hacer el resto a pie o en bicicleta.

Más información: Nota de prensa

Díptico completo: Díptico del taller

Freitag, der 23. Mai 2025