Pascual Calabuig. Tortugas marinas y contaminación por petróleo en Canarias

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El veterinario jefe del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de Tafira, en Gran Canaria, Pascual Calabuig Miranda, intervino el 26 de junio de 2008 en el Foro Archipiélago con la conferencia titulada “Tortugas marinas y contaminación por petróleo en Canarias”. Comenzó exponiendo una descripción de las instalaciones sanitarias de la clínica, las piscinas de agua marina que sirven de aclimatación y recuperación, los inicios hace más de 20 años, las cuestiones relacionadas con el transporte —aéreo o marítimo— gratuito, entre islas y diversas estadísticas de los ingresos de fauna accidentada, enferma o herida que recibe el Centro.

Calabuig se refirió a la cantidad de animales que acogía: “casi dos tercios de los ejemplares atendidos son pertenecientes a fauna marina”. Y, sobre todo, se detuvo en las tortugas. Con una aproximación a la biología de tortugas marinas, el recorrido o itinerarios de sus poblaciones, relacionándolos con las corrientes marinas, así como la fisiología de estos animales, anteriores a los dinosaurios.

Las seis especies de tortugas marinas, de las ocho que existen en el mundo, se pueden encontrar en las aguas canarias

En el CRFS de Tafira, un centro de referencia en lo que se refiere a atención y recuperación de animales, se ha atendido numerosos ejemplares de cinco especies diferentes, conocidas como tortuga boba (la más abundante), tortuga verde, carey, golfina y tortuga laúd. “En febrero de 2007, aparece malherida, entre Gran Canaria y Tenerife, una tortuga olivácea, que ingresa en el Centro, dejando constancia de una nueva cita para este archipiélago” afirmó Pascual Calabuig (las 2 especies restantes, hasta completar las 8 existentes en el mundo, nadan únicamente en aguas del Océano Pacífico).

“De todas las tortugas que ingresan en el Centro de Recuperación de Tafira, el 75% de ellas logran ser devueltas, sanas, al mar. Un 9% mueren durante el intento de recuperación; un 12% ingresan muertas y a un 3% de ellas les practicamos la eutanasia”.

Las tortugas marinas, altamente sensibles a los efectos producidos por los hidrocarburos

En el Centro se tiene un protocolo de atención y se anota la causa de ingreso. El 73% de los ingresos es por causa antropogénica, ya sea por mordida de anzuelos, por enmallamiento o enredo con plásticos, nylon, redes… —que es la causa más frecuente—, por colisión con embarcaciones, por mordidas de tiburón, enfermedades o ingestión de alquitrán. Calabuig fue contundente: “las tortugas marinas son muy resistentes a las agresiones físicas: traumatismos con barcos, mordidas de tiburón, anzuelos, pero resultan altamente sensibles a las agresiones químicas, entre ellas a los efectos producidos por los hidrocarburos, que son muy persistentes en su organismo, debido a que el sistema renal de las tortugas es muy simple”. Uno de los efectos conocidos que produce el petróleo en las tortugas es la alteración de la estructura de la piel y una disminución de las defensas lo cual las predispone a infecciones de la piel y caparazón. “Encontramos que el animal se va quedando famélico, anémico, con elevado número de leucocitos, con alteraciones en la piel, infecciones oculares, además de presentar una enorme cantidad de epibiontes (algas, cirrípedos, clacas…) en su caparazón”.

“Es probable que parte de los ingresos encuadrados como ‘indeterminados’ y ‘otros’ tengan una motivación derivada de la toxicidad crónica por petróleo. Investigaciones toxicológicas sobre este aspecto de las tortugas petroleadas debieran de llevarse a cabo”, infirió Pascual Calabuig decisivamente.

Protocolo de atención a tortugas ‘petroleadas’

Finalmente, Pascual Calabuig mostró y detalló el protocolo de atención de tortugas afectadas por petróleo, que se lleva a cabo en el Centro de Tafira. Un decálogo de acciones consistentes en: 1. Limpieza del caparazón, boca, narinas, cara y aletas. 2. Lavado con detergente neutro y agua tibia. 3. Limpieza fina del interior de la boca y esófago y comprobación con un endoscopio. 4. Análisis de sangre. 5. Aplicación de suero. 6. Administración de antitóxicos (como el carbón activo en polvo). 7. Examen con rayos X. 8. Comprobación del funcionamiento de la glándula de la sal. 9. Recuperación en piscina con agua salada a unos 25º C de temperatura. 10. Liberación.

Pascual Calabuig es licenciado en Biología por la Universidad de La Laguna y licenciado en Veterinaria por la Universidad de Córdoba. Ha sido pionero en la recuperación de fauna en las Islas Canarias, y en la actualidad es el Veterinario Jefe del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira, perteneciente al Cabildo Insular de Gran Canaria, del cual es coordinador desde hace 21 años. Así mismo, es director del equipo que lleva a cabo el “Plan de Recuperación del Pinzón Azul de Gran Canaria”, ave en peligro de extinción.

Ha participado, también, en numerosas jornadas técnicas como ponente especializado en terapéutica, cirugía y atención de urgencia de fauna silvestre accidentada o enferma, realizando además una labor de divulgación de los efectos causados por las actividades humanas sobre los ecosistemas.

Entre sus actividades, tanto él como su equipo han asesorado a nivel nacional en la recuperación de aves, reptiles o grandes mamíferos marinos varados. Por citar un ejemplo, fue requerido por WWF/Adena Internacional para coordinar trabajos de atención de urgencia de los animales afectados por el petróleo derramado por el hundimiento del petrolero “Prestige”, en Galicia.

Lo que comenzó siendo un aviario se transformó en el  Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira, y es actualmente un referente a la hora de atender no sólo aves, sino también tortugas y mamíferos marinos. Así, ha recuperado pingüinos, focas, delfines, guirres, halcones, guinchos, alcaravanes, palomas de la laurisilva, hubaras, lagartos de El Hierro… hasta más de 40.000 ejemplares diferentes. Igualmente, ha atendido a focas o reptiles que llegan a Canarias y posteriormente han sido liberados en costas británicas o africanas.

En 2006, fue galardonado con el  “Premio Atlántico de Medio Ambiente”, otorgado por el Cabildo de Fuerteventura.

Joan Romero. Ciudadanía y conciencia global: los grandes retos del nuevo milenio

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El catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Valencia, Joan Romero, intervino el 6 de marzo de 2008 dentro del Foro de reflexión ‘Escuela de ciudadanía’ con la conferencia titulada ‘Ciudadanía y conciencia global: los grandes retos del nuevo milenio’. Ya advirtió al principio de su intervención, y lo cumplió, que tenía pocas certezas y muchas preguntas. Una de las primeras fue plantearse cómo llamamos o definimos a este nuevo contexto global, marcado, según él, por dos fechas:una que ya está en los libros de Historia, la caída del Muro de Berlín y otra que aún no lo está, la irrupción de Internet. “Desde que Netscape salió a Bolsa, el mundo es otro”.

A pesar de las dudas enumeró cuatro palabras que pueden explicar lo que pasa en el mundo: complejidad, incertidumbre, vulnerabilidad e inseguridad, a las que sumó poco después una quinta: velocidad. Cambia el orden mundial pero no cambia el principal problema de la Humanidad: la pobreza. 2.500 millones de personas viven hoy en chabolas. “Muchos no tienen status de ciudadanos y otros ni siquiera de personas”.

En la visión de futuro se sitúan los Objetivos del Milenio. “Algunos desenfocados”, según Romero porque hay problemas que no se abordan. Entre ellos, la transición demográfica. Romero destacó que las grandes migraciones se están produciendo dentro del Continente africano y no de África a Europa, “y aquí no lo sabemos”. La ayuda al desarrollo también está mal enfocada. “El mayor obstáculo para el desarrollo de los países que reciben esa ayuda es la corrupción y la inseguridad jurídica, da igual el dinero que mandemos”, dijo Romero, que también subrayó la necesidad de cambiar las reglas comerciales y cuestionar algunos comercios legales, como el de armas. España, sin ir más lejos, es el país que más armas cortas vende a África.

La vuelta de Dickens

Si eso ocurre en los países más pobres, en los del capitalismo pobre (Europa del Este y América Latina) existe un grave riesgo de “brasileñización”, es decir, de dualización de la población: unos muy ricos y otros muy pobres. Hay un déficit de ciudadanía y también hay una democracia de baja calidad con un horizonte de populismo.

¿Y en el primer mundo? Pues ha emergido el cuarto mundo. La quinta parte de la población de los países ricos está completamente excluida. Es la población que vive, sobre todo, en la periferia de las grandes ciudades y lo hace por debajo del umbral de la pobreza a pesar de que tiene un trabajo. “Parece como si Dickens hubiera vuelto” dijo Romero. Hay esclavos en pleno siglo XXI. Y si hay espacios de exclusión, también hay espacios de excepción, como Guantánamo o Abu Graib. Entonces “¿de qué presumimos?”, se preguntó el conferenciante, “¿cuál es nuestra superioridad moral?”, “¿no presumíamos como europeos de valores?”. “Hasta ahora – como respuesta sus preguntas – sólo se nos da bien construir muros”.

En este contexto ni siquiera queda claro quiénes somos ciudadanos y quiénes no. Los Estados se ven desbordados por las grandes multinacionales. Hay hasta cincuenta empresas más fuertes económicamente que cien Estados, incluso de la Unión Europea. “Algo se nos escapa” porque frente al debilitamiento de los Estados, emergen nuevos movimientos nacionalistas a nivel planetario que acaban formando nuevos Estados. Y surge otra pregunta: “¿podremos mantener así el Estado de bienestar?, que es “el mayor logro conseguido por la Humanidad y sólo lo disfrutan Europa, Canadá y Australia”. ”El debate está abierto”.

Más preguntas: ¿Cómo conciliar los derechos de ciudadanía de los recién llegados con los derechos de los que ya estaban? Necesitamos veinte millones más de trabajadores extracomunitarios en la Unión Europa pero hemos fracasado en el logro de una sociedad multicultural. El resultado hasta ahora ha sido el de sociedades fragmentadas. De manera coloquial: “juntos pero no revueltos”. Esas dificultades de integración se dan principalmente “con una parte de los otros”, con los musulmanes. “Es un desafío formidable que tendremos que abordar en España en ocho o diez años”.

Frente a los aspectos en los que no se ha avanzado, Romero citó en los que sí se ha avanzado. Por ejemplo, en la lucha contra el cambio climático, en el que los europeos “estamos ganado la batalla cultural” para llegar a una “gestión prudente de los recursos”. También se ha ganado terreno en la forma de desarrollar políticas públicas o en la capacidad de nuevos actores para influir políticamente. A pesar de este avance, “Europa se mira el ombligo, mira mucho hacia atrás y poco hacia adelante”.

Cómo mejorar la democracia

En ese futuro surgen muchas amenazas que no sabemos cómo abordar. Los ciudadanos pierden confianza en los poderes públicos porque no les garantizan su puesto de trabajo y las empresas se pueden ir a otros países. Los Estados se debilitan pero “aún no hemos inventado nada mejor que el Estado” para poder garantizar otro Estado, el de bienestar. “El reto no es saber si mantenemos la democracia o no, sino cómo hacerla mejor”, aseguró Romero. Como propuesta plantea la construcción de organismos globales para abordar problemas globales. Al igual que la Organización Mundial de Comercio regula y sanciona a los Estados, se podría articular un organismo que regule el Trabajo y otro el que regule el Medio Ambiente.

Romero volvió al Estado de bienestar. Señaló que la mejor política social es una economía solvente y saneada y que si queremos sostener ese bienestar en el futuro hay que llegar en Europa a un plan consensuado de reformas. Hay que alcanzar consensos básicos que pasan por fortalecer una economía del conocimiento, por la productividad, la sostenibilidad y la gestión de la inmigración con la meta de la multiculturalidad e incluso de la interculturalidad. “El muro más grande es el que construimos dentro de nosotros mismos para separarnos del otro”, había dicho Romero durante su intervención.

Joan Romero es catedrático de Geografía Humana y, hasta enero de 2008, director del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local en la Universidad de Valencia. Es profesor en esa Universidad en las titulaciones de Historia, Ciencias Políticas y de la Administración y de Geografía. Ha sido también Visiting Scholar en la School of Geography en la Universidad de Leeds.

Es especialista en urbanismo y buenas prácticas de gobierno, y durante los últimos diez años ha centrado su actividad docente e investigadora en el campo de la Geografía Política, Políticas Públicas, Estructura del Estado y nuevas formas de Gobernanza territorial en España y en Europa. En el ámbito de la docencia ha dedicado especial atención a la edición de textos universitarios como Geografía Humana. Procesos, riesgos e incertidumbres en un mundo globalizado (2004, 2007 en su segunda edición) y Las Otras Geografías (2006).

Romero ha sido investigador principal y coordinador del Proyecto de Investigación financiado por FEDER y el Ministerio de Educación y Ciencia (2002-2005) Estrategias de Cooperación Territorial en España, donde han participado cincuenta y cuatro investigadores procedentes de catorce universidades españolas. Ha sido miembro, además, del equipo español responsable del proyecto ESPON y, entre 2006 y septiembre de 2007 fue miembro de la Comisión de expertos nombrada por el Ministerio de Administraciones Públicas para elaborar un Diagnóstico y propuestas de reforma de la Administración General del Estado. Es miembro de la Cátedra Alfons Cucó de Pensamiento político en la Universidad de Valencia.

Entre sus publicaciones recientes destacan Políticas públicas y Estado del Bienestar en España. Un debate inaplazable (2007), Globalización y nuevo (des)orden mundial (con J. Nogué, 2007), Territorialidad y buen gobierno para el desarrollo sostenible (con J. Farinós, 2007), España inacabada (2006), El fracaso de las experiencias de gobierno metropolitano en España (con J. Sorribes, 2006), Los límites del territorio (con M. Alberola, 2005), y Geografía Humana. Procesos, riesgos e incertidumbres en un mundo globalizado (2004).

José María Ridao. Inmigración y Estado de Derecho

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La soluciones para evitar que continúe el fenómeno inmigratorio tal y lo conocemos se deben tomar en el terreno económico. La primera pasa por liberalizar el comercio internacional, principalmente el agrícola y la segunda por hacer que salga a la superficie toda la economía sumergida que bucea en el sector de la construcción y en los servicios.

Al menos son las que da el ex diplomático y escritor José María Ridao, que participó el 21 de junio de 2007 en el Foro ‘Fronteras y direcciones del progreso’ en la Fundación César Manrique con la conferencia ‘Inmigración y Estado de Derecho’. Ridao, que de hecho prefiere llamar a la inmigración “ajuste del mercado laboral internacional”, mucho antes de las soluciones, esbozadas en el coloquio tras la charla, basó su discurso en el análisis de las causas y las consecuencias futuras.

Para explicar este fenómeno prefiere poner el foco en los países desarrollados antes que en los países de los que vienen los inmigrantes. Estos sufren la misma situación desde hace varias décadas, bajo dictaduras o en guerra. Por lo tanto eso no explica por qué el fenómeno se multiplica. “El cálculo que hacen es que siempre encontrarán un empleo más rentable que en su país”, señala Ridao. Esto es así tanto si llegan de manera legal como ilegal. Y la reacción de los países ricos ha consistido en abordar este asunto desde planteamientos ideológicos y no económicos. “Si no se pretenden tomar medidas económicas, el terreno de juego para abordar la inmigración acaba siendo el Estado de Derecho”. Con los peligros que eso conlleva. Resumiéndolo mucho, si se altera el Estado de Derecho para hacer frente a este fenómeno se altera el principio de la igualdad ante la Ley. Las leyes de extranjería, por ejemplo, “que son leyes de excepción”: no se aplican a todas las personas de un territorio sino que lo hacen en función de las condiciones personales de los individuos. De manera sencilla: los españoles, en democracia, sólo podemos estar libres o privados de libertad con mandato judicial. Los inmigrantes sin papeles pueden estar cuarenta días “retenidos” y pueden ser deportados, incluso a un país que no es el suyo. Se les obliga a sobrevivir en la economía sumergida y si se les sorprende se les castiga. “Es como querer acabar con la esclavitud persiguiendo al esclavo y no al esclavista”, según Ridao. “Por querer tratarlo desde el Estado de Derecho y no desde la Economía estamos haciendo que nuestras sociedades cada vez sean más de carácter identitario”.

En el dibujo del proceso que comienza a caminar cuando cae el Muro de Berlín y que desemboca en la situación actual, el escritor y articulista traza tres causas que aquí sólo se perfilan: la consideración como sinónimos de desregulación y liberalización (“la libertad no surge de la ausencia de normas sino en el seno de normas buenas”), el “adelgazamiento” del Estado (se confunde sector público con las instituciones básicas del Estado). Aquí hay que señalar que, como dijo Ridao, “el volumen de recursos del sector público no decrece sino que se aplican de manera distinta”. Lo que iba, por ejemplo, a sanidad o a educación hoy se destina a seguridad o al Ejército. Es el proceso hacia un “Estado penal”. Además se da la paradoja de que mientras parece que el Estado nacional está condenado a su fin, se multiplican el número de Estados. Y la tercera: desaparece la regulación de los flujos financieros internacionales y se liberaliza la industria pero no la agricultura, que es donde pueden competir los países pobres.

Ridao habló de manera extensa sobre el problema cultural que se plantea con la llegad de los inmigrantes. Resaltó en primer lugar la pérdida progresiva de la noción de cultura ilustrada, que se define en contraposición a la ignorancia, en favor de la cultura romántica, que estima como cultura”toda manifestación cotidiana de los individuos”. En este caso, la cultura no se opone a la ignorancia sino a otra cultura. De este punto de vista, en el mejor de los casos, se plantea la “integración del inmigrante”. El problema es definir en qué se integra ese inmigrante. “No vale con cumplir la Ley, hay que aceptar los valores (que nadie sabe lo que son ) de esa sociedad”. Ridao puso el ejemplo de Sarkozy y su deriva identitaria que le lleva a querer obligar a todos los inmigrantes a conocer los valores y la lengua francesa. “Es una iniciativa peligrosa: si se fijan normativamente los valores de Francia puede pasar que se deje fuera a muchos franceses”. Se crean ciudadanos de primera y de segunda categoría, se conforman nuevas castas internacionales cuando se habla de inmigrantes de segunda o tercera generación, que resulta que no han emigrado nunca.

Finalmente dio dos puntos de vista para abordar este fenómeno desde los gobiernos de los países ricos: si lo que quieren  es solventar la contratación ilegal de trabajadores deben poner el énfasis en las inspecciones de trabajo y en avanzar en terminar con la economía sumergida. Si, por el contrario, lo que quieren es solventar la contratación de trabajadores ilegales, que pongan el énfasis en más policía, más seguridad y más controles.

José María Ridao nació en Madrid en 1961 y es licenciado en filología árabe y en derecho. En 1987 ingresó en la carrera diplomática, que lo llevó a ejercer en Angola, la Unión Soviética, Guinea Ecuatorial y Francia. En el año 2000 decidió abandonarla para dedicarse exclusivamente a la reflexión y la literatura. En sus ensayos cuestiona los moldes de pensamiento establecidos por la historiografía tradicional. Ha incursionado también en la novelística. Es autor de la novela Agosto en el Paraíso (1998) y del libro de relatos Excusas para el doctor Huarte (1999). Ha recogido sus artículos periodísticos en el volumen La desilusión permanente (2000).

Carlos Taibo. Los movimientos que contestan la globalización capitalista: retos y perspectivas

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El 7 de junio de 2007, Carlos Taibo pronunció la conferencia titulada Los movimientos que contestan la globalización capitalista: retos y perspectivas, dentro del espacio de reflexión Fronteras y direcciones del progreso.

 “Los movimientos antiglobalización son los primeros que reclaman derechos para otros, no para sus afiliados”. Esos otros son el 80% de la población mundial, que vive en la más absoluta pobreza y las generaciones venideras. Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, ensayista y articulista, dio un paso más en la  Fundación César Manrique dentro del ciclo Fronteras y direcciones del progreso con su conferencia  Los movimientos que contestan la globalización capitalista: retos y perspectivas.

Dibujó seis retos pero uno por encima de todos: el cambio climático. Un problema que, desde su punto de vista, va a obligar a reflexionar al sistema capitalista porque está en juego la especie humana y porque, sobre todo, no hay manera de disimularlo. Si hasta ahora el Norte, el 20% rico del Planeta, es insolidario con la miseria del otro 80%, aún a sabiendas, “porque los problemas están lejos”, el cambio climático va a ser palpable. “El capitalismo no está en condiciones de hacer frente al cambio climático”, señaló Taibo. Por su propia naturaleza: porque privilegia los intereses individuales por encima del colectivo. Por eso, la llegada del cambio climático “va a provocar un cambio radical porque va a evidenciar que el capitalismo no funciona” y va a poner en tela de juicio las bondades del crecimiento económico.

Taibo realizó una intervención con tintes de esperanza frente a la globalización y sus efectos. Advirtió, como nota introductoria, de la necesidad de añadir el adjetivo capitalista o neoliberal a la globalización para no olvidar que hay una línea de continuidad entre el imperialismo y esta llamada globalización, que no es otra cosa, en resumen, que “una apuesta en provecho de la gestión de un paraíso fiscal a escala planetaria”. “Los capitales y sólo ellos se moverán sin cortapisas, sin control del poder político y sin un cariz humano, social o medioambiental”, señaló.
 
Comenzó por las críticas que se les puede hacer a los movimientos antiglobalización, entre ellas la de reclamar otra globalización. “No es saludable reivindicar otra globalización como no es saludable reivindicar otro imperialismo”. Toda modalidad de globalización requiere de los mismos requisitos, entre ellos los de unas élites directoras. Acusó también a algunos de estos movimientos de edulcorar el mensaje para que los medios de comunicación no les traten peor de lo que lo hacen y expuso el peligro de caer, como muchas organizaciones no gubernamentales, tanto en la dependencia del dinero público como en la necesidad de su propia supervivencia antes que en el cumplimiento de sus objetivos.

Los nuevos movimientos antiglobalización nacen, según Taibo, para ocupar espacios que la izquierda tradicional o los sindicatos han dejado de ocupar, entre otros y uno de los más importantes, la lucha contra la precariedad laboral o directamente la explotación del hombre por el hombre.

Expuso, finalmente, seis retos. El primero: revisar el sistema de convocatoria de contracumbres, foros y manifestaciones. “El futuro no está en Nairobi (en referencia a la cumbre) sino en el día a día del trabajo en barrios y pueblos”. Esos encuentros, aunque sean multitudinarios, apenas dejan huella después en la vida cotidiana. El segundo: debe ser una prioridad engordar primero los movimientos y discutir después cuál es el referente político en el que mirarse, bien la izquierda tradicional u otro tipo de organizaciones. El tercero: además de proponer alternativas, cosa que sí se hace, según Taibo, deben olvidar “viejas reyertas mal resueltas del pasado”. El cuarto: la necesidad de encontrar medios de comunicación propios, independientes de los medios de comunicación del sistema. Y el último, incluyendo el cambio climático: solucionar la violencia. Aquí fue rotundo, en todo caso: “La violencia de los movimientos antiglobalización es mucho menor que la violencia cotidiana que ejercen los sistemas que padecemos”.

Como conclusión. “Aunque sólo sea por supervivencia deberíamos tomar cartas en el asunto porque el 80% de la población mundial, desheredada, va a derribar nuestra puerta cargada de razón”. Esa razón, traducida a cifras, dice que el 11 de septiembre de 2001 (y al día siguiente y al otro…) murieron en el Mundo, en éste, 35.615 niños de inanición. No hubo ni un minuto de silencio, ni un acto de solidaridad, ni se activó el estado de alerta. “Mientras sigamos creyendo que el terrorismo es el principal problema del Planeta hay que preguntarse dónde está el sentido común”.

Carlos Taibo es profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid. Es autor de una veintena de monografías. Las más recientes son “Cien preguntas sobre el nuevo desorden” (Punto de lectura, Madrid, 2002), “Guerra entre barbaries” (Punto de lectura, Madrid, 2002), “¿Hacia dónde nos lleva Estados Unidos?” (B, Barcelona, 2004), “No es lo que nos cuentan. Crítica de la Unión Europea realmente existente” (Ediciones B, Barcelona, 2004), “Movimientos de resistencia frente a la globalización capitalista” (Ediciones B, Madrid, 2005), “Rapiña global” (Punto de lectura, Madrid, 2006), “Rusia en la era de Putin” (Catarata, Madrid, 2006) y “Sobre política, mercado y convivencia” (en colaboración con el escritor José Luis Sampedro (Catarata, Madrid, 2006). Escribe sobre política internacional en El País, La Vanguardia y los diarios del grupo El Correo, y es comentarista habitual de la cadena SER.

Alfredo Herrera Piqué. Pasión y aventura en la ciencia de las Luces

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La conferencia que el ensayista y escritor Alfredo Herrera Piqué desarrolló el 24 de mayo de 2007 en la FCM buceó en la prehistoria científica del Archipiélago canario con el fin de iluminar el presente, en el que “la figura del intelectual ha sido barrida por los medios de comunicación de masas”, que apenas dedican atención a la información de carácter científico.

El escritor y ensayista relató cómo hace doscientos años un joven geógrafo desembarcó en Tenerife equipado con un instrumental de más de 300 kilos de peso, dispuesto a realizar numerosos experimentos sobre un terreno prácticamente virgen. Este hombre era Alejandro de Humboldt y su breve estancia en el Archipiélago colocó a Canarias en un lugar destacado de la Historia de la Ciencia europea para siempre. Realizó el primer estudio científico del vulcanismo de Tenerife, dibujó el mapa geobotánico insular y calculó la altitud exacta del Teide. En la actualidad, recuerda Alfredo Herrera Piqué, “el mundo que recorrieron, catalogaron, disfrutaron y nombraron aquellos exploradores científicos, ya no existe”. Pero Humboldt no fue el único. Un siglo antes, el astrónomo francés Louis Feuillée se desplazó hasta El Hierro con la misión de calcular la posición del Primer Meridiano, ubicado desde Ptolomeo en los confines del mundo conocido, las Islas Afortunadas. Fue el primero en aplicar el método científico en las Islas Canarias, explicó Herrera, y además de fijar el meridiano de referencia, calculó la latitud de La Laguna y la altitud del Teide (hoy sabemos que con ciertos errores).  

“Pasión y aventura en la ciencia de Las Luces” era el título de la conferencia, y Herrera Piqué describió durante su intervención los principales aspectos que hicieron del siglo XVIII una etapa histórica marcada por la confianza en la razón y en las posibilidades de desarrollo del ser humano. “El lenguaje científico pasó a ser un lenguaje común” y la idea del progreso como una línea ascendente que siempre tiende a etapas mejores dio lugar a una “nueva interpretación del mundo”, bien ilustrada en La Enciclopedia.

Fue la época en la que se profesionalizó la actividad científica y se desarrollaron las primeras aplicaciones tecnológicas en la vida cotidiana. Fue también el siglo en el que aparecieron las primeras cosmogonías que trataban de explicar el origen del universo. La Ilustración se caracterizó además por la creación de los primeros herbarios y jardines botánicos, así como de las primeras grandes colecciones privadas, que más tarde se convertirían en los museos que conocemos en la actualidad. Por supuesto, fue el siglo de las grandes expediciones marítimas, marcadas por una doble dimensión: la expansión colonial y la investigación científica. Los barcos que conquistaban nuevas tierras tenían entre sus pasajeros a físicos, astrónomos o dibujantes de Historia Natural.    

Dos siglos más tarde, nuestro mundo se caracteriza por “las grandes desigualdades, el aumento demográfico, el cambio climático y el agotamiento de las reservas energéticas”, y en opinión de Herrera Piqué “las perspectivas son muy inquietantes”.

Recuperar la “autoridad intelectual” y el “valor del conocimiento científico” es una tarea necesaria que corresponde al ser humano del siglo XXI, con el fin de contrarrestar la influencia de “los cuatro jinetes del Apocalipsis moderno: el dinero, el consumo, la exaltación de la imagen y el poder”.

 “Somos una ínfima y frágil estela de vida situada en el universo”, comenzó diciendo Herrera Piqué. No obstante, hemos demostrado estar dotados de una “capacidad de destrucción y autodestrucción capaz de modificar las condiciones de vida” existentes. “Somos polvo estelar sometido a las leyes del azar y la necesidad. Pero también tenemos una increíble capacidad de conciencia, que es nuestra pequeña riqueza y también el germen de nuestra angustia existencial”, añadió. La cuestión es: ¿seremos capaces de transformar esa angustia existencial en una acción al servicio de la Naturaleza en la que se originó nuestra especie?

Alfredo Herrera Piqué es ensayista y escritor, y ha desarrollado una extensa y variada actividad cultural, paralela a una dilatada acción de compromiso político. Desempeñó el cargo de consejero de Cultura del Gobierno Autónomo de Canarias y, posteriormente, fue Senador en las III y IV legislaturas de las Cortes. En el Senado fue vicepresidente de la Comisión de Educación, Universidades, Investigación y Cultura.

Durante largos años ha cooperado en la dinamización de la vida cultural en las Islas y ha promovido relevantes iniciativas realizadas en este campo, tales como la propuesta de conmemorar la Fundación de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, la organización del Congreso de Cultura de Canarias, el primer plan de restauración del Patrimonio Histórico de las islas Canarias, el Festival Internacional de Música de Canarias, la declaración del barrio de Triana (Las Palmas) como conjunto histórico o la propuesta y estudio para la candidatura del Centro Histórico de Las Palmas a su declaración como Patrimonio Mundial, así como otras varias aún no llevadas a cabo, como la creación del Museo Histórico de Las Palmas de Gran Canaria.

Igualmente, ha sido presidente del Museo Canario y ha cooperado en la gestión de otras entidades culturales de Las Palmas de Gran Canaria. Es asiduo participante en los Coloquios de Historia Canario Americana y ha sido director de la revista cultural “Aguayro” (1973-1991) y del semanario informativo “Sansofé”, habiendo escrito centenares de artículos en diarios de Las Palmas de Gran Canaria, en el periodo 1965-2005.

Entre sus ensayos y publicaciones, se encuentran “La ciudad de Las Palmas, noticia histórica de su urbanización” (1978), “Arquitectura neoclásica en Canarias” (1982), “Canarias, escala en la exploración científica de los continentes exóticos” (1982), “Las Palmas de Gran Canaria” (1984), “Las islas Canarias, escala científica en el Atlántico. Viajeros y naturalistas en el siglo XVIII” (1987), “Tesoros del Museo Canario” (1990), “Cuatro tiempos de la Ciudad” (1995), “El drago de las islas Canarias. Iconografía y referencias históricas” (1996), “Las Palmas de Gran Canaria. Patrimonio histórico y cultural de una ciudad atlántica” (1997), “El nacimiento de una Ciudad” (2005), y “Pasión y aventura en la Ciencia de las Luces” (2006).

José Manuel Iglesias. El Patrimonio Integral

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El jueves 19 de abril, José Manuel Iglesias Gil pronunció la conferencia titulada El Patrimonio Integral.

José Manuel Iglesias Gil es Doctor por la Universidad de Salamanca y Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria. Desde 1990 es Director de los Cursos monográficos sobre el Patrimonio Histórico de la Universidad de Cantabria.

Iglesias Gil ha investigado sobre la Historia Antigua de la Península Ibérica en base a las fuentes historiográficas –arqueología y epigrafía- y literarias de los escritores clásicos. Es director desde 1980 de las excavaciones arqueológicas de la ciudad romana de Juliobriga y entre 1991 y 1995 dirigió las realizadas en la colonia romana de Flaviobriga en el casco urbano de Castro Urdiales. Ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas, ponencias en congresos nacionales e internacionales y monografías relacionadas con el occidente del Imperio Romano y en particular con Hispania y Cantabria en la Edad Antigua.

Su interés por los temas relacionados con el Patrimonio Histórico y Natural en los últimos años, fruto de los foros que se desarrollan en los cursos que la Universidad de Cantabria organiza en Reinosa en el mes de julio de cada año, le ha llevado a realizar estudios y proyectos específicos sobre la temática y su incidencia en el medio rural. En dicha línea ha publicado recientemente la monografía El paisaje arqueológico y natural de la ruta de Celada Marlantes a Retortillo, Campoo de Enmedio, Cantabria, como resultado de un proyecto de intervención ejecutado para la preservación integral del patrimonio natural, arqueológico y arquitectónico.

En el transcurso de su intervención, José Manuel Iglesias Gil abordó el concepto de Patrimonio Integral como la suma del Patrimonio Cultural o Histórico y del Patrimonio Natural. El primero abarca los bienes materiales e inmateriales hechos o manipulados por la mano humana frente al Patrimonio Natural que contiene los bienes medioambientales que son producto de la naturaleza y no han sido alterados por las personas.

Ambos patrimonios presentan legislaciones diferentes, administraciones independientes, contienen sistemas de información específicos y una incidencia social muy grande en el Patrimonio Natural y muy pequeña en el Patrimonio Cultural, si bien en los últimos años esta última diferencia se va paliando y las administraciones tienden a aunar sinergias que, con un panorama un tanto optimista, pueden tener en el futuro una relación más integrada.
Según Iglesias Gil, la frontera entre uno y otro Patrimonio la marca la actividad humana que destruye lo “natural” en nuestra vieja, poblada y desarrollada Europa, estableciendo límites, construyendo ciudades, trazando comunicaciones terrestres, implantando aerogeneradores en el paisaje, reconduciendo ríos y creando reservas.

Como solución ante la dicotomía, Iglesias Gil propone la consideración de un Patrimonio Integral compuesto por la obra humana —nunca independiente de la naturaleza— y por la obra de la naturaleza —nunca independiente de los seres humanos en la poblada Europa—. La solución pasa, a juicio del profesor Iglesias, por una cooperación en la gestión de los responsables que integre en el futuro ambos Patrimonios en los Inventarios con espacios comunes diseñados por las normas como verdaderas “reservas”, coordine las políticas de puesta en valor y unifique los programas de difusión de rutas didácticas y turísticas, pues la educación y la información pueden jugar un papel muy importante.

Así, sugirió la conveniencia de crear ámbitos transversales de cooperación  entre consejerías como la de Cultura, Patrimonio, Medio Ambiente, Territorio, Industria, Turismo o Economía.

Como ejemplos de recursos patrimoniales integrados, expuso los casos de El Paisaje arqueológico y natural de la ruta de Celada Marlantes a Retortillo, y el trabajo desarrollado por la Fundación Santa María de la Real, de Aguilar de Campoo.

Para acometer este tipo de proyectos, Iglesias Gil propuso la ecuación Paisaje + Patrimonio + Imaginación, con la cual se posicionó frente a soluciones estándares a la hora de ofrecer alternativas turísticas, que acaban banalizando y uniformando el paisaje.

Como conclusión, el profesor Iglesias insistió en la voluntad de cooperación y al trabajo conjunto entre instituciones para poner en marcha proyectos de estas características, y señaló la estabilidad política como uno de los factores fundamentales para su desarrollo.

 

Joaquín Araújo. Ética y estética de la vivacidad

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El 15 de marzo de 2007, Joaquín Araújo pronunció la conferencia Ética y estética de la vivacidad, con la que la FCM inauguró la actividad cultural del año 2007.

Joaquín Araújo es Fundador de bosques, escritor, periodista, guionista  y director de cine documental y editorial, agricultor y ganadero. Es, además, conferenciante y divulgador de temas ecológicos, geográficos, filosóficos y agronómicos en televisión, prensa, radio y actos públicos.

Entre galardones que ha recibido, destacan el Premio GLOBAL 500 de la ONU (1991), el Premio Nacional de Medio Ambiente (1991 y 97), la Medalla de Extremadura (1999), y el Premio a la mejor serie de la historia de la TV por “El hombre y la Tierra” de Félix Rodríguez de la Fuente. Además, fue finalista del premio Espasa de Ensayo por "XXI: siglo de la Ecología" (1996). “Nómadas del Viento”, de Jacques Perrin, en la que coordinó el equipo español, fue nominada a los premios Goya y al Oscar de Hollywood.

Araújo dirigió la revista La Tierra,  y en la actualidad es asesor editorial de las Revistas Natura y Ambienta, columnista del diario El Mundo y colaborador en distintos programas de Radio Nacional de España.

Ha publicado más de 70 libros individuales y 32 colectivos, entre los que cabe citar Todavía vivo; Los Parques Nacionales; Ecos…lógicos; El agua, sorbos de vida; España natural; Las raíces de la Tierra; Ecología en la vida cotidiana; o La edades del agua.

Ha coordinado y dirigido ocho obras enciclopédicas y ha asesorado, escrito o dirigido numerosos programas educativos para televisión y documentales, entre los que se encuentra Lanzarote, brasas de vida, producido para la FCM en 1999.

En el transcurso de su intervención, Joaquín Araújo reflexionó sobre la variedad de la vida desde varias dimensiones. Para Araújo, “la dádiva principal es la diferencia, esa infinitud de rostros, escenas, escenarios, propósitos y logros con los que la vida –tan igual para todos- resulta inabarcablemente múltiple”.

“Que lo palpitante de este mundo exceda incluso a la peligrosa tiranía de las cuantificaciones” —dice Araújo— “siembra un alivio en la exhausta sociedad del acaparamiento. Pero la reflexión sobre la variedad de la vida nos aporta otras muchas dimensiones a las que merece la pena pasar revista. Primero porque en la íntima programación de los espontáneo la belleza se convierte en el primer objetivo, sin dejar de ser al mismo tiempo, la principal herramienta. Ya es fascinante que el resultado y la manera de alcanzarlo sean la misma realidad”.

Por eso, según Araújo, “no hay ética sin estética. Por eso no hay seguridad, ni tiempo futuro sin todos los pasados a la espalda. Por eso no hay continuidad sin complejidad. Ni armonía sin compasión. Algunos estamos seguros de que, cuando Goethe escribió que “nada enseña mejor a vivir que lo viviente”, estaba anticipándonos la inabarcable pedagogía que la  vivaz multiplicidad lleva puesta en cada una de sus creaciones”.

Roque Calero. Canarias frente a la crisis energética y el cambio climático

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El 30 de noviembre de 2006, Roque Calero pronunció la conferencia titulada Canarias frente a la crisis energética y el cambio climático.

Roque Calero es Doctor Ingeniero Industrial y Catedrático en el área de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Ha sido director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales en esta Universidad y Secretario General de la Universidad Politécnica de Las Palmas. Así mismo, ha sido miembro del Claustro y del Consejo Social de la ULPGC y Miembro del Consejo Universitario de Canarias.

Calero ha sido asesor del Comité de Enseñanza del Instituto de Ingenieros de España y de la Comisión de Seguimiento del Plan Hidrológico de Gran Canaria; creador e impulsor del área de I+D del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC); y gestor y Director del Centro de Investigación en Energía y Agua perteneciente al ITC. Fundó y dirigió la revista Dinámica, perteneciente al colegio de Ingenieros Industriales y ejerció como Secretario General de la Federación Iberoamericana de Ingeniería Mecánica.

Ha publicado más de 30 libros y monografías, un centenar de artículos en revistas especializadas y ponencias en congresos,  ha dirigido más de 40 proyectos de I+D y ha desarrollado proyectos y convenios de investigación con empresas y administraciones. Ha propuesto, además, 4 patentes de invención y un modelo de utilidad.

Roque Calero ha llevado a cabo trabajos de consultoría a través de distintos proyectos en Canarias, entre los que se cuentan el Plan de desarrollo sostenible del municipio de Betancuria y el Plan de desarrollo sostenible para la Comarca del Sureste de la isla de Gran Canaria.

En el transcurso de su intervención, Roque Calero abordó el fenómeno del cambio climático originado por la combustión de ingentes cantidades de combustibles fósiles,  y el riesgo que supone para los cimientos de nuestra civilización tal como hoy la concebimos.

A juicio de Calero, prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que este modelo de desarrollo ha alcanzado sus límites, y que “otro modelo” es necesario. Si lo definimos y lo imponemos, los necesarios cambios no sólo no serán traumáticos, sino que nos brindarán nuevas oportunidades de progreso; en caso contrario, un “nuevo modelo”, ciertamente traumático, será impuesto por el propio devenir de los acontecimientos.

En la conferencia, Roque Calero analizó las causas que han conducido a la situación actual y las perspectivas de futuro, a escala mundial, en caso de seguir por el mismo camino, para entrar seguidamente en un análisis de la situación de las Islas Canarias.

Durante la última parte de la intervención, definió los rasgos de un “nuevo modelo” de desarrollo a escala mundial, y  para nuestras islas en particular, acorde con ese nuevo escenario que se perfila, haciendo especial énfasis en cómo convertir las amenazas causadas por  los futuros problemas  en nuevas oportunidades, en nuevas líneas de acción.

Todo ello pondrá de manifiesto, según Roque Calero, las “contradicciones” entre nuestro modelo “continuista actual” y ese otro modelo “rupturista” que Canarias necesita urgente e imperiosamente.

Susan George. Inmigración: la gran sorpresa

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El 13 de noviembre de 2006, Susan George pronunció la conferencia titulada "Inmigración: la gran sorpresa".

Susan George es licenciada en Instituciones de gobierno francesas por el Smith College (EE.UU.), licenciada en Filosofía por la Universidad de la Sorbona y Doctora en Estudios Políticos por la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de la Universidad de París. Su trabajo actual versa sobre diversos aspectos de la globalización neoliberal, en particular, los relativos a la Organización Mundial de Comercio, las instituciones financieras internacionales y las relaciones Norte-Sur. Estuvo a la cabeza de la campaña que se llevó a cabo en Francia para rechazar el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI) y actualmente colabora en la campaña por la democratización de la Organización Mundial del Comercio que incluye, entre otros, el movimiento “Zonas libres del Acuerdo General de Comercio de Servicios (AGCS)”, al cual pertenecen ya 1.500 administraciones locales de Europa.

Susan George preside el Comité de Planificación del Instituto Transnacional de Ámsterdam, una asociación que reúne a académicos de todo el mundo que trabajan a favor de la justicia social y participan activamente en la vida social de sus respectivos países.

Entre 1990 y 1995, Susan George formó parte del Comité de Greenpeace Internacional y de Greenpeace France. Asimismo, ha prestado servicios de asesoramiento a diversos organismos especializados de Naciones Unidas y realiza frecuentes intervenciones en público, en particular, para grupos ATTAC, sindicatos y ONG de desarrollo y medio ambiente de muchos países. Entre 1999 y mediados de 2006 ocupó la vicepresidencia de ATTAC Francia.

George es autora de más de una decena de libros. Entre ellos cabe citar Enferma anda la Tierra (1990), La religión del crédito: el Banco Mundial y su imperio secular (1994) El Informe Lugano (1999), Pongamos la OMC en su sitio (2002) y Otro mundo es posible si… (2004). Su última publicación, Nosotros, los pueblos de Europa, ha sido editada recientemente en nuestro país.

Es autora también de decenas de prefacios, artículos en prensa, ponencias para seminarios y conferencias, capítulos de obras conjuntas, etc.

En el transcurso de su intervención, Susan George abordó el fenómeno por el que, a su juicio, el Norte ha hecho todo lo que estaba en su mano para convertir la inmigración en la única solución viable para millones de personas del Sur. Los mismos gobiernos que llevan años aplicando políticas que hacen improbable cualquier otra salida parecen ahora totalmente sorprendidos con la llegada de inmigrantes.

Las “soluciones” de esos gobiernos, entiende George, no abordan las causas que están en la raiz del problema, sino que se limitan a cuestiones de seguridad y respuestas policiales.Según Susan George, la inmigración masiva no es un fenómeno normal, y sólo se produce en situaciones extremas, por lo que la pregunta que se plantea es: ¿Qué políticas debemos cambiar para reestablecer un mínimo de equilibrio en las relaciones Norte-Sur y lograr que la inmigración no sea tan necesaria?

Mª José Fariñas. El mercado global de la ciudadanía

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El  28 de septiembre de 2006, Mª José Fariñas pronunció la conferencia titulada El mercado global de la ciudadanía.

Mª José Fariñas es Doctora en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, profesora titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid, profesora del Master y el Doctorado en Derechos Humanos del Instituto de Derechos Humanos “Bartolomé de las Casas”, profesora del Master en Sociología Jurídica del Instituto Internacional de Sociología Jurídica de Oñate y profesora del Doctorado en Derechos Humanos y Desarrollo de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Actualmente es Asesora del Departamento de Análisis y Estudios del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España. Ha sido profesora Invitada en varias Universidades europeas y latinoamericanas.

Entre sus últimas publicaciones cabe destacar: Globalización, Ciudadanía y Derechos Humanos (2º edición, Dykinson, 2004) y Mercado sin Ciudadanía (Biblioteca Nueva, 2005).

En el trancurso de su intervención, Mª José Fariñas analizó cómo la ideología neoliberal imperante en las últimas décadas está afectando a la estructuración de nuestras sociedades. Especialmente por lo que respecta a las posibles quiebras en los vínculos sociales y en los espacios públicos de debate y discusión que constituyen parte esencias de nuestras democracias.

A juicio de Fariñas, el concepto de ciudadanía es un concepto viejo, que ahora aparece de nuevo en escena con muchos replanteamientos. Se habla de ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, frente a ello se proponen nuevos estatus de ciudadanía cosmopolita y de espacio publico universal.

Pero, por otra parte, existe cada vez más una conciencia de privatización de la ciudadanía y de pérdida de los espacios públicos de referencia, lo cual pone en tensión a la propio estructura democrática de nuestras sociedades.