Romero: «Los bancales, un legado que debemos conservar»

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En 2019, se celebró en Canarias el IV Congreso mundial de la asociación ITLA (Asociación Internacional de Estudiosos de Terrazas), “Territorios de terrazas y bancales: Re-encantar bancales”. Para aquella ocasión, la geógrafa Lidia E. Romero le encargó a su amigo, el verseador Yeray Rodríguez, que compusiera unos versos sobre los bancales, un texto que tituló Asombros, esfuerzo y metáfora, con cuya grabación comenzó la conferencia titulada “Paisajes de bancales: herencia viva y retos de futuro”, impartida por Romero el 9 de octubre en la sala José Saramago de la Fundación César Manrique.

Los bancales son el resultado de la intervención humana sobre vertientes y/o cauces para construir superficies llanas donde antes no las había con el fin de cultivar alimentos, principalmente. En ocasiones, se hacen con muros de piedra seca y hay quien los llama los “paisajes del hambre”, aunque esta definición no incluye la realidad de todos ellos. Romero señaló que, para hacernos una idea sobre la importancia de los bancales en Canarias, la cantidad de piedra seca que hay en La Gomera tiene el mismo volumen en metros cuadrados que las treinta principales pirámides de Egipto.

Los bancales también son sistemas socioecológicos complejos. Tienen una relación directa entre la sociedad y el territorio. Hay una tipología amplia, con muchos tipos de terrazas y variadas denominaciones: bancales de bolsillo, cadenas, nateros, traveseros, etc. Existe una gran cantidad de términos en todo el mundo, y en Canarias hay hasta 13 nombres diferentes, a los que se suman muchas otras formas de designarlos en cada isla. En cuanto a su antigüedad y dispersión, existen varios focos, no un único origen, pero se remontan a 3.000 años antes de Cristo en algunos lugares, mientras que en Europa, en Italia y Creta, se han llegado a datar en más de 4.000 años.

Estos sistemas presentan muchos beneficios. El primero es el aprovisionamiento de alimentos, pero también sirven para regular el agua, de muchas maneras diferentes. Son antierosivos, tienen una función geomorfológica, retienen el suelo y, además, sirven como cortafuegos contra los incendios. Tienen una inercia, que hace que, aunque estén abandonados, sigan sirviendo como contenedores de suelo. Los muros, por otra parte, son auténticos jardines verticales, reservorios de biodiversidad y llevan a cabo servicios ecosistémicos de resiliencia.

Por otro lado, también tienen funciones culturales, son retazos de historia. Para componerlos hace falta tener un gran conocimiento del territorio. También son fuentes de inspiración para artistas, como escritores poetas, pintores o escultores. Son un patrimonio de todos, un legado, y “tenemos la obligación de conservarlos”, señaló Romero.

Son paisajes culturales, algunos aún vivos, en uso, y otros no. Unos pocos, son sitios históricos, monumentos o patrimonio inmaterial. En Canarias los hay en todas las islas, al menos “el arte y el oficio de los muros de piedra seca”, aunque no se hayan declarado Bien de Interés Cultural. Existen 119 paisajes culturales en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, de los que el 27 por ciento esconde algún tipo de bancales. La mayoría de ellos están en Europa y se encuentran incluidos dentro de la red de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM). De estos, una cuarta parte son aterrazados.

Las terrazas o bancales poseen valores estéticos, turísticos, culturales y están muy amenazados por el abandono, por la erosión y por otros usos, como la ganadería. También están “olvidados o ninguneados”. “En la cartografía, los bancales están invisibilizados”, señaló Romero. En Lanzarote se pueden considerar bancales, en algunos casos, a los enarenados, el jable o las gavias, además de los nateros o los paredones. Así como a las viñas contenidas en los cráteres de volcanes. De 24 edificios volcánicos que hay en La Geria, en nueve de ellos hay “bancales de bolsillo”.

Romero explicó que existe una gran cantidad de estudios sobre los bancales en Lanzarote, Gran Canaria y La Gomera, y hay propuestas de futuro para realizar proyectos de todo tipo en torno a ellos Son muchos los retos de futuro, matizó. A juicio de la geógrafa, la reconversión de estos paisajes se podría orientar hacia la agricultura regenerativa con soluciones basadas en la naturaleza que sean “naturales y sostenibles”, o como retenedores de suelo o para adaptarse al cambio climático como sumideros de carbono. También se pueden destinar para el ecoturismo, que es “una determinada actitud frente al territorio” y para acercar, en definitiva, a la gente al mundo rural: hacer rutas, huertos urbanos y otro tipo de propuestas, con usos terapéuticos, de formación, de reunión, para hacer ferias, estrategias didácticas, etc., o iniciativas como “adopta un bancal”. Para Romero, “se puede hacer ciencia ciudadana o conciencia ciudadana”. La ciudadanía puede protegerlos recopilando datos o proponiendo proyectos para los bancales.

Más información: Nota de prensa 

Grabación de la conferencia: Grabación

Sugerencias PIOLC

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La Fundación César Manrique presentó, en julio de 2025, sugerencias al borrador del Plan Insular de Ordenación de Lanzarote y Archipiélago Chinijo (PIOLC).

Así mismo, el día 6 de octubre de 2025, expuso la posición institucional crítica respecto al borrador del PIOLC en la reunión del Consejo de la Reserva de Biosfera Lanzarote.

Descargar: Posición institucional respecto al PIOLC

Descargar documento completo: Sugerencias de la FCM al PIOLC

José Mª Fernández-Palacios: «Los bosques termófilos son el aspecto mediterráneo de Canarias»

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Los bosques termófilos. Canarias, Madeira y Cabo Verde (Macaronesia Editorial) es un libro coral en el que participan doce profesores e investigadores de diferentes universidades, y ha sido coordinado por el catedrático de Ecología de la Universidad de La Laguna, José María Fernández-Palacios. El estudio —que consta de 280 páginas, 70 fotografías, 60 mapas, 32 tablas, 25 cuadros y 25 fichas, y está formado por 7 capítulos y una clave final para poder distinguir y determinar las especies de árboles y arbustos si diésemos un paseo por los bosques termófilos— se presentó el jueves 2 de octubre en la sala José Saramago de la Fundación César Manrique.

Fernández-Palacios comenzó por explicar a qué llamamos Macaronesia, un término con el significado de “islas felices”, acuñado por el botánico y naturalista inglés Philip Barker Webb en el siglo XIX y que comprende a los archipiélagos del este del Atlántico: Azores, Madeira, Salvajes, Canarias y Cabo Verde. Hay varios elementos, o paleoelementos, que vertebran a estos archipiélagos: por un lado, los restos de la geoflora paleotropical del mar de Tetis, anterior al Mediterráneo y, por otro, la rand flora africana —que ha quedado en los bordes de dicho continente—, que también constituye la base de los bosques termófilos. El tercer elemento son los endemismos. Según Fernández-Palacios, cuando los botánicos europeos viajan a Canarias y visitan ciertos paisajes, hacen un viaje en el tiempo, porque ven “cómo era su continente hace veinte o treinta millones de años”.

El libro revisa la percepción que han tenido los distintos autores a lo largo de la historia sobre los bosques termófilos, desde Leopold Von Buch en 1819 hasta Del Arco y Rodríguez Delgado en 2018. Algunos, describieron estos bosques con una identidad propia; otros no los identificaron como tales. Se habla, en cualquier caso, de bosques termófilos canarios, en plural, y no del bosque termófilo canario, en singular. En su estructura tienen especies como palmeras, dragos, lentiscos, acebuches, sabinas, almácigos, etc., cuyas ilustraciones han sido incorporadas a los escudos de muchos ayuntamientos de Canarias como Arona, La Oliva, Alajeró o Antigua. “Los bosques termófilos son el aspecto mediterráneo del archipiélago canario”, aseguró.

En los bosques termófilos hay unas 49.600 especies y comprende a 320 millones de habitantes, distribuidos entre la cuenca mediterránea, California, Chile, Sudáfrica y Australia, en todos los lugares donde se cultivan viñas, aunque también hay higueras y olivos como elementos comunes. Entre Canarias y Madeira hay especies exclusivas, vicariantes y compartidas, muchos elementos comunes. En cuanto a bosques termófilos, “Madeira se comporta como una isla canaria más”. En Azores, sin embargo, no hay bosque termófilo, pero sí en Cabo Verde.

El clima mediterráneo (veranos calurosos e inviernos lluviosos), por otra parte, no tiene un análogo en el pasado, es bastante reciente. El autor explicó cómo durante la crisis salina del Messiniense se evaporó el Mediterráneo tras el cierre del estrecho de Gibraltar y cómo después cambió el clima del planeta por el cierre del Canal de Panamá, y acabó dando lugar al clima mediterráneo. Antes de eso, Canarias ocupaba una superficie mucho mayor. Las comunidades o especies que conforman el bioma mediterráneo, como sabinares, acebuchales, palmerales, dragonales o lentiscales, están incluidas en los puntos calientes de biodiversidad del Planeta. Es una naturaleza privilegiada, pero está amenazada. El hábitat de los bosques termófilos es con el que más especies contribuye a la lista roja.

Con el poblamiento de Canarias, se deteriora mucho el bosque termófilo, porque es el hábitat que se usa para cultivos y pastos por sus características de humedad, terreno y lejanía de la costa. En Lanzarote tan solo quedan tres o cuatro manchas en el Risco de Famara, solamente en los puntos más altos, un 0,17 por ciento de lo que hubo, mientras que en otras islas queda aún un poco más, como en La Gomera, donde se acerca al treinta por ciento de lo que en su día existió. En Canarias, en general queda poco más de un diez por ciento. “Es una mala noticia, se han perdido muchas especies”.

El coordinador del libro terminó explicando que Macaronesia Editorial es una “editorial familiar”, creada con el objetivo de realizar libros con un diseño muy cuidado y de alta divulgación acerca de la naturaleza macaronésica. Después de La Laurisilva. Canarias, Madeira y Azores, este es el segundo título que se completará con un tercer libro sobre el pinar.

Más información: Nota de prensa

Grabación de la conferenciaAcceso a la grabación

Jaime Puig: «Dorotea de Armas tuvo una vida de sencillez, austeridad y sacrificio»

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Dorotea de Armas. La última locera de El Mojón, escrito por Jaime Puig, hace el número 9 de la colección Islas de Memoria, editada por la Fundación César Manrique con el objetivo de rescatar personajes que hayan contribuido a construir la historia contemporánea de Lanzarote. Esta investigación —presentada el 25 de septiembre en la sala José Saramago— es la primera dedicada a una mujer dentro de esta serie de libros que, recientemente, también protagonizó Antonio Corujo, para el que al comienzo del acto se tuvieron unas palabras de recuerdo, pues había fallecido el día anterior. Así mismo, una vela encendida como símbolo de protesta y una luz de esperanza por Gaza presidió el acto.

Toño Armas, ceramista e investigador de la loza pintada de El Mojón, hizo una introducción a este tipo de cerámica “desconocida, tradicional, hecha a mano, guisada al aire libre y pintada”. Dijo que el oficio de locera era exclusivamente de mujeres y apuntó que se trata de la única loza pintada realizada en Canarias, con dos centros principales de producción: el principal, El Mojón, y, posteriormente, Muñique, con los antepasados de Dorotea, que llegaron desde el pueblo de El Mojón. Este tipo de cerámica coincide con la que se hacía en el norte de África, donde también se aplicaba el tegue o teigue, que se extrae de las tierras calizas.

Toño Armas, Fundación César Manrique, 25/09/2025

Armas explicó el proceso de elaboración de esta cerámica destinada fundamentalmente a uso doméstico, que servía para dar respuesta a las necesidades básicas del hogar. Poco a poco fue desapareciendo en detrimento de otro tipo de cerámica más asequible —tanto en términos económicos como de accesibilidad—, por lo que la profesión se abandonó en los años treinta del siglo XX, hasta que Dorotea la recupera, con matices, a finales de la década de los sesenta con la llegada del turismo a Lanzarote.

Tras la exposición de Toño Armas, Myriam Ybot, prologuista del libro, mantuvo un diálogo con el autor, el periodista Jaime Puig, quien confesó haber redescubierto a Dorotea durante el proceso de investigación de su vida, previo a la escritura del libro. Señaló en este sentido que ya la había conocido en persona y entrevistado en varias ocasiones para la radio. “Había mucho material grabado, pero gran parte se perdió porque se grababa en cintas que se reutilizaban”.

Jaime explicó cómo la Dorotea que todo el mundo recuerda, “vestida de negro, tocada con sombrera, de calma mirada tras unas gafas de pasta igualmente oscuras”, ‘nace’ con casi setenta años. No se conocía su vida anterior (había nacido en 1899) y su misión fue intentar reconstruirla. Para ello, tuvo en cuenta tres aspectos: la protagonista en sí, la figura de la mujer rural, y su oficio. Aunque Dorotea no nació ni vivió en El Mojón, la memoria colectiva la vincula a este pueblo, principalmente por sus figuras más emblemáticas: los Novios de El Mojón. Siempre vivió en Las Montañetas, en Muñique. Para la escritura del libro, el autor estuvo en esa casa de Las Montañetas, hoy deshabitada, “un lugar donde ha quedado encerrada su esencia y que ahora solo son recuerdos”.

Dijo Puig que, ya que en El Mojón tampoco quedan en pie las casas de las loceras, se podría plantear ese espacio como un homenaje a la loza hecha en Lanzarote. También fue el lugar donde “ella tropieza, cae y empieza a dejar de ser feliz” y en el que se sentaba en el muro y recibía a todo el mundo, desde César Manrique a Alfredo Kraus, pero también a cualquier otra persona. Según Puig, “allí hablaba con todo el mundo”.

Jaime Puig y Myriam Ybot, Fundación César Manrique, 25/09/2025

Dorotea de Armas, tuvo una vida de “sencillez, austeridad y sacrificio”, indicó Puig, como casi todas las mujeres del campo de Lanzarote en el siglo XX. Una vida casi heroica con siete hijos a los que mantener y escasos recursos. A este respecto, Ybot afirmó que este libro resulta una especie de homenaje a la mujer rural, a lo que Puig contestó que, aunque no era su intención inicial, es imprescindible reflejar “esas penurias que pasaron sin demasiadas quejas”. No obstante, no se trata de un relato de penurias, sino de una historia llena de amor. “La familia me transmitió que Dorotea, antes que nada, era todo amor”, puntualizó el autor.

Con el auge del turismo y animada por un joven Juan Brito —interesado en aprender a elaborar loza tradicional— Dorotea volvió al oficio de locera. Lo hizo adaptándose a los nuevos tiempos, realizando las nuevas piezas que demandaban los visitantes, con gran profesionalidad. “Cambió la cerámica, pero ella no cambió”, concretaron.

A Dorotea de Armas la nombraron Importante del Turismo en 1997, a título póstumo. A juicio del autor del libro muchos de los homenajes realizados en la Isla han servido más para el lucimiento del cargo público del momento que para el homenajeado, pero cree que sí es necesario que se ponga en valor a la gente, “porque los lugares son grandes por las personas que los habitan”. A Dorotea se le hizo algún homenaje y tiene una escultura con su figura en Mancha Blanca, pero, subrayó Puig, no está reconocida como Hija predilecta de Lanzarote.

Para concluir, Myriam Ybot animó al público a leer este libro que a su juicio está lleno de poética y amor hacia la protagonista. Por su parte, el autor indicó que espera que su lectura sirva “para creernos más lo que somos”, porque en Lanzarote, “bajo esa máscara de humildad, de modestia, no tiene por qué ocultarse que tenemos cosas únicas y muy admirables que hay que poner en valor”. “La humildad no está reñida con la grandeza que tenemos”, finalizó.

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Antonio Valero: «Estamos esclavizando a la naturaleza porque se deja, pero hay que gestionarla»

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En 1987, Antonio Valero, catedrático emérito de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Zaragoza, viajó a Estados Unidos a visitar a Nicolás Georgescu-Roegen, “el mejor economista ecológico que ha existido”, según sus palabras. Pionero en integrar la termodinámica en la economía, Georgescu defendía que la escasez de los recursos establece el límite a la supervivencia de la humanidad, ya que el reciclaje nunca puede ser completo pues todos los recursos naturales se degradan irreversiblemente y, por lo tanto, acabarán agotándose en algún momento. Con esta premisa, Antonio Valero dio comienzo a su conferencia titulada: “La irreversibilidad como valor natural de las materias primas. En busca de la sombra física de la economía”, impartida en la sala José Saramago el jueves 18 de septiembre de 2025.

Partiendo del concepto de que la economía se basa en la escasez, Valero pronosticó: “La Naturaleza se va a poner cara”. A su juicio, nos encaminamos a un futuro colapso inevitable. La cuestión es saber cuándo. Un paso para conocerlo sería “combinar la termodinámica con la economía”. El ingeniero explicó cómo aunque la energía no se cree ni se destruya, sí que cambia de calidad, es decir, se degrada. Igual que nosotros nos mantenemos gracias a que consumimos recursos, pero vamos a morir, al planeta le pasa lo mismo, que se degrada poco a poco y “estamos acelerando esa degradación”.

Para contener esa inevitable degradación, lo que se puede hacer, a juicio del ponente, es gestionar los recursos biológicos y geológicos del planeta. Aquí entraría en juego la termodinámica, matizó, ya que cuantificaría la escasez, que se puede medir por parte de la Física, no por parte de la Economía. La primera idea para relacionar lo físico con lo económico es la exergía; la energía máxima de un sistema que se puede transformar en trabajo útil. La energía eléctrica, por ejemplo, tiene mucha exergía. Una mina, un río, un glaciar, también… Es una herramienta que nos permite valorar físicamente las cosas, no solo económicamente. La degradación de la energía la podemos llamar irreversibilidad así que, si medimos la exergía, estaremos midiendo la irreversibilidad de las cosas. Se convierte en algo cuantificable y se mide en kilovatios hora. Lo que es positivo para la economía es negativo para la física, matizó.

En este sentido, Valero habló de un trabajo que publicó en 1986 sobre la idea del coste energético en cuanto a la cantidad de energía que necesitamos para hacer cualquier cosa. Esa herramienta de coste tiene sentido con respecto a la economía, indicó. ¿Cuánta cantidad de energía o de exergía necesitamos para obtener recursos o materias primas? ¿Qué impacto generamos sobre el planeta? Si lo cuantificamos, tendríamos el coste para cada materia prima y sabríamos el coste para la naturaleza expresado en kWh. Es decir, lograríamos conocer el impacto integral sobre la naturaleza. ¿Qué podríamos hacer con estos costes físicos? Podríamos eliminar irreversibilidades o retrasar la degradación, señaló el catedrático emérito.

Valero considera que la sociedad valora más la eficacia —acabar algo en tiempo corto—, que la eficiencia —aprovechar al máximo los recursos utilizados—, y plantea reevaluar lo que consideramos progreso. A su juicio, habría que vivir más tranquilo, sin gastar tantos recursos y puso el siguiente ejemplo práctico: solamente duplicando la vida útil de los ordenadores y de los móviles que hay en España, habría electricidad para diez años en los hogares de la ciudad de Zaragoza.

Junto a José Manuel Naredo, Valero acuñó el término “la regla del notario”. En este sentido, explicó que, desde el punto de vista económico, el notario obtiene un gran beneficio de la construcción de una casa sin hacer apenas esfuerzo. Sin embargo, el coste de los materiales y de los recursos es mucho mayor para el planeta, mientras que en economía es la parte más barata en términos unitarios. Respecto a los minerales, cuantos más sacamos, más energía necesitamos para extraerlos. Ahora los minerales son más baratos, pero cuanto más avancemos en su extracción, se irán encareciendo. “Todas las materias primas del planeta van a subir de precio”, afirmó, y los recursos que primero se van a gastar en el planeta son los suelos fértiles, ya que los estamos degradando.

En una fábrica, una parte del beneficio va destinado a amortizar la maquinaria, pero ¿quién amortiza la naturaleza?, ¿cuándo consideraremos el fin de la esclavitud de la naturaleza?, se preguntó. Las renovables, por otra parte, son mejores que las energías fósiles, pero “no son tan renovables” porque también producen CO2. Además, los teléfonos móviles tienen 31 elementos químicos y duran tres años. Son imposibles de reciclar. Y los coches eléctricos tienen 55. “Somos una sociedad de usar y tirar”, sentenció.

La deuda de las personas del planeta es de 300 billones de euros, “lo que nos debemos unos a otros”. ¿Y dónde está ahí la naturaleza? No hay diálogo entre la naturaleza y el ser humano. “Estamos esclavizando a la naturaleza porque se deja, pero hay que gestionarla”. ¿Cuánta naturaleza nos hemos hipotecado de esos 300 billones? Por todo ello, Valero considera que hay que vincular la ética a la economía, porque el PIB no distingue entre procesos beneficiosos o perjudiciales para la naturaleza.

El ponente concluyó su conferencia explicando cómo, junto a un grupo internacional de investigadores, está elaborando una metodología del cálculo de las “mochilas de irreversibilidad” de todas las materias primas. Esto sería útil para dar a la economía una alternativa a través de la termodinámica ya que, en su opinión, “no podemos seguir así o, al menos, debemos saber lo que le ha costado generarlo a la naturaleza”. En último término, Antonio Valero informó sobre la creación de un comité internacional con el objetivo de cambiar la manera de ver la termodinámica e intentar influir en una política que no fomente únicamente el crecimiento económico.

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Teresa Vicente: «El Mar Menor somos todos»

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Teresa Vicente, profesora titular de Filosofía del Derecho, directora de la Cátedra de Derechos Humanos y Derechos de la Naturaleza en la Universidad de Murcia y ganadora del Premio Goldman —considerado el Nobel de Medio Ambiente— “por idear, promover y lograr dotar de personalidad jurídica al Mar Menor”, impartió el jueves 19 de junio de 2025, en la Sala José Saramago de la FCM, la conferencia titulada “Justicia ecológica y derechos de la Naturaleza: La Ley 19/2022, de 30 de septiembre, de reconocimiento de personalidad jurídica a la laguna del Mar Menor y su cuenca”.

El acto comenzó con el “himno del Mar Menor” y, seguidamente, Teresa Vicente relató con gran detalle todo el proceso social y legal, que finalmente concluyó con la aprobación de la ley que dota a la laguna y su cuenca de los mismos derechos que tienen las personas y las corporaciones. Desde la creación de un movimiento social sin precedentes en España con la manifestación más grande que ha tenido la Región de Murcia, la recogida de firmas para la aprobación de la Iniciativa Legislativa Popular (un total de 638.800 firmas), hasta alguna anécdota relacionada con el primer juez que citó a declarar al Mar Menor, que se había criado en ese lugar y lo amaba.

El Mar Menor es el primer ecosistema de Europa con derechos propios y eso es “un gran triunfo de la ciudadanía española”, afirmó la jurista. “Cuando el Mar Menor nos dijo que se estaba muriendo, sentimos que algo también se moría con nosotros y, entonces, fuimos a luchar por su vida”, aseguró. El movimiento social se unió con el intelectual y, a partir de ese momento, empezó la lucha política. Para ello elaboraron una ley de solo siete artículos, muy sencilla para que la entendiese todo el mundo, matizó. Esa Ley pasó primero por el Ayuntamiento de Los Alcázares, donde se llevó a pleno a pesar de que había informes técnicos negativos. No obstante, nadie votó en contra “porque era el pueblo el que estaba hablando y esa es la democracia”. Posteriormente, se llevó al Congreso y al Senado en donde fue revisada, pero no se tocó nada de lo sustancial. Finalmente, obtuvo el respaldo del Tribunal Constitucional, “que deja claro que nos podemos defender en cualquier procedimiento legal, pero también frente a la Administración”.

Con respecto a los logros obtenidos desde que entrara en vigor la Ley, el 3 de octubre de 2022, el Mar Menor ha conseguido una tutoría legal integrada por 44 personas, —tiene tres tutores legales, cada uno representa a un comité: científico, de representantes y de guardianes—. Así mismo, la laguna ya tiene su firma, su cuenta bancaria y su NIF, ahora se está intentando conseguir que le otorguen un DNI. Además, el Mar Menor se encuentra personado en varios procedimientos penales y hay jueces que lo han llamado a declarar para que se defienda por los atropellos medioambientales que sufre. Refirió cómo, hace años, todo lo que rodeaba al Mar Menor eran dunas, sin embargo, la laguna y su cuenca comenzaron a degradarse a partir de los años 60 con la construcción masiva y los vertidos de los residuos de la minería, la agricultura y la ganadería intensiva.

Teresa Vicente hizo hincapié en que “el Mar Menor somos todos”, como aparece en el artículo 6 de la Ley, y esto no solo es un cambio jurídico, “sino ontológico”, es decir, “de la manera de entender quién es el ser humano y cuál es su lugar en el mundo”. Valoró la relevancia internacional de esta Ley, que fue reconocida por Naciones Unidas dentro del programa “Armonía con la Naturaleza”. Contó Vicente que les han llamado ya
abogados de Alemania para investigar si en la cuenca del Mar Menor hay agricultura intensiva de empresas alemanas para denunciarlo y juristas de Suiza “que ya le están diciendo a los bancos que no den dinero a empresas que estén explotando esa zona”.

Para finalizar, Teresa Vicente reivindicó un “nuevo modelo de justicia: la justicia ecológica, para darle dignidad a La Tierra, porque sabemos que tiene dignidad y no la hemos respetado, y cuando no se respeta, porque no se ama lo suficiente, hay que dar derechos para mantener ese equilibrio entre el explotado y el explotador”, concluyó. La jurista considera la situación actual se podría revertir, de verdad, si se fijan los derechos de la naturaleza en una declaración universal.

Más información: Nota de prensa 

Alfonso Sanz: «El crecimiento infinito del tráfico no puede ser el punto de partida de un proyecto de carretera»

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Las carreteras son espacios de controversia desde el punto de vista político y social. “Antes de pensar en ellas, debemos pensar el territorio y la movilidad”.

Alfonso Sanz, técnico urbanista, que ya elaboró para la FCM el informe en 2024, ‘Territorio, movilidad y carreteras. Una nueva perspectiva para Lanzarote’, abrió el taller ‘¿Carreteras contra el territorio? Maneras distintas de construir y gestionar nuestras vías’, y lo hizo hablando sobre los mitos creados alrededor de las carreteras, el día 22 de mayo en la Sala José Saramago.

Hay que preguntarse si todos los proyectos de carreteras representan una buena opción económica y hay que tener en cuenta que cada solución técnica tiene detrás un marco de pensamiento. También existe una sobrevaloración de las infraestructuras, la movilidad y la velocidad.

Esa mitología sobre las carreteras nos habla de que las infraestructuras cohesionan, generan crecimiento económico, son garantía de competitividad, vertebran el territorio o incrementan la accesibilidad como si siempre fuera positiva por sí misma.

Sanz insiste en pensar primero el territorio y, como resultado de ello, pensar en la movilidad, aunque siga siendo un concepto mal definido. En cualquier caso, el nuevo proyecto de la Ley de Movilidad Sostenible ya apunta a que la movilidad es un medio, no un fin. La Ley debería desembocar en la aprobación de diferentes planes de movilidad, que no se están llevando a cabo, y en alinear las leyes autonómicas con el marco europeo y el marco nacional, pero hay muchas lagunas en su desarrollo.

Sobre el sistema de movilidad y su planificación territorial y urbanística hay una generación de demanda constante, unos condicionantes y unas consecuencias. En cuanto a la demanda, en Lanzarote hay al menos dos categorías de territorio: disperso y compacto, uno más proclive al vehículo privado y el otro más susceptible a que prevalezca el público.

En Canarias hay una gran contradicción entre el marco legal, que apuesta por una movilidad planificada, y la acción política, que apuesta por el convenio de carreteras Canarias-Estado, que es un mero programa de inversiones, sin planificación.

El nuevo Plan Insular de Movilidad de Lanzarote ni siquiera habla de las carreteras. “No hay un plan, hay programas de inversión en carreteras y esas inversiones se supeditan a intereses diversos”, señaló Sanz. Para conseguir reducir el uso del vehículo privado con un cambio de modelo, como dice el propio Plan, hay que hacer algo más que programas de inversiones.

Por otro lado, el índice de motorización en Lanzarote está muy por encima de la media española e incluso por encima de territorios con la renta mucho más alta. En la isla, si no se cuenta Arrecife, el 70 por ciento de los desplazamientos se producen en vehículo privado.

La “metáfora hidráulica” no sirve para las carreteras, es decir, si se amplía la infraestructura, los coches no se distribuyen mejor como si fueran un líquido. De hecho, al contrario, se induce a la movilidad. Esta inducción está más que demostrada desde los años sesenta. Las infraestructuras para la movilidad motorizada generan mayor movilidad motorizada, aparecen nuevos desplazamientos y nuevos comportamientos. Por eso, “el crecimiento infinito del tráfico no puede ser el punto de partida de un proyecto de carreteras”.

La velocidad está reñida con la accesibilidad, y la seguridad vial no es un aspecto meramente mecánico, es más complejo. Hay que diferenciar entre riesgo y peligro. También hay un riesgo percibido y un riesgo aceptado. Los usuarios de las vías adaptan su comportamiento a los factores de riesgo que perciben y a las medidas de seguridad establecidas. Eso desata cambios técnicos y conductuales que inciden en la movilidad y la seguridad vial.

En Lanzarote, la perspectiva en la construcción de carreteras creada por Manrique y Ramírez aún sigue aún vigente, pero hay muchas otras carreteras nuevas que no se adaptan al territorio y se hacen esos diseños simplemente para aumentar la velocidad.

Hay muchas formas de afrontar el enfoque de las carreteras, en cuanto a su trazado, planificación, diseño y gestión, no solo teniendo en cuenta la velocidad. Según Sanz, de nuevo, hay que pensar primero el territorio y apostar por un modelo de movilidad que incluya las nuevas tendencias del diseño viario y que no maximice la construcción de carreteras sin reparar en sus consecuencias para el medio, para el modelo de movilidad y para el territorio.

Propuestas

Los asistentes al taller se dividieron en cuatro grupos y cada uno de ellos analizó un proyecto de carretera propuesto en la actualidad para la Isla: la LZ-5 entre el Hospital y Playa Honda, la macro rotonda a la entrada de Arrecife, el desdoblamiento de la LZ-40 hacia Puerto del Carmen y la carretera de Los Hervideros.

Los participantes analizaron esos proyectos desde la perspectiva de su influencia en el territorio, así como social o económica o funcional, si el proyecto es sensible al contexto, si contempla la movilidad de todos los modos de desplazamiento y finalmente qué alternativas se pueden plantear. Cada uno de los grupos expuso sus conclusiones.

Al final, Sanz expuso que en los cuatro proyectos hay elementos comunes. No hay un marco de planificación y van surgiendo en función de otras necesidades. Sus trazados o diseños no están planificados o pensados para el transporte público, los métodos de elaboración de alternativas son dudosos y están en contradicción con las estrategias existentes.

Respecto a la LZ-5, la alternativa más razonable es no hacerla. En cuanto a la macro rotonda, se puede hacer una rotonda convencional, con una vía paralela para el transporte público que soluciona el mismo problema y costaría 3 o 4 millones de euros frente a los 24,5 presupuestados. Sobre la LZ-40 de Puerto del Carmen, da la impresión de que se hace para después continuar su trazado hacia el Sur. El último tramo, junto a la rotonda de El Toro, acoge únicamente 8.000 vehículos diarios. “Será un tramo vacío”. Finalmente, en la carretera de Los Hervideros se propone dejar el tramo cortado entre Janubio y Los Hervideros, hasta donde se puede llegar en coche, y hacer el resto a pie o en bicicleta.

Más información: Nota de prensa

Díptico completo: Díptico del taller

United Unknown: «Con las nuevas tecnologías hay más medios para manipular de forma convincente»

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Es el segundo taller sobre Inteligencia Artificial (IA) que imparte en la FCM Sebastián Puiggrós, del colectivo United Unknown, que se dedica al activismo gráfico y la sátira política. Como en la primera ocasión (en mayo de 2024), el día 13 de mayo de 2025 comenzó explicando su trayectoria, que se inicia en 2015 “como una válvula de escape ante una situación política y social que se hacía insoportable”.

La forma de trabajo ha cambiado mucho. Comenzaron tratando imágenes con el programa Photoshop con una fórmula muy rudimentaria y que exigía mucho tiempo y esfuerzo, hasta que en 2018 llega el primer deeepfake (el intercambio de una cara por otra) pero que aún necesitaba la incorporación de muchos datos. En 2022 llegan los primeros generadores de imagen por IA y en 2024 los de vídeo, “una revolución”. Primero llega Stable Diffuson y después Flux, que permite pasar de un trabajo de tres horas a solo veinte minutos. Ambos son de modelo abierto: se puede descargar en el ordenador, modificar y entrenar.

La IA generativa aprende del análisis de datos, identifica patrones y hace peticiones según los datos aprendidos. Puiggrós también explico cómo funciona la difusión, que es el proceso que siguen los generadores de imagen para la transformación de las mismas. En 2024 había solo tres generadores disponibles. Un año después ya hay diez, aunque solo dos de modelo abierto. El ponente expuso los pros y contras de cada uno de estos generadores, tanto de imagen como de vídeo.

Aseguró que “el futuro va a ser conversacional” respecto al manejo de los programas y que estos programas “están avanzando a pasos agigantados”. En el caso del vídeo, muchos generadores permiten poner una imagen o frame tanto al principio como al final “y la IA hace el resto”. También  permiten cargar múltiples elementos y referencias, como fotos, fondos u otros elementos para mejorar el vídeo.

En la última parte del taller habló sobre la ética y los retos de la IA generativa. Empezó con una cita atribuida a Picasso: “Los grandes artistas copian, los genios roban”. Señaló que “nada surge de la nada, todo tiene un punto de inicio”. A lo largo de la historia, los artistas se han inspirado en otros artistas: se influyen, se copian y se versionan.

Para hacer una obra de arte hay tres opciones: transformar, combinar o copiar. En el caso de la copia, hay otros conceptos algo difusos, como la inspiración o el homenaje. En la pintura, el cómic o el cine se utilizan fragmentos de otras obras. “Para crear un modelo propio hace falta inspirarse en otros anteriores y combinarlos”, señaló.

También trató el concepto del plagio, que no es nuevo ni surge con la IA. Rubens ya copió a Tiziano. En definitiva, “todo es un remix”. De hecho, ese es el título (aunque en inglés) de un documental que incluye una reflexión profunda sobre la nueva cultura audiovisual. Y en esa nueva cultura “la copia y el remix no importan tanto”.

Abogó por “cambiar el foco”. “La polémica no es tanto el uso o no consentido de las imágenes para formar parte de un modelo de IA”, sino qué imágenes forman parte de ese modelo. Puiggrós señaló que su colectivo está favor de la reivindicación de los artistas y creadores sobre los modelos de inteligencia artificial: apostar por que solo sean incluidas aquellas imágenes que sus propietarios autoricen y en contra del hecho de que los creadores tengan que manifestar que no quieren formar parte del modelo. También solicita una retribución justa, “porque esto muchas veces es solo una cuestión de dinero”, para aquellos artistas o actores de los cuales es utilizada su imagen y/o su voz.

Por otra parte, “el modelo de IA no copia y pega, sino que analiza esas imágenes”. Y no es lo mismo generar algo, una copia o una falsificación, para colgarla en tu casa que para lucrarte con ella.

En las redes “hay mucho odio hacia la inteligencia artificial”. En el caso de su colectivo, que se dedica a la parodia, se da la circunstancia de que es la única excepción en la Ley de Propiedad intelectual por la que se puede trabajar sin permiso del propietario de las imágenes “porque nadie daría su permiso ya que, en principio, nadie quiere ser parodiado”.

Ya hay programas que utilizan imágenes libres de permiso, también en español . “Con eso se termina la polémica y el debate sobre el copyright”, expuso Puiggrós. “Es posible, es viable y se solucionarían así muchos problemas”.

Finalizó el taller con algunas preguntas del público. Respecto a los sesgos de la IA, señaló que el problema no es el modelo, “sino que somos nosotros” porque “los modelos amplifican nuestros propios sesgos”. También señaló que va a haber un momento en que nos tengamos que hacer la pregunta respecto de cada imagen o vídeo que veamos sobre si está generado por IA o no. “En caso de duda hay que buscar las fuentes, la manipulación de los medios y la imagen no es nueva aunque con las nuevas tecnologías hay más medios para manipular de forma convincente”. Aboga por “desarrollar un sentido crítico sobre lo que estamos viendo”.

En cuanto al consumo de energía o de agua de la IA, Puiggrós anotó que “no es solo la inteligencia artificial, sino que no somos conscientes de ninguno de estos consumos en cualquiera de los productos o servicios que utilizamos”, ya que cualquier producto, en su fabricación o elaboración, consume una gran cantidad de agua y energía. “El problema no es la tecnología, el problema está en cómo usamos nosotros el Planeta”, concluyó.

Más información: Nota de prensa

Díptico completo: Díptico del taller 

Grabación de la conferenciaParte I; Parte II; Parte III

Gómez Aguilera: «Las islas necesitan refundar un modelo de futuro anclado en la cultura de los límites»

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La Fundación César Manrique (FCM) presentó el 8 de mayo de 2025 el libro-catálogo Palabra y compromiso: Al poder se le incomoda. César Manrique. ACTIVISMO en la sala José Saramago. Se trata de una publicación que explora la vertiente activista de César Manrique, vinculada a la protección del territorio y el medio ambiente. Lo hace mediante fragmentos y recortes de prensa, anotaciones manuscritas y manifiestos del artista, además, incluye trece textos críticos que ahondan en esta faceta de Manrique y la situación de Lanzarote.

El director de la FCM, Fernando Gómez Aguilera, intervino en primer lugar para explicar el nacimiento de la publicación. Recordó que surge de la exposición homónima, inaugurada en 2019, durante el centenario de César Manrique, y que “forma parte de un proyecto de investigación más amplio que consiste en proponer un reseteo crítico de la obra y de la personalidad de César Manrique”. Una revisión “para entender al artista desde otras perspectivas no convencionales”, situada en “aquello que tiene dificultades de encaje en el campo clásico del arte, pero que despliega unas enormes energías sociales”, añadió.

Fernando Gómez Aguilera

César Manrique. ACTIVISMO refleja la dimensión ecosocial y ecopolítica del artista que, según el director de la FCM, “hay que reivindicar por el extraordinario valor anticipatorio y contextual que tienen en nuestro tiempo”. A través de las declaraciones del artista, todas relacionadas con su proyecto para Lanzarote y siempre en una doble dirección —por un lado, la utopía o topofilia, el amor a su tierra, y, por otro, la distopía, el dolor por su degradación— César aparece como “un educador y moldeador de las mentalidades”. “Es un artista de intervención propositiva, a través de sus grandes obras, pero al mismo tiempo un artista crítico, que eleva la voz contra las deviaciones y los errores del desarrollismo e influye en la transformación de la sociedad”, primero con éxito y después con fracaso.

El libro recupera el testimonio pionero (años 70-80) de César Manrique sobre la crisis territorial y ambiental de Lanzarote y de Canarias, poniendo en valor la actualidad precursora de su ecología social, además de servir como antídoto contra los intentos o las pretensiones de mistificar sus ideas incómodas que no se ajustan bien a la promoción turística, señaló Gómez Aguilera. En este sentido, afirmó que Manrique defendía un turismo limitado, de “calidad cultural”, compatible con la vida de los ciudadanos y con el patrimonio natural y cultural. Rechazaba el desarrollismo, la especulación inmobiliaria, la masificación, la pérdida de calidad de vida o el deterioro patrimonial. Defendía el territorio como un patrimonio social y no como una mercancía, y entendía que el progreso es lo que mejora y socializa el bienestar. “Si fracasamos ecológicamente —planteaba— no hay posibilidad de progreso, tampoco sin equidad”.

El director de la FCM comparó la tesis de Manrique con el paradigma del cuidado propuesto por el filósofo y pedagogo colombiano Bernardo Toro, que sugiere, como alternativa al paradigma del poder, el éxito y la acumulación, el paradigma alternativo del cuidado: cuidar de uno mismo, de los otros y del planeta. En palabras de Gómez Aguilera, lo que plantea Toro es “cambiar el chip de nuestra inteligencia, pasando de ser una inteligencia competitiva a una inteligencia altruista, cooperativa”. “La inteligencia hoy consiste no en saber mucho, sino en saber acompañar y en saber pedir ayuda. La manifestación del día 18 de mayo consiste en eso: un acto en el que muchas personas se van a pedir ayuda entre sí para ayudar a las islas y para ayudarnos”, matizó.

Para concluir, el director de la FCM y responsable de la publicación que se presentaba, sentenció que “el turbocapitalismo turístico globalizado en el que vivimos produce efectos y distorsiones, nos trae riqueza, pero también genera mucha pobreza, exclusión y desigualdad” y apostó por el equilibrio, que era lo que pedía Manrique. Un modelo que, a pesar del fracaso colectivo, sigue mostrando hoy “un extraordinario capital de conocimiento y una herencia valiosísima para afrontar el futuro” de las islas. Canarias “necesita refundar un modelo de futuro anclado en la cultura de los límites y en una nueva gobernanza alejada de la corrupción, de las malas prácticas, de las malas decisiones y en una economía centrada en el bienestar de las personas”.

Saúl García

Mesa redonda

Tras la intervención de Gómez Aguilera se proyectó un vídeo de Miguel G. Morales con imágenes y palabras de César Manrique sobre la masificación urbanística, y tras él comenzó la mesa redonda, coordinada por los periodistas Saúl García y Andrea Domínguez.

Andrea Domínguez

En primer lugar, tomó la palabra la periodista Natalia G. Vargas quien destacó que “es fundamental que los medios de comunicación apuesten por dedicar recursos a denunciar aquellas cosas que se hacen de forma irregular, aportar contexto e intentar desmontar los bulos y las cortinas de humo que se generan en torno a la masificación turística”. En este sentido, recordó que “se dice que vivimos del turismo” pero un tercio de la población vive en riesgo de exclusión social y reconoció que hay malos ejemplos de periodismo, no obstante “muchos están apostando por que la gente sepa lo importante que es cuidar el entorno y poner los derechos fundamentales y la naturaleza en el centro de las informaciones”.

Natalia G. Vargas

El documentalista Felipe Ravina aseguró que “en cuanto a endemismos nos podemos comparar con Galápagos, lo que pasa es que en Galápagos se ha priorizado proteger las islas y aquí se ha priorizado destruirlas”. Habló sobre su isla, Tenerife, “es el ejemplo de lo que no hay que hacer”. Expuso como a pesar de que la isla está colapsada, hay varios proyectos en pie que degradan el territorio, como la ampliación del puerto de Los Cristianos o la urbanización Cuna del Alma, “con indicios muy claros de corrupción”. También aportó “un dato bastante preocupante”, como que “están muriendo más cachalotes por colisiones con grandes embarcaciones de las crías que están naciendo”.

Felipe Ravina

Otro de los participantes en la mesa redonda fue Jaime Coello, presidente de la Fundación Telesforo Bravo-Juan Coello, que comenzó citando unos versos de Pedro García Cabrera: Unas huertas de labor han malparido / unos metros cuadrados de cemento. Criticó que se les ponga “alfombra roja” a empresarios extranjeros para realizar proyectos en Tenerife que degradan el territorio y lo definió como “una verdadera colonización de capitales”. En otro orden de cosas, denunció los problemas que está habiendo en La Gomera para que una persona lea un manifiesto el 18M “porque quien dirige la isla, que se llama Casimiro Curbelo, está diciendo que si alguien habla, que viva las consecuencias”.

Jaime Coello

Alfredo Díaz, responsable del departamento pedagógico de la FCM, subrayó el “magisterio social espectacular de César”, entendió la singularidad de Lanzarote y la visibilizó. “Él pensaba que un paisaje árido no tiene por qué ser feo, que un paisaje quemado y calcinado por los volcanes no tiene por qué ser denostado”. Y sobre esa singularidad y su protección creó algo nuevo. “Lo que estamos perdiendo son esos valores singulares”, afirmó, e indicó que el gran reto es conservar el valor de esa singularidad.

Alfredo Díaz

Por su parte, Irma Ferrer, abogada de Transparencia Urbanística, aseguró, respecto a la evolución de la corrupción que son “incluso los mismos personajes”. Contó como “Playa Blanca se dividió entre cuatro empresarios”. Y añadió “somos nosotros los que hemos vendido nuestra isla con nuestro silencio cómplice”. Eso, “en un estado mafioso como el que vivimos se llama omertà”, afirmó. A esto hay que sumar “la desidia y el desinterés propios de sociedades caciquiles poco formadas, que pasamos del camello al Mercedes”. Comparó esta situación con la actual en relación a las viviendas vacacionales, que “lo llaman de forma muy graciosa la democratización del turismo”.

Irma Ferrer

Coello apuntó que “nos falta cultura del territorio, precisamente lo que César intentó transmitir” y que la base está en la educación. “Tenemos el deber de formar a toda la población de Canarias sobre esos valores”, aseguró, y reivindicó la Moratoria y la adquisición de suelo para su desclasificación. “Si hay dinero para pagar conciertos, ¿cuánto dinero puede haber para pagar la recuperación de determinados espacios? No es malgastar dinero público, es reconquistar algo que es público y devolvérselo a la sociedad”.

Díaz recordó que César siempre decía que un pueblo sin educación está condenado a la ruina “y la ruina está ya, es tiempo de parar, no queda otra”. Apostó por la educación y por la acción “con ciudadanos que sean capaces de salir a la calle”.

Ferrer concluyó señalando que “hemos llegado hasta aquí porque estamos gobernados por una panda de indigentes intelectuales” y sentenció que no se puede seguir promocionando el turismo. “En Canarias, el turismo ya no es la industria que nos va a dar de comer, es la que nos va a matar”, apuntó.

Tanto la Fundación César Manrique como los ponentes de la mesa redonda invitaron a los asistentes a asistir a la manifestación contra la masificación turística que tendrá lugar el 18 de mayo en Arrecife bajo el lema “Canarias tiene un límite”.

Más información: Nota de prensa

Grabación de la conferencia: Acceso a la grabación