La Fundación César Manrique, uno de los mejores pequeños museos de España, según The Telegraph

El diario británico The Telegraph ha incluido a la Fundación César Manrique en un reportaje realizado por la experta Annie Bennett sobre los mejores pequeños museos de España (http://www.telegraph.co.uk/travel/destinations/europe/spain/8715329/Spains-best-small-museums.html). El reportaje forma parte de una serie dedicada a los mejores pequeños centros expositivos de diversos países europeos (Italia, Portugal…). 

The Telegraph selecciona los que, a su juicio, son las ocho mejores propuestas museísticas de pequeño y medio tamaño, recomendándoselas a sus lectores como una alternativa a los grandes museos cuando visiten España.

El diario británico destaca que César Manrique diseñó “una serie de extraordinarios edificios que acentúan la geología de Lanzarote y que en la actualidad representan la principal atracción de la isla”. Señala, además, que la sede de su Fundación constituye una magnífica propuesta para hacerse una idea de todo lo que fue e hizo César Manrique. Junto al Museo Balenciaga, de Getaria (Guipúzcoa), es el único centro dedicado a un artista que selecciona.

Los ocho pequeños museos españoles de referencia seleccionados por The Telegraph son los siguientes: Fundación César Manrique (Lanzarote), Museo Balenciaga (Getaria), Museo Marítimo (Santander), Marq Museo Arqueológico (Alicante), Centro Cultural Bancaja (Valencia), Museo Carmen Thyssen (Málaga), Fundación Juan March (Palma de Mallorca) y Tenerife Espacio de las Artes (Santa Cruz de Tenerife). 

La FCM ya fue incluida por el Museo Reina Sofía (Madrid) en 2003 como uno de los 25 centros de arte contemporáneo españoles de referencia desde la aprobación de la Constitución. En noviembre de 2007, el ministro de Industria, Turismo y Comercio le hizo entrega de la Placa al Mérito Turístico, que premia aquellas instituciones que “de manera notable y extraordinaria hubieran contribuido al desarrollo, fomento y promoción del turismo”. En junio de 2009, S. M. el Rey don Juan Carlos entregó el Premio de la Real Fundación de Toledo a la FCM “por su compromiso con el territorio y el patrimonio natural, y por su dedicación incansable a la conservación de la singularidad de Lanzarote”. En marzo de 2011, el Colegio de Geógrafos Españoles le concedió el II Premio Nueva Cultura del Territorio.

Para la Fundación César Manrique, que este año cumple 20 años de su inauguración, esta mención, asociada a la promoción de la cultura y el paisaje de Lanzarote, constituye un estímulo para seguir realizando su labor cultural y medioambiental.

El diario británico The Telegraph ha incluido a la Fundación César Manrique en un reportaje realizado por la experta Annie Bennett sobre los mejores pequeños museos de España (http://www.telegraph.co.uk/travel/destinations/europe/spain/8715329/Spains-best-small-museums.html). El reportaje forma parte de una serie dedicada a los mejores pequeños centros expositivos de diversos países europeos (Italia, Portugal…). 

The Telegraph selecciona los que, a su juicio, son las ocho mejores propuestas museísticas de pequeño y medio tamaño, recomendándoselas a sus lectores como una alternativa a los grandes museos cuando visiten España.

El diario británico destaca que César Manrique diseñó “una serie de extraordinarios edificios que acentúan la geología de Lanzarote y que en la actualidad representan la principal atracción de la isla”. Señala, además, que la sede de su Fundación constituye una magnífica propuesta para hacerse una idea de todo lo que fue e hizo César Manrique. Junto al Museo Balenciaga, de Getaria (Guipúzcoa), es el único centro dedicado a un artista que selecciona.

Los ocho pequeños museos españoles de referencia seleccionados por The Telegraph son los siguientes: Fundación César Manrique (Lanzarote), Museo Balenciaga (Getaria), Museo Marítimo (Santander), Marq Museo Arqueológico (Alicante), Centro Cultural Bancaja (Valencia), Museo Carmen Thyssen (Málaga), Fundación Juan March (Palma de Mallorca) y Tenerife Espacio de las Artes (Santa Cruz de Tenerife). 

La FCM ya fue incluida por el Museo Reina Sofía (Madrid) en 2003 como uno de los 25 centros de arte contemporáneo españoles de referencia desde la aprobación de la Constitución. En noviembre de 2007, el ministro de Industria, Turismo y Comercio le hizo entrega de la Placa al Mérito Turístico, que premia aquellas instituciones que “de manera notable y extraordinaria hubieran contribuido al desarrollo, fomento y promoción del turismo”. En junio de 2009, S. M. el Rey don Juan Carlos entregó el Premio de la Real Fundación de Toledo a la FCM “por su compromiso con el territorio y el patrimonio natural, y por su dedicación incansable a la conservación de la singularidad de Lanzarote”. En marzo de 2011, el Colegio de Geógrafos Españoles le concedió el II Premio Nueva Cultura del Territorio.

Para la Fundación César Manrique, que este año cumple 20 años de su inauguración, esta mención, asociada a la promoción de la cultura y el paisaje de Lanzarote, constituye un estímulo para seguir realizando su labor cultural y medioambiental.

La FCM presenta un documento de Sugerencias al Avance de la Revisión del Plan General de Arrecife

La Fundación César Manrique (FCM), haciendo uso de la posibilidad legal que ofrece el período de información pública del documento de Avance de la Revisión del Plan General de Ordenación de Arrecife para su adaptación a las Directrices de Ordenación General y de Turismo, así como su Informe de Sostenibilidad, con la intención de contribuir a la mejora del Avance del Plan General de referencia y, de manera más amplia, al interés general del municipio de Arrecife, de Lanzarote y de sus ciudadanos, presenta un documento de SUGERENCIAS en el Ayuntamiento de Arrecife.

La Fundación César Manrique, en el texto de SUGERENCIAS, manifiesta en primer lugar ciertas consideraciones para la diagnosis de Arrecife —capital de una Reserva de Biosfera—, atendiendo al alcance de la crisis/cambio global; al reto de Arrecife y la sostenibilidad urbana; y al contexto insular, mediante un análisis de encaje del Plan General de Arrecife con el Plan Insular de Ordenación de Lanzarote (PIOL). Posteriormente, se plantean seis ideas fuerza para una valorización sostenible de la ciudad y, finalmente, un ANEXO relativo al tráfico.

(Enero de 2012)
Se puede consultar el documento de sugerencias en el material adjunto a esta noticia.La Fundación César Manrique (FCM), haciendo uso de la posibilidad legal que ofrece el período de información pública del documento de Avance de la Revisión del Plan General de Ordenación de Arrecife para su adaptación a las Directrices de Ordenación General y de Turismo, así como su Informe de Sostenibilidad, con la intención de contribuir a la mejora del Avance del Plan General de referencia y, de manera más amplia, al interés general del municipio de Arrecife, de Lanzarote y de sus ciudadanos, presenta un documento de SUGERENCIAS en el Ayuntamiento de Arrecife.

La Fundación César Manrique, en el texto de SUGERENCIAS, manifiesta en primer lugar ciertas consideraciones para la diagnosis de Arrecife —capital de una Reserva de Biosfera—, atendiendo al alcance de la crisis/cambio global; al reto de Arrecife y la sostenibilidad urbana; y al contexto insular, mediante un análisis de encaje del Plan General de Arrecife con el Plan Insular de Ordenación de Lanzarote (PIOL). Posteriormente, se plantean seis ideas fuerza para una valorización sostenible de la ciudad y, finalmente, un ANEXO relativo al tráfico.

(Enero de 2012)
Se puede consultar el documento de sugerencias en el material adjunto a esta noticia.

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias rechaza el recurso de Juan Francisco Rosa contra la Casa Lorenzo de La Plazuela (sede de la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique) y condena al empresario a correr con las costas

El pasado 3 de diciembre, la Sala de lo Contencioso–Administrativo, Sección Segunda, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias dictó sentencia sobre el recurso de apelación presentado por Juan Francisco Rosa, a través de sus empresas Hotel Princesa Yaiza, S.A. y Salmepa, S.L., contra la licencia otorgada por el Ayuntamiento de Arrecife para la rehabilitación y ampliación de la “Casa Lorenzo”, situada en La Plazuela, en la que se encuentran, entre otras dependencias de diferente propiedad, la Sala José Saramago perteneciente a la Fundación César Manrique (FCM).

Previamente, Juan Francisco Rosa, a través de Hotel Princesa Yaiza, S.A. y Salmepa, S.L., había tramitado una denuncia contra dicha licencia, desestimada en primera instancia por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Las Palmas el 25 de febrero de 2011, con el sencillo argumento de que “teniendo en cuenta que los propietarios del edificio tenían reconocido el derecho a la demolición del mismo [por sentencia de la Sala Tercera, Sección 5ª, del Tribunal Supremo de 7 de abril de 1999], la obra proyectada, de rehabilitación y ampliación del inmueble, no puede considerarse como contraria a la normativa urbanística recogiendo el aforismo ‘quien puede lo más, puede lo menos”. Añadía, además, el Tribunal un segundo razonamiento, en la sentencia: “en cuanto a lo realizado, el perito designado judicialmente ha sido categórico al manifestar a presencia judicial, a preguntas de todas las partes intervinientes, que la obra realizada cumple con la normativa urbanística en vigor”.

A pesar de la contundencia del fallo y del sentido común que se desprendía del hecho de que los propietarios del inmueble, la familia Lorenzo, tenían reconocido por el Tribunal Supremo el derecho a demoler el edificio, el empresario y promotor lanzaroteño (sin duda, desorientado jurídicamente) persistió en su empeño de recurrir el fallo acudiendo al Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Ahora, el TSJC vuelve a desestimar las pretensiones de Juan Francisco Rosa rechazando su apelación, declarando firme la licencia y condenando a las costas procesales al demandante.

En su sentencia de 13 folios, el TSJC concluye que “en definitiva, pugna con las más elementales normas de la lógica y de la razón que quien pudo demoler un edificio no pueda ‘remodelarlo’ […]. Naturalmente, si no existiese el edificio en cuestión —por haberse demolido en su totalidad— nada habría que catalogar ni proteger”.  

La Fundación César Manrique se congratula por esta sentencia firme, contra la que no cabe recurso ordinario alguno, que da la razón a quienes gestionaron la licencia del edificio, la familia Lorenzo, a la que, en su momento, la FCM compró una parte de la finca, lamentando los perjuicios colaterales que esta indeseada circunstancia haya podido causarles. Y se congratula también porque, implícitamente, el TSJC haya sido sensible en su sentencia con el tipo de intervención llevado a cabo por la propiedad y proyectado por el arquitecto, que pudiendo ocupar en torno a 2.500 m2 de superficie teórica edificó, sin embargo, 1.508 m2, retranqueando la pieza y conservando la fachada antigua.     

Al mismo tiempo, la Fundación aprovecha esta circunstancia del fallo del TSJC para denunciar públicamente los fines espurios que Juan Francisco Rosa, a través de sus empresas Hotel Princesa Yaiza, S.A. y Salmepa S.L., perseguía con esta denuncia: perjudicar públicamente a la FCM y, en última instancia, intimidarla para torcer su voluntad de contribuir al control del crecimiento del parque alojativo turístico en Lanzarote con la ejecución de las sentencias de sus hoteles Princesa Yaiza y Son Bou, declarados ilegales por los tribunales.     

Desde el principio, el denunciante era conocedor de que la FCM no había tramitado licencia alguna para la “Casa Lorenzo” en La Plazuela, tratándose de un tercero adquiriente de buena fe, que compró a la propiedad una parte del edificio. No obstante, Juan Francisco Rosa persistió en su empeño de hacer daño y crear sombras de dudas, significándose entre todos los empresarios concernidos por el problema de las licencias turísticas ilegales de la isla, en un comportamiento que inició ya hace años denunciando en la APMUN y personándose en el Ayuntamiento de Teguise, mediante escrito, para manifestarse contra cualquier eventual procedimiento de legalización del taller próximo a la Casa de las Cúpulas (nunca emprendido por la FCM, por otra parte), con sentencia firme de anulación de licencia, tras haber sido declarado proyecto cultural de utilidad pública por el Gobierno de Canarias.

Resulta especialmente paradójico y grotesco que un promotor turístico, alejado de la pulcritud urbanística, caracterizado, en este sentido, por la acumulación de ilegalidades (ha obtenido sentencias firmes de anulación de licencias de tres de sus hoteles: Aparthotel Fariones, Hotel Princesa Yaiza y Hotel Son Bou, y ha construido, además, su bodega Stratus en un paisaje natural protegido habiéndose beneficiado de una autorización “especial” del Gobierno de Canarias, mientras otros bodegueros de la zona no han recibido ese trato singular) ejerza la acción pública urbanística para perseguir la presunta ilegalidad de un edificio como la “Casa Lorenzo”, con sentencia firme del Tribunal Supremo, que autorizaba a la propiedad a demoler la casa preexistente en el solar sobre el que se alzó la nueva construcción. Y hacerlo solamente por el hecho de que la FCM fuera propietaria de parte de los locales y a sabiendas del daño económico y personal que iba a causar a la familia Lorenzo.

Este comportamiento desmedido y desafiante, con el que probablemente se aspira a consolidar un estado de excepcionalidad legal, administrativa y de intimidación en torno a sus intereses, constituye un indudable elemento de crispación insular que ha entorpecido y obstaculiza afrontar razonablemente problemas relevantes para la sociedad, la economía y el prestigio de la isla de Lanzarote. Algo que sería deseable reconducir sobre la base de una lógica de tolerancia, reglas compartidas y respeto a la diversidad de roles que se ponen en juego en las sociedades democráticas contemporáneas.El pasado 3 de diciembre, la Sala de lo Contencioso–Administrativo, Sección Segunda, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias dictó sentencia sobre el recurso de apelación presentado por Juan Francisco Rosa, a través de sus empresas Hotel Princesa Yaiza, S.A. y Salmepa, S.L., contra la licencia otorgada por el Ayuntamiento de Arrecife para la rehabilitación y ampliación de la “Casa Lorenzo”, situada en La Plazuela, en la que se encuentran, entre otras dependencias de diferente propiedad, la Sala José Saramago perteneciente a la Fundación César Manrique (FCM).

Previamente, Juan Francisco Rosa, a través de Hotel Princesa Yaiza, S.A. y Salmepa, S.L., había tramitado una denuncia contra dicha licencia, desestimada en primera instancia por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Las Palmas el 25 de febrero de 2011, con el sencillo argumento de que “teniendo en cuenta que los propietarios del edificio tenían reconocido el derecho a la demolición del mismo [por sentencia de la Sala Tercera, Sección 5ª, del Tribunal Supremo de 7 de abril de 1999], la obra proyectada, de rehabilitación y ampliación del inmueble, no puede considerarse como contraria a la normativa urbanística recogiendo el aforismo ‘quien puede lo más, puede lo menos”. Añadía, además, el Tribunal un segundo razonamiento, en la sentencia: “en cuanto a lo realizado, el perito designado judicialmente ha sido categórico al manifestar a presencia judicial, a preguntas de todas las partes intervinientes, que la obra realizada cumple con la normativa urbanística en vigor”.

A pesar de la contundencia del fallo y del sentido común que se desprendía del hecho de que los propietarios del inmueble, la familia Lorenzo, tenían reconocido por el Tribunal Supremo el derecho a demoler el edificio, el empresario y promotor lanzaroteño (sin duda, desorientado jurídicamente) persistió en su empeño de recurrir el fallo acudiendo al Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Ahora, el TSJC vuelve a desestimar las pretensiones de Juan Francisco Rosa rechazando su apelación, declarando firme la licencia y condenando a las costas procesales al demandante.

En su sentencia de 13 folios, el TSJC concluye que “en definitiva, pugna con las más elementales normas de la lógica y de la razón que quien pudo demoler un edificio no pueda ‘remodelarlo’ […]. Naturalmente, si no existiese el edificio en cuestión —por haberse demolido en su totalidad— nada habría que catalogar ni proteger”.  

La Fundación César Manrique se congratula por esta sentencia firme, contra la que no cabe recurso ordinario alguno, que da la razón a quienes gestionaron la licencia del edificio, la familia Lorenzo, a la que, en su momento, la FCM compró una parte de la finca, lamentando los perjuicios colaterales que esta indeseada circunstancia haya podido causarles. Y se congratula también porque, implícitamente, el TSJC haya sido sensible en su sentencia con el tipo de intervención llevado a cabo por la propiedad y proyectado por el arquitecto, que pudiendo ocupar en torno a 2.500 m2 de superficie teórica edificó, sin embargo, 1.508 m2, retranqueando la pieza y conservando la fachada antigua.     

Al mismo tiempo, la Fundación aprovecha esta circunstancia del fallo del TSJC para denunciar públicamente los fines espurios que Juan Francisco Rosa, a través de sus empresas Hotel Princesa Yaiza, S.A. y Salmepa S.L., perseguía con esta denuncia: perjudicar públicamente a la FCM y, en última instancia, intimidarla para torcer su voluntad de contribuir al control del crecimiento del parque alojativo turístico en Lanzarote con la ejecución de las sentencias de sus hoteles Princesa Yaiza y Son Bou, declarados ilegales por los tribunales.     

Desde el principio, el denunciante era conocedor de que la FCM no había tramitado licencia alguna para la “Casa Lorenzo” en La Plazuela, tratándose de un tercero adquiriente de buena fe, que compró a la propiedad una parte del edificio. No obstante, Juan Francisco Rosa persistió en su empeño de hacer daño y crear sombras de dudas, significándose entre todos los empresarios concernidos por el problema de las licencias turísticas ilegales de la isla, en un comportamiento que inició ya hace años denunciando en la APMUN y personándose en el Ayuntamiento de Teguise, mediante escrito, para manifestarse contra cualquier eventual procedimiento de legalización del taller próximo a la Casa de las Cúpulas (nunca emprendido por la FCM, por otra parte), con sentencia firme de anulación de licencia, tras haber sido declarado proyecto cultural de utilidad pública por el Gobierno de Canarias.

Resulta especialmente paradójico y grotesco que un promotor turístico, alejado de la pulcritud urbanística, caracterizado, en este sentido, por la acumulación de ilegalidades (ha obtenido sentencias firmes de anulación de licencias de tres de sus hoteles: Aparthotel Fariones, Hotel Princesa Yaiza y Hotel Son Bou, y ha construido, además, su bodega Stratus en un paisaje natural protegido habiéndose beneficiado de una autorización “especial” del Gobierno de Canarias, mientras otros bodegueros de la zona no han recibido ese trato singular) ejerza la acción pública urbanística para perseguir la presunta ilegalidad de un edificio como la “Casa Lorenzo”, con sentencia firme del Tribunal Supremo, que autorizaba a la propiedad a demoler la casa preexistente en el solar sobre el que se alzó la nueva construcción. Y hacerlo solamente por el hecho de que la FCM fuera propietaria de parte de los locales y a sabiendas del daño económico y personal que iba a causar a la familia Lorenzo.

Este comportamiento desmedido y desafiante, con el que probablemente se aspira a consolidar un estado de excepcionalidad legal, administrativa y de intimidación en torno a sus intereses, constituye un indudable elemento de crispación insular que ha entorpecido y obstaculiza afrontar razonablemente problemas relevantes para la sociedad, la economía y el prestigio de la isla de Lanzarote. Algo que sería deseable reconducir sobre la base de una lógica de tolerancia, reglas compartidas y respeto a la diversidad de roles que se ponen en juego en las sociedades democráticas contemporáneas.

Curso César Manrique. Obra pública, organizado por el Departamento Pedagógico de la Fundación César Manrique, en la Escuela Universitaria de Turismo de Lanzarote

Desde el año 1994, la Fundación César Manrique (FCM) realiza el curso César Manrique. Obra pública, en la Escuela Universitaria de Turismo de Lanzarote, contribuyendo con ello a la formación específica de los futuros diplomados en Turismo de Lanzarote, en relación con la obra de César Manrique.

A lo largo de estas 17 ediciones del curso, se han formado más de 500 alumnos, algunos de los cuales han ejercido como monitores didácticos en los programas educativos que la FCM ofrece permanentemente.

Durante las sesiones, se aportarán materiales de reflexión y debate que permitirán a los alumnos conocer y valorar los ejemplos de arte público que Manrique produjo en Lanzarote, con indudable repercusión en el marco económico-turístico de la isla y en su activo patrimonial.

Con una carga lectiva de 15 horas, contará con tres sesiones teóricas en el aula, a las que se sumará una jornada de trabajo de campo visitando algunos de los ejemplos de obra de intervención espacial que César Manrique creó en Lanzarote.

El curso será impartido por Alfredo Díaz, jefe del Departamento Pedagógico de la Fundación César Manrique, y se llevará a cabo en la Escuela Universitaria de Turismo durante los días 8, 9 y 10 del presente mes de noviembre, en horario de 17.30 a 20.30 h.

Desde el año 1994, la Fundación César Manrique (FCM) realiza el curso César Manrique. Obra pública, en la Escuela Universitaria de Turismo de Lanzarote, contribuyendo con ello a la formación específica de los futuros diplomados en Turismo de Lanzarote, en relación con la obra de César Manrique.

A lo largo de estas 17 ediciones del curso, se han formado más de 500 alumnos, algunos de los cuales han ejercido como monitores didácticos en los programas educativos que la FCM ofrece permanentemente.

Durante las sesiones, se aportarán materiales de reflexión y debate que permitirán a los alumnos conocer y valorar los ejemplos de arte público que Manrique produjo en Lanzarote, con indudable repercusión en el marco económico-turístico de la isla y en su activo patrimonial.

Con una carga lectiva de 15 horas, contará con tres sesiones teóricas en el aula, a las que se sumará una jornada de trabajo de campo visitando algunos de los ejemplos de obra de intervención espacial que César Manrique creó en Lanzarote.

El curso será impartido por Alfredo Díaz, jefe del Departamento Pedagógico de la Fundación César Manrique, y se llevará a cabo en la Escuela Universitaria de Turismo durante los días 8, 9 y 10 del presente mes de noviembre, en horario de 17.30 a 20.30 h.

Conclusiones del dictamen encargado por la FCM sobre la vía propuesta por el Cabildo Insular para la normalización de los establecimientos turísticos alojativos ilegales de Lanzarote

La Fundación César Manrique es parte directamente interesada en el conflicto suscitado por la anulación de más de doce mil plazas alojativas, a instancia de las acciones judiciales emprendidas en su momento por Cabildo de Lanzarote y la FCM. No obstante, hasta ahora nunca ha participado en conversaciones con el Cabildo ni con sus equipos técnicos sobre este asunto, a pesar de estar directamente comprometida en la ejecución de las sentencias y constituir un eslabón determinante. Una vez tomado conocimiento de las intenciones y de la vía elegida por el Cabildo para encarar un conflicto que curiosamente la institución no había provocado, tras recabar opinión de sus servicios técnicos y jurídicos, llegó a la conclusión inicial de que se trataba de una actuación arriesgada y abiertamente controvertida. Por consiguiente, la FCM procedió a encargar un Dictamen a un reputado jurista de prestigio nacional, que evaluase y se pronunciase sobre “la procedencia de la vía establecida por el artículo 47 TRLOTENC para la normalización de los establecimientos turísticos alojativos irregulares en la isla de Lanzarote”.

Así las cosas, la FCM dispone ya de dicho Dictamen, emitido por el Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid Tomás Ramón Fernández, cuyas conclusiones difunde a través de este comunicado.
(Más información en el documento PDF adjunto)

La Fundación César Manrique es parte directamente interesada en el conflicto suscitado por la anulación de más de doce mil plazas alojativas, a instancia de las acciones judiciales emprendidas en su momento por Cabildo de Lanzarote y la FCM. No obstante, hasta ahora nunca ha participado en conversaciones con el Cabildo ni con sus equipos técnicos sobre este asunto, a pesar de estar directamente comprometida en la ejecución de las sentencias y constituir un eslabón determinante. Una vez tomado conocimiento de las intenciones y de la vía elegida por el Cabildo para encarar un conflicto que curiosamente la institución no había provocado, tras recabar opinión de sus servicios técnicos y jurídicos, llegó a la conclusión inicial de que se trataba de una actuación arriesgada y abiertamente controvertida. Por consiguiente, la FCM procedió a encargar un Dictamen a un reputado jurista de prestigio nacional, que evaluase y se pronunciase sobre “la procedencia de la vía establecida por el artículo 47 TRLOTENC para la normalización de los establecimientos turísticos alojativos irregulares en la isla de Lanzarote”.

Así las cosas, la FCM dispone ya de dicho Dictamen, emitido por el Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid Tomás Ramón Fernández, cuyas conclusiones difunde a través de este comunicado.
(Más información en el documento PDF adjunto)

Materiales

Conclusiones Dictamen

Inaugurada en México D.F. la exposición José Saramago. La consistencia de los sueños

La Fundación César Manrique ha coordinado la itinerancia a México de la exposición dedicada al Premio Nobel de Literatura portugués, José Saramago. La consistencia de los sueños, comisariada por Fernando Gómez Aguilera. La inauguración tuvo lugar el día 23 de julio y permanecerá abierta al público hasta el 2 de octubre, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, de México D.F., en las salas de exposiciones de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). Ésta ha sido la primera ocasión en la que se ha exhibido después del fallecimiento del escritor e incorpora la oportunidad de examinar nuevos documentos incluidos como ampliación de la muestra.

La organización en México ha sido posible gracias al Gobierno mexicano (CONACULTA – Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), el Gobierno del Distrito Federal y la UNAM, que a través del Antiguo Colegio de San Ildefonso, se encarga de la producción expositiva para su país.

José Saramago. La consistencia de los sueños fue mostrada en Lanzarote, desde el 23 de noviembre de 2007 al 20 de enero de 2008. Posteriormente, fue inaugurada el 23 de abril de 2008 en el Palacio Nacional de Ajuda de Lisboa, sede oficial del Ministerio de Cultura de Portugal; e inició su itinerancia americana el 28 de noviembre de 2008 en la sede del Instituto Tomie Ohtake de São Paulo (Brasil).

La muestra, que ha contado con la colaboración de la Fundación José Saramago, analiza la figura del escritor luso tanto desde la perspectiva de su trascendencia en el mundo de la literatura universal como de su dimensión sociopolítica, incorporando una visión de su faceta vinculada al compromiso social.

La consistencia de los sueños, de la que se presentan más de 1.500 objetos, es el resultado de un intenso trabajo de investigación de dos años por parte del comisario, sobre la vida y obra de José Saramago, no sólo desde el momento de su reconocimiento internacional, a partir de 1982, sino también abordando periodos menos conocidos de la trayectoria del escritor. Este aspecto confiere una indudable singularidad a la muestra dado que en la misma es posible conocer abundante material tanto escrito como gráfico y audiovisual a través de: obras inéditas, manuscritos, notas personales, primeras ediciones, traducciones, fotografías, vídeos, grabaciones originales… a través de los cuales se traza un recorrido por la vida literaria del escritor, y se exploran las claves de su imaginario.

A través de un diseño innovador, se combinan los recursos convencionales con los soportes digitales y audiovisuales empleando más de 50 monitores distribuidos por las salas que albergan la muestra.

Se puede consultar más información de José Saramago. La consistencia de los sueños expuesta en México a través de la página web del Antiguo Colegio de San Ildefonso:

La Fundación César Manrique ha coordinado la itinerancia a México de la exposición dedicada al Premio Nobel de Literatura portugués, José Saramago. La consistencia de los sueños, comisariada por Fernando Gómez Aguilera. La inauguración tuvo lugar el día 23 de julio y permanecerá abierta al público hasta el 2 de octubre, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, de México D.F., en las salas de exposiciones de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). Ésta ha sido la primera ocasión en la que se ha exhibido después del fallecimiento del escritor e incorpora la oportunidad de examinar nuevos documentos incluidos como ampliación de la muestra.

La organización en México ha sido posible gracias al Gobierno mexicano (CONACULTA – Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), el Gobierno del Distrito Federal y la UNAM, que a través del Antiguo Colegio de San Ildefonso, se encarga de la producción expositiva para su país.

José Saramago. La consistencia de los sueños fue mostrada en Lanzarote, desde el 23 de noviembre de 2007 al 20 de enero de 2008. Posteriormente, fue inaugurada el 23 de abril de 2008 en el Palacio Nacional de Ajuda de Lisboa, sede oficial del Ministerio de Cultura de Portugal; e inició su itinerancia americana el 28 de noviembre de 2008 en la sede del Instituto Tomie Ohtake de São Paulo (Brasil).

La muestra, que ha contado con la colaboración de la Fundación José Saramago, analiza la figura del escritor luso tanto desde la perspectiva de su trascendencia en el mundo de la literatura universal como de su dimensión sociopolítica, incorporando una visión de su faceta vinculada al compromiso social.

La consistencia de los sueños, de la que se presentan más de 1.500 objetos, es el resultado de un intenso trabajo de investigación de dos años por parte del comisario, sobre la vida y obra de José Saramago, no sólo desde el momento de su reconocimiento internacional, a partir de 1982, sino también abordando periodos menos conocidos de la trayectoria del escritor. Este aspecto confiere una indudable singularidad a la muestra dado que en la misma es posible conocer abundante material tanto escrito como gráfico y audiovisual a través de: obras inéditas, manuscritos, notas personales, primeras ediciones, traducciones, fotografías, vídeos, grabaciones originales… a través de los cuales se traza un recorrido por la vida literaria del escritor, y se exploran las claves de su imaginario.

A través de un diseño innovador, se combinan los recursos convencionales con los soportes digitales y audiovisuales empleando más de 50 monitores distribuidos por las salas que albergan la muestra.

Se puede consultar más información de José Saramago. La consistencia de los sueños expuesta en México a través de la página web del Antiguo Colegio de San Ildefonso:

José de León: Ni un trozo de Canarias está salvado del todo si no hay una actitud permanente de resistencia de la población

El primer proyecto de urbanización del barranco de Veneguera contemplaba 140.000 camas turísticas, cuatro puertos deportivos y un campo de golf, que no se han llegado a construir. El libro Salvar Veneguera. El poder en movimiento recoge treinta años de lucha por evitar las obras en ese barranco de Gran Canaria. Sus autores, José de León, Miguel Ángel Robayna y Juan Manuel Brito, lo presentaron en la Sala José Saramago. De León comenzó señalando que “el libro tiene mucho que ver con las acciones de la Fundación César Manrique” y que “además está de actualidad por el Movimiento 15-M”, y dio paso a un vídeo en el que se muestran imágenes de esas tres décadas de movilizaciones, desde que nueve personas decidieran hacer frente a la urbanización, hasta que el Parlamento aprobó la ley para congelarla. Puntualizó que “Veneguera no está a salvo del todo ya que no hay ni un trozo de Canarias que esté salvado del todo si no hay una actitud permanente de resistencia por parte de la población”.

Para elaborar el libro, los autores utilizaron tres tipos de fuentes: más de treinta entrevistas a personas relacionadas con el movimiento, el análisis de las noticias aparecidas en prensa y el expediente de la urbanización. De León explicó la evolución de la propiedad del suelo y cómo se filtran a la prensa en 1983 los detalles del primer plan parcial, que da lugar al primer comité de ‘Salvar Veneguera’, que sirve como reacción no sólo contra la urbanización sino contra todo el modelo de desarrollo económico y turístico y también contra el modelo político y legislativo que nace con la elaboración de las primeras leyes canarias. Destacó a “dos personajes que atraviesan esta historia y siempre apoyan la urbanización”: Lorenzo Olarte y Jerónimo Saavedra, así como los debates dentro del movimiento sobre si era mejor aceptar una pequeña urbanización o rechazar cualquier obra en el barranco. También puso de manifiesto el papel de Mario Conde en el proyecto. Veneguera pertenece a La Unión y el Fénix, que a su vez pertenece a Banesto y Urbis. “Uno de los tres grandes temas por los que cae Conde fue Veneguera”, dijo José de León, ‘Pepe el Uruguayo’.

El movimiento logra reunir 50.000 firmas contra la urbanización y presentarlas en el Parlamento como una Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Esa ley, de un solo artículo, se convierte en otra completamente distinta tras las enmiendas, y se acaba aprobando un proyecto de 20.000 camas, aunque finalmente, cinco años después, se aprueba en el mismo Parlamento no llevar a cabo la urbanización. “El 35 por ciento de los parlamentarios que votaron una cosa, después votaron la contraria”. Hace unos meses, el Tribunal Supremo confirmó que los propietarios no tienen derecho a indemnización, pero aún no se ha puesto en marcha un proyecto de recuperación del barranco, tal y como contempla la última ley aprobada. “Hasta que esto no se cumpla, siempre habrá posibilidad de que se desarrolle”, apuntó de León.

Juan Manuel Brito comenzó su intervención señalando que una de sus intenciones al afrontar el libro era la de ver “qué podía aportar esta historia a la sociedad” y explicó que la elección del subtítulo El poder en movimiento es una reivindicación “del poder basado en la legitimidad y no en la autoridad”, reclamando la idea de que “es posible actuar y condicionar las políticas públicas”. Dijo que ‘Salvar Veneguera’ es uno de los focos constituyentes del movimiento ecologista canario en el que aparecen las características más comunes de los grupos ecologistas posteriores. El Movimiento puso de relieve “la baja calidad del modelo democrático en Canarias”. “La reflexión sobre la democracia no está muy extendida”, aunque destacó que en ’Salvar Veneguera’ participaron miles de personas. Para Brito, lo ocurrido en el Parlamento con la ILP deja clara la vinculación entre el poder económico y el político y que los parlamentarios responden a una lógica de “mantenerse en el poder. “Hay falta de deliberación en el Parlamento —aseguró —, los mismos que rechazaron la ley, la aprobaron, cinco años después, sin dar ningún argumento”. También señaló que el conflicto de Veneguera “retrata a Coalición Canaria” porque desencadena una lucha de poder interna, tres de sus diputados no acatan la disciplina de voto y el consejero González Viéitez acaba abandonando el Gobierno y con él, el sector progresista de CC. También en el PSOE hubo conflicto entre Jerónimo Saavedra y Carmelo Padrón.

El tercero de los autores, Miguel Ángel Robayna, relató que su inicio en los movimientos sociales partió de Lanzarote con el del ‘Malpaís de la Corona’, “una batalla muy bonita”, que se ganó, aunque después se perdió la de ‘Salvar Papagayo’. Dijo que el libro es un intento de estimular la memoria para que las siguientes generaciones no empiecen de cero. Reflexionó sobre la necesidad de conseguir “que la defensa del territorio sea una parte importante de nuestro pueblo”. Describió, finalmente, cómo confluyeron en ‘Salvar Veneguera’ distintas corrientes ideológicas y cómo se plantearon entonces muchos de los problemas actuales, surgidos de la lógica impuesta por el turismo sobre el territorio, comparándolo con la locomotora de los Hermanos Marx, que van quemando los vagones para que continúe en marcha. Sin embargo, “los sucesivos  gobiernos de Canarias siguen fascinados por la falacia del crecimiento continuo”. “Hace falta coraje moral y valentía cívica”, concluyó.

El primer proyecto de urbanización del barranco de Veneguera contemplaba 140.000 camas turísticas, cuatro puertos deportivos y un campo de golf, que no se han llegado a construir. El libro Salvar Veneguera. El poder en movimiento recoge treinta años de lucha por evitar las obras en ese barranco de Gran Canaria. Sus autores, José de León, Miguel Ángel Robayna y Juan Manuel Brito, lo presentaron en la Sala José Saramago. De León comenzó señalando que “el libro tiene mucho que ver con las acciones de la Fundación César Manrique” y que “además está de actualidad por el Movimiento 15-M”, y dio paso a un vídeo en el que se muestran imágenes de esas tres décadas de movilizaciones, desde que nueve personas decidieran hacer frente a la urbanización, hasta que el Parlamento aprobó la ley para congelarla. Puntualizó que “Veneguera no está a salvo del todo ya que no hay ni un trozo de Canarias que esté salvado del todo si no hay una actitud permanente de resistencia por parte de la población”.

Para elaborar el libro, los autores utilizaron tres tipos de fuentes: más de treinta entrevistas a personas relacionadas con el movimiento, el análisis de las noticias aparecidas en prensa y el expediente de la urbanización. De León explicó la evolución de la propiedad del suelo y cómo se filtran a la prensa en 1983 los detalles del primer plan parcial, que da lugar al primer comité de ‘Salvar Veneguera’, que sirve como reacción no sólo contra la urbanización sino contra todo el modelo de desarrollo económico y turístico y también contra el modelo político y legislativo que nace con la elaboración de las primeras leyes canarias. Destacó a “dos personajes que atraviesan esta historia y siempre apoyan la urbanización”: Lorenzo Olarte y Jerónimo Saavedra, así como los debates dentro del movimiento sobre si era mejor aceptar una pequeña urbanización o rechazar cualquier obra en el barranco. También puso de manifiesto el papel de Mario Conde en el proyecto. Veneguera pertenece a La Unión y el Fénix, que a su vez pertenece a Banesto y Urbis. “Uno de los tres grandes temas por los que cae Conde fue Veneguera”, dijo José de León, ‘Pepe el Uruguayo’.

El movimiento logra reunir 50.000 firmas contra la urbanización y presentarlas en el Parlamento como una Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Esa ley, de un solo artículo, se convierte en otra completamente distinta tras las enmiendas, y se acaba aprobando un proyecto de 20.000 camas, aunque finalmente, cinco años después, se aprueba en el mismo Parlamento no llevar a cabo la urbanización. “El 35 por ciento de los parlamentarios que votaron una cosa, después votaron la contraria”. Hace unos meses, el Tribunal Supremo confirmó que los propietarios no tienen derecho a indemnización, pero aún no se ha puesto en marcha un proyecto de recuperación del barranco, tal y como contempla la última ley aprobada. “Hasta que esto no se cumpla, siempre habrá posibilidad de que se desarrolle”, apuntó de León.

Juan Manuel Brito comenzó su intervención señalando que una de sus intenciones al afrontar el libro era la de ver “qué podía aportar esta historia a la sociedad” y explicó que la elección del subtítulo El poder en movimiento es una reivindicación “del poder basado en la legitimidad y no en la autoridad”, reclamando la idea de que “es posible actuar y condicionar las políticas públicas”. Dijo que ‘Salvar Veneguera’ es uno de los focos constituyentes del movimiento ecologista canario en el que aparecen las características más comunes de los grupos ecologistas posteriores. El Movimiento puso de relieve “la baja calidad del modelo democrático en Canarias”. “La reflexión sobre la democracia no está muy extendida”, aunque destacó que en ’Salvar Veneguera’ participaron miles de personas. Para Brito, lo ocurrido en el Parlamento con la ILP deja clara la vinculación entre el poder económico y el político y que los parlamentarios responden a una lógica de “mantenerse en el poder. “Hay falta de deliberación en el Parlamento —aseguró —, los mismos que rechazaron la ley, la aprobaron, cinco años después, sin dar ningún argumento”. También señaló que el conflicto de Veneguera “retrata a Coalición Canaria” porque desencadena una lucha de poder interna, tres de sus diputados no acatan la disciplina de voto y el consejero González Viéitez acaba abandonando el Gobierno y con él, el sector progresista de CC. También en el PSOE hubo conflicto entre Jerónimo Saavedra y Carmelo Padrón.

El tercero de los autores, Miguel Ángel Robayna, relató que su inicio en los movimientos sociales partió de Lanzarote con el del ‘Malpaís de la Corona’, “una batalla muy bonita”, que se ganó, aunque después se perdió la de ‘Salvar Papagayo’. Dijo que el libro es un intento de estimular la memoria para que las siguientes generaciones no empiecen de cero. Reflexionó sobre la necesidad de conseguir “que la defensa del territorio sea una parte importante de nuestro pueblo”. Describió, finalmente, cómo confluyeron en ‘Salvar Veneguera’ distintas corrientes ideológicas y cómo se plantearon entonces muchos de los problemas actuales, surgidos de la lógica impuesta por el turismo sobre el territorio, comparándolo con la locomotora de los Hermanos Marx, que van quemando los vagones para que continúe en marcha. Sin embargo, “los sucesivos  gobiernos de Canarias siguen fascinados por la falacia del crecimiento continuo”. “Hace falta coraje moral y valentía cívica”, concluyó.

Presentación del libro Salvar Veneguera. El poder en movimiento, de Juan M. Brito, José de León y Miguel A. Robayna

El próximo jueves 16 de junio, a las 20.30 h, en la Sala José Saramago de Arrecife (La Plazuela) de la Fundación César Manrique, tendrá lugar la presentación del libro Salvar Veneguera. El poder en movimiento, de Juan Manuel Brito Díaz, José de León Hernández y Miguel Ángel Robayna Fernández.

El movimiento Salvar Veneguera y su empeño de continuar hasta el final con una reivindicación, sirvió de ejemplo para otras luchas ecologistas y sociales. En opinión de quienes firman este libro, contribuyó de manera decisiva a extender la conciencia medioambiental en el conjunto de la población canaria y, por añadidura, a situar las cuestiones medioambientales en la agenda política institucional.

Según los autores de Salvar Veneguera. El poder en movimiento, a la lucha por Salvar Veneguera, en ocasiones se le criticó que olvidaba otras zonas que también caían bajo la pica de la especulación urbanística pero, a su juicio, fue una de las expresiones que, desde la sociedad, encendió la luz de alarma sobre asuntos que se han ido instaurando en Canarias, como es el modelo político, el cual definen como de baja calidad democrática.

El modelo de desarrollo turístico ha contribuido a lo que hoy es el bienestar canario, pero lejos de la complacencia generalizada que se intenta promover desde el poder económico y político, los autores opinan que hemos tenido que pagar por ello un alto precio. Salvar Veneguera ha ido de la mano del crecimiento irracional que ha deteriorado indefectiblemente buena parte de las costas de las islas, con un balance en los planos económico y social, e incluso en el plano político, no siempre positivo.

Desde el Movimiento, se propusieron otras formas de conducir el presente menos agresivas, menos dependientes, menos desarticuladoras social y culturalmente, y menos hipotecadas por la corrupción, el dinero fácil y la patrimonialización de nuestros bienes colectivos. 

José de León Hernández es Doctor en Historia y arqueólogo. Su tesis doctoral investigó las erupciones que tuvieron lugar en Lanzarote en el siglo XVIII. Ha publicado dos libros sobre la erupción de Timanfaya aparte de otros numerosos trabajos sobre Historia y Arqueología de Canarias. Es co-fundador del comité Salvar Veneguera, de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario y de la Federación Ecologista Canaria Ben Magec-Ecologistas en Acción. Ha sido coordinador de las Universidades Populares de Las Palmas.

Miguel Ángel Robayna Fernández es profesor de Filosofía en Enseñanzas Medias. Fue uno de los impulsores del movimiento Salvar Malpaís de La Corona y ha participado activamente en distintas iniciativas ecologistas y de solidaridad. Ha sido miembro del Consejo de Redacción de la revista Disenso.

Juan Manuel Brito Díaz es historiador e investigador social. Ha publicado varios trabajos sobre pensamiento económico en Canarias, así como sobre diversas cuestiones sociales y políticas de actualidad. Ha participado activamente en distintas iniciativas estudiantiles antiglobalización y de solidaridad con las personas inmigrantes.

El libro Salvar Veneguera. El poder en movimiento ha contado con el apoyo de la Fundación Canaria Archipiélago 2021, la Obra Social La Caja de Canarias y la Asociación Ben Magec-Ecologistas en acción.

El próximo jueves 16 de junio, a las 20.30 h, en la Sala José Saramago de Arrecife (La Plazuela) de la Fundación César Manrique, tendrá lugar la presentación del libro Salvar Veneguera. El poder en movimiento, de Juan Manuel Brito Díaz, José de León Hernández y Miguel Ángel Robayna Fernández.

El movimiento Salvar Veneguera y su empeño de continuar hasta el final con una reivindicación, sirvió de ejemplo para otras luchas ecologistas y sociales. En opinión de quienes firman este libro, contribuyó de manera decisiva a extender la conciencia medioambiental en el conjunto de la población canaria y, por añadidura, a situar las cuestiones medioambientales en la agenda política institucional.

Según los autores de Salvar Veneguera. El poder en movimiento, a la lucha por Salvar Veneguera, en ocasiones se le criticó que olvidaba otras zonas que también caían bajo la pica de la especulación urbanística pero, a su juicio, fue una de las expresiones que, desde la sociedad, encendió la luz de alarma sobre asuntos que se han ido instaurando en Canarias, como es el modelo político, el cual definen como de baja calidad democrática.

El modelo de desarrollo turístico ha contribuido a lo que hoy es el bienestar canario, pero lejos de la complacencia generalizada que se intenta promover desde el poder económico y político, los autores opinan que hemos tenido que pagar por ello un alto precio. Salvar Veneguera ha ido de la mano del crecimiento irracional que ha deteriorado indefectiblemente buena parte de las costas de las islas, con un balance en los planos económico y social, e incluso en el plano político, no siempre positivo.

Desde el Movimiento, se propusieron otras formas de conducir el presente menos agresivas, menos dependientes, menos desarticuladoras social y culturalmente, y menos hipotecadas por la corrupción, el dinero fácil y la patrimonialización de nuestros bienes colectivos. 

José de León Hernández es Doctor en Historia y arqueólogo. Su tesis doctoral investigó las erupciones que tuvieron lugar en Lanzarote en el siglo XVIII. Ha publicado dos libros sobre la erupción de Timanfaya aparte de otros numerosos trabajos sobre Historia y Arqueología de Canarias. Es co-fundador del comité Salvar Veneguera, de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario y de la Federación Ecologista Canaria Ben Magec-Ecologistas en Acción. Ha sido coordinador de las Universidades Populares de Las Palmas.

Miguel Ángel Robayna Fernández es profesor de Filosofía en Enseñanzas Medias. Fue uno de los impulsores del movimiento Salvar Malpaís de La Corona y ha participado activamente en distintas iniciativas ecologistas y de solidaridad. Ha sido miembro del Consejo de Redacción de la revista Disenso.

Juan Manuel Brito Díaz es historiador e investigador social. Ha publicado varios trabajos sobre pensamiento económico en Canarias, así como sobre diversas cuestiones sociales y políticas de actualidad. Ha participado activamente en distintas iniciativas estudiantiles antiglobalización y de solidaridad con las personas inmigrantes.

El libro Salvar Veneguera. El poder en movimiento ha contado con el apoyo de la Fundación Canaria Archipiélago 2021, la Obra Social La Caja de Canarias y la Asociación Ben Magec-Ecologistas en acción.

Comunicado de la FCM con relación al Informe emitido por el Cabildo Insular sobre cuestiones relacionadas con la ejecución de sentencias firmes que afectan a obras y establecimientos hoteleros ilegales

La Fundación César Manrique, tras haber recogido opiniones expertas y de sus servicios jurídicos, a los que se formuló consulta una vez presentado en el Consejo de la Reserva de la Biosfera el pasado 28 de marzo el dictamen del jurista de reconocido prestigio Luciano Parejo, encargado por el Cabildo de Lanzarote en torno a “diversas cuestiones relacionadas con la pendencia de la ejecución de diversas sentencias firmes que afectan a obras y establecimientos hoteleros situados en los municipios de Teguise y Yaiza”, ha emitido un comunicado. Se puede acceder a dicho comunicado en el PDF adjunto.La Fundación César Manrique, tras haber recogido opiniones expertas y de sus servicios jurídicos, a los que se formuló consulta una vez presentado en el Consejo de la Reserva de la Biosfera el pasado 28 de marzo el dictamen del jurista de reconocido prestigio Luciano Parejo, encargado por el Cabildo de Lanzarote en torno a “diversas cuestiones relacionadas con la pendencia de la ejecución de diversas sentencias firmes que afectan a obras y establecimientos hoteleros situados en los municipios de Teguise y Yaiza”, ha emitido un comunicado. Se puede acceder a dicho comunicado en el PDF adjunto.

José Luis Puerto: No podemos dejar que se manipule políticamente la etnografía para hacer una construcción interesada del pasado

El escritor y etnógrafo José Luis Puerto impartió el taller “Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica” los días 4 y 5 de abril en la sala José Saramago (Arrecife) de la Fundación César Manrique. El objetivo principal del curso era el análisis del paisaje, la conservación del patrimonio o del territorio, desde el punto de vista de la etnografía. El taller se planteó partiendo de cómo el ser humano, “ese yo grupal”, según señaló el director del curso, realiza una serie de acciones en cualquier comunidad, en el espacio en el que habita, de tal modo que ese espacio se convierte en territorio, en un espacio de cultura.

“Se habita y surge el hábitat, se edifica y surge la arquitectura tradicional, se trabaja y surgen actividades agrícolas o artesanas…”, señaló Puerto, que destacó y centró su estudio en cuatro acciones que realizan los hombres en todas las comunidades: habitar, trabajar, celebrar y descansar. “En todo territorio aparecen estas acciones del ser humano”, aseguró, destacando que hay más acciones que caracterizan a las comunidades humanas, aunque en esta ocasión quiso poner el acento en aquellos aspectos de la cultura material y no en aquellos que conforman la tradición oral como las acciones de crear, creer o imaginar.

Cada una de las cuatro ponencias del taller estuvo dedicada a una de estas acciones, que puestas en común dan una idea de cómo se teje el territorio a través de esos cuatro hilos y a través del tiempo, que por una parte es lineal (las generaciones de hombres y mujeres se van sucediendo) y por otra, está condicionado por la Naturaleza. El director del curso fue transmitiendo a los alumnos (algunos de los cuales provenían del mundo educativo, del  administrativo o del ámbito del turismo) una serie de “fogonazos, ideas o perspectivas” para que adquieran las herramientas necesarias para hacer una investigación etnográfica, para saber cómo se puede conocer el patrimonio, cómo valorarlo para preservarlo y cómo se configura una identidad, que, destacó, “nunca es cerrada sino compartida con el mundo al que pertenecemos”.

El curso ofrecía una metodología de estudio de los territorios abordando distintos aspectos de cada uno de esos cuatro campos: los materiales, elementos decorativos o ritos referentes a la arquitectura tradicional; la vida pastoril, la agricultura; las fiestas populares, los ritos de paso o los juegos y la forma en que se emplea el tiempo de ocio, finalmente. Puerto fue introduciendo estos aspectos, primero desde un punto de vista teórico, para después pasar unas imágenes ilustrativas de aquello que se va explicando y que pertenecen, principalmente a ejemplos de la realidad que más ha trabajado este etnógrafo, el Oeste de Castilla y León y la comarca de Las Hurdes en el Norte de Extremadura.

El estudio etnográfico se tiene que articular, según explicó José Luis Puerto, mediante dos vías, la teórica y la práctica. “Para saber en etnografía hay que leer mucho, pero hay que enterarse de la cultura tradicional, hay que ir al territorio y hacer trabajo de campo”, señaló. “Pero claro —subrayó—, este trabajo no se puede hacer de cualquier manera, hacer una tarea etnográfica no es ir con una grabadora y ver qué se le ocurre al anciano con el que me encuentro, sino que tienes que saber a qué vas, qué quieres estudiar, qué quieres documentar, no es la ocurrencia del momento”. “En etnografía, el trabajo de campo es fundamental, pero siempre ha de estar fundamentado”. Para ello puso varios ejemplos de cuestionarios, que se pueden adaptar para estudiar cada caso particular, cada territorio. Hay que volver una segunda vez al lugar de la investigación porque “te están esperando, has reactivado su memoria, la ‘memoria dormida’ y tienen más detalles que te pudieran interesar”.

Una de las conclusiones del taller es que los seres humanos se comportan de modo muy parecido en cualquier territorio, pero utilizando los elementos que tienen a su alrededor y la cultura en la que viven. “Un campesino americano va a utilizar las herramientas a su alcance para lo mismo que uno europeo o uno asiático”. “Tenemos más en común de lo que parece —señaló Puerto—, y cada uno lo adapta o lo crea a partir de su realidad”.

El estudio etnográfico de un territorio sirve para poner en valor aquellos elementos propios pero también para desmitificar. “En Lanzarote se podría estudiar la cultura tradicional de la Isla pero eso no quiere decir que esa cultura sea una cosa cerrada, sino que también hay una universalidad”, aseguró el director del taller, que advirtió de un peligro: la manipulación política de la etnografía, que acaba por hacer una construcción interesada del pasado. “No se puede crear o inventar —dijo— una identidad interesada de una región porque eso es una recreación, una falsificación”. “Hay que documentar lo que se produce tal cual y el gran trabajo pendiente es la posterior comparación”, añadió. Por último, alertó de otro peligro, el de la escenificación de las propias tradiciones, que se repite prácticamente en todos los territorios que reciben turistas: “eso es una profanación de la identidad”, señaló Puerto.

El escritor y etnógrafo José Luis Puerto impartió el taller “Tejer el territorio. Una perspectiva etnográfica” los días 4 y 5 de abril en la sala José Saramago (Arrecife) de la Fundación César Manrique. El objetivo principal del curso era el análisis del paisaje, la conservación del patrimonio o del territorio, desde el punto de vista de la etnografía. El taller se planteó partiendo de cómo el ser humano, “ese yo grupal”, según señaló el director del curso, realiza una serie de acciones en cualquier comunidad, en el espacio en el que habita, de tal modo que ese espacio se convierte en territorio, en un espacio de cultura.

“Se habita y surge el hábitat, se edifica y surge la arquitectura tradicional, se trabaja y surgen actividades agrícolas o artesanas…”, señaló Puerto, que destacó y centró su estudio en cuatro acciones que realizan los hombres en todas las comunidades: habitar, trabajar, celebrar y descansar. “En todo territorio aparecen estas acciones del ser humano”, aseguró, destacando que hay más acciones que caracterizan a las comunidades humanas, aunque en esta ocasión quiso poner el acento en aquellos aspectos de la cultura material y no en aquellos que conforman la tradición oral como las acciones de crear, creer o imaginar.

Cada una de las cuatro ponencias del taller estuvo dedicada a una de estas acciones, que puestas en común dan una idea de cómo se teje el territorio a través de esos cuatro hilos y a través del tiempo, que por una parte es lineal (las generaciones de hombres y mujeres se van sucediendo) y por otra, está condicionado por la Naturaleza. El director del curso fue transmitiendo a los alumnos (algunos de los cuales provenían del mundo educativo, del  administrativo o del ámbito del turismo) una serie de “fogonazos, ideas o perspectivas” para que adquieran las herramientas necesarias para hacer una investigación etnográfica, para saber cómo se puede conocer el patrimonio, cómo valorarlo para preservarlo y cómo se configura una identidad, que, destacó, “nunca es cerrada sino compartida con el mundo al que pertenecemos”.

El curso ofrecía una metodología de estudio de los territorios abordando distintos aspectos de cada uno de esos cuatro campos: los materiales, elementos decorativos o ritos referentes a la arquitectura tradicional; la vida pastoril, la agricultura; las fiestas populares, los ritos de paso o los juegos y la forma en que se emplea el tiempo de ocio, finalmente. Puerto fue introduciendo estos aspectos, primero desde un punto de vista teórico, para después pasar unas imágenes ilustrativas de aquello que se va explicando y que pertenecen, principalmente a ejemplos de la realidad que más ha trabajado este etnógrafo, el Oeste de Castilla y León y la comarca de Las Hurdes en el Norte de Extremadura.

El estudio etnográfico se tiene que articular, según explicó José Luis Puerto, mediante dos vías, la teórica y la práctica. “Para saber en etnografía hay que leer mucho, pero hay que enterarse de la cultura tradicional, hay que ir al territorio y hacer trabajo de campo”, señaló. “Pero claro —subrayó—, este trabajo no se puede hacer de cualquier manera, hacer una tarea etnográfica no es ir con una grabadora y ver qué se le ocurre al anciano con el que me encuentro, sino que tienes que saber a qué vas, qué quieres estudiar, qué quieres documentar, no es la ocurrencia del momento”. “En etnografía, el trabajo de campo es fundamental, pero siempre ha de estar fundamentado”. Para ello puso varios ejemplos de cuestionarios, que se pueden adaptar para estudiar cada caso particular, cada territorio. Hay que volver una segunda vez al lugar de la investigación porque “te están esperando, has reactivado su memoria, la ‘memoria dormida’ y tienen más detalles que te pudieran interesar”.

Una de las conclusiones del taller es que los seres humanos se comportan de modo muy parecido en cualquier territorio, pero utilizando los elementos que tienen a su alrededor y la cultura en la que viven. “Un campesino americano va a utilizar las herramientas a su alcance para lo mismo que uno europeo o uno asiático”. “Tenemos más en común de lo que parece —señaló Puerto—, y cada uno lo adapta o lo crea a partir de su realidad”.

El estudio etnográfico de un territorio sirve para poner en valor aquellos elementos propios pero también para desmitificar. “En Lanzarote se podría estudiar la cultura tradicional de la Isla pero eso no quiere decir que esa cultura sea una cosa cerrada, sino que también hay una universalidad”, aseguró el director del taller, que advirtió de un peligro: la manipulación política de la etnografía, que acaba por hacer una construcción interesada del pasado. “No se puede crear o inventar —dijo— una identidad interesada de una región porque eso es una recreación, una falsificación”. “Hay que documentar lo que se produce tal cual y el gran trabajo pendiente es la posterior comparación”, añadió. Por último, alertó de otro peligro, el de la escenificación de las propias tradiciones, que se repite prácticamente en todos los territorios que reciben turistas: “eso es una profanación de la identidad”, señaló Puerto.