Chantal Maillard: O seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilización se colapsa




Nunca tal vez aún apenas sea posible. Así se conforma el “no libro” La tierra prometida de la poeta Chantal Maillard, según lo calificó ella misma. Así se conforma la letanía, el grito de alerta que clama por la desaparición de las especies, que se presentó en la sala Taro, en la Fundación César Manrique.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Se trata de una publicación insólita, que repite estas palabras a lo largo de sus páginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o están a punto de desaparecer. El texto, editado por milrazones con la colaboración de la FCM, se acompaña de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. “Lo que queda de un animal cuando desaparece”, señaló Maillard.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Maillard agradeció el apoyo de la FCM y explicó la finalidad de la publicación como canto por la desaparición de las especies. “No sé si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que está por llegar, pero no podía dejar de intentarlo”, señaló, en una intervención sentida, poética… “Sólo sé escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo haría”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de la Primera Guerra Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de mármol gris “que era importante porque era importante” y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. “El libro cumple esta función, es un memorial”. En él figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecerán. “Es fuego y obelisco, columna y ofrenda”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los demás. Nosotros. “¿Por qué —se preguntó— hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, ¿si no por qué?”. “Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. ¿No será que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?”

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Sólo empezamos a pensar en la desaparición de los animales cuando nos atañe, así que no hablamos desde la compasión sino desde el miedo”. La autora de Matar a Platón se preguntó, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde la Tierra inicia su destrucción; si el ser humano no sería el gran verdugo de la Naturaleza.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida más allá de lo que sería natural” y alteramos el equilibrio. “El consumo —dijo Maillard— empezó siendo un osito de peluche y acabó convirtiéndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes”. “Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilización se colapsa. ¿Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo”, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. “Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados”. Esa capacidad cordial es compasión, “la capacidad de dolerse en el otro”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Dolor más ternura. “El animal es inocente, también el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo”. ¿Habéis mirado a los ojos de un animal?, preguntó Maillard a la sala. “Es un pozo en cuyo fondo está escrita la Historia del Universo”. “Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince… Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia… Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esa inocencia me mueve a producir esta letanía. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparición de estos animales. Si yo creyese en algo sería en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poesía tenía un fin concreto, mágico, ritual, no se hacía para el ensalzamiento de su autoría. Son malos tiempos para la poesía antigua”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “El poema es otra cosa. Cuando la poesía se hace comercial se desvirtúa. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir más”. Por eso satisface que instituciones como la Fundación César Manrique, dijo la autora, ayude a algo que no está apoyado por el mercado, “algo que vale la pena”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esto no es un libro de poesía, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo así como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letanía”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Convertir las palabras del libro en palabras mágicas porque puede llegar un día en que no sepamos qué designaron. Por compasión y como animal que soy, pronunció el ensalmo. También por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La autora comenzó a leer la letanía, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Navío, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorporándose a la lectura del salmo.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La oración envolvió la sala. El público, al que se le había repartido páginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le habían correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez aún apenas sea posible…




Nunca tal vez aún apenas sea posible. Así se conforma el “no libro” La tierra prometida de la poeta Chantal Maillard, según lo calificó ella misma. Así se conforma la letanía, el grito de alerta que clama por la desaparición de las especies, que se presentó en la sala Taro, en la Fundación César Manrique.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Se trata de una publicación insólita, que repite estas palabras a lo largo de sus páginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o están a punto de desaparecer. El texto, editado por milrazones con la colaboración de la FCM, se acompaña de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. “Lo que queda de un animal cuando desaparece”, señaló Maillard.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Maillard agradeció el apoyo de la FCM y explicó la finalidad de la publicación como canto por la desaparición de las especies. “No sé si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que está por llegar, pero no podía dejar de intentarlo”, señaló, en una intervención sentida, poética… “Sólo sé escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo haría”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de la Primera Guerra Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de mármol gris “que era importante porque era importante” y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. “El libro cumple esta función, es un memorial”. En él figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecerán. “Es fuego y obelisco, columna y ofrenda”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los demás. Nosotros. “¿Por qué —se preguntó— hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, ¿si no por qué?”. “Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. ¿No será que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?”

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Sólo empezamos a pensar en la desaparición de los animales cuando nos atañe, así que no hablamos desde la compasión sino desde el miedo”. La autora de Matar a Platón se preguntó, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde la Tierra inicia su destrucción; si el ser humano no sería el gran verdugo de la Naturaleza.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida más allá de lo que sería natural” y alteramos el equilibrio. “El consumo —dijo Maillard— empezó siendo un osito de peluche y acabó convirtiéndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes”. “Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilización se colapsa. ¿Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo”, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. “Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados”. Esa capacidad cordial es compasión, “la capacidad de dolerse en el otro”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Dolor más ternura. “El animal es inocente, también el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo”. ¿Habéis mirado a los ojos de un animal?, preguntó Maillard a la sala. “Es un pozo en cuyo fondo está escrita la Historia del Universo”. “Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince… Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia… Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esa inocencia me mueve a producir esta letanía. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparición de estos animales. Si yo creyese en algo sería en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poesía tenía un fin concreto, mágico, ritual, no se hacía para el ensalzamiento de su autoría. Son malos tiempos para la poesía antigua”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “El poema es otra cosa. Cuando la poesía se hace comercial se desvirtúa. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir más”. Por eso satisface que instituciones como la Fundación César Manrique, dijo la autora, ayude a algo que no está apoyado por el mercado, “algo que vale la pena”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esto no es un libro de poesía, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo así como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letanía”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Convertir las palabras del libro en palabras mágicas porque puede llegar un día en que no sepamos qué designaron. Por compasión y como animal que soy, pronunció el ensalmo. También por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La autora comenzó a leer la letanía, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Navío, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorporándose a la lectura del salmo.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La oración envolvió la sala. El público, al que se le había repartido páginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le habían correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez aún apenas sea posible…

Maillard: O seguimos consumiendo y la tierra se muere o lo dejamos y la civilización se colapsa

Nunca tal vez aún apenas sea posible. Así se conforma el “no libro” La tierra prometida de la poeta Chantal Maillard, según lo calificó ella misma. Así se conforma la letanía, el grito de alerta que clama por la desaparición de las especies, que se presentó en la sala Taro, en la Fundación César Manrique, el pasado 18 de marzo.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Se trata de una publicación insólita, que repite estas palabras a lo largo de sus páginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o están a punto de desaparecer. El texto, editado por milrazones con la colaboración de la FCM, se acompaña de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. “Lo que queda de un animal cuando desaparece”, señaló Maillard.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Maillard agradeció el apoyo de la FCM y explicó la finalidad de la publicación como canto por la desaparición de las especies. “No sé si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que está por llegar, pero no podía dejar de intentarlo”, señaló, en una intervención sentida, poética… “Sólo sé escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo haría”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de la Primera Guerra Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de mármol gris “que era importante porque era importante” y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. “El libro cumple esta función, es un memorial”. En él figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecerán. “Es fuego y obelisco, columna y ofrenda”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los demás. Nosotros. “¿Por qué —se preguntó— hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, ¿si no por qué?”. “Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. ¿No será que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?”

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Sólo empezamos a pensar en la desaparición de los animales cuando nos atañe, así que no hablamos desde la compasión sino desde el miedo”. La autora de Matar a Platón se preguntó, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde la Tierra inicia su destrucción; si el ser humano no sería el gran verdugo de la Naturaleza.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida más allá de lo que sería natural” y alteramos el equilibrio. “El consumo —dijo Maillard— empezó siendo un osito de peluche y acabó convirtiéndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes”. “Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilización se colapsa. ¿Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo”, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. “Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados”. Esa capacidad cordial es compasión, “la capacidad de dolerse en el otro”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Dolor más ternura. “El animal es inocente, también el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo”. ¿Habéis mirado a los ojos de un animal?, preguntó Maillard a la sala. “Es un pozo en cuyo fondo está escrita la Historia del Universo”. “Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince… Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia… Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esa inocencia me mueve a producir esta letanía. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparición de estos animales. Si yo creyese en algo sería en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poesía tenía un fin concreto, mágico, ritual, no se hacía para el ensalzamiento de su autoría. Son malos tiempos para la poesía antigua”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “El poema es otra cosa. Cuando la poesía se hace comercial se desvirtúa. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir más”. Por eso satisface que instituciones como la Fundación César Manrique, dijo la autora, ayude a algo que no está apoyado por el mercado, “algo que vale la pena”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esto no es un libro de poesía, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo así como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letanía”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Convertir las palabras del libro en palabras mágicas porque puede llegar un día en que no sepamos qué designaron. Por compasión y como animal que soy, pronunció el ensalmo. También por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La autora comenzó a leer la letanía, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Navío, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorporándose a la lectura del salmo.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La oración envolvió la sala. El público, al que se le había repartido páginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le habían correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez aún apenas sea posible…

Nunca tal vez aún apenas sea posible. Así se conforma el “no libro” La tierra prometida de la poeta Chantal Maillard, según lo calificó ella misma. Así se conforma la letanía, el grito de alerta que clama por la desaparición de las especies, que se presentó en la sala Taro, en la Fundación César Manrique, el pasado 18 de marzo.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Se trata de una publicación insólita, que repite estas palabras a lo largo de sus páginas y que intercala los nombres de especies que ya han desparecido o están a punto de desaparecer. El texto, editado por milrazones con la colaboración de la FCM, se acompaña de las ilustraciones de Joan Cruspinera: esqueletos, huellas y restos de animales. “Lo que queda de un animal cuando desaparece”, señaló Maillard.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Maillard agradeció el apoyo de la FCM y explicó la finalidad de la publicación como canto por la desaparición de las especies. “No sé si a estas alturas podemos hacer algo ya por evitar lo que parece que está por llegar, pero no podía dejar de intentarlo”, señaló, en una intervención sentida, poética… “Sólo sé escribir, no tengo cuerpo para salvar tortugas ni ballenas, si no, lo haría”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. En Bruselas, cada once de noviembre se celebraba el armisticio de la Primera Guerra Mundial. En la escuela comunal en la que estudiaba la autora del libro se cantaba un himno al sol, se alababa a una placa de mármol gris “que era importante porque era importante” y una comitiva se acercaba a presentar sus respetos al soldado desconocido. “El libro cumple esta función, es un memorial”. En él figuran los nombres de los animales que desaparecieron o desaparecerán. “Es fuego y obelisco, columna y ofrenda”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Los animales no han participado en ninguna guerra y sin embargo desaparecen por el ansia de otros animales que proliferan por encima de los demás. Nosotros. “¿Por qué —se preguntó— hacemos leyes de los grandes simios? Porque se nos parecen, ¿si no por qué?”. “Respetamos a las ballenas y los delfines porque sabemos que tienen un lenguaje. ¿No será que nuestra mente es tan limitada que no entendemos el lenguaje del resto de las especies?”

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Sólo empezamos a pensar en la desaparición de los animales cuando nos atañe, así que no hablamos desde la compasión sino desde el miedo”. La autora de Matar a Platón se preguntó, de nuevo, si es desde el raciocinio desde donde la Tierra inicia su destrucción; si el ser humano no sería el gran verdugo de la Naturaleza.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Utilizamos nuestra racionalidad para prolongar la vida más allá de lo que sería natural” y alteramos el equilibrio. “El consumo —dijo Maillard— empezó siendo un osito de peluche y acabó convirtiéndose en el monstruo que nos tiene cautivos en la cueva de los juguetes”. “Estamos ante una disyuntiva: o seguimos consumiendo y la Tierra se muere o lo dejamos y la civilización se colapsa. ¿Acumular pasa salvar? No soy economista, no tengo la respuesta”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Los saberes de la mente han suplantado a los del cuerpo”, aunque queda un reducto en el ser humano, una capacidad cordial: el aire que respiramos ha pasado por los pulmones de otras personas. “Respiramos lo que otros exhalan, por el aire estamos todos conectados”. Esa capacidad cordial es compasión, “la capacidad de dolerse en el otro”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. Dolor más ternura. “El animal es inocente, también el ser humano, aunque encubierto en su falso paternalismo”. ¿Habéis mirado a los ojos de un animal?, preguntó Maillard a la sala. “Es un pozo en cuyo fondo está escrita la Historia del Universo”. “Mirad los ojos del lobo, de la serpiente, del lince… Es lo que erais antes de las palabras, ese pozo, esa inocencia… Pedidles que nos perdonen porque nuestro derecho a la vida es su sentencia de muerte”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esa inocencia me mueve a producir esta letanía. Si repetimos sus nombres con insistencia podemos evitar la desaparición de estos animales. Si yo creyese en algo sería en el deseo proyectado sobre un objeto. Antes, la poesía tenía un fin concreto, mágico, ritual, no se hacía para el ensalzamiento de su autoría. Son malos tiempos para la poesía antigua”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “El poema es otra cosa. Cuando la poesía se hace comercial se desvirtúa. Lo desvirtuado no nos satisface y al mercado le interesa que estemos insatisfechos para consumir más”. Por eso satisface que instituciones como la Fundación César Manrique, dijo la autora, ayude a algo que no está apoyado por el mercado, “algo que vale la pena”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Esto no es un libro de poesía, no lo pretende. A la manera de las tradiciones ancestrales, es algo así como un mantra, que no tiene sentido pero tiene virtud. La virtud es fuerza. Lo desvirtuado es a lo que se le quita la fuerza. Si una palabra recupera la fuerza se convierte en poema, en letanía”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. “Convertir las palabras del libro en palabras mágicas porque puede llegar un día en que no sepamos qué designaron. Por compasión y como animal que soy, pronunció el ensalmo. También por ellos, y aunque nunca deba servir como argumento para protegerlos, porque sin ellos no sobreviviremos”.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La autora comenzó a leer la letanía, en pie, en el centro de la sala. A su lado, cinco lectores, trabajadores y defensores del medio ambiente: Ezequiel Navío, Ana Carrasco, Victoria Rosado, Mario Alberto Perdomo e Idoya Cabrera, que fueron nombrando a cada una de las especies intercaladas en el texto e incorporándose a la lectura del salmo.

…nunca tal vez aún apenas sea posible. La oración envolvió la sala. El público, al que se le había repartido páginas del texto, fue protegiendo las especies a su cargo al transformar en voz los nombres de aquellas que le habían correspondido. Los pelos de punta. Un largo y sonoro aplauso. Nunca tal vez aún apenas sea posible…

Lectura compartida para la presentación del libro La tierra prometida




Mañana jueves, 18 de marzo, a las 20:30 h., en la Sala Taro de la Fundación César Manrique, se presentará el libro La tierra prometida, de Chantal Maillard, un homenaje a la biodiversidad y a la protección de las especies, una celebración de la vida.

El acto incluirá una lectura compartida de la obraen la que,junto a Maillard, participarán como invitados Ana Carrasco, gerente de la oficina de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote; Ginés Díaz, ex-presidente de El Guincho y guarda de medio ambiente; Ezequiel Navío, que ha sido director de la oficina de WWF/Adena Canarias; Mario Alberto Perdomo, periodista; e Idoya Cabrera, encargada del departamento de medio ambiente de la FCM.

Tras la lectura, intervendrá la autora del libro, Chantal Maillard, y mantendrá un coloquio con los participantes en la lectura compartida.




Mañana jueves, 18 de marzo, a las 20:30 h., en la Sala Taro de la Fundación César Manrique, se presentará el libro La tierra prometida, de Chantal Maillard, un homenaje a la biodiversidad y a la protección de las especies, una celebración de la vida.

El acto incluirá una lectura compartida de la obraen la que,junto a Maillard, participarán como invitados Ana Carrasco, gerente de la oficina de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote; Ginés Díaz, ex-presidente de El Guincho y guarda de medio ambiente; Ezequiel Navío, que ha sido director de la oficina de WWF/Adena Canarias; Mario Alberto Perdomo, periodista; e Idoya Cabrera, encargada del departamento de medio ambiente de la FCM.

Tras la lectura, intervendrá la autora del libro, Chantal Maillard, y mantendrá un coloquio con los participantes en la lectura compartida.

Alegaciones a la Aprobación Inicial del Plan Especial de La Geria presentadas por la FCM








En febrero de 2010, la FCM presentó ante la Dirección General de Ordenación del Territorio, alegaciones a la Aprobación Inicial del Plan Especial del Paisaje Protegido de La Geria, durante el período de información pública.

En el documento presentado por la FCM se realizaron consideraciones a las reestructuraciones agrícolas que se están produciendo actualmente en La Geria, proponiendo la necesidad de fijar criterios para limitar la extracción de picón de las fincas y las zonas susceptibles de ser protegidas plenamente frente a estas reestructuraciones.

Otros aspectos incluidos en el documento de Alegaciones fueron:

– La actividad bodeguera como recurso económico y turístico y la atención a la posibilidad latente que supone que el paisaje se convierta en parque temático

– Aspectos relacionados con la carretera que atraviesa el paisaje protegido

– Las nuevas edificaciones en el suelo rústico clasificado como de asentamiento agrícola

– Los perjuicios de instalar un mirador en Tinasoria, favoreciendo la explotación masiva de turismo en cotas altas y la alteración del entorno

– La posibilidad de subvencionar cuadrillas de personas que trabajen en tareas de mantenimiento del paisaje y el apoyo para asociarse en cooperativas

– La restauración ambiental de zonas degradadas y la adecuación de un depósito de materiales volcánicos gestionado por la administración pública.








En febrero de 2010, la FCM presentó ante la Dirección General de Ordenación del Territorio, alegaciones a la Aprobación Inicial del Plan Especial del Paisaje Protegido de La Geria, durante el período de información pública.

En el documento presentado por la FCM se realizaron consideraciones a las reestructuraciones agrícolas que se están produciendo actualmente en La Geria, proponiendo la necesidad de fijar criterios para limitar la extracción de picón de las fincas y las zonas susceptibles de ser protegidas plenamente frente a estas reestructuraciones.

Otros aspectos incluidos en el documento de Alegaciones fueron:

– La actividad bodeguera como recurso económico y turístico y la atención a la posibilidad latente que supone que el paisaje se convierta en parque temático

– Aspectos relacionados con la carretera que atraviesa el paisaje protegido

– Las nuevas edificaciones en el suelo rústico clasificado como de asentamiento agrícola

– Los perjuicios de instalar un mirador en Tinasoria, favoreciendo la explotación masiva de turismo en cotas altas y la alteración del entorno

– La posibilidad de subvencionar cuadrillas de personas que trabajen en tareas de mantenimiento del paisaje y el apoyo para asociarse en cooperativas

– La restauración ambiental de zonas degradadas y la adecuación de un depósito de materiales volcánicos gestionado por la administración pública.

Presentación del libro “La tierra prometida”, de Chantal Maillard




El próximo día 18 de marzo, a las 20:30 h., en la Sala Taro de la Fundación César Manrique, se presentará el libro La tierra prometida, de Chantal Maillard. Esta publicación se concibe como una letanía contra la extinción de las especies y a favor de la biodiversidad. Ha sido editada por la editorial milrazones con la colaboración de la FCM. El acto de presentación contará con la presencia de su autora.

Chantal Maillard, es doctora en Filosofía Pura, poeta y pensadora. Ha vivido largas temporadas en Benarés, India, donde se especializó en Filosofía y Religión India. Profesora titular de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Málaga, es autora de una quincena de títulos ensayísticos y de poesía, con los que ha obtenido diversos premios nacionales. Entre ellos se destaca Contra el arte y otras imposturas (2009); Hilos, con la que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica en 2008; su obra Matar a Platón, por la que recibió el Premio Nacional de Poesía en 2004 es un claro exponente de su poesía introspectiva; Filosofía en los días críticos (2001), Jaisalmer (1996); Poemas a mi muerte (Premio Santa Cruz de La Palma, 1993) y María Zambrano y lo divino (1990).

Es colaboradora habitual con críticas de filosofía, estética y pensamiento oriental en los suplementos culturales de la prensa nacional: ABC y El País, entre otros.

La tierra prometida incorpora dibujos de Joan Cruspinera y tiene un diseño de Josep Bagà. En palabras de Maillard, “este poema circular es a la vez un manifiesto y un memorial. También es una letanía… quienes la repiten concentran en ella su voluntad, su energía. Los nombres de las especies en extinción irrumpen en la plegaria sin interrumpirla, como espíritus que viniesen a pedirnos ayuda […] Estamos hablando de especies, no individuos concretos. ¿Cuántos animales son los que se mueren cuando una especie desaparece?”.




El próximo día 18 de marzo, a las 20:30 h., en la Sala Taro de la Fundación César Manrique, se presentará el libro La tierra prometida, de Chantal Maillard. Esta publicación se concibe como una letanía contra la extinción de las especies y a favor de la biodiversidad. Ha sido editada por la editorial milrazones con la colaboración de la FCM. El acto de presentación contará con la presencia de su autora.

Chantal Maillard, es doctora en Filosofía Pura, poeta y pensadora. Ha vivido largas temporadas en Benarés, India, donde se especializó en Filosofía y Religión India. Profesora titular de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Málaga, es autora de una quincena de títulos ensayísticos y de poesía, con los que ha obtenido diversos premios nacionales. Entre ellos se destaca Contra el arte y otras imposturas (2009); Hilos, con la que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica en 2008; su obra Matar a Platón, por la que recibió el Premio Nacional de Poesía en 2004 es un claro exponente de su poesía introspectiva; Filosofía en los días críticos (2001), Jaisalmer (1996); Poemas a mi muerte (Premio Santa Cruz de La Palma, 1993) y María Zambrano y lo divino (1990).

Es colaboradora habitual con críticas de filosofía, estética y pensamiento oriental en los suplementos culturales de la prensa nacional: ABC y El País, entre otros.

La tierra prometida incorpora dibujos de Joan Cruspinera y tiene un diseño de Josep Bagà. En palabras de Maillard, “este poema circular es a la vez un manifiesto y un memorial. También es una letanía… quienes la repiten concentran en ella su voluntad, su energía. Los nombres de las especies en extinción irrumpen en la plegaria sin interrumpirla, como espíritus que viniesen a pedirnos ayuda […] Estamos hablando de especies, no individuos concretos. ¿Cuántos animales son los que se mueren cuando una especie desaparece?”.

La FCM presenta los dos primeros títulos de su nueva colección Islas de memoria dedicados a Guillermo Topham y Miguel Pereyra




Guillermo Topham. Cronista oficial de Lanzarote, de Mario Ferrer y Miguel Pereyra de Armas, de José Betancort, son los dos primeros títulos de la nueva colección “Islas de memoria” que acaba de estrenar la FCM. Según destacó su presidente durante la presentación, José Juan Ramírez, “a pesar de estar en unos momentos complicados, la FCM va a seguir desarrollando sus actividades culturales”. Por su parte, el director de actividades, Fernando Gómez Aguilera, señaló que la décima línea editorial de la FCM pretende “difundir el conocimiento de la cultura local abordando sus personajes relevantes”. “A través de esos perfiles se pretende construir una pequeña historia de las mentalidades de la Isla”. Remarcó, además, que el título de la colección implica una reivindicación, que es que la Isla tiene memoria “a pesar de que la realidad se obstine en no tenerla” y una crítica, ya que los personajes de los que se ocupa se encuentran “en un océano de olvido” y se constituyen por tanto en islas de memoria. La colección quiere alcanzar dos objetivos: completar una biblioteca básica de Lanzarote así como promover la investigación de jóvenes de la Isla dándoles la oportunidad de publicar un libro. Gómez Aguilera señaló que la colección alcanzará unos cincuenta títulos en doce años.

 
FERRER Y TOPHAM

Mario Ferrer (Arrecife, 1979) es periodista e historiador y se embarcó en el estudio sobre el periodista Guillermo Topham. Advirtió al principio de su intervención que no ha escrito una biografía sino que se ha centrado en el estudio de la carrera periodística de Guito (sobrenombre con el que Topham firmaba sus artículos) y de su faceta “como promotor de opinión pública en la Isla”. Topham trabajó en medios locales, como Pronósticos, Antena o La Voz de Lanzarote y también en medios regionales y nacionales, como Falange, La Provincia o la Agencia Efe, y en ellos volcó, según Ferrer, sus dos pasiones: el periodismo y Lanzarote. Utilizó las crónicas para ponerlas al servicio de las reivindicaciones de los habitantes de su isla. La parte más valiosa de su trabajo, según el autor del libro, es su faceta como editorialista entre los años cuarenta y sesenta, cuando se centra en la grave situación de Lanzarote (problemas de abastecimiento, carencia de agua, nefastas comunicaciones…). “Esa reivindicación es poco usual en España en ese momento”, señaló Ferrer, ya que el periodismo era básicamente propaganda política y Topham, apoyado por la “marginalidad” que daba vivir en una isla alejada, “da brochazos de realidad y en sus crónicas se aprecia que la gente pasa hambre”.

La principal publicación de Guillermo Topham fue Antena, que sobrevivió sin apenas recursos económicos. En ella también buscó las noticias llamativas y aportó una vertiente cultural, educativa y de carácter social. Desde ella apoyó todas las iniciativas que consideraba que pudieran desarrollar económicamente la isla. Tuvo una guerra abierta contra la compañía Trasmediterranea, que aportaba dos barcos-correo muy antiguos para unir la isla con el resto del mundo, y defendió, cuando nadie creía en ello, la entrada del turismo en la Isla. Además, trató habitualmente en sus editoriales de la escasez de agua, la agonía del campo, la pobreza, la especulación o la transición política. “El que quiera saber lo que pasó en la etapa previa a la revolución del turismo tiene las claves en la obra de Topham”, señaló Ferrer, que terminó su intervención leyendo el artículo de Leandro Perdomo ‘Inmortal en tu isla’, dedicado a Guillermo Topham.

 
BERTANCORT Y PEREYRA
José Betancort (Arrecife, 1966) es jefe de la unidad de educación del Cabildo de Lanzarote. Comenzó su intervención alabando la necesidad y la urgencia de la colección emprendida por la FCM, ya que la sociedad insular “ha silenciado un caudal de información sobre un enorme patrimonio humano”. Betancort expuso brevemente a la sala, llena para la ocasión, la vida de Miguel Pereyra de Armas, escritor que nació en Arrecife en 1841 y que “no aparece en los manuales y estudios de la historia de Canarias”. Pereyra nació en un entorno burgués. Su padre era un comerciante de Tenerife y su madre pertenecía a una de las familias que ejercían el poder oligárquico. Pereyra, pues, estaba destinado a ser una figura destacada en la sociedad lanzaroteña. Con diez años se traslada a la Península para formarse como militar aunque después de su formación y a causa de sus inquietudes deja el ejército y se marcha a Francia, principalmente a París, a disfrutar de su vida social y cultural. Esta elección disgusta a su familia y a su vuelta a la Isla no se hace cargo de los negocios de los Pereyra. Se casa con una uruguaya y se va a vivir a Santa Cruz de Tenerife.

En la capital tinerfeña desarrolla su vida y su obra hasta que muere en 1908. Ejerce como docente, escritor y mentor de eventos culturales, además de ser un gran conferenciante. Fue director de la Escuela Náutica y tesorero del ayuntamiento santacrucero, pero nunca se desvinculó de Lanzarote y de su grupo de destacados intelectuales como Blas Cabrera, Ángel Guerra, Benito Pérez Armas o Leandro Fajardo. Su gran obra es Tipos de mi tierra, publicada en 1897 y reeditada por el Cabido de Lanzarote en 2002, que supone un gran homenaje al Arrecife de mediados del siglo XIX y sus peculiares personajes. “Es una obra naturalista que se aleja del regionalismo costumbrista de la época y cuyo estilo no logra seguidores en las islas y es olvidado en los manuales de las letras canarias” señaló Betancort.

Fernando Gómez Aguilera cerró el acto señalando la consolidación de dos descubrimientos: el de los personajes investigados y el de los autores, que los han rescatado del olvido con dos relevantes obras de investigación.




Guillermo Topham. Cronista oficial de Lanzarote, de Mario Ferrer y Miguel Pereyra de Armas, de José Betancort, son los dos primeros títulos de la nueva colección “Islas de memoria” que acaba de estrenar la FCM. Según destacó su presidente durante la presentación, José Juan Ramírez, “a pesar de estar en unos momentos complicados, la FCM va a seguir desarrollando sus actividades culturales”. Por su parte, el director de actividades, Fernando Gómez Aguilera, señaló que la décima línea editorial de la FCM pretende “difundir el conocimiento de la cultura local abordando sus personajes relevantes”. “A través de esos perfiles se pretende construir una pequeña historia de las mentalidades de la Isla”. Remarcó, además, que el título de la colección implica una reivindicación, que es que la Isla tiene memoria “a pesar de que la realidad se obstine en no tenerla” y una crítica, ya que los personajes de los que se ocupa se encuentran “en un océano de olvido” y se constituyen por tanto en islas de memoria. La colección quiere alcanzar dos objetivos: completar una biblioteca básica de Lanzarote así como promover la investigación de jóvenes de la Isla dándoles la oportunidad de publicar un libro. Gómez Aguilera señaló que la colección alcanzará unos cincuenta títulos en doce años.

 
FERRER Y TOPHAM

Mario Ferrer (Arrecife, 1979) es periodista e historiador y se embarcó en el estudio sobre el periodista Guillermo Topham. Advirtió al principio de su intervención que no ha escrito una biografía sino que se ha centrado en el estudio de la carrera periodística de Guito (sobrenombre con el que Topham firmaba sus artículos) y de su faceta “como promotor de opinión pública en la Isla”. Topham trabajó en medios locales, como Pronósticos, Antena o La Voz de Lanzarote y también en medios regionales y nacionales, como Falange, La Provincia o la Agencia Efe, y en ellos volcó, según Ferrer, sus dos pasiones: el periodismo y Lanzarote. Utilizó las crónicas para ponerlas al servicio de las reivindicaciones de los habitantes de su isla. La parte más valiosa de su trabajo, según el autor del libro, es su faceta como editorialista entre los años cuarenta y sesenta, cuando se centra en la grave situación de Lanzarote (problemas de abastecimiento, carencia de agua, nefastas comunicaciones…). “Esa reivindicación es poco usual en España en ese momento”, señaló Ferrer, ya que el periodismo era básicamente propaganda política y Topham, apoyado por la “marginalidad” que daba vivir en una isla alejada, “da brochazos de realidad y en sus crónicas se aprecia que la gente pasa hambre”.

La principal publicación de Guillermo Topham fue Antena, que sobrevivió sin apenas recursos económicos. En ella también buscó las noticias llamativas y aportó una vertiente cultural, educativa y de carácter social. Desde ella apoyó todas las iniciativas que consideraba que pudieran desarrollar económicamente la isla. Tuvo una guerra abierta contra la compañía Trasmediterranea, que aportaba dos barcos-correo muy antiguos para unir la isla con el resto del mundo, y defendió, cuando nadie creía en ello, la entrada del turismo en la Isla. Además, trató habitualmente en sus editoriales de la escasez de agua, la agonía del campo, la pobreza, la especulación o la transición política. “El que quiera saber lo que pasó en la etapa previa a la revolución del turismo tiene las claves en la obra de Topham”, señaló Ferrer, que terminó su intervención leyendo el artículo de Leandro Perdomo ‘Inmortal en tu isla’, dedicado a Guillermo Topham.

 
BERTANCORT Y PEREYRA
José Betancort (Arrecife, 1966) es jefe de la unidad de educación del Cabildo de Lanzarote. Comenzó su intervención alabando la necesidad y la urgencia de la colección emprendida por la FCM, ya que la sociedad insular “ha silenciado un caudal de información sobre un enorme patrimonio humano”. Betancort expuso brevemente a la sala, llena para la ocasión, la vida de Miguel Pereyra de Armas, escritor que nació en Arrecife en 1841 y que “no aparece en los manuales y estudios de la historia de Canarias”. Pereyra nació en un entorno burgués. Su padre era un comerciante de Tenerife y su madre pertenecía a una de las familias que ejercían el poder oligárquico. Pereyra, pues, estaba destinado a ser una figura destacada en la sociedad lanzaroteña. Con diez años se traslada a la Península para formarse como militar aunque después de su formación y a causa de sus inquietudes deja el ejército y se marcha a Francia, principalmente a París, a disfrutar de su vida social y cultural. Esta elección disgusta a su familia y a su vuelta a la Isla no se hace cargo de los negocios de los Pereyra. Se casa con una uruguaya y se va a vivir a Santa Cruz de Tenerife.

En la capital tinerfeña desarrolla su vida y su obra hasta que muere en 1908. Ejerce como docente, escritor y mentor de eventos culturales, además de ser un gran conferenciante. Fue director de la Escuela Náutica y tesorero del ayuntamiento santacrucero, pero nunca se desvinculó de Lanzarote y de su grupo de destacados intelectuales como Blas Cabrera, Ángel Guerra, Benito Pérez Armas o Leandro Fajardo. Su gran obra es Tipos de mi tierra, publicada en 1897 y reeditada por el Cabido de Lanzarote en 2002, que supone un gran homenaje al Arrecife de mediados del siglo XIX y sus peculiares personajes. “Es una obra naturalista que se aleja del regionalismo costumbrista de la época y cuyo estilo no logra seguidores en las islas y es olvidado en los manuales de las letras canarias” señaló Betancort.

Fernando Gómez Aguilera cerró el acto señalando la consolidación de dos descubrimientos: el de los personajes investigados y el de los autores, que los han rescatado del olvido con dos relevantes obras de investigación.

Presentación de la nueva colección editorial de la FCM Islas de memoria




El próximo día 4 de marzo, a las 20:30 h., en la Sala José Saramago de Arrecife (La Plazuela) de la Fundación César Manrique, tendrá lugar la presentación de la nueva colección editorial “Islas de memoria”, con los libros Guillermo Topham. Cronista oficial de Lanzarote, de Mario Ferrer Peñate, y Miguel Pereyra de Armas, de José Ramón Betancort Mesa, publicados por la FCM. En el acto de presentación participarán, además de los autores de los libros, el presidente de la FCM, José Juan Ramírez y el director de Actividades Fundacionales, Fernando Gómez Aguilera.

La colección “Islas de Memoria” es la décima que impulsa la FCM, y está dedicada a rescatar la memoria de personajes o episodios de Lanzarote cuya aportación, desde distintos ámbitos de la cultura, de la ciencia, de la sociedad o la política, haya contribuido a construir el imaginario colectivo de la historia contemporánea de la Isla. Por lo general, los objetos de estudio —en realidad auténticas islas de memoria—, son prácticamente desconocidos por la comunidad actual, además de estar escasamente investigados.

Guillermo Topham. Cronista oficial de Lanzarote, de Mario Ferrer Peñate, investiga la figura del periodista Guillermo Topham (Arrecife, 1916-2000), al que el autor califica como la figura primordial del periodismo insular del siglo XX, y del que destaca su trabajo como cronista de la isla durante cincuenta años, que lo reconoció como Hijo Predilecto de Arrecife y Cronista Oficial de Lanzarote.

Mario Ferrer Peñate (Arrecife, 1979), es licenciado en Ciencias de la Información e Historia del Arte y, en la actualidad, está finalizando una tesis doctoral sobre la historia de la comunicación social en Lanzarote y Fuerteventura. Es uno de los coordinadores de Memoria Digital de Lanzarote, un portal institucional dedicado a la difusión del patrimonio documental de la isla. Como investigador, ha realizado varias publicaciones sobre historia contemporánea en revistas especializadas de Canarias. Como periodista, ha colaborado con diversos medios de comunicación locales y regionales (TVE, Canarias 7, Radio Lanzarote, entre otros) y ha sido codirector de las ediciones de 2007 y 2009 de la Bienal Off del MIAC y de la revista Majalula (2005-2007).

Miguel Pereyra de Armas, de José Ramón Betancort, estudia la vida del escritor y periodista Miguel Pereyra de Armas (Arrecife, 1841-1908), autor de Tipos de mi tierra, de quien Betancort Mesa subraya su aportación al sentir progresista y liberal en las letras canarias. Este libro ha sido patrocinado por la Obra Social de La Caja de Canarias.

José Ramón Betancort Mesa (Arrecife, 1966), es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna. Entre 1991 y 1993 ejerce de profesor asociado de Crítica Literaria en la Facultad de Filología de dicha universidad. En la actualidad, es el responsable del Departamento de Universidades y Jefe de la Unidad de Educación del Cabildo de Lanzarote. Entre sus trabajos de investigación, cabe reseñar sus estudios sobre el humor como estrategia literaria, sobre la literatura escrita en Lanzarote, y sobre Lanzarote en la mirada de los viajeros. Es autor de varias narraciones cortas, destacando entre ellas Sesenta kilos de tomates (1994).

Con “Islas de memoria” se persigue un doble objetivo. Por un lado, divulgar información sobre aquellos personajes o acontecimientos que forman parte de la historia viva de la Isla, cubriendo un vacío cultural difícilmente explicable. Por otro, se pretende también favorecer e incentivar la labor de jóvenes investigadores de Lanzarote, interesados en profundizar en la historia de la Isla.

La FCM quiere aportar con esta Colección una biblioteca básica de personajes y episodios relevantes de la isla de Lanzarote, inexistente hoy en día.


El próximo día 4 de marzo, a las 20:30 h., en la Sala José Saramago de Arrecife (La Plazuela) de la Fundación César Manrique, tendrá lugar la presentación de la nueva colección editorial “Islas de memoria”, con los libros Guillermo Topham. Cronista oficial de Lanzarote, de Mario Ferrer Peñate, y Miguel Pereyra de Armas, de José Ramón Betancort Mesa, publicados por la FCM. En el acto de presentación participarán, además de los autores de los libros, el presidente de la FCM, José Juan Ramírez y el director de Actividades Fundacionales, Fernando Gómez Aguilera.

La colección “Islas de Memoria” es la décima que impulsa la FCM, y está dedicada a rescatar la memoria de personajes o episodios de Lanzarote cuya aportación, desde distintos ámbitos de la cultura, de la ciencia, de la sociedad o la política, haya contribuido a construir el imaginario colectivo de la historia contemporánea de la Isla. Por lo general, los objetos de estudio —en realidad auténticas islas de memoria—, son prácticamente desconocidos por la comunidad actual, además de estar escasamente investigados.

Guillermo Topham. Cronista oficial de Lanzarote, de Mario Ferrer Peñate, investiga la figura del periodista Guillermo Topham (Arrecife, 1916-2000), al que el autor califica como la figura primordial del periodismo insular del siglo XX, y del que destaca su trabajo como cronista de la isla durante cincuenta años, que lo reconoció como Hijo Predilecto de Arrecife y Cronista Oficial de Lanzarote.

Mario Ferrer Peñate (Arrecife, 1979), es licenciado en Ciencias de la Información e Historia del Arte y, en la actualidad, está finalizando una tesis doctoral sobre la historia de la comunicación social en Lanzarote y Fuerteventura. Es uno de los coordinadores de Memoria Digital de Lanzarote, un portal institucional dedicado a la difusión del patrimonio documental de la isla. Como investigador, ha realizado varias publicaciones sobre historia contemporánea en revistas especializadas de Canarias. Como periodista, ha colaborado con diversos medios de comunicación locales y regionales (TVE, Canarias 7, Radio Lanzarote, entre otros) y ha sido codirector de las ediciones de 2007 y 2009 de la Bienal Off del MIAC y de la revista Majalula (2005-2007).

Miguel Pereyra de Armas, de José Ramón Betancort, estudia la vida del escritor y periodista Miguel Pereyra de Armas (Arrecife, 1841-1908), autor de Tipos de mi tierra, de quien Betancort Mesa subraya su aportación al sentir progresista y liberal en las letras canarias. Este libro ha sido patrocinado por la Obra Social de La Caja de Canarias.

José Ramón Betancort Mesa (Arrecife, 1966), es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna. Entre 1991 y 1993 ejerce de profesor asociado de Crítica Literaria en la Facultad de Filología de dicha universidad. En la actualidad, es el responsable del Departamento de Universidades y Jefe de la Unidad de Educación del Cabildo de Lanzarote. Entre sus trabajos de investigación, cabe reseñar sus estudios sobre el humor como estrategia literaria, sobre la literatura escrita en Lanzarote, y sobre Lanzarote en la mirada de los viajeros. Es autor de varias narraciones cortas, destacando entre ellas Sesenta kilos de tomates (1994).

Con “Islas de memoria” se persigue un doble objetivo. Por un lado, divulgar información sobre aquellos personajes o acontecimientos que forman parte de la historia viva de la Isla, cubriendo un vacío cultural difícilmente explicable. Por otro, se pretende también favorecer e incentivar la labor de jóvenes investigadores de Lanzarote, interesados en profundizar en la historia de la Isla.

La FCM quiere aportar con esta Colección una biblioteca básica de personajes y episodios relevantes de la isla de Lanzarote, inexistente hoy en día.

Claudio Magris: “Sólo se disfruta de la identidad propia cuando uno se olvida de ella”




El escritor italiano Claudio Magris inauguró las actividades culturales del presente año en la Fundación César Manrique, con la conferencia Entre el Danubio y el mar. Itinerario de un escritor. Ejerció de presentador el poeta y traductor Rafael-José Díaz, quien recordó que el pensamiento sobre la frontera constituye uno de los ejes principales de la obra de Magris. Otro de esos ejes, estaría conformado por el debate sobre la identidad, en realidad, sobre los diferentes tipos de identidad. Y un tercer eje vendría a situarse en torno a la alternativa entre utopía y desencanto. El introductor del escritor se refirió a Claudio Magris como “viajero incansable por confines que van desde Islandia hasta Australia sin olvidarse nunca de su Trieste natal”, que dialoga no sólo con su propia literatura sino con las tradiciones y obras centrales de Oriente y de Occidente. A su juicio, “Magris escribe siempre contra el olvido y a favor de una vida más plena, en la que los horrores de la historia no sean escamoteados, pero tampoco lastren las esperanzas de un mundo mejor”.

Por su parte, el autor de Microcosmos adelantó que no iba a hablar de sus libros, sino de los temas que trata en ellos considerando que de esa manera, “uno acaba por hablar de sí mismo”. El Danubio, Trieste, el mar, los territorios fronterizos y las identidades, son cuestiones a las que hace referencia en su trabajo. Recordó un viaje y una conferencia que pronunció en Tenerife en 1990, para hablar de la obsesión identitaria, de la que dijo que no se puede hablar en singular, pues tenemos muchas identidades: la nacional, la cultural, religiosa, sexual, etc. Esas identidades, expresa Magris, no se pueden retratar porque no son rígidas, sino que deben narrarse. Citando a Italo Svevo, que decía que uno sólo disfruta de la vida cuando se olvida de ella, señaló que con la identidad ocurre lo mismo.

Esta reflexión le indujo a hablar sobre sus orígenes y sobre las situaciones ridículas o absurdas de la historia. Nació, como Svevo, en Trieste, junto a la frontera con la antigua Yugoslavia. Trieste, hasta 1954, fue un protectorado de Estados Unidos, Rusia, Francia y Gran Bretaña. Por desacuerdo entre estas potencias nunca se nombró gobernador, hasta que se debatió en 1975, veinte años después de que ya fuera territorio italiano. “La historia está llena de situaciones grotescas”, afirmó Magris, para quien la realidad las sirve en bandeja: “el escritor sólo copia”.
Siguiendo el itinerario de su vida, contó que fue a estudiar a Turín, una ciudad muy diferente de Trieste, repoblada con gente del sur del país. Por nostalgia, confesó, comenzó a leer libros sobre la historia de su ciudad y a autores austriacos, a cuyo imperio había pertenecido la ciudad: “El Imperio había dejado una gran nostalgia pero también una gran literatura”. Explicó igualmente el proceso de escritura de El mito habsbúrgico en la literatura austriaca moderna, recopilación de su tesis doctoral. Comenzó a abordarlo sin saber qué es lo que iba a escribir, una situación que se ha repetido cada vez que afronta una obra: “Se descubre mientras se escribe”. A pesar de tratarse de un ensayo, lo calificó como una “autobiografía indirecta”.
 
Otros libros
Pasó a continuación a comentar brevemente algunos de sus otros títulos: Lejos de dónde, El Danubio, Microcosmos, en el que se cuenta la vida y la muerte de una persona sin que se sepa nada más sobre él, tan sólo lo que él ve y vive, y Otro mar, que es la búsqueda de una vida auténtica. Sobre el tema del viaje o de los viajes, al que recurre permanentemente, dijo que “el modelo siempre será la Odisea”, y distinguió entre la obra de Homero y el Ulises de Joyce, asegurando que el primero es más contemporáneo e inquietante, ya que el viaje no tiene fin; mientras que el relato de Joyce, “es más confortante”.

Conjeturas sobre un sable fue su primer libro de ficción, aunque esté basado en hechos reales: en la situación de Udine a finales de la Segunda Guerra Mundial. Magris vivía en Udine, al norte de Italia, que era una ciudad ocupada y en la que se quería levantar un estado cosaco. Lo que le interesaba de esta situación, tan absurda, era el deseo de tener una patria, incluso a través de una alianza con el mal: “Hacer una tierra cosaca en Friuli era algo artificial y grotesco. Yo creo en la búsqueda de lo auténtico”, añadió. La novela cuenta la historia de Piotr Krasnov, un coronel cosaco que era una marioneta de los alemanes, pero que soñaba con ese gran estado cosaco.

 
El desencanto

Para terminar se refirió a su obra A ciegas, para la que necesitó dieciocho años de trabajo. Los elementos tratados en el libro son la utopía y el desencanto. La historia de la lucha por una causa, de la lucha por el comunismo, de la resistencia y del rechazo social.

La conferencia, ya en su ronda de preguntas, finalizó con el mismo asunto con el que empezó: los nacionalismos. Magris se refirió a ellos señalando que tratan de oponerse a una identidad mayor convirtiéndose en un “fetichismo de idolatría local, que acaba por cerrar el mundo”. “Ser italianos o españoles es una forma de ser pero no un valor, es una base para formar un valor, para comenzar a dialogar.”




El escritor italiano Claudio Magris inauguró las actividades culturales del presente año en la Fundación César Manrique, con la conferencia Entre el Danubio y el mar. Itinerario de un escritor. Ejerció de presentador el poeta y traductor Rafael-José Díaz, quien recordó que el pensamiento sobre la frontera constituye uno de los ejes principales de la obra de Magris. Otro de esos ejes, estaría conformado por el debate sobre la identidad, en realidad, sobre los diferentes tipos de identidad. Y un tercer eje vendría a situarse en torno a la alternativa entre utopía y desencanto. El introductor del escritor se refirió a Claudio Magris como “viajero incansable por confines que van desde Islandia hasta Australia sin olvidarse nunca de su Trieste natal”, que dialoga no sólo con su propia literatura sino con las tradiciones y obras centrales de Oriente y de Occidente. A su juicio, “Magris escribe siempre contra el olvido y a favor de una vida más plena, en la que los horrores de la historia no sean escamoteados, pero tampoco lastren las esperanzas de un mundo mejor”.

Por su parte, el autor de Microcosmos adelantó que no iba a hablar de sus libros, sino de los temas que trata en ellos considerando que de esa manera, “uno acaba por hablar de sí mismo”. El Danubio, Trieste, el mar, los territorios fronterizos y las identidades, son cuestiones a las que hace referencia en su trabajo. Recordó un viaje y una conferencia que pronunció en Tenerife en 1990, para hablar de la obsesión identitaria, de la que dijo que no se puede hablar en singular, pues tenemos muchas identidades: la nacional, la cultural, religiosa, sexual, etc. Esas identidades, expresa Magris, no se pueden retratar porque no son rígidas, sino que deben narrarse. Citando a Italo Svevo, que decía que uno sólo disfruta de la vida cuando se olvida de ella, señaló que con la identidad ocurre lo mismo.

Esta reflexión le indujo a hablar sobre sus orígenes y sobre las situaciones ridículas o absurdas de la historia. Nació, como Svevo, en Trieste, junto a la frontera con la antigua Yugoslavia. Trieste, hasta 1954, fue un protectorado de Estados Unidos, Rusia, Francia y Gran Bretaña. Por desacuerdo entre estas potencias nunca se nombró gobernador, hasta que se debatió en 1975, veinte años después de que ya fuera territorio italiano. “La historia está llena de situaciones grotescas”, afirmó Magris, para quien la realidad las sirve en bandeja: “el escritor sólo copia”.
Siguiendo el itinerario de su vida, contó que fue a estudiar a Turín, una ciudad muy diferente de Trieste, repoblada con gente del sur del país. Por nostalgia, confesó, comenzó a leer libros sobre la historia de su ciudad y a autores austriacos, a cuyo imperio había pertenecido la ciudad: “El Imperio había dejado una gran nostalgia pero también una gran literatura”. Explicó igualmente el proceso de escritura de El mito habsbúrgico en la literatura austriaca moderna, recopilación de su tesis doctoral. Comenzó a abordarlo sin saber qué es lo que iba a escribir, una situación que se ha repetido cada vez que afronta una obra: “Se descubre mientras se escribe”. A pesar de tratarse de un ensayo, lo calificó como una “autobiografía indirecta”.
 
Otros libros
Pasó a continuación a comentar brevemente algunos de sus otros títulos: Lejos de dónde, El Danubio, Microcosmos, en el que se cuenta la vida y la muerte de una persona sin que se sepa nada más sobre él, tan sólo lo que él ve y vive, y Otro mar, que es la búsqueda de una vida auténtica. Sobre el tema del viaje o de los viajes, al que recurre permanentemente, dijo que “el modelo siempre será la Odisea”, y distinguió entre la obra de Homero y el Ulises de Joyce, asegurando que el primero es más contemporáneo e inquietante, ya que el viaje no tiene fin; mientras que el relato de Joyce, “es más confortante”.

Conjeturas sobre un sable fue su primer libro de ficción, aunque esté basado en hechos reales: en la situación de Udine a finales de la Segunda Guerra Mundial. Magris vivía en Udine, al norte de Italia, que era una ciudad ocupada y en la que se quería levantar un estado cosaco. Lo que le interesaba de esta situación, tan absurda, era el deseo de tener una patria, incluso a través de una alianza con el mal: “Hacer una tierra cosaca en Friuli era algo artificial y grotesco. Yo creo en la búsqueda de lo auténtico”, añadió. La novela cuenta la historia de Piotr Krasnov, un coronel cosaco que era una marioneta de los alemanes, pero que soñaba con ese gran estado cosaco.

 
El desencanto

Para terminar se refirió a su obra A ciegas, para la que necesitó dieciocho años de trabajo. Los elementos tratados en el libro son la utopía y el desencanto. La historia de la lucha por una causa, de la lucha por el comunismo, de la resistencia y del rechazo social.

La conferencia, ya en su ronda de preguntas, finalizó con el mismo asunto con el que empezó: los nacionalismos. Magris se refirió a ellos señalando que tratan de oponerse a una identidad mayor convirtiéndose en un “fetichismo de idolatría local, que acaba por cerrar el mundo”. “Ser italianos o españoles es una forma de ser pero no un valor, es una base para formar un valor, para comenzar a dialogar.”

Conferencia inaugural de Claudio Magris




El próximo jueves, 4 de febrero, a las 20:30 horas, en la sede de la Fundación César Manrique en Taro de Tahíche, Claudio Magris pronunciará la conferencia titulada Entre el Danubio y el mar. Itinerario de un escritor, con la que la FCM inaugurará la actividad cultural que desarrollará durante el año 2010.







El acto será presentado por Rafael-José Díaz, poeta y traductor, Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna.

Claudio Magris es escritor y traductor, en la actualidad es catedrático de Literatura Germánica en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Trieste. Profesor invitado en distintas universidades europeas y americanas y colaborador habitual en el Corriere della Sera. Es uno de los escritores europeos más relevantes y de prestigio, candidato a Premio Nobel de Literatura. Ha escrito teatro, ensayos y relatos. En sus libros, muestra un anhelo: el de la unidad europea en su diversidad histórica.

En su haber constan más de una treintena de Premios internacionales, entre los que destacan la Medalla del Instituto Goethe alemán (1980), el Premio Motta de periodismo italiano (1994), el premio Strega (1997), el Erasmus holandés (2001), el Leipzig Book Award (2001), la Medalla de oro del Círculo de Bellas Artes (2003), el Premio Príncipe de Asturias (2004), el Premio Mediterráneo (2007) y el FDDB (Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán, 2009).

Así mismo, cuenta con distinciones de carácter honorífico como la Gran Cruz al mérito de los Caballeros de la Orden de la República Italiana (2001), comendador de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa (2004) y la Orden de las Letras y las Artes de España (2009), entre otros.

Ha sido nombrado Doctor Honoris Causa por varias universidades, como la de Estrasburgo, la de Copenague, la Complutense o la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (en Lima, Perú).

Entre sus obras cabe citar El Danubio (1986) traducida a 24 lenguas, Conjeturas sobre un sable (1984), Otro mar (1991), Microcosmos (1997), A ciegas (2005) y La historia no ha terminado (2006).

Por su parte, el presentador del acto, Rafael-José Díaz dirigió durante un año la revista de poesía Paradiso. Ha sido lector de español en la Universidad de Jena y en la Universidad de Leipzig. Actualmente, ejerce de profesor en un centro de Enseñanza Secundaria de Madrid. Ha publicado diversos libros de poesía entre los que se subrayan Los párpados cautivos, con el que obtuvo el Premio Tomás Morales de poesía en 2002 y Detrás de tu nombre, con el que obtuvo el Premio de Poesía Pedro García Cabrera en 2008.

La conferencia de Claudio Magris contará con traducción simultánea, por lo que el aforo es limitado. El acto será transmitido en directo a través de la web de la FCM.

Convocatoria de Becas FCM 2009

Ya se encuentra disponible el listado de Becas concedidas en la convocatoria 2009Ya se encuentra disponible el listado de Becas concedidas en la convocatoria 2009