Miriam García: «En lugar de protegernos y rediseñar la orilla, hay que reinventarla»

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La arquitecta y paisajista Miriam García intervino el día 6 de junio en la sala José Saramago para contar una historia que anime a imaginar “escenarios más resilientes ante el cambio climático”. Durante su intervención hizo un recorrido por el camino que hay entre el deseo de la orilla y la reinvención de la costa, los dos términos del título de su conferencia.

“Las costas son el resultado de una invención” que comienza a mediados del siglo XVIII, cuando la burguesía busca escenarios de deleite y, posteriormente, se hace extensible poco a poco a la clase trabajadora. “El derecho a las vacaciones pagadas transforma la costa en el deseo de la orilla”, pero también transforma físicamente la costa. En España, el turismo se convierte en el gran “invento” en el momento de transición hacia la democracia.

Esa transformación no solo produce efectos físicos sino que también provoca otros grandes cambios. Se origina un “tsunami demográfico” con el traslado masivo de la población a la costa “donde había dinero y trabajo”. También un “tsunami especulativo” que transforma la orilla construyendo a lo largo de toda la costa y, por tanto, un “tsunami físico” ya que entre 1997 y 2006 se construyen 5,5 millones de viviendas. Hay que sumar un “tsunami biogeofísico” porque se altera el ciclo metabólico del suelo y del agua y, por ende, “lo que comemos y lo que bebemos”. Todo está al servicio del lema “todo bajo el sol”.

La Ley de Costas de 1988 supone un pequeño esfuerzo por frenar estos tsunamis pero se dibuja con la idea de que todas las costas son iguales. “La costa se pensó como una línea y no como un sistema”, señaló García. Y entonces “llega otro tsunami, que es el del cambio climático y sus efectos cada vez mayores”.

Así que desde el deseo de la orilla llegamos a la reinvención de la costa, a un momento en el que hay que poner la atención en entender el paisaje como una infraestructura de vida y como un espacio público en el que la gente se comunique. “Hemos alterado todo y las costas son más vulnerables”. De hecho, los tramos de costa más vulnerables son los que más disfrutamos: las playas. El reto reside en cómo rediseñar la costa para hacerla menos vulnerable y adaptarnos a los efectos del cambio climático, como inundaciones, erosión o la intrusión salina, unas consecuencias que las sufren todas las costas del mundo, con mayor o menor intensidad.

Durante la investigación para su tesis doctoral, Miriam García generó una taxonomía de medidas de adaptación basadas en entender la naturaleza. En el transcurso de su conferencia, expuso algunos ejemplos de este tipo de intervenciones, como la creación de islas intermareales en el Delta del Misisipi, el llamado “motor de arena” en La Haya o los sistemas de drenaje en Nueva Orleans. En su tesis están recogidas todas las posibles metamorfosis de la costa.

La arquitecta mostró tres de sus últimos trabajos. El primero es el Plan de Adaptación de la Costa de del Área Metropolitana de Lima, junto a WWF y el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria. Localizaron las zonas que acumulaban más riesgos para los ecosistemas y la población y propusieron medidas para que fueran consideradas por los agentes implicados. “No todas las costas tienen la misma vulnerabilidad ni son susceptibles de que se restablezca la resiliencia con las mismas medidas, señaló, hay que conocer los procesos de la naturaleza para decidir cuáles podrían implementarse de manera más efectiva”.

Hay varias opciones diferentes de actuación en la costa. Una es no hacer nada, “que es lo que estamos haciendo” puntualizó. Otra es retroceder para que se regenere y, también se puede avanzar, con o sin infraestructuras, acomodarse o protegerse. Existen distintas medidas y estrategias, pero hay que hacer un análisis científico y hacer “aterrizar a la ciencia” para favorecer la toma de decisiones de la población. “Hace falta mucha inversión y hay que intentar multiplicar sus efectos, procurando mejorar la vida de humanos y no humanos y convirtiendo las obras de ingeniería en lugares, en paisajes, en escenarios para la vida”.

En Barcelona, todas las playas están en regresión. En el año 2100 habrán retrocedido 40 metros, no habrá playas “a no ser que se las alimente con arena, aunque no tenemos tanta”. Una de las ideas es hacerlas más resilientes y transformar los espacios de mediación en la costa, con bordes en terraza, parques o arbolado. Uno de esos proyectos ya está en licitación. También trabaja en un anteproyecto en la playa de la Pineda, en Tarragona, que igualmente está en regresión y tiene como horizonte y amenaza el puerto. Ahí está proponiendo la creación de lagunas.

Finalizó señalando que el planeta y el mar, aunque detuviéramos hoy las emisiones a la atmósfera, se van a seguir calentando, y los temporales se van a intensificar en magnitud y en frecuencia. De manera que, se debería trabajar en medidas basadas en la naturaleza, en entender sus procesos, y en procurar “que la naturaleza trabaje para nosotros, humanizando los espacios de costa”. “En lugar de protegernos y rediseñar la orilla hay que reinventarla”, aseguró.

Por último, señaló durante el turno de preguntas del público, que las administraciones, en España, son poco receptivas a esta visión y a estos proyectos, entre otras cosas porque “hay una atomización competencial que lleva a la miopía”, y solicitó que “en los concursos públicos, por lo menos, no se siguieran sacando licitaciones que están abocadas al fracaso. Y no emplear el dinero para volver a poner la playa en el mismo sitio”.

Más información: Nota de prensa

Grabación de la conferencia: Grabación

Alegaciones al Anteproyecto de Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas

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La Fundación César Manrique (FCM) presentó alegaciones al “Anteproyecto de Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas” el pasado 8 de mayo. Las alegaciones fueron formuladas sobre la base de aportaciones, informes y reflexiones compartidas con diversos profesores e investigadores: José Manuel Naredo (Univ. Politécnica de Madrid), Alejandro de Armas (Univ. de La Laguna), Onofre Rullán (Univ. de las Islas Baleares), David Ramos (Univ. de Salamanca), Iván Díaz Parra (Univ. de Sevilla) y Agustín Cocola-Gant (Univ. de Lisboa).

A juicio de la FCM, este Anteproyecto de Ley promovido por el Gobierno de Canarias no es una Ley bien orientada, que acentuará el problema existente con las viviendas de uso turístico y que, por consiguiente, debería replantearse en un contexto general de limitación de la planta alojativa turística de Canarias y de políticas activas que favorezcan y prioricen el acceso digno a la vivienda por parte de los ciudadanos.

Descargar documento completo: Alegaciones FCM al Anteproyecto de Ley del Uso Turístico de Viviendas

United Unknown: «Estamos a punto de no distinguir entre un vídeo real y otro artificial»

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United Unknown es un colectivo que comenzó haciendo humor y sátira política en el año 2010 con fotomontajes “cortando caras en Photoshop”. “Era muy sencillo”, dijo Sebastián Puiggrós, que impartió, el día 23 de mayo, en la sala José Saramago el taller Creación de imágenes y vídeos con inteligencia artificial. Tenían necesidad de “canalizar la rabia interior de esa época después de la crisis” y hacían memes con políticos.

En la primera parte del taller, Puiggrós explicó la trayectoria del colectivo. Ya en 2012 comenzaron a colaborar con la revista Mongolia con sus primeros trabajos profesionales. En 2015 llegaron los primeros vídeos, “recortando cabezas de forma tediosa, fotograma a fotograma”. Después vino la televisión, en los programas Leit Motiv, Locomundo o El día después, entre otros.

En 2018 empezaron a hacer deepfakes, aunque tuvieron que dedicar un año a aprender un programa “muy complejo hecho por un ruso”. Eso les permitió que les encargaran spots generados ya con Inteligencia Artificial (IA) a partir de instrucciones de texto. Los de Amnistía Internacional, Greenpeace o la Fundació Arrels tuvieron gran impacto. “Nos dimos cuenta de que podíamos pensar cualquier cosa y crearla en imágenes”. “Todo lo que imagines, la inteligencia artificial lo puede convertir en realidad, para bien y para mal”, añadió.

El taller había comenzado exponiendo tres imágenes: una supuesta foto de Van Gogh, un supuesto autorretrato y un cuadro parecido a Los Girasoles. Las tres generadas por IA. “La Inteligencia Artificial -explicó-, hace lo mismo que hacemos nosotros, analiza patrones a través de datos y los reproduce, hace predicciones. Combina referencias. Sin la IA, crear esas imágenes sería una misión imposible”. “Antes no lo habíamos podido ni soñar”.

Finalizó la primera parte del taller, tras repasar toda su trayectoria, explicando de forma resumida cómo funcionaba ese proceso de generación de deepfakes. Los procesos de cálculo tardan varios días porque para un vídeo se necesitan entre 5.000 y 10.000 imágenes. El programa extrae las caras y las analiza. Tiene una vía que reconoce las auténticas y otra que genera datos falsos. La IA va aprendiendo del error hasta que es capaz de generar una imagen falsa que parece auténtica.

En la segunda parte del taller explicó los detalles, los pros y los contras, de los tres principales generadores de imágenes: Dall-e, de Open AI; Midjourney y Stable Diffusion. Dall-e está dentro de Chat GPT y es el único en el que se puede escribir en español. Midjourney ofrece un modelo cerrado en el que hay poco control de la imagen y Stable Diffusion tiene un modelo abierto, sin restricciones. No tiene límites.

También explicó cuatro elementos o conceptos básicos en la generación de imágenes, que son comunes a todos los programas. Un prompt es la estructura de la instrucción que se le da al programa. Seed, la semilla, es un identificador de una imagen concreta, como si fuera la matrícula de un coche. Inpainting significa pintar dentro de la imagen y Outpainting, fuera de ella, en su entorno.

Stable Diffusion es “la gran revolución”. Dentro de él se puede trabajar con diferentes programas, como Freepik, que es español, Lexica, o Ideogram, que incluye textos en las imágenes. Photoshop, uno de los programas de imagen más populares, ya ha incorporado la inteligencia artificial a sus herramientas, “aunque ha sido reticente porque la mayoría de sus clientes son ilustradores y fotógrafos y tienen problemas con los derechos de autor”. Runway “es un programa de generación de vídeos, creado por cuatro chavales, que en solo cuatro años ya ha superado a Photoshop”. Repasó los principales programas generadores de vídeo, como el propio Runway, Krea, Pika Labs y Kyber.

Finalmente, en la tercera parte del taller, habló sobre ética y valores. La Inteligencia Artificial analiza los datos y tiene los mismos sesgos que la sociedad: racismo, sexismo, edadismo o un determinado canon de belleza. “Lo que hace es amplificar y multiplicar nuestros sesgos, así que el problema es nuestro, no de la Inteligencia Artificial”, afirmó. Puiggrós apostó por cambiar antes la sociedad para permitir una IA más diversa o inclusiva. “Es como un espejo en el que mirarnos y que nos ayude a cambiar”. La IA utiliza millones de imágenes y audios, para sus predicciones, así que existe un malestar por parte de actores, dobladores, ilustradores o fotógrafos porque se usa su trabajo para generar todas esas imágenes. Puiggrós expresó que entiende todas esas reivindicaciones y que esos artistas deberían recibir una remuneración. En cualquier caso, ya existe la posibilidad de que un artista se apunte a una lista en la que se excluye a su obra, del generador de imágenes.

Afirmó que es difícil predecir el futuro de la inteligencia artificial, no ya a largo plazo, sino también a corto plazo, porque los avances son muy rápidos. Como ejemplo, expuso una demo de generación de vídeos de Sora, de OpenAI, que aún no está al alcance del público y que con un sencillo prompt crea un vídeo muy realista. “Estamos a punto de no distinguir entre un vídeo real y otro artificial”, declaró. Apuntó, así mismo, que el futuro camina hacia la inteligencia multimedia a tiempo real y a que la IA pueda realizar “aquellas ideas que tenemos sin grandes medios” pero también señaló que “siempre, detrás de todo esto, es necesaria una mente que piense.”

Más información: Nota de prensa

Díptico completo: Díptico del taller

Grabación: Parte I; Parte II; Parte III

Remedios Zafra: «La tecnología no ha conseguido el objetivo de darnos más tiempo para nosotros»

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“Para una toma de conciencia planetaria necesitas escuchar a gente que vea con claridad lo que pasa”. Por eso dice Remedos Zafra, escritora y ensayista, que César Manrique forma parte de su vida en estos últimos años, gracias a las enseñanzas de amigos más jóvenes.

Hace años que Zafra reflexiona sobre el tiempo, el trabajo creativo o la deshumanización tecnológica. Lo ha hecho en su último libro, ‘El informe. Trabajo intelectual y tristeza burocrática’ (Anagrama) y lo hizo en la conferencia ‘Razones para una escritura rebelde’, que impartió en la sala José Saramago el 9 de mayo, dentro del Foro de reflexión ‘Fronteras y direcciones del progreso’.

En ese libro habla de la transformación de los trabajos creativos o intelectuales dentro de este “mundo acelerado que habitamos” dominado ya por el tecnocapitalismo en el que hasta el tiempo de descanso debe ser organizado por tareas, en el que el tiempo “limpio” se convierte en tiempo “enlatado”. Se preguntó al inicio si no deberíamos repensar lo que llamamos vida para no irnos con la sensación de que “casi toda nuestra vida trabajamos y ya está”, que el tiempo se va.  

Como “metáfora de la vida contemporánea” expuso una obra de la artista Marta Azparren que refleja una rutina, una imagen que materializa la cadencia del bucle porque representa los movimientos de los trabajadores de una fábrica, que son casi los mismos movimientos. “Desde que nuestros trabajos están mediados por máquinas, se favorecen ciertas inercias”, señaló, “pero lo que no se ha logrado es un mundo más igualitario”. La tecnología, la mediación por pantallas, en realidad no ha conseguido el objetivo de “darnos más tiempo para nosotros”.

Zafra recordó a Simone Weil, que defendía que una organización social es buena si avanza hacia la igualdad y mala si lo hace hacia la desigualdad, pero es odiosa si favorece los comportamientos estancos. También recordó a César Manrique por la importancia que tiene “enseñar a ver”, encontrar en un rayo, un extrañamiento que nos perturba, una revelación que permite romper el bucle. “Si los libros que leemos no nos perturban, para qué los leemos”, decía Kafka. Y sin embargo los trabajos creativos se están transformando hacia la rutina.  

Esa perturbación o esa escritura rebelde nos permite decir sí y no a la vez. No a la deshumanización tecnológica, al esfuerzo por crear apariencia, al desafecto por tareas que no tienen que ver con su propósito como investigar, enseñar o crear. Y sí al tiempo propio, a los cuidados o al planeta.

Hay al menos tres razones para esa escritura rebelde. La primera es que la cultura está en lo que es difícil de narrar, lo inefable. Propone hablar de la práctica creativa desde la libertad y la motivación, no olvidar cuál es el objetivo por el que hacemos las cosas, recordar el amor por hacer las cosas con valor, su verdadero sentido. A diferencia del trabajo creativo, con muchos otros trabajos solo se logra el placer con el resoplido final. Zafra ha recogido testimonios de creadores porque es importante narrar cómo hacen lo que hacen y no solo el resultado. Esos testimonios revelan prácticas como pagar con visibilidad de su obra, la presión de agradar o la competición constante.

La segunda es que la transformación tecnológica está motivada por fuerzas monetarias. El mundo cada vez más mediado por pantallas “nos hace olvidar los cambios sobre los que se asienta la transformación digital”, que provoca la conversión del sujeto en un producto, que impulsa la precariedad de la apariencia frente al sentido, que no favorece la profundización y en el que hemos aceptado que lo más visto es lo más valioso. “Si no hay tiempo para pensar no se puede profundizar ni generar pensamiento crítico”.

En ese mundo se ha producido un giro antropológico en el que lo privado ya se ha convertido en público y estamos bajo escrutinio permanente. La profesión se eclipsa por la búsqueda de audiencia, el artista se convierte en una marca, se paga con visibilidad, se fusiona el tiempo de vida y de trabajo, se falsea la promesa de mayor disponibilidad de tiempo y las tareas más mecánicas no las hacen las máquinas, sino los trabajadores más precarios. Se ha pasado de una generación educada en la penalización del descanso a llenar los tiempos limpios con actividades bajo paquetes turísticos. En lugar de terror el vacío, hay terror al vago, al que intenta no hacer nada.

La tercera es la crisis ecosocial planetaria. Si la vida se convierte en un concurso, los compañeros son rivales. Zafra expone el vínculo necesario entre cultura y comunidad frente a esta crisis: la cultura como costura comunitaria. Cambiar esa sumisión “implica vernos entre nosotros”. La sororidad y los cuidados aparecen como ejemplos para ese reto, dadas las similitudes entre el patriarcado y el tecnocapitalismo. Ambos hacen a los sujetos responsables de su subordinación, autoexplotación, rivalidad o aislamiento. En lugar del capital afectivo como pago aparece el capital simbólico. “No se trata de resignarnos a tener un rato de descanso y volver a lo mismo, sino de renegociar los tiempos y que el planeta no sea un lugar de producción sino de cuidados”. Salvar un concepto de la vida. “Se trata de mirar al futuro”, tener conciencia crítica y construir una alternativa limpia, basada en la calidad de la vida porque, aludió a las palabras de César Manrique “el futuro nunca está conseguido”.

Más información: Nota de prensa

Grabación de la conferencia: Grabación

Fernández Polanco: «Crecer indefinidamente ya es retroceder indefinidamente»

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A grandes pasos, “calzando las botas de siete leguas”, la catedrática de Historia del Arte, Aurora Fernández Polanco, recorrió con su conferencia “La naturaleza como no-paisaje: acciones, estudios y labores desde el arte contemporáneo” el camino de la separación entre la cultura y la naturaleza desde el siglo XVIII. Fue un camino convertido en comedia del arte en tres actos: el primero, para contar el nacimiento de esa distancia, el segundo con las escenas que se apropian del territorio como lugar y el tercer acto, “aterrizados ya en la tierra”, en el que expuso las prácticas actuales desde la conciencia de la colaboración necesaria entre todas las disciplinas.

El camino comenzó por pensadores como Rousseau y su obsesión por la totalidad, que ya enmarca la naturaleza como paisaje, o Goethe que se mudó a una casa en el campo, o Kant que “si hubiera tomado tierra, otro gallo nos hubiera cantado”, señaló Fernández Polanco. Son autores influidos por lo que Almudena Hernando denomina la fantasía de la individualidad, “como si no dependiéramos unos de otros”. Es un momento de sublimación en el que domina la estética de “lo pintoresco que alegra el ojo”, pero no es una mirada inocente porque existe relación entre el paisaje y la ideología, y entre el paisaje y el poder. La conferenciante puso diversos ejemplos de cómo se separa el paisaje de la naturaleza. Esos paisajes, por otra parte, se encargan de hacer invisibles los procesos de industrialización que no aparecen en los cuadros de la época. “El impresionismo cumple esa función de enmascarar la industria”. Dicho de manera más gráfica: convierte el humo en nubes.

El segundo acto: el “chispazo del como no”, haciendo alusión al título de la conferencia. Fernández Polanco puso ejemplos del siglo XX de destrucción y construcción del territorio, miradas de artistas que ponen su atención en lo que ocurría en la periferia y el exceso de construcción. Ya se considera el territorio como espacio vivido. Se trata de “ir más allá de las apariencias y aproximarse a las experiencias”, alejarse de la naturaleza como paisaje.

Y después de la naturaleza enmarcada y el territorio vivido, llega el tercer acto, el de “tomar tierra” o sentir la piedra del territorio en el zapato. Este último acto es una búsqueda de soluciones a la crisis ecosocial a través de un cruce entre los saberes populares y académicos y entre diferentes disciplinas. “La naturaleza no es exterior ni inerte” y en este acto se cuestionan las dicotomías anteriores.

Fernández Polanco destacó el trabajo de Jaime Vindel, doctor en Historia del Arte, cuya obra pone el dedo en la llaga sobre cuáles son los imaginarios “que nos han llevado a la estética de lo fósil” con el objetivo de salir de ese marco. La autora puso algunos ejemplos de trabajos de estudiantes de Bellas Artes que ya toman ese camino, con mecanismos de apropiación de espacios y “ganas de humanizar las ciudades”, como la propuesta de ‘A tomar la fresca, que es verano’, talleres de fabricación de bancos o el trabajo de la Fundación Antonino y Cinia en el pueblo leonés de Cerezales del Condado. Este tipo de proyectos toman el paisaje como un medio, no como un fin. En esa misma línea está la iniciativa titulada “El aula de las maravillas”, de Bárbara Fluxá, aparentemente un aula paleobotánica sobre las minas de Fabero que desafía la lógica dualista y en la que se cruzan la modernidad y la naturaleza, que acabó convertida en unas jornadas de diálogo. También expuso el proyecto de agrociudad de Amelie Aranguren sobre Roma y la videocreación Barruntaremos de Asunción Molinos Gordo, que habla de las Cabañuelas como método tradicional de predicción meteorológica.

Los tres actos, en definitiva, se funden en una sola preocupación: conocer y amar la pequeña parte del mundo que pisamos. Fernández Polanco terminó su intervención señalando que tanto los academicistas como aquellos que representan el saber popular, “están en el mismo saco” y estarían de acuerdo tanto en el Manifiesto por la sostenibilidad de Lanzarote de la Fundación César Manrique como en que “crecer indefinidamente ya es retroceder indefinidamente”.

Más información: Nota de prensa

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Alegaciones de la FCM a las jaulas marinas para la explotación intensiva en Lanzarote

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La Fundación César Manrique presentó, en julio de 2023, alegaciones al proyecto de la empresa Yaizatún, S.A. para el otorgamiento de una concesión acuícola en la zona de interés situada en el ámbito marino de la ZIA-LZ-2. 

Entre los argumentos para su rechazo destaca el impacto negativo y posible afección sobre especies vulnerables como los sebadales y la fauna costera canaria. Así mismo, se alude a la alteración paisajística por la presencia de las jaulas de engorde y el riesgo de contaminación del agua para el baño en varias playas del entorno. Es importante, además, destacar el amplio consenso social en contra de este proyecto. A juicio de la FCM, su implantación supondría ir en contra de lo establecido en las normas y directivas europeas en cuanto a decisiones de protección de la naturaleza. En definitiva, un proyecto desaconsejable para Lanzarote.

Descargar documento completo: Alegaciones FCM jaulas marinas

Sergio Ramírez: «En América las leyes justas pasan a ser la mentira y el poder arbitrario, la realidad»

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El escritor nicaragüense Sergio Ramírez inauguró la programación cultural de la Fundación César Manrique (FCM) en 2024. Lo hizo, en una renovada sala José Saramago, con un relato sobre la realidad y la imaginación, la crónica y la narración, la verdad y la mentira, que tituló “La literatura y sus fantasmas”. Tuvo sus primeras palabras de recuerdo para el escritor portugués, a quien visitó en la Isla en 1998, unos meses antes de que le concedieran el Premio Nobel.

Comenzó su intervención por Heródoto, considerado el primero de los historiadores, pero también narrador literario y periodista. Pertenece a una época en la que era imposible diferenciar el relato de los hechos verídicos del nacido de la imaginación. No había reglas para diferenciar la verdad de la mentira y las fronteras eran difusas. Heródoto descartaba la mentira y cumplía la primera regla del narrador, que es creer en la autenticidad de lo que cuenta. La dificultad, no obstante, reside en discernir los hechos reales de los imaginados. No se cuestionaban los relatos de los héroes ni de los dioses.

Las cosas no han cambiado demasiado. “Después de tantos siglos, no podemos afirmar que los hechos hayan ganado una claridad como para ubicarse en el terreno de la verdad objetiva”, señaló Ramírez. No podemos despojarlos de ese velo subjetivo, ese sesgo político, ideológico o religioso.

La Historia se comenzó a escribir a favor o en contra, y en ocasiones por encargo del interesado, como hizo Hernán Cortés, narrada por Francisco López de Gómara en su Crónica de la conquista de Nueva España, que provocó la publicación, por imprecisa, de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo. “Pero en todo caso es su visión de los hechos”. “La memoria es a la vez invención”, dijo Ramírez: “se altera lo que se recuerda. Dos personas que recuerdan los mismos hechos lo hacen de manera distinta”.

Los conquistadores eran hijos de la lectura de los libros de caballerías, y el “más descollante” de los cronistas imaginativos fue el propio Cristóbal Colón, que dio noticias de personas con cola de perro, de sirenas y de unicornios con pelo de búfalo y cabeza de jabalí. “La mentira, para ser verídica, tiene que estar muy bien detallada”. Cristóbal de Acuña también relató indígenas con los pies del revés en el Amazonas, y tres siglos más tarde, Alexander von Humboldt, ofrece otra visión más científica “pero la textura de su relato también se tiñe de imaginación”.

En el Nuevo Mundo, los inventores de historias entran en la Historia. El lenguaje de esos contadores de historias, ese estilo y esa exageración, pasa a ser una herencia de América, que llega hasta la literatura de García Márquez. La literatura no se ocupa de lo general, sino de lo específico, de la anormalidad, y en América se da una gran anomalía: “que las leyes justas pasan a ser la mentira, y el poder arbitrario, la realidad. Cuando el poder se vuelve anormal actúa como una deidad deshonesta y crea el miedo y silencio, pero al final también crea la rebeldía”.

La Historia, en cualquier caso es una palabra que sigue siendo demasiado genérica. La esencia de la escritura surge de la curiosidad de informador e informado, en la historia y en la literatura. Suetonio describe el asesinato de Julio César con todo detalle: las 23 puñaladas, la posición del brazo… Hace lo que hace un escritor, “fijarse en lo que parece irrelevante pero que da vida a la narración”, como cuando García Márquez escribe que en Macondo “llovió cuatro años, once meses y dos días” o como el afán de informar con exactitud de Bernal Díaz del Castillo o de Humboldt que explica con precisión cuánto comen los indios del Alto Orinoco.

La novela no solo supone un relato de hechos ficticios sino también una técnica: el suspense, las trabas al lector, la administración de la información que se ofrece, aunque se trate de hechos verdaderos. “En la novela cabe todo”, dice Ramírez. Las novelas hablan de los hechos anómalos de la historia, pero la crónica de hoy también tiene que ver con la anormalidad, la ocupan hechos como el narcotráfico, las pateras o la corrupción. Son temas que la novela reclama y disputa con la crónica, es un género híbrido. La delgada línea entre literatura, historia y ficción. Una mezcla de géneros que nace con Cervantes.

Sergio Ramírez, a quien le han despojado de su nacionalidad nicaragüenese y cuyos libros están prohibidos en su país, finalizó señalando que “por este oficio vale la pena pagar un precio” y que “el cronista no debe dejar de hacer su oficio”. A preguntas del público y del director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, dijo que de Nicaragua se han ido al exilio todos los escritores y artistas y que ya no existen periódicos propios y todas las noticias llegan desde fuera. Explicó que para que un escritor se meta en política, como hizo él mismo, hace falta una conmoción, como una dictadura, pero que en América han salido perdiendo los intelectuales metidos al oficio del poder.

Los temas en literatura siempre son los mismos: amor, locura, muerte y poder, con sus subdivisiones. Señaló que él puede escribir sobre el poder porque lo conoció por dentro, y que el poder “en cualquier sistema, tiene las mismas reglas porque las ideologías no cambian el sistema del poder”. Respecto a la prohibición de sus libros en Nicaragua, señaló que tiene la suerte de que escribe en español: “Es imposible hacerme desaparecer como escritor”.

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Alegaciones de la FCM a la duplicación de la carretera LZ-40

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La Fundación César Manrique (FCM), en enero de 2024, durante el periodo de trámite de información pública al “Proyecto de trazado de la carretera Yaiza-Arrecife. Duplicación LZ-40. Aeropuerto-Puerto del Carmen. Isla de Lanzarote”, promovido por la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, publicada el 15 de diciembre de 2023 en el Boletín Oficial de Canarias, n.º 245, presentó las siguientes alegaciones, precedidas de una consideración previa.

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