El martes, día 18 de abril, se presentó en la sede de la Fundación César Manrique el libro titulado Para un dios diurno, de Alejandro Krawietz, licenciado en Filología Hispánica. El autor ha publicado 3 libros de poesía anteriores a éste y ha desarrollado una continuada labor como crítico en los campos de la literatura, el arte y el cine.
El libro, Para un dios diurno, constituye una recopilación de su obra poética a la que se añade un último poemario inédito. Se incluye en la colección Cámara Clara que dirige Miguel Martinón, de Ediciones Idea.
Durante la presentación, el autor confesó que, a pesar de la desconfianza que tuvo en un primer momento, se sentía realmente contento e ilusionado con la publicación de Para un dios diurno. Leyó algunos poemas de La mirada y las támaras, publicados durante su primera etapa como autor. A continuación hizo una selección y lectura de los poemas escritos durante su estancia en el norte de Francia como profesor de literatura en la Universidad de la Bretaña Occidental, publicados bajo el título En la orilla del aire (Premio de Poesía Pedro García Cabrera). Explicaba su relación con otros poetas, colaboraciones con autores y artistas de su época, sus momentos creativos, su relación con la orilla, con el mar, con la luz del día y la crítica personal a los cambios en el paisaje… También leyó la selección de poemas que habían sido publicados en Memoria de la luz (Premio Emeterio Gutiérrez Albelo), y algunos inéditos hasta el momento, recogidos en su último trabajo, Para un dios diurno.
Al final de su intervención hubo un coloquio e intercambio de ideas con los asistentes.
Nota de prensa Presentación Libro de Alejandro Krawietz:
















Señaló que no se trata de una biografía de Pepín ni de César, sino de Lanzarote, escrita por un forastero que llegó a una isla “arrasada por la pobreza, dominada por el clasismo y la endogamia”. Es en ese contexto en el que nacen dos personajes “impresionantes”, que entienden la política como un servicio ciudadano. El libro finaliza con un índice de más de 500 referencias, y Marrero pasó a hablar de algunas de ellas, como la de los Moros Notables, “una institución única que era una referencia ética y moral para Lanzarote. Muchos forasteros no pudieron progresar por la opinión de los Moros Notables, que fiscalizaron tanto a César (menos) como a Pepín, a quien le regalaron su escepticismo cuando se le nombró presidente del Casino, y su conformidad cuando llegó a la alcaldía de Arrecife”. Recordó también el momento histórico en que César cambió su trayectoria, involucrándose, junto a Pepín, en el futuro de la isla: “No moveré una piedra sin contar con César”, le confesó Pepín a Marrero Portugués.