no images were found

Ácidos y críticos. El humor como resistencia ante la globalización de la idiocia

Ci spiace, ma questo articolo è disponibile soltanto in ES.

Del 26 al 28 de mayo de 2004, la FCM organizó el taller Ácidos y críticos. El humor como resistencia ante la globalización de la idiocia. Este taller fue dirigido por José Vicente Barcia, coordinador de integración del Ayuntamiento de Getafe.

El acto de presentación se realizó el 26 de mayo, con la presencia de Fernando Gómez Aguilera, director de Actividades Fundacionales de la FCM, y del director del curso José Vicente Barcia.  Gómez Aguilera habló del libro de Umberto Eco, El nombre de la rosa, para referirse cómo en ese libro se menciona el segundo libro de la poética de Aristóteles, que trata sobre la comedia y la risa. Fernando Gómez Aguilera recordó que El nombre de la rosa “el libro de la risa es el que mueve los cimientos del orden de Dios”. Para Gómez Aguilera “la risa fomenta la duda y la duda es el gran camino para el cuestionamiento de los dogmatismos”. Posteriormente, tomó la palabra José Vicente Barcia explicándonos que insolencia y rigor se manifestarían en el taller,  Ácidos y críticos. El humor como resistencia ante la globalización de la idiocia. Barcia nos explicó el valor de la risa a la hora de enfrentarnos individualmente a aquello que nos quiere mantener en la inconsciencia y en la minoría de edad. Para José Vicente Barcia “todos y todas tenemos necesidad de reir”.

En las diferentes jornadas de trabajo participaron Leo Bassi, payaso y showman; Pepe Viyuela, payaso; Mercedes de la Fuente, directora del programa Pecado Original; Moncho Alpuente, humorista y escritor; y El Gran Wyoming, humorista y showman.

El día 26, Leo Bassi  afirmó que“el payaso no tiene miedo de perder su dignidad en nombre del humor, de hacer reir”. Para él lo importante es la provocación, la comicidad como provocación. Para Bassi, si eres bueno formas parte de esta sociedad que hace ruido, es una merma de la libertad para el payaso. Leo Bassi finalizó su intervención diciendo que “el payaso es optimista por naturaleza. Las cosas andarán mejor, no sé si en 20 años o en 200 años, pero andarán mejor”.

El 27 de mayo, Pepe Viyuela habló del humor como mecanismo para disolver estructuras de poder y crear poderes diferentes. Para Viyuela, la sonrisa es un derecho y un espacio necesario de solidaridad y acción incluso en situaciones de violencia extrema, como es el caso de Palestina, Bosnia o Irak.

El mismo día 27, intervino Mercedes de la Fuente quien habló de la acción desde dentro del sistema con el humor como arma. Para de la Fuente, hay tras palabras claves: humor, críticos y resistencia. Mercedes de la Fuente concluyó que con todas estas pequeñas acciones que podemos realizar en un futuro las cosas funcionarán mejor.

El 28 de mayo las intervenciones corrieron a cargo de Moncho Alpuente y El Gran Wyoming. Alpuente comenzó su intervención afirmando que “lo divertido no es lo contrario de lo serio, sino de lo aburrido”. Alpuente citó al filósofo Janckielievic para hablar de la ironía: “la ironía es una conciencia tranquila que se ríe”. Moncho Alpuente recorrió la realidad española y el panorama de actualidad internacional para, a través de la ironía y de la crítica, ofrecernos una visión diferente del mundo en el que vivimos.

Posteriormente, se pudo escuchar la ponencia de El Gran Wyoming, Impulsión de la crítica en la génesis de la expulsión del crítico. Tras este título humorístico e irónico, Wyoming fue dando contenido a su discurso con un pensamiento analítico de la realidad en el que el absurdo de sus expresiones desveló que siempre hay otras maneras de contar lo que nos ocurre. Para El Gran Wyoming “el humorista tiene que ser testigo y para ello tiene que estar en la sociedad”. A lo largo de su intervención, fue mostrando cuáles son sus prototipos críticos y humorísticos que debemos seguir para poder estar con la actitud adecuada frente a la realidad cotidiana que se nos impone.

En líneas generales, este taller tuvo como objetivos desarrollar una lectura de la realidad a través del humor y desvelar la pequeñez del individuo y la monstruosidad anónima de la sociedad. Para lograrlo se dio la palabra a personas que son un referente con la acción que desarrollan en estos campos en diferentes medios de comunicación.

Entre las tesis principales que se debatieron estaba la idea de que vivimos en un entramado de difusión de la inconsciencia. Esta inconsciencia oculta una serie de valores que tienen que ver con la sumisión de las sociedades ante quienes detentan el poder. Durante el desarrollo del taller, se argumentó que no es únicamente la televisión quien intenta que la idiocia sea una estrategia de control. Según los ponentes, existen infinidad de medios y fórmulas para desarrollar esta estrategia.

Frente a esta situación, los participantes fueron proponiendo medidas de subversión, todas ellas basadas en el humor. Para cada uno de ellos, esta es la mejor manera de búsqueda de la inteligencia colectiva. Según afirmaron, provocar la ironía, el sarcasmo, la mirada desnuda sobre una realidad falsa es un acto de disidencia. Entre sus conclusiones, plantearon el siguiente eslogan: “seamos optimistas, dejemos el pesimismo para momentos mejores”.

El taller fue clausurado el 28 de mayo por Fernando Gómez Aguilera, director de Actividades Fundacionales de la FCM.

26 maggio 2004

Ci spiace, ma questo articolo è disponibile soltanto in ES.

Materiales:

Mercedes de la Fuente, Leo Bassi, Fernando Gómez Aguilera, José Vicente Barcia y Pepe Viyuela, durante la presentación del tallerLeo Bassi destroza una reproducción de Manrique al final de su intervención