Eduardo Prieto: «La relación de isla y utopía es una relación esencial y por momentos significaron lo mismo»

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

Eduardo Prieto es arquitecto y licenciado en Filosofía. Dentro del espacio de reflexión ‘Miradas divergentes’ habló en la sala José Saramago sobre islas, una “breve historia de las utopías medioambientales”.

La isla, las islas, están mediadas por dos conceptos: la utopía y el medio ambiente, entendido como concepto cultural. “La relación de isla y utopía es una relación esencial y por momentos significaron lo mismo”. La isla es una figura perfecta en sí misma, acotada, y se da en ella también la idea de autosuficiencia o autonomía. Además, la primera utopía, la de Tomás Moro, era una isla, como la idea utópica de la Atlántida de Platón. Las utopías en islas se pueden referir a territorios reales o imaginados: Citerea, Arcadia, el Reino del amor o la Isla de la coquetería.

Para los románticos, la isla encarnaba la idea del edén, del paraíso. Encontramos utopías en islas en la literatura como en “Los viajes de Gulliver” o la isla de Robinson Crusoe, y también utopías científicas con la idea de isla como laboratorio.

Prieto expuso cuatro ejemplos de islas reales como utopías a lo largo de la historia, donde las diferentes culturas presentaron en ellas sus aspiraciones. “Hay más, pero estas son posibles candidatas para identificarse con la Atlántida”, señaló.

La primera de estas islas es Rügen, una isla junto a Pomerania convertida desde el siglo XVII en símbolo de la germanidad. Pintores como Friedrich o Carus la representan en su imaginario romántico, aunque también la toman como referencia después los vanguardistas. Es una isla como espacio para la contemplación de lo sublime, de un paisaje bucólico para la contemplación absoluta. Pero “es la representación de una idea, no de un paisaje”. Después comienza a verse como la encarnación de lo eslavo, como un laboratorio ideológico. Son los nazis quienes le dan ese carácter de laboratorio eugenésico, quienes la convierten en el lugar de la felicidad del obrero alemán y proyectan y comienzan a construir un lugar de vacaciones que finalmente no culminan. El proyecto queda paralizado y aún hoy no se sabe qué hacer con ese intento. 

La segunda isla es Heligoland, también en Alemania y que acaba siendo un laboratorio de la destrucción. Es una isla nórdica que entronca con un concepto que plantea que las civilizaciones humanas provienen del hielo, que lo ario viene de lo gélido, del Polo Norte o incluso del Himalaya. Heligoland es una pequeña isla, una plataforma triangular. A principios del siglo XIX la ocupan los ingleses aunque después vuelve a manos alemanas. Se convierte, por un lado, en lugar de vacaciones, pero también en base naval. Alojó a científicos como Heisenberg y a pensadores o artistas. Acaba totalmente destruida, arrasada por mil bombarderos ingleses y finalmente minada en 1947. Es una utopía de la destrucción.

La tercera isla no esta identificada con la Atlántida pero sí con lo clásico. Se trata de Capri, junto a Nápoles. Es una utopía del clima, del sur, de un clasicismo intemporal con su imagen de lo pintoresco, lo mediterráneo, las puestas de sol, lo sublime… “pero aún así es más interesante su lado oscuro”. También representa una utopía de la salud, porque el clima perfecto genera personas perfectas. Hay un momento en el que el interés se dirige hacia la cultura y arquitectura popular, que reflejan varios pintores en sus obras. Reivindican la autenticidad de estas construcciones sencillas, incluidos los cubistas y hasta los futuristas. Es una utopía medioambiental de la salud.

El último ejemplo es Tenerife, una utopía científica encarnada por el estudio que sobre ella hace Alexander von Humboldt, personaje olvidado durante el siglo XX y reivindicado ahora de nuevo como precursor del ecologismo. Antes de su expedición a América, apoyado por España, midió las alturas de la Península Ibérica y fue el primero en darse cuenta con datos científicos de que se trataba de una meseta. En Tenerife se centra en el Teide, que representa un laboratorio vertical. No le interesa como imagen pintoresca sino para entender toda la Naturaleza, “aprender a leer la tierra” y comprender que cada especie se adapta a su clima en función de la altitud. Su visión global sobre la Naturaleza nace del estudio que llevó a cabo en Tenerife. Humboldt también unió la ciencia a la estética. Humboldt y Darwin se conocieron y, aunque a Darwin no le agradó su personalidad, sí le influyó en el viaje que realizó alrededor del mundo y en el que sentó las bases de la Teoría de la evolución. Para Darwin, las islas Galápagos fueron lo que Tenerife para Humboldt.

Prieto hizo una breve parada en Lanzarote antes de terminar su recorrido. Lanzarote como laboratorio utópico, como una isla abocada a reinventarse continuamente, una “utopía constante” en la que tiene presencia la Naturaleza, pero también la cultura, como supo ver César Manrique.

Más información: Nota de prensa

Grabación de la conferencia: Grabación

La FCM publica el libro Perspectiva Manrique, un mosaico de aproximaciones multidisciplinares firmado por 31 autores

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

 
La Fundación César Manrique (FCM) publica Perspectiva Manrique, un libro que recoge las reflexiones de una treintena de profesionales vinculados a diversos ámbitos de la cultura, que ejercen su actividad en Canarias. El conjunto de lecturas ofrece un mosaico de aproximaciones multidisciplinares a César Manrique, que amplían la compresión e interpretación de aspectos específicos de la subjetividad del artista y de su universo creativo, ya sea la pintura, las obras ambientales o el activismo.

En concreto, el libro consta de 31 textos cuyos autores, entre los que se incluyen profesores universitarios, escritores, artistas, arquitectos y críticos, son: Teresa Arozena, María Laura Benavente, Luna Bengoechea, Adonay Bermúdez, Rafael-José Díaz, Carlos Díaz-Bertrana, José María Fernández-Palacios, Carmela García, Oswaldo Guerra, José Herrera, Míchel Jorge Millares, Moneiba Lemes, Pablo Ley, Alicia Llarena, José Manuel Marrero, Fernando Menis, Rosa Mesa, Nilo Palenzuela, Luis Palmero, Yolanda Peralta, Flora Pescador, Antonio Puente, Sara Robayna, Dalia de la Rosa, Fernando Sabaté, Juan Sánchez, Andrés Sánchez Robayna, Lázaro Santana, Ernesto Suárez, Mónica Trujillo y Carmelo Vega de la Rosa.

Nicolás Castellano: «El racismo es la mayor mentira de la historia»

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

“El racismo es la mayor mentira de la historia”

M es la letra por la que comienza ‘mena’ o ‘moro’ o ‘migrante’ pero también muchas otras palabras que se aplican o acompañan a los jóvenes que llegan solos desde África para buscar un futuro mejor. Además, es el título del nuevo documental del periodista Nicolás Castellano, que da voz a 14 de estos jóvenes (12 chicos y dos chicas) que llegaron a España cuando eran menores y que explican su peripecia vital. Está producido por la Diputación de Cádiz y se presentó en la sala José Saramago, el día 23 de marzo de 2023.

Nicolás Castellano en la Fundación César Manrique

Castellano presentó el documental, “que habla de un tema verdadero que no está de moda ni da audiencia”: niños que se enfrentan a las complejidades de un sistema que les pone muchas barreras. Después de la proyección comenzó el debate con dos de sus protagonistas: Aboubacar Drame y Mahamadou Danthioko. Ambos llegaron a España en patera con 15 y 16 años y pasaron a ser educadores, en Gran Canaria y en Tenerife, de uno de los centros de menores en los que estuvieron acogidos.

Aboubacar llegó en 2006 y Mahamadou en 2008. Son de Mali, uno del Sahel y otro de la capital, Bamako. Pasaron por centros de jóvenes que estaban en peores condiciones de las que suelen estar ahora. El primero trabaja ahora en ACNUR y el segundo es Puntal A de Lucha canaria en Tegueste, ‘el pollo de Bamako’, el primer extranjero en llegar a esta posición en la primera categoría de este deporte, un deporte, como señaló, “con valores y con respeto”.

Aboubacar Drame en la Fundación César Manrique

“¿Qué les preguntan los chicos a ustedes, como educadores?” Lo más habitual es que les pregunten cómo se pueden marchar del centro o por qué no pueden trabajar. “Les animamos a que estudien y a que primero aprendan el idioma, pero tienen presión de sus familias para que trabajen y envíen dinero”.

Ellos dos llegaron hace muchos años y la situación ha cambiado. Hay cosas que han mejorado y otras que han empeorado. Ha mejorado la documentación, porque antes concedían solo un periodo de tres meses, aunque sigue habiendo niños sin escolarizar o que llevan varios años en un centro y no tienen papeles. Ha empeorado la determinación de la edad, una prueba que a veces se pospone varios años y deja a los jóvenes en un limbo sin poder hacer nada, “un quebradero de cabeza”. Y sigue habiendo otras trabas, como el asilo. “Hay jóvenes de Mali que huyen de la guerra y no les dejan ni siquiera pedir asilo”.

Para Mahamadou, uno de los peores defectos es cuando los chicos alcanzan la mayoría de edad. “Eso no ha mejorado nada, la mayoría se queda en la calle”. No hay pisos suficientes para todos y, si los chicos se ven en la calle, les puede llevar a la delincuencia.

Mahamadou Danthioko en la Fundación César Manrique

Castellano preguntó cómo afrontan los prejuicios, el racismo. Aboubacar se siente muy agradecido por la acogida del pueblo canario pero los hechos de 2021 en Arguineguín le hicieron pensar “que no conocía a esta sociedad”. “Íbamos a jugar al fútbol con los chicos y había gente que les grababa y les increpaba”. Mahamadou recordó que algunos políticos pusieron el foco en estos jóvenes esparciendo bulos como que ganaban 300 euros al día, “y hay gente que se lo cree”.

Para Nicolás Castellano, “el racismo es la mayor mentira de la historia”, pero se pregunta cómo revertirlo. “Cada uno que dé su respuesta –dice Aboubacar– pero se trata de gente con una ideología concreta y yo me centro en la gente sensata”. “La gente –dice Mahamadou– tiene miedo a lo desconocido, por eso es bueno conocer”. Ahora llegan en patera muchos jóvenes magrebíes a Lanzarote, que después acaban en centros de Gran Canaria o Tenerife

Aboubacar Drame, Nicolás Castellano y Mahamadou Danthioko

La emigración va a seguir. La situación en el Sahel es muy complicada. El desierto avanza. “Aquí se habla del cambio climático pero allí se sufre. Nosotros no somos los que contaminamos pero sufrimos las consecuencias”, señaló Aboubacar, que dijo que él, con el dinero que envía, es la “pensión” de sus padres. “El futuro es complicado”. Se prevén hambrunas en varias zonas de África. De hecho, Aboubacar piensa que su futuro está en África. “Agradezco al pueblo canario su grandeza, su solidaridad, pero en África puedo aportar algo más”. Mahamadou tiene un hijo y le gustaría que conociera el lugar de donde viene su padre. “La sociedad canaria lo está haciendo muy bien y me siento querido”, dijo. Castellano finalizó señalando que “somos mayoría” y que estos actos, como la presentación del documental, pueden ayudar a frenar la involución en la que estamos entrando. 

Más información: Nota de prensa

Grabación del encuentro: https://www.youtube.com/watch?v=vOTxIVJiv2w&ab_channel=Fundaci%C3%B3nC%C3%A9sarManrique

Marta del Amo: «La sociedad es desigual y esto se replica en la tecnología»

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

Las tecnologías están cambiando la forma de hacer negocios y tienen un gran impacto social. La periodista especializada en ciencia y tecnología, Marta del Amo, habló, el día 9 de marzo de 2023, en la sala José Saramago sobre ‘Web3, cripto-bros y sesgos: las nuevas tecnologías siguen excluyendo a las mujeres’, dentro del Foro de reflexión ‘Fronteras y direcciones del progreso’.

Explicó, en primer lugar, qué es la Web 3. Si la primera web servía, de forma muy resumida, para leer, y la segunda para leer y escribir, la tercera, que es una evolución y es el paraguas de la futura web, añade la capacidad de poseer, de “ser dueño de tus activos digitales”.

La cadena de bloques (o blockchain) descentraliza, distribuye la información en varios dispositivos. Es algo así como un libro de contabilidad distribuido. Se basa en los llamados sistemas de confianza cero, ya que todos los ordenadores tienen la misma información, por lo que si alguien la manipula, se alerta al resto.

No hay que confundir la cadena con la moneda. La cadena de bloques se crea para generar el bitcoin y el entorno crypto. La intención, con el bitcoin, era la de crear una moneda descentralizada. Hoy en día, cualquier transacción económica pasa por una entidad bancaria, al mismo tiempo, cedemos mucha información sobre nosotros, muchos datos, a las grandes compañías durante la navegación por Internet. Con la cadena de bloques, la identidad digital podría ser anónima y no ofrecer tanta información.

Por otro lado están las NFT (Non Fungible Token), que son representaciones de activos digitales o activos físicos. Si la Web3 es un casino, las NFT son sus fichas (token = ficha de juego). Son certificados digitales de propiedad. Pueden ser monedas o pueden ser otra cosa. Por ejemplo, alguien compró un NFT del primer tweet (aunque todo el mundo tenga acceso a ese primer tweet). También pueden ser derechos a votar en temas de gobernanza. Otro ejemplo: un cantante crea sus propios tokens y los pone a la venta. Los fans los compran y pueden decidir o influir en función de la cantidad de tokens que tengan. Actualmente, los creadores de contenido están sometidos a las plataformas; las NFT nacen también para descentralizar ese poder.

De momento, se ha creado una gran burbuja con este mercado. En enero de 2022, las ventas de NFT rondaban los 17.000 millones de dólares, pero once meses después ese volumen se había desplomado en un 97 por ciento. En mayo de 2021, el artista Beeple había vendido en una subasta en Christie’s una obra digital titulada ‘Everydays: The First 5000’ por sesenta millones de euros. No la compran por su valor artístico, sino histórico “o en realidad para hacer relaciones públicas”. “Todo esto se empezó a esfumar”, señaló Del Amo, que considera que nos debemos hacer la pregunta sobre qué aporta la Web 3 que no se pudiera hacer ya con la Web 2. 

Por otra parte, el objetivo de la descentralización no se lleva a la práctica. La plataforma Opensea acapara el mercado de NFT. Las criptomonedas están centralizadas. La mayoría está en muy pocas manos. “No hay una descentralización del poder”. También surgen a su sombra sectas y grandes estafas porque “las tecnologías, por sí solas, no solucionan nada”. De momento, la gran aplicación estrella, en este campo, parece la de los contratos inteligentes, que facilitan intercambios de forma automática, pero no son aconsejables para grandes corporaciones por sus potenciales agujeros de seguridad.

Crypto bros

Los crypto bros son líderes digitales muy masculinizados. Encarnan el machismo 3.0. Mantienen la brecha de género en el mundo digital. “No es muy diferente a la Bolsa, es especulación”. El valor de las criptomonedas es muy volátil y es un mundo donde las mujeres son rechazadas. Si ponen su foto en su perfil las tratan de manera diferente o con propuestas sexuales. Solo el cinco por ciento de esos usuarios son mujeres. En España, de hecho, solo el 16 por ciento del alumnado de carreras tecnológicas son mujeres, mientras que en el mundo son el 35 por ciento, a pesar de que obtienen mejores resultados en esas asignaturas en Enseñanza Secundaria. De 378 empresas de criptomonedas, solo una está fundada por una mujer. “La tecnología nos excluye porque la sociedad es desigual y todo se replica en la tecnología”.

“Internet está tan sesgado que hay una IA (inteligencia artificial) que consiste en completar una cara con un cuerpo, y a los hombres los completa con traje y corbata y a las mujeres en bikini”. Los sistemas de reconocimiento facial también tienen un sesgo con las personas negras, mientras que con los blancos tienen una fiabilidad total. Los algoritmos están hechos por hombres blancos. “El algoritmo amplifica la desigualdad de los datos de base”. Son los hombres blancos los que están desarrollando el futuro de la tecnología, los líderes de las empresas tecnológicas. “Deberíamos preguntarnos si ese es el futuro que queremos”, concluyó Marta del Amo.

Más información: Nota de prensa

Grabación de la conferencia: Grabación

“Lanzarote es el origen del festival porque el FICMEC salió de la mente de César Manrique”

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

El Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (FICMEC) volvió a la sala José Saramago de la Fundación César Manrique (FCM). En la primera sesión, el martes 25 de octubre de 2022, se proyectaron cuatro cortometrajes y una película, y en la segunda, al día siguiente, dos largometrajes, uno de ficción y el otro documental.

Durante la presentación, Bisi Quevedo, conservadora de la FCM, señaló que este festival es “un espacio de reflexión sobre la aceleración de los hechos y procesos relacionados con la Naturaleza”. Recordó que este festival es testigo directo del Festival de cine medioambiental de Puerto de la Cruz, que fue pionero en este tipo de contenidos. “Ahora continúa con una mirada contemporánea y más compleja, centrándose en el medio ambiente, que es uno de los asuntos que más perturban en nuestro tiempo”.

El coordinador general del FICMEC, Javier Poleo, agradeció, en primer lugar, el apoyo de la FCM al festival, un “apoyo continuado” que dura ya ocho años. La sala Saramago se ha convertido en uno de los puntos habituales para la itinerancia de este festival, que tiene su sede en Garachico, Tenerife. Poleo señaló que “venir a Lanzarote es volver al origen”, porque el festival “salió de la mente de César Manrique y de un colectivo de personas con estas inquietudes en los años 80”.

Destacó que las películas y cortometrajes seleccionados para la ocasión, pero también la mayoría de los que se proyectan en el festival, tienen un elemento común, que es “la relación del ser humano con el entorno en el que desenvuelve sus estrategias, sean estas de supervivencia o de desarrollo”, que es uno de los grandes temas de nuestro tiempo.

Además de la proyección de las películas y cortos, tanto documentales como de ficción, en las sesiones de tarde, la programación del festival en Lanzarote se completa, con proyecciones diferentes, en sesiones matinales de educación ambiental dirigidas a alumnos de enseñanza primaria y secundaria.

Más información: Nota de prensa y Folleto FICMEC

Gómez Aguilera: «En Lanzarote, Saramago se resetea como escritor, inicia una nueva vida literaria»

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

El acto conmemorativo de la Fundación César Manrique (FCM) para celebrar el centenario del nacimiento de José Saramago se celebró el día 7 de octubre de 2022 en la sede de Tahíche y comenzó con la presentación del libro José Saramago. El pájaro que pía posado en el rinoceronte (editorial La Umbría y la Solana) escrito por el director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, y se cerró con la mesa redonda titulada ‘Saramago. Conciencia de la palabra inagotable’ en la que participaron Sami Naïr, Pilar del Río, Juan Cruz, Pepa Bueno y el propio Gómez Aguilera.

Feliciano Novoa, editor del libro, explicó que la razón para publicarlo es simple, ya que la editorial se dedica a la literatura portuguesa. Dijo que Gómez Aguilera es la persona que mejor conoce la obra del autor portugués. Pilar del Río, autora del prólogo, avanzó que este libro, editado ya en lengua portuguesa, será fundamental para estudiar la obra de Saramago “en el mundo entero”. Sami Naïr afirmó que se trata de un libro original y profundo en el que el autor demuestra su dominio sobre las metodologías del análisis literario, pero no las muestra, como las suelen exhibir los críticos. El libro, “un trabajo de reconstrucción de la arquitectura de las obras” de Saramago, tiene una estructura “ágil, fluida, sutil y poética” y consagra el encuentro entre dos creadores: Gómez Aguilera y Saramago, que fue, para Naïr, “un infatigable investigador en su proceso creativo”, que lo desarrolla en el campo de las ficciones y no de los discursos analíticos, aunque en su literatura no se pueda separar la ficción del ensayo: “No busca los hechos sino que los usa como materia prima para crear algo superior, una alegoría de la realidad”. Para el ensayista francés, “hacer pensar al lector no es imponerle una ideología, es despertarle del sueño de la razón”.

Fernando Gómez Aguilera, Feliciano Novoa, Sami Naïr y Pilar del Río

El autor del libro, después de unos extensos agradecimientos, dijo que este libro quiere ser “un aliado de la buena memoria”. El título parte de la imagen del picabueyes piquirrojo, un ave centinela sobre el que hay una controversia: si avisa al rinoceronte del peligro de la presencia del hombre o al revés. Para Aguilera, esto pone de manifiesto que el punto de vista es central, y también lo es en la obra de Saramago, que es un autor que insta permanentemente a abrir los ojos, a no resignarse. “Levanta las piedras para que el lector vea lo que hay debajo”. ¿Qué es el libro? Se pregunta el propio autor. En primer lugar, expresa el privilegio de su amistad con el autor portugués y es un tributo a ese camino. Está escrito partiendo de la admiración por el autor y su obra y con la intención de penetrar en su lógica y mostrar su metabolismo.

Saramago escribió en Lanzarote una veintena de libros, la mitad de su obra. “En Lanzarote se resetea como escritor”, inicia una nueva vida literaria que él mismo reconoce calificándola como una “ruptura radical” en su literatura. Cierra el gran angular de la historia, bucea en las relaciones entre la ficción y la historia y en cómo la ficción puede contribuir a cambiar la mirada sobre el sujeto histórico y a rellenar espacios y borrar la oscuridad. En Lanzarote empieza a explorar las relaciones entre el individuo y la sociedad y “cómo la deshumanización nos destruye”. Entendió, según Aguilera, que el espacio de la realidad lo ocupaban ya los medios y entonces, para hablar de esa realidad, opta por la construcción de alegorías.

El director de la FCM desveló que aún queda mucho material inédito de Saramago, que guardaba en cuatro cajas de cartón: hay cuatro apuntes sobre novelas o novelas iniciadas, cuatro obras de teatro, cuentos y poemas. Ya en 1953, en una de ellas, ‘Os emparedados’, “una invitación a perseverar”, Saramago escribe que le falta todo para ser escritor pero se preguntaba qué haría si no lo fuera. “Su obra está iluminada por el principio de insatisfacción; no es un nihilista, es inconformista”.

Mesa redonda Saramago. Conciencia de la palabra inagotable

“Saramago era un pesimista confeso”, comenzó la periodista Isabel Lusarreta, que ejerció de moderadora y quiso saber si era un entrevistado incómodo. La directora de ‘El País’, Pepa Bueno, dijo que hablaba “claro, cortito y por derecho”. “Una bendición”. Comentó asimismo que era un visionario, pero no un chamán. Leyó intervenciones fragmentos de artículos que escribió en ‘El País’ sobre cuestiones que se han confirmado después. Ya en el año 2001 decía que “estamos en La Caverna de Platón, mirando pantallas creyendo que es la realidad”.

Juan Cruz, Sami Naïr, Pilar del Río, Isabel Lusarreta, Pepa Bueno y Fernando Gómez Aguilera

Sami Naïr resaltó que Saramago vivió en dos épocas: una en la que se pensaba que era posible la transformación de la sociedad y otra en la que los grandes relatos estallaron. “Vivimos una colectividad humana que no tiene idea del futuro, todo el sistema está basado solo en el presente”. El escritor pasó de una época a la otra sin abandonar su paradigma, aunque sí lo adaptó. Saramago dice que hay que intervenir en los problemas del mundo y hacerlo en nombre de la justicia y la igualdad, en defensa de todos los seres humanos frente a los poderes, que lo dominan todo. Creía que esa realidad, según Naïr, se puede superar con una idea de compromiso con los seres humanos.

Pilar del Río contó que quiso añadir la palabra “cabreado” a su epitafio y que no era un santo ni un profeta sino una persona que pensaba y escribía y que afirmaba que “él no era pesimista, que es el mundo el que es pésimo”. Destacó su capacidad de observar y que fue un hombre que se formó a sí mismo. Recordó algunas colaboraciones en periódicos nacidas de la indignación y señaló que lo último que escribió o dictó en su vida fue esta entrada en su blog: “Obrigado, Mankell”, agradeciendo la presencia del escritor sueco como participante en la flotilla de la libertad, que transportaba material escolar y sanitario hacia Palestina y que fue atacada.

Para Juan Cruz, José Saramago siempre fue un periodista. Diferenció el escritor que escribe y el escritor que mira y dijo que cada uno de ellos está en un libro: uno en el de Pilar del Río, “La intuición de la Isla”, que trasmite una enorme capacidad de sosiego, y otro en el libro de Gómez Aguilera “José Saramago. El pájaro que pía posado en el rinoceronte”. Recordó que, tras la traumática salida de Portugal del escritor, Cruz le preguntó mientras miraba hacia Fuerteventura y hacia el monumento a Unamuno, cómo se encontraba, y dijo que bien, “mirando a Unamuno y mirando al futuro: esa gente no me va a quitar el aire de Lanzarote”.

Pepa Bueno, sin embargo, señaló que la mirada de Saramago no era de periodista, sino de intelectual, porque actuaba con el imperativo cívico de intervenir y porque siempre miró la vida desde el mismo sitio.

Gómez Aguilera señaló que, ciertamente la actitud y la actuación del Nobel portugués no coincidía con la de un periodista, pero que, en cualquier caso, no se le puede explicar sin los periódicos. Subrayó que lo que nos fascina de José “es que era un tipo decente”. “Hoy es algo insólito en el espacio público, es extraordinario y genera fascinación”. Saramago “no mutó ni traicionó sus principios de origen. Hizo de la coherencia y la lealtad una regla moral inviolable. Era decente por muchas razones, entre otras, porque ejercía el papel de intelectual en sentido puro: quien reflexiona libremente y expresa en público y ante los poderes lo que piensa sin medir las consecuencias, sin transar. De ahí su credibilidad”. 

Naïr abundó en que no consiguió sus éxitos haciendo concesiones. “Era uno de los nuestros y su regla de vida era disentir, era indomable”. Lusarreta pidió alguna palabra más que definiera a Saramago. Del Río dijo que era un tipo “simpático” y Bueno cerró señalando que encarna la “dignidad” del ser humano”.

Joan Nogué: «El paisaje es la hermana pobre de la ordenación del territorio»

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

Joan Nogué, el día 21 de septiembre de 2022, dividió el taller ‘El poder del paisaje. De la mirada individual a la acción colectiva’ en tres bloques: el paisaje como bien común, el reencuentro con el lugar y educar la mirada para conseguir una ética colectiva. Nogué es ya un habitual en la Fundación César Manrique. El geógrafo, exdirector del Observatorio del Paisaje de Cataluña, tenía previsto impartir este taller en marzo de 2020 y se congratuló de que la Fundación César Manrique optara por recuperarlo tras la pandemia.

El bien común. Según Nogué, es la tercera vía entre la propiedad privada y la pública, los dos polos que instauró la modernidad, cuyo peso varía, pero que son los dos pilares de la retórica moderna. “Durante años, nos han dicho que no hay otra forma, pero la restitución del bien común choca de lleno contra esta concepción y es evidente que hay otras alternativas”, señaló. El bien común se puede referir al agua, a espacios públicos o al paisaje, a algo material y a algo inmaterial. Es tangible e intangible a la vez. “Concebir el paisaje como bien común es un salto hacia adelante”. Es de todos y no es de nadie. De ahí la dificultad para su gestión y también los intentos del poder de mantener al paisaje como una mera cuestión estética. Sin embargo, aunque el paisaje sea subjetivo, tiene un componente social. “Se argumenta que si es subjetivo no puede ser objeto de la ordenación por parte del sector público, y normalmente se hace para justificar estructuras pesadas en el territorio”. De hecho, según Nogué, el paisaje es la hermana pobre de la ordenación territorial. Es cierto que la percepción es sesgada, pero se puede llegar a objetivar. El paisaje tiene valores sociales, históricos y estéticos, tiene valores objetivos. “Sabemos cuándo traspasamos una línea roja de destrucción del paisaje”. Comentó que cuando hay intervenciones que fracturan el territorio y degradan el paisaje “se usa el argumento de que todo es cuestión de acostumbrarse, y no es verdad. Si aceptamos esto estamos perdidos”.

El reencuentro con el lugar. Ese reencuentro se produce a través de nuevas fórmulas porque las relaciones de la gente con los lugares están cambiando de forma muy positiva. “Ya no basta con paisajes sublimes, sino que se trata de vivir en paz con los paisajes cotidianos; en armonía”. Es un cambio de paradigma en nuestra relación con el territorio. El espacio geográfico también es existencial y hay múltiples ejemplos que ilustran este cambio. Van surgiendo nuevas ruralidades, una vuelta, o una incorporación al campo. También proliferan circuitos alternativos de producción y de consumo que generan miles de microcambios que después generarán macrocambios. Se está viendo una reinvención de antiguas profesiones como estrategia para recuperar el carácter de un lugar, como, por ejemplo, una escuela de pastores. Además, asistimos a una recuperación de la esencia del lugar como fórmula de revitalización económica y cambio cultural. Uno de los ejemplos más claros en este sentido es la comarca del Priorat, que experimentó la vuelta de jóvenes que se habían marchado y de personas relacionadas con el mundo de la cultura que “tienen claro que el tema central debe ser el paisaje”. Por otro lado, está la revitalización de áreas marginales despobladas a través de proyectos culturales de calidad, como el Centre d’art i natura de Farrera, que nació hace más de veinte años, cuando solo quedaban dos personas en el pueblo. Hay más ejemplos: nuevas formas de gestión del territorio de carácter horizontal y no recogidas por la legislación vigente, como las redes de custodia del territorio, o nuevas formas de gobernanza local, como las que surgen en la región italiana de Abruzzos, destruida por un terremoto y cuya reconstrucción va más allá de lo físico. También en Italia, la iniciativa Luoghi di valoi (lugares con valor) que recopila durante diez años espacios importantes para los ciudadanos que no coinciden precisamente con los señalados por Patrimonio, o la red local ‘Territorios por el paisaje’ o la iniciativa colectiva Wikipedra. “En todas ellas, el paisaje tiene un papel como eje vertebrador”.

Educar la mirada para conseguir una ética colectiva. ¿Cuál es el papel de la sociedad civil en los procesos de patrimonialización de lugares y paisajes? ¿Cuál es el papel de los expertos? ¿Quién decide lo que es patrimonio y lo que no lo es? No se trata, explica Nogué, de catalogar todo, sino de tener en cuenta al paisaje. El director del taller expuso, de nuevo, otras iniciativas ciudadanas que ponen este hecho de manifiesto, como el ‘Museo en la calle’, que recoge elementos significativos de la calle que se acaban perdiendo, o el proyecto ‘Carreteras, paisaje y turismo’, que revela que las carreteras, las más antiguas, también son un valor patrimonial, que permiten entender el paisaje y que no hace falta ampliarlas. Mostró una iniciativa de la Administración, el Mapa de unidades de paisaje, que traspasa la división municipal o administrativa y agrupa los lugares en porciones de territorio con un mismo carácter. “Los mapas -dice Nogué- marcan nuestra percepción del mundo, educan la mirada, son un instrumento de poder extraordinario, pero son una selección arbitraria de la realidad y no hay que sacralizarlos”.

Finalmente, apuntó hacia la educación: la formal y la informal. “Educar la mirada es fundamental porque la concienciación ciudadana es el primer paso para una ética colectiva y la ética colectiva, a su vez, favorece los valores individuales”. Nogué señaló la mayor satisfacción durante sus doce años al frente del Observatorio del paisaje de Cataluña: haber logrado crear ese clima ético colectivo en algunos ámbitos. Lograr la “conversión” de algún alcalde” o de gente que hasta entonces no había disfrutado de su paisaje y ahora lo ama y, por tanto, lo protege. Y, ¿cómo conseguir un clima ético colectivo? A través de la acción, con estrategias de actuación desde la sociedad civil. En el paisaje, la ética y la estética deben ir de la mano. Un paisaje precioso no es completo si sus acuíferos están contaminados. Y por último: “Si se destruye un paisaje, se destruye la identidad de un lugar”.

Más información: Nota de prensa

Más información del taller: Díptico

Presentación de La intuición de la isla. Los días de José Saramago en Lanzarote

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

Pilar del Río: “Lanzarote fue la posibilidad de silencio. Saramago descubrió que llegaban todas las ideas y no se perdía el tiempo”

Alba Cantón, Pilar del Río y Fernando Gómez Aguilera, durante la presentación del libro La intuición de la isla, el día 15 de junio de 2022, en la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique.

Antes de instalarse en Lanzarote, en 1992, Saramago había tenido poca relación con islas: visitas fugaces a Cuba, Cabo Verde… Pero ocurrió lo de ‘El evangelio según Jesucristo’. En Portugal, dice Pilar del Río, “se introdujo la Inquisición, no la censura”. En sede parlamentaria, el Gobierno portugués dijo que ese libro no podía representar al país porque estaba mal escrito”. Así que se plantean venir a la Isla, “pero la Isla aún no era la Isla, era la posibilidad del silencio”, de alejarse del ruido creado por la reacción al libro. “La Isla llegó más tarde, cuando descubrió que llegaban otros, que llegaban todas las ideas y no se perdía el tiempo”.

Pilar del Río, el día 15 de junio, presentó en la sala José Saramago, en la Fundación César Manrique (FCM), el libro ‘La intuición de la isla. Los días de José Saramago en Lanzarote’, editado por Itineraria. El libro recoge vivencias, acontecimientos y emociones compartidas en Lanzarote, en A Casa.

Pilar del Río, durante la presentación del libro La intuición de la isla, en la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique.

“El estilo de Saramago cambia en la Isla porque cambia después de escribir ‘El evangelio según Jesucristo’, de enfrentarse al hecho fundacional de la civilización europea”, dijo Pilar del Río. Ese cierto barroquismo de su escritura se transforma en un estilo más duro, más directo: “Si Jesucristo no es Dios, nuestra civilización está basada en la mentira”.

Su siguiente libro fue ‘Ensayo sobre la ceguera’. Cuando lo termina, descubre la Isla. Se da cuenta de que una isla es un espacio habitado donde tiene que predominar el auxilio mutuo, la ayuda, porque si no, no se sobrevive. “Estamos ciegos, así que la ética del cuidado no es una opción, es una urgencia”.

Saramago, dice Pilar, era un hombre solitario “y hasta un poco triste” pero en Lanzarote va perdiendo esas características. Su vida empieza a llenarse de gente. La Isla ya estaba en la vida de Saramago, aunque él no lo viera. “Había una intuición de la Isla porque había una intuición de encuentros”. El escritor escribía para comunicarse, para encontrarse, y acaba escribiendo la mitad de su obra en Lanzarote. “Aunque no le gustaba mucho ese concepto, en la Isla se hizo ciudadano del mundo”.

Dice la autora: “Es muy importante para su obra que viniera a Lanzarote y creo que su obra también es muy importante para Lanzarote, si es que la queremos salvar”. Pilar del Río terminó dando las gracias y manifestando su orgullo por comprobar que la Fundación César Manrique tiene aún por José Saramago el mismo respeto que le tenía, doce años después de su muerte: “Sigue vivo en esta Fundación”.

Cuidados

El director de la FCM y albacea del Nobel portugués, Fernando Gómez Aguilera, citó al inicio de su intervención, para presentar el libro, a Leonardo Boff. “Cuando cuidamos, amamos; cuando amamos, cuidamos”. Las 71 crónicas de ‘La intuición de la isla’ conforman un álbum de recuerdos, un relato filtrado por el prisma de quien compartió su vida con Saramago. Se trata de crónicas ágiles, donde no hay “majestad, ni rencor, quejas, dramatismo o chismes ni ajustes de cuentas” pero sí hay “belleza, generosidad, un tributo a Lanzarote, respeto a la literatura, sensibilidad y mucho amor”.

La estancia de Saramago en Lanzarote fue una etapa determinante en su vida. Escribió la mitad de su obra y tomó un nuevo rumbo. Se hace un escritor más metafísico, más esencial, se aferra a la alegoría y se interroga sobre la condición del ser humano contemporáneo. “Aquí, su pensamiento social alcanzó una perspectiva global, se universaliza”.

Fernando Gómez Aguilera, durante la presentación del libro La intuición de la isla, en la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique.

“¿Qué es este libro?” “Es una malla de respiración diaria”, según Gómez Aguilera, un libro que trata de libros, de un ambiente de vida, que retrata una casa, A Casa, como un “espacio de agencia permanente”. “Esa casa abierta al público, un privilegio que aún no hemos sabido valorar ni en Lanzarote ni en Canarias ni en España”, dijo el director de la FCM.

A la vez, el libro levanta una tipografía sentimental y también es un ejercicio de traducción cultural, de un patrimonio inmaterial. “La autora abre de par en par una puerta que solo estaba entreabierta”. Lanzarote aparece como una casa-isla. “Pilar y José hicieron de la Isla su casa pero su casa nunca fue una isla, no se aislaron”. “Aquí Saramago fue feliz, encontró tranquilidad y sosiego reparadores”.

“De su mayor virtud nace su mayor carencia”, porque el lector debe incorporar al personaje ausente, la narradora que habita en esa casa donde la conversación sobre la civilización tiene garantizado su futuro y que es un “universo de raíz y pulso femenino”. “Los libros los escribe Saramago pero la vida la vivieron Pilar y José”.

Gómez Aguilera empezó con el cuidado y terminó también con él, porque es el “significado último del libro”. La ética del cuidado y sus valores frente al paradigma del éxito, del poder y la acumulación “que nos ha llevado hasta aquí”. “Saramago no conocía ninguna prioridad por encima del ser humano, y es hora de sustituir una inteligencia patriarcal por una altruista”.

Itineraria

Este es el tercer libro que publica la editorial Itineraria. Alba Cantón, su responsable, dijo que con este libro “Pilar rompe fronteras físicas y temporales para compartir con los lectores un tiempo y un lugar extraordinarios” y lo hace con una prosa sabia, poética y generosa. “Un libro para amigos y amigas que consigue que A Casa viaje al corazón de los lectores”, que se convierta en un lugar eterno.

Pilar del Río, durante la presentación del libro La intuición de la isla, en la Sala José Saramago de la Fundación César Manrique, el día 15 de junio de 2022.

El estreno de la película ‘Utopía Manrique’ en Jameos del Agua clausura los actos del centenario del artista

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

La pandemia del Covid 19 abrió un largo paréntesis de más de dos años para poder dar por terminados los actos culturales organizados con motivo del centenario de César Manrique. Los actos debían haberse cerrado el 24 de abril de 2020, pero se vieron interrumpidos en marzo de ese año. Finalmente, el viernes 22 de abril de 2022, el estreno de la película ‘Utopía Manrique’ en el auditorio Jameos del Agua, cuyo aforo se completó, clausuró definitivamente las actividades.

El acto comenzó con los agradecimientos por parte de la Fundación César Manrique (FCM). Una voz en off agradeció al público de Lanzarote “el apoyo y el cariño recibido con su asistencia”, a las empresas y entidades colaboradoras “su generosa implicación”, y al Cabildo de Lanzarote, “su contribución” al estreno de esta película.

José Juan Ramírez, presidente de la Fundación César Manrique con Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique

José Juan Ramírez, presidente de la Fundación César Manrique con Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique

El centenario de César Manrique ha sido el periodo de mayor actividad cultural en la FCM en sus treinta años de historia, y tras él, sin transición, llegó el de menor actividad, con la ausencia de actos culturales durante dos años.

A continuación, un vídeo recorrió los principales actos del centenario: conferencias, cursos, talleres conciertos, presentaciones de libros, actuaciones en la calle, mesas redondas, etc. En él se pudieron escuchar palabras del acto de inauguración, tanto del presidente de la FCM, José Juan Ramírez, anticipando lo que iba a ser un año de “arte, cultura y naturaleza” en recuerdo de un artista “rebosante de vida y de conciencia”, como del director, Fernando Gómez Aguilera, señalando la necesidad de contar en la sociedad actual con el coraje y la capacidad visionaria y de anticipación de César Manrique. El vídeo terminaba con el lema del centenario: “El desafío inmediato del presente: una humanidad contemporánea del futuro”.

José Juan Ramírez; María Dolores Corujo, presidenta del Cabildo insular de Lanzarote; Miguel G. Morales, director de ‘Utopía Manrique’ y Fernando Gómez Aguilera

No hubo ninguna intervención pública. Al acto asistió una gran representación de la sociedad civil lanzaroteña, el personal de la Fundación César Manrique, sus patronos, cargos públicos, familiares del artista y público en general. Al finalizar la película se sirvió un cóctel.

‘Utopía Manrique’ es una coproducción de la Fundación César Manrique y Radiotelevisión Española (RTVE). Está dirigida por Miguel G. Morales, con guion de Fernando Gómez Aguilera,  voz en off de Charo López y música de Mladen Kurajica. Muestra la proyección mediática de Manrique y su personalidad exuberante. Es una aproximación original a la figura del artista a través de archivos fílmicos y fotográficos, algunos de ellos inéditos o privados y otros provenientes de los fondos de RTVE, que ha programado su estreno en televisión el 12 de junio, en La 2, dentro de la serie ‘Imprescindibles’.

En ‘Utopía Manrique’ se mezclan fragmentos de entrevistas realizadas al artista, con imágenes grabadas en su casa de Taro de Tahíche, fotografías de su casa de la calle Covarrubias en Madrid, y en Nueva York, entre muchas otras, y apariciones en programas de televisión como ‘La Tarde’ o ‘La Clave’. La película finaliza con los dos únicos testimonios que aparecen de otras personas: Luis Morales, que confiesa que César le enseño a ver, y José Saramago, que resume que “simplemente César Manrique era una persona que tenía razón”.

El César más genuino captó la atención silente del público, solo interrumpida por aplausos en dos ocasiones: en la ovación final y tras una intervención en un programa de televisión en la que el artista derrama una copa de champán contra los especuladores del territorio en Lanzarote.

Un cambio de civilización y una Constitución para la Tierra para procurar que este Planeta sea más habitable

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

Después de algo más de dos años sin actividad cultural por la pandemia, la Fundación César Manrique, el día 31 de marzo de 2022, volvió a llenar la Sala José Saramago para presentar los últimos trabajos de dos de los miembros del Gabinete científico de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote: José Manuel Naredo, que acaba de escribir La crítica agotada. Claves para un cambio de civilización y José Antonio Martín Pallín, con Una constitución para la Tierra. La abogada Irma Ferrer presentó el acto y condujo en su último tramo un coloquio. Alabó la fortaleza y generosidad de ambos por compartir su conocimiento con esta Isla: “Solo el conocimiento y la sabiduría nos van a permitir enfrentarnos al futuro”.

El propósito de Naredo con su último libro es el de desvelar las causas del impass sociopolítico que vivimos y los requisitos para reorientar esta crisis hacia horizontes ecológicos y saludables. La portada refleja el mito de Sísifo como metáfora de la movilización social. Para Naredo, “estamos peor, en cuanto a perspectivas de cambio, que en los años setenta”, cuando el cambio parecía plausible. Es en esa década cuando el mundo financiero se comienza a separar del mundo real y del enfoque económico ordinario. Este impass político viene acompañado de un impass ideológico y sus causas residen, por un lado, en el repunte de la economía a partir de los años ochenta, en la invención de la imagen verde y el medio ambiente y en la desorientación de la izquierda.

El libro consta de cuatro partes: la primera está dedicada al contexto de crisis civilizatoria. La segunda, a los no conceptos que agotan el discurso ecologista, la tercera a los no conceptos que agotan el discurso político, y por último a la encrucijada política actual. En los setenta comienzan a proliferar las administraciones que dicen velar por el medio ambiente aunque en realidad carecen de competencias para ello, mientras que la izquierda pierde la iniciativa y disipa sus energías en esfuerzos inútiles. “Hemos pasado del sistema económico a una economía de sistemas”. Ahora un país desarrollado es el que atrae capital. Como ejemplo, Estados Unidos, el más desarrollado, es el más endeudado. Desarrollado significa depredador. “La metáfora de la producción encubre la realidad de la adquisición”, según Naredo, que puso sobre la mesa otras falacias, como que el capitalismo sea una economía de mercado cuando en realidad tiende al monopolio. “Estamos en un capitalismo clientelar y corrupto”.

En el apartado de propuestas, Naredo considera que para que prospere un paradigma ecointegrador, hay que asumir el colapso de las viejas idolatrías, lograr una interpretación común de la evolución de la especie humana y conseguir propuestas inclusivas y atractivas, así como centrar las críticas en el núcleo duro de la ideología y las instituciones dominantes.

Una Constitución

El magistrado José Antonio Martín Pallín recordó que fue el primer ponente en España en redactar una sentencia por un delito contra el medio ambiente, lo que le llevó a interesarse por este asunto. Dijo que son las comunidades indígenas las que saben el futuro que le espera a la humanidad y que los textos constitucionales de Ecuador y Bolivia integran el respeto por la Tierra, que tiene derechos  que deben ser ejercitados a través de los tribunales para que sean efectivos y reales. “Pero el Derecho puede hacer poco si no hay convicción de la necesidad de poner coto a este desarrollo descontrolado”.

Recordó también que el nacimiento de los parques nacionales, primero en Estados Unidos, se debió a la carta de un jefe indio por la tala de unas secuoias y que la intervención del Derecho penal por un delito de medio ambiente se produce tras el desastre de Bophal, en India, con 30.000 muertos. Martín Pallín considera que el movimiento ecologista ha avanzado en el empeño de inculcar el amor a la Tierra, pero con el riesgo de que se convierta en una religión o un club ideológico porque debe ser “un objetivo más allá de las ideologías”.

En el campo del Derecho se han ido imponiendo las personas jurídicas a las personas físicas y aún se puede avanzar, por tanto, hacia los derechos de la Tierra. Va calando la idea de que la biodiversiad, las plantas y los animales, son sujetos de Derecho y seres sintientes. Se ha avanzado en casos como el caso Morton contra Disney para proteger los derechos de un río, o por los derechos de los árboles en un caso de deforestación contra Chevron. Incluso el Tribunal Penal Internacional considera un crimen de guerra aquel que genera daños contra el medio ambiente.

Por todo esto, Martín Pallín esboza en este libro lo que podría ser una Constitución para la Tierra, que después necesitará mecanismos para que sus derechos sean reales y efectivos. Lo prioritario, apuntó, es que prevalezca la vida de las personas frente a los recursos económicos y que se incluya como obligatoria en todos los ciclos de la enseñanza una materia que enseñe los valores de la ecología “para garantizar la habitabilidad del Planeta”. “Este movimiento tiene que ir calando y es imprescindible”. Y como hay algunas constituciones que incluyen la bandera y el himno, propone que el himno sea la Canción de la Tierra de Mahler. “¡Movilizaos antes de que sea tarde!”, concluyó.

Más información: Nota de prensa